Sociedad

¿Workaholic o avaricioso?

Veo gente. Veo gente agobiada. Están por todos lados. Aquel chico alto, relativamente joven (no sé qué edad ponerle: por el físico – 30, por la expresión- 45), ¿lo veis? Le acaban de dar un codazo y se ha puesto a gritar en medio de la calle. ¿Y ese señor en una tienda de discos? [...]
Veo gente. Veo gente agobiada. Están por todos lados. Aquel chico alto, relativamente joven (no sé qué edad ponerle: por el físico – 30, por la expresión- 45), ¿lo veis? Le acaban de dar un codazo y se ha puesto a gritar en medio de la calle.

¿Y ese señor en una tienda de discos? Está mirando la puerta, esperando para salir de este infierno, está soñando con llegar a casa y tumbarse en el sofá  para ver “Gran Hermano”.

Decido tomarme un café. Una morena de unos 25 años está sentada con su amiga en la mesa de al lado:

- ¿Te has enterado de lo de Sonia? Hija de puta, no merece este ascenso…

- Ya lo sabes: se la chupa al jefazo.

- Ya, tía, no puedo dormir pensando en esta zorra.

De camino a una reunión sigo observando a la gente gris: miradas barriendo el suelo; ojos llenos de cansancio y angustia; conversaciones telefónicas que se basan en dinero, en clientes, en contratos, en intentar cerrar una reunión más.

Llamo a mi amiga Carol. Trabaja en una famosísima multinacional desde hace un año. El mismo tiempo que llevo sin verla:

- ¿Quedamos hoy para cenar?

- No puedo. No saldré de la oficina hasta las 23h, estoy a punto de cerrar una venta, y si la cierro, conseguiré por fin el ascenso. Y con ello… ¡más dinerito! Unos mil euros más al mes. ¿Te imaginas?

- Suerte pues. ¿Cómo estás de ánimos?

- Hasta los mismísimos. Además estoy con 39 de fiebre. No puedo con mi alma.

- ¡Vete a casa!

- ¡Estás loca! ¿Y quién va a cerrar la venta? Necesito ese cliente.

No puedo juzgarla. Me acuerdo perfectamente de mi empleo en una multinacional de moda: más de un año trabajando hasta 16 horas diarias. Conviviendo en un ambiente de la competitividad absoluta, en el que estaba luchando constantemente por superar las budgets, por encontrar clientes nuevos, por hacer más, y más, y más… Llegaba a casa sin apenas poder cenar por el cansancio y al día siguiente, a las 6 de la mañana, estaba cogiendo un avión para ir a un training. Después del training, por puro corporativismo, tenía que salir de fiesta con mis compañeros. Para no parecer un bicho raro. En la fiesta, el gran jefazo me llenaba la copa y me decía: “Go for it! You know, you can!”. Y me cargaba de una supuesta energía, sabiendo que yo sí, yo “can”. Al día siguiente volvía a España completamente agotada, pero dispuesta de regalar más salud y más miles de euros a mi gran jefazo “motivador”.

Tras perder ocho kilos, cinco amigos, ilusión por vivir; tras haber ganado algo más de dinero sin habérmelo gastado por falta de tiempo, decidí que hacerle más rico al tío de “Go for it!” no era la máxima aspiración de mi vida. Desde luego que no.

Opté por un trabajo con menos dinero, menos competitividad y menos ambición, pero con bastante más tiempo para poder escribir y dedicarme a las cosas que realmente me hacían sentirme feliz: mis amigos, entre otras. Los que me quedaban, claro.

Excluyendo los casos de una hipoteca y niños, si hablamos de los jóvenes entre 25 y 35 años, que vivimos de alquiler y curramos como unos desgraciados como si no hubiese mañana, me pregunto: ¿de donde viene esa ambición, ese orgullo, esa autocrítica y esas ganas de ganar todo el dinero del mundo?

De ello hablamos con una psicóloga del centro de atención primaria de Barcelona que me sorprendía con que el 60% de sus pacientes (los jovenes de menos de 35 años de edad), están con depresión por no poder alcanzar los retos que se habían autopropuesto.

Y por si nos parece poco, enciendo la tele y veo las noticias: “Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre y a una mujer, acusados de intentar envenenar a una compañera de trabajo, con la que compartían la labor de monitores en un centro escolar de Sabadell, poniéndole una sustancia tóxica en su botella de agua.”

¿Qué nos está pasando? ¿Hasta donde somos capaces de llegar para conseguir una mejora de empleo? ¿Qué somos capaces de hacer para ganar más dinero?

Conozco gente que se droga para aguantar el frenético ritmo de trabajo; gente que se sostiene con diez cafés y 30 cigarros diarios; gente, que a pesar de ganar lo necesario para sobrevivir,  sigue exigiéndose lo máximo para superar a su compañero; gente que trabaja de una forma inhumana para poder disfrutar de una buena pensión en el futuro. De la pensión que nunca llega, porque se muere mucho antes. Gente que sufre un ataque de corazón a los 35; gente que se suicida por sentirse insatisfechos con lo que está haciendo.

No sabemos disfrutar de unos pequeños lorgos, anulándolos para tener otros- más grandes y todavía más perfectos.

Por un lado hablamos de las personas que lo hacen por pura necesidad. Si entre todos nos apoyáramos un poco más, en pequeñas cosas, quizás su sufrimiento no sería tan grave.

Mis amigos y yo siempre nos echamos una mano. En todo. Sin nada a cambio.

Por otro lado están estas otras personas, que no saben disfrutar de cada uno de sus pequeños éxitos y acaban de baja por depresión por intentar a levantar a una gran empresa, en la que son un puñetero número, una parte de una pequeña gran secta. Se matan para que sus jefes descansen en Maldivas en vez de Canarias. Los mismos que apenas se preocupan cuando sus trabajadores acaban completamente agotados o necesitan unas simples vacaciones. Los mismos que consideran que cogerte una baja por maternidad (todavía más: de paternidad) es un acto egoísta e irresponsable.

¿Seguís dejando sangre, sudor y lágrimas para llenar el bolsillo de vuestro gran jefazo?

¿Serías capaces de renunciar a un sueldo importante y dedicarse a algo menos remunerado para poder disfrutar de los vuestros? ¿Conocéis la gente que siempre quiere más? ¿De donde viene tanta avaricia?

www.intersexciones.com

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Ambición  Dinero  Felicidad  Trabajo  

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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34 COMENTARIOS

  1. Sam

    Estupendo articulo! el reflejo de la realidad que vive nuestra sociedad apáticamente ambiciosa.
    Personalmente me desvivo por mi trabajo, no por ganar dinero, de hecho me conformo con tener un sueldo normal y poder vivir tranquilo al mismo tiempo que pueda seguir trabajando en mi pasión, la fotografía.
    Es difícil ponerle freno a esa inercia de ambición extrema que algunos días me lleva a cuestionarme si vivo para trabajar o trabajo para vivir, un clásico! de hecho, trabajo por mi cuenta ya que me di cuenta de que mi extrema entrega enriquecía a mi ex jefe y, seamos realistas, puestos a pringar prefiero llevarme yo los frutos.
    Conozco mucha gente que vive bajo esa situación que ilustras, pero considero peor la gente que hace su trabajo, sea cual sea, sin ganas ni motivación alguna. Si vas a hacer algo, hazlo bien, sino déjalo.
    Saludos y enhorabuena por el blog, i love it!

  2. monsieur le six

    Por suerte, nunca he pertenecido al grupo de los estresados. Siempre he preferido más tiempo libre y menos presión a más dinero. Si en algún momento he ido más estresado era porque mi trabajo me caía muy lejos de casa, o porque era mi primer trabajo y tenía que ganar algo de experiencia. En cuanto la tuve, cambié de empresa y vivo bastante tranquilo. Me da igual si en una multinacional me pagasen más. Incluso si aquí me propusieran trabajar menos por menos, aceptaría encantado.

    Entiendo que la gente acabe obsesionada con todas esas cosas “maravillosas” que les intentan vender desde la TV, las revistas… pero no es mi rollo. Prefiero tiempo y paz de espíritu para disfrutar de lo poco que tengo.

  3. María

    ¡Hoy te has superado Alena! Conozco a bastante gente que vive así, aunque también hay que decir que donde yo vivo (una ciudad pequeña) es un hecho menos frecuente.

    De hecho yo me encontré con la disyuntiva al acabar la carrera. Por mi perfil (ingeniera, primera de mi promoción, hablo 3 idiomas) todo el mundo esperaba que me fuera a buscar un trabajo de “alto nivel”, en una multinacional. Pero (tras mucho pensarlo) al final decidí quedarme en mi barrio, disfrutar de mi chico (que ahora es mi marido), de mi piso relativamente asequible, y de la proximidad de los míos. A mí es que me va la familia a lo grande, la verdad.

    Trabajo en una pyme a 10 min. andando de mi casa, con una gente estupenda. Las cosas no van tan bien como nos gustaría, pero aún así nos apoyamos todos los compañeros. Mis jefes son gente sensata, que nos da libertad para hacer nuestro trabajo, y que se preocupan por nosotros. De hecho, se alegran cada vez que una compañera se queda embarazada, de corazón (hecho extremadamente raro, creo yo). Les gusta contratar a mujeres (!) porque dicen que en su experiencia son buenas trabajadoras en equipo (esto es una pasada, soy informática y no es nada habitual). Evidentemente no cobro lo mismo que cobraría en una multinacional, pero oye, creo que me compensa. Me da para la hipoteca, para vivir relativamente bien y para ser independiente, que con los tiempos que corren, ya es para darse con un canto en los dientes.

    A pesar de todo esto, todavía tengo que aguantar a antiguos profesores/compañeros de la universidad (o incluso del cole) que me vienen con la monserga de que me estoy desaprovechando y que podría triunfar en un puesto de trabajo de más responsabilidad. Me toca las narices, la verdad… Que se queden ellos con las jornadas de 16 horas, que yo me iré a jugar con mis sobrinos, o de cervecitas con mis amigos, muchas gracias.

    ¡Ay! qué a gusto me he quedado ;)
    Una vez más, enhorabuena por mantener esto interesante.

  4. erre_ele

    Siiiiiii, soy de esas gilipollas que regala horas y horas de su vida a su jefe. Y lo peor es que sé que nunca llegará el ascenso, pues el puesto superior pertenece a su mujer, así que….. Intento tomarmelo con calma, pero me encanta mi trabajo!! Espero desengañarme pronto y dedicarme más tiempo q mi misma. Salu2

  5. Inma H.

    Alena, en serio, estoy enganchada a tu blog. Llevas absolutamente toda la razón en lo que dices, es uno de los grandes problemas que hay hoy en día y desgraciadamente conozco mucha gente así. Tengo familiares que tienen negocios propios a los que dedican todos los días de la semana, a todas horas, y sí, ganan muchísimo dinero, pero yo me pregunto para qué lo quieren, si no tienen tiempo de disfrutarlo ni tienen tiempo de disfrutar con su familia ni amigos. Su vida se basa en el dinero: trabajar para ganar más y más dinero, y comprar cosas, gastar… Es una pena. Yo siempre he opinado como tú, que prefiero ganar menos pero VIVIR.
    Besos
    http://ventana-alvacio.blogspot.com.es/

  6. Bleinch

    Bufff..
    Yo pasé por algo así hace unos meses y me planteé dejar el trabajo.
    Antes, hablé con mi gente, y luego con mi jefe, y llena de valor, le dije q era buena, pero q en vez de machacarme, me corrigieran si cometía tantos errores. No supo qué decirme. Ahora sigo, pero a mi ritmo. Cumpliendo mis objetivos.
    Creo q la parte más importante del trabajo es la relación con los compañeros, y la forma de trabajo y de “hacer equipo” del jefe directo del departamento. Yo he experimentado un cambio abismal ahí. Cada uno tiene sus funciones, cada uno ayuda al otro. Siempre hay envidias, y como resultado, una competición absurda entre compañeros. Yo ahora estoy tranquila, porque se lo soy , lo que hago bien y lo que no. Creoq muchas veces, la falta se confianza en uno mismo, la falta seguridad es la clave.

  7. Anonymous

    No sé cómo, he llegado hoy a tu blog y he leído esto… Increíble, simplemente increíble. Hacía tiempo que no me sentía tan identificada con un texto.
    Gracias por poner por escrito (y bien escrito) algo que tanto ronda en mi cabeza y que a menudo no sé cómo expresar.
    Mucho ánimo :)

  8. Gina

    ¿que si conozco gente como lo que describes? acabo de perder a una por una situación así… “¿pero como voy a dejar mi trabajo tal y como está la situación en el país?” lo grave es que las empresas son las qe más lo saben… y se aprovechan al máximo de gente con miedo a perder su puesto de trabajo exigiéndoles más y más…
    perder a una persona es triste.. pero ver como esa persona se deja perder a si misma lo es mucho más… ver como le va desapareciendo el sentido del humor, la ilusión y las emociones por lo banal…
    y la cuestion es ¿como ayudar a una persona así? ¿no hay centros de desintoxicación? hay qe dejarle que se hunda para que ella misma se de cuenta de todo lo que está perdiendo?

    gracias por todas tus entradas Alena, es un placer leerte ;)

  9. Cristina

    Yo hoy no puedo opinar .
    No tengo ni puta idea de qué hablas …
    Yo no me quedo en mi trabajo ni medio minuto mås y lo único que quiero en la vida es TIEMPO para hacer lo que me gusta y un curro que me lo permita ….
    Una pena .
    Ambición 0

  10. Lileth

    Yo tuve un trabajo de los de 15 horas diarias y 600 euros escasos de sueldo.

    Y aunque me hubiesen pagado 6000 hubiera salido huyendo del mismo como lo hice.

    Valoro mi tiempo. Mi tiempo de pasear. Mi tiempo de sofá. Mi tiempo de darme una ducha larga. Mi tiempo de cocinar. Mi tiempo de dormir… Mío, mi tesoro.

    Ahora no gano dinero para hacerme rica, pero el horario me permite sentir que tengo una vida, y eso no lo paga nada.

    Pero claro, esa es mi opinión y eso es lo que a mi me hace feliz.

  11. Zyli

    Me salí de casa de mi mamá a los 18, por un par de años me mantuve bien
    Económicamente porque mi novio y yo nos ayudábamos, luego tuve que sustentarme sola y conseguí un trabajo que si bien estaba relacionado con mi carrera (psicología), no me gustaba nadita, pero me engañé diciéndome; sólo es para salir del paso. Un trabajo donde cada que sale un proyecto importante, que es cada dos x tres, inevitablemente te tienes que quedar sin dormir toda la noche, poco a poco ese día sin dormir se convirtieron en dos a la semaba. Pero no lo dejaba por el dinero, dinero que fui gastando en más doctores y menos en comida o diversiones, a mis 23 años me sentía agotada, compitiendo continuamente para que cada proyecto me lo dieran a mi. Hace 4 meses tome la decision de dejarlo todo, es de las de las decisiones más inteligentes que he tomado en mí vida, recupere mi vida y dejé de ser esclava del trabajo, de mis jefes y del dinero, me di cuenta que lo más importante es.sentirte a gusto con lo que haces. Porque cuando además de trabajar el resto es visitar al doctor y quejarte la mayor parte del tiempo «ALGO REALMENTE NO FUNCIONA»

  12. Ronronia Adramelek

    Lo peor es que esta situación, que antes se daba únicamente por un exceso de ambición mal dirigida o por un amor desmesurado por tu trabajo, de la manera que están apretándonos las tuercas a los trabajadores, abaratando el despido, despojándonos de las mejoras adquiridas en los convenios, dejándonos a merced de los empresarios -que los hay buenos pero también sin escrúpulos-, es posible que se empiece a dar por supervivencia. Veremos si no nos acabamos encontrando ante gente que curre 12 horas diarias, 6 días a la semana -ya la hay- por sueldos de miseria, yendo a trabajar con fiebre por miedo y aguantando lo que le echen por mantener sus trabajos. Nos quitan una a una las protecciones que los que lucharon antes que nosotros consiguieron dejándose la seguridad y jugándose la vida y nos quedamos de manos cruzadas. Veremos qué ocurre y esperemos que cuando reaccionemos no sea demasiado tarde.

    Sé que hay gente que se vuelca en el trabajo y para la que el trabajo es su vida. No conozco a nadie que tenga una vida privada verdaderamente buena y valiosa y lo haga o quizás es que quienes lo hacen no supieron conservar la que tenían, no lo sé. Sólo sé que me importan un pepino porque lo que me importa es que todos mantengamos el derecho a estar con la gente a la que amamos, a disfrutar con nuestras aficiones, a vivir nuestra vida privada.

    Joder, a ver si espabilamos, hombre, que si el trabajo fuera bueno se lo quedarían los ricos todo para ellos :) )))

  13. Chopstick girl

    Tengo treintaytantos. Pertenezco a lo que se llamó “JASP” (jóvenes, aunque sobrádamente preparados). Hijos de padres criados en posguerra: madres anuladas, padres trabajando desde jóvenes, luchando por darles a sus hijos un futuro mejor. Educados en el esfuerzo y el trabajo. Prepararse, ser responsables, cumplir, crecer. Dimos lo mejor de nosotros, lo tuvimos infinitamente más difícil que los jóvenes de ahora; aprendimos tecnología sobre la marcha. Y sí, no había ni móviles, ni internet. Muchos se dejaron llevar por la vorágine del trabajo. Se vieron ricos y renegaron de sus mayores. Se les llenaron los ojos de sueños cumplidos. Soñar era de vagos. Solo contaba el esfuerzo, el dinero.
    Ahora que nuestra sociedad se desmorona como un castillo de naipes, a muchos nos queda nuestro mundo interior, nuestras aficiones, sueños cumplidos o por cumplir.
    No soy consumista. No me hace feliz gastar, todo lo contrario. Me produce angustia. Cuanto más tengo, más quiero. Cuanto menos, más valoro lo que poseo. Me encanta mi trabajo. Me implico en él. Y ya hace tiempo que conseguí que solo fuera una parte de mi vida. Es fácil refugiarse en lo que nos da seguridad y nos hace olvidar la soledad, la frustración. Hubo un tiempo en que trabajaba mucho y ganaba en consonancia. Era un tiempo en el que, por otras circustancias, mi vida era una mierda y me consolaba con mis logros profesionales. No lo echo de menos…
    Genial, Alena. Se puede ser superficial de muchas maneras. La superficialidad material me da tanta lástima…

  14. María Sánchez

    Fabulosa entrada. Ni lo falta ni un punto ni le sobra una coma. Además de que creo que muchos (me incluyo) nos sentiremos identicadísimos con lo que cuentas. Afortunadamente, algunos conseguimos abrir los ojos y salir de ese ritmo frenético y esa vida sin sentido.
    Un abrazo

  15. Nevereverland

    La verdad, tu post de hoy me ha dejado un poco….no sé, triste!; un poco de mi día a día está reflejado en él. Porque mi vida es frenéticamente estresante, por una parte la responsabilidad del trabajo, si algo no sale bien la colleja está asegurada….y el estrés no es para ganar más dinero sino para no perder el trabajo que me permite mantener comodamente a mi hijo, porque aunque me rompa el culo un poco más no me van a dar ni 0,20 de más ni de menos….pero bueno, el sueldo me llega para vivir. Por otro lado el ser mami, sola y la presión del tiempo que paso con mi niño y del que no paso, sobre todo del último, este me martiriza….trato de sacar tiempo de donde puedo y que nuestros momentos sean “de calidad” pero nunca sabes cuando lo haces bien o no. En fin, es complicado, yo no se el caso de mucha gente, desde luego yo por avaricia no lo hago, es por necesidad y si no necesitara de ese puesto para mantener a mi hijo lo dejaba mañana pero…es lo que hay.

  16. Jorge

    Buenas…

    Siento no leer hoy los comentarios, pero pasaba solo a curiosear un momento y, como siempre, me he entretenido leyendo el post. A todo esto, de relaciones entre mujeres y hombres a problemas sociales, buen camino el que andais ;)

    No creo que sea un problema (es un problema) nuevo, pero si demasiado propio de las generaciones que entramos en el rango de edad descrito. Hay un terrible afan por ser mas y mejores que los demas y no comformarse con nada, aunque tengan mas que suficiente. Podra ser una patologia psiquica? Un dopaje profesional, tal vez? Quiza sea altamente adictivo y desengancharse harto complicado.

    Lo que yo creo es que hay que trabajar para vivir. A veces necesitaremos mas y otras menos, pero habria que comprender que realmente necesitamos. Sin dinero ni se come ni se pagan las facturas, pero sin tiempo para uno mismo o la familia tampoco se vive. La salud sentimental e interior son tan importantes como la fisica y descuidarlas puede suponer cavar tu propia tumba.

    Mi novia se queja muchas veces de mi comformismo y falta de ambicion para ser mucho mas de lo que soy. Por supuesto que no le diria que no al exito y a toda mejora monetaria, pero es precisamente eso, la mejora lo que me hace saber que de momento tengo suficiente y que tener tiempo para mi y los mios me dara mucho mas que matarme a conseguir sas materiales mejoras.

    Ya, ya. Fin del comentario xDDDDDD
    Bye ;)

  17. Crazy for little things

    Soy una persona con una clara ambición por mejorar y progresar en todos los aspectos de mi vida, y entre ellos en mi formacióny situación laboral, a pesar de que esta mierda de crisis no lo pone muy difícil a los más jóvenes. Sin embargo, no soy de las que le gusta ni hacer la pelota al jefe, ni pisar a nadie para conseguir mis objetivos, y por ello no me gusta que lo hagan, es más no lo soporto.

    Me considero suficientemente capacitada para lograr lo que me propongo, valoro más el reconocimiento personal/laboral que las compensaciones económicas, quizás sea porque me ha tocado incorporarme al mercado laboral cuando todo se permite: estar 6 meses de prácticas no remuneradas, becas de 40 horas semanales por un sueldo mínimo, se lleva lo de los falsos autónomos sin un sueldo fijo…

    Después de esta chapada, terminar diciendo que a ver si en vez de poner a los crueles empresarios en bandeja a jóvenes llenos de entusiasmo por trabajar, el gobierno o quien sea que tenga la responsabilidad de ello, se pone las pilas, y se esfuerza en proteger a los más débiles.

    1. INTERSEXCIONES

      Yo creo que confundimos un poco el hecho de una ambición como las ganas de lograr algo a nivel personal con la ambición avariciosa, o sea, la ansia por adquirir riquezas.

      No estoy en contra de trabajar (más faltaría), justo lo contrario. Pero saber con qué cantidad de dinero realmente podría sobrevivir según mis necesidades, haciendo algo, que relamente me haga feliz.

      Y además, saber definir prioridades. Lo esencial, vamos.

  18. centauroveintiuno

    No sé qué decirte, yo no tengo curro.
    Aunque te puedo contar una experiencia similar pero un área radicalmente distinta: Servicios Sociales en un ayuntamiento. Me dejé la vida en ese curre, obtuve buenos resultados trabajando con adolescentes de un barrio multiproblemático y, cuando a la concejala de turno se le dio por aburrirse del proyecto, me sacó la pasta de mi presupuesto (DINERO PÚBLICO) y le montó con ella una empresa de conciertos al hijo. Mis niños abandonados y yo hecha una puta mierda personal y profesionalmente hablando.
    ¿Qué creo hoy en día, con la sabiduría que me dio la experiencia? Que me lo tomaría con mucha más calma. Que untaría más a la concejala, porque soy más inteligente que ella. Que mi trabajo con los niños lo haría más despacito para que durara más, en vez de haber sido tan rápida, tan eficaz y tan buena. Que no daría tanto para después quedarme sin nada, aún peor, sin nada y con una experiencia dolorosa.
    Encima, hoy por hoy, la que me sustituyó en mis quehaceres porque acabé enferma, es funcionaria. Y yo soy una vulgar desempleada más.
    Así que ya no sé qué pensar. ¿No somos más inteligentes? Pues usemos la cabeza para variar, porque estas ratas de cloaca se están posicionando por encima de nosotros bastante deprisa.

  19. Chicca

    Muy buen artículo. Tienes mucha razón. Yo misma he trabajado en una multinacional y la dejé por querer ganar en calidad de vida.
    Ahora mismo desempleada quiero un empleo que me dé para vivir, me motive y disfrute de la vida. Ya renuncié a los sueldazos por tener vida personal. El dinero es solo dinero y vida no hay más que una.
    En lo único que discrepo es que en la actualidad la crisis me está obligando a tener que aceptar cualquier empleo por falta de oportunidades. Un empleo en el que trabajaré más de 8 horas diarias, desmotivador, exigente, probablemente con jefes déspotas y tampoco ganaré muchísimo dinero y sinceramente eso si que me está deprimiendo cada día más pq veo que me va a tocar.
    Podría emigrar, ya he vivido en el extranjero, pero estoy donde quiero estar con mis amistades y la gente que quiero. Y sí, podría irme al extranjero, tener un empleo y también ser más infeliz. Desgraciadamente dispongo de poco control sobre mi vida en estos momentos…

  20. Luzhilda

    Eres la más. Ahora mismo me está pasando con una amiga. Trabaja los 7 días de la semana y está irreconocible. Llega incluso a pensar que tiene un “puesto de responsabilidad”, que se debe a su trabajo. Sólo sabe hablar de lo cansada que está, y a mí, que estoy trsitemente en paro y sufriendo por ello me dice “¿qué estarás cansada no?” con sorna. Está irascible, salta a la mínima, ya no tiene sentido del humor. He intentado explicárselo, pero no se reconoce en lo que le digo. Parece que la culpa es mía porque al estar en paro no comprendo “qué es tener un puesto de responsabilidad” y que cuando tenga un trabajo “hablamos”. En definitiva, que se le ha olvidado ser persona y es muy triste.

  21. Cris Pontetacones

    Estupenda reflexión… A mi fue la vida la que me hizo replantearme todo, trabajaba en una multinacional de telecomunicaciones, ganando un buen sueldo, pero echándole horas, horas, que me quitaba de disfrutar de mis hijos, mi marido y mis amigos… Un buen día me levanté con un dolor tremendo en el abdomen, fui a urgencias pensando que era algo muscular y en ese instante, mi vida cambió para siempre.
    Tenía cáncer y en el estadio mas avanzado, no tenían claro si sobreviviría, de pronto, ya nada tenía sentido, lo único que me importaba era seguir viva para poder ver a mis hijos, jugar con ellos y dedicarles todo el tiempo que no le había dedicado hasta ahora.. fueron meses durísimos en los que estuve mas cerca de la muerte que de la vida, pero milagrosamente sobreviví.
    Ahora, ya en revisión desde hace 2 años, no trabajo, me dedico básicamente a cuidar a mis hijos, disfrutar con mi marido, pasear con mi perra, tengo tiempo para todos mis amigos, ayudo a mis amigas trabajadoras que no tienen tiempo para sus hijos, monto a caballo, leo… en una palabra, vivo!
    Con la pensión que me ha quedado tengo claro que jamás seremos ricos, pero sin duda, mis hijos tienen ahora mucho mas que antes, tienen una madre que habla con ellos, los lleva y recoge del colegio, les ayuda con los deberes, escucha sus problemas, se ríe con sus locuras… sin duda, son mucho mas felices y yo también.

    La pena es que, para entender esto, tuve que estar a punto de morir..

    Besos guapa!

  22. Nekerox

    Buenas:

    Yo pertenecí a ese grupo de gente que curraba como mínimo 12 horas diarias, con un sueldo majo, aspiraciones y demás complementos, pero al final haciendo un recuento, descubres que casi no puedes disfrutar de tu casa, no ves a tu pareja, ni a tu familia y ya lo de los amigos ni te cuento. Ahora tendré menos dinero desde el año y medio que lo dejé, pero puedo disfrutar más de los mios, eso no me hace menos ambicioso, sólo tener más claras mis prioridades y saber qué precio estoy dispuesto a pagar por lo que quiero.

    Espero que con el tiempo al igual que ha pasado con el mundo inmobiliario la gente se dé cuenta que una casa no vale tan sólo lo que pidan por ella y punto, sino lo que uno esté dispuesto a pagar por ella. Con el trabajo pasará lo mismo, si todos tragamos, si partimos de la mentalidad y no se la cambiamos a los jefes de “si no lo haces tu, hay otros 80 esperando “, pagaremos un precio muy alto por ese trabajo, que en muchos casos de ser un sueño, pasará a ser una pesadilla.

    Trabaja para vivir, pero no vivas para trabajar.

    Un abrazo a todos.

  23. Anonymous

    Cuánta razón!! Pero, por desgracia, ahora mismo, hay quien trabaja 12 horas por menos de 1000 euros, quien trabaja 8 horas por 600 euros y quien trabaja 6 horas por más de 1000 euros. Así está el país y nadie quiere perder su empleo por muy bien o mal remunerado o por muchas o pocas horas de más (que no extras) que tengan que hacer. Si alguien renuncia a su puesto de trabajo hay miles de candidatos para él que lo harán por menos sueldo. Muy triste pero es la cruel realidad. Buen post (como siempre). Carmen.

  24. Anonymous

    Acabo de dejar mi trabajo, sí con la que está cayendo y hay una loca que deja su trabajo!!
    Daba yo más por esa empresa que mi propio jefe, creia en ella, en su potencial y lo muchisimo que podía crecer y nadie valoraba mi trabajo… una sobredosis de tranquilizantes y 3 desmayos por agotamiento hicieron que me plantease las cosas, 9 meses despues de aquello me decidí a dar el paso y aquí estoy, estudiando inglés y el master en el que me metí, cuidandome, perdiendo los 15 kilos que cogí, tratando de volver a ser yo. Me convertí en una persona mucho más perfeccionista de lo que ya soy,con un mal humor constante e insoportable, triste… terriblemente triste…

    Aseguro que ese cambio es dificil, bajar el ritmo cuesta y subirte la autoestima más aún, no sentir culpabilidad… son muchas cosas por cambiar y muchas mas aun por ganar.
    Gran post! GRACIAS!

  25. Mme. Noémie

    Trabajé durante 3 años en una empresa que me quemaba la vida día tras día. Ni yo todavía me explico cómo aguanté tanto tiempo!! Y total para qué para nada… lo mejor que me ha pasado es ahora mismo estar en el paro. Seré pobre sí, pero tengo dignidad, salud, no tengo estrés y puedo vivir!!

    Tan sólo de leer el post me he vuelto a poner tensa recordándolo todo!

    Besitos

  26. Pipah

    Hace mucho trabajé en España en una empresa que pagaba nada y menos y pedian mucho a cambio. Estuve casi 2 años, cuando me fui casi de rodillas para que me quedase pero mi felicidad y bien estar van por encima de cualquier trabajo. Ahora estoy agobiada estudiando y trabajando pero al menos estoy agobiada y feliz ya que hago las cosas que yo quiero y aun así saco tiempo para ver a mis amigos, aunque no sea tan frecuente como antes. (Y algo pobre pero al menos vivo!)

  27. AnaAna

    Yo lo tengo muy claro: quiero trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Considero que es súper importante disponer de tiempo libre para ti, para hacer lo que te gusta, para tener una vida social, en fin: para disfrutar de la vida.

    Está claro que el que algo quiere algo le cuesta, y que sobre todo los primeros años de trabajo hay que currárselo para llegar donde quieres llegar. Pero hay un límite, y yo no creo que pudiera aguantar mucho tiempo en un trabajo de 16 horas que apenas me deja tiempo para comer y dormir.

    Quizás opino esto porque aún no he tenido un trabajo “de verdad” (acabo de acabar la carrera y sólo he hecho de becaria, y ahora tengo un trabajo de media jornada), pero por ahora esto es lo que pienso.

  28. fvendrellfvendrell

    Trabajar me gusta. Soy workaholic. Pero si puede ser SIN JEFE directo mejor. Actualmente soy responsable de mis proyectos y soy muy feliz ;)

    El dinero es solo una forma de conseguir reconocimiento. Este se puede conseguir con otros medios como escribir un buen blog. O realizar una maratón. O cualquier otra cosa que sorprenda y agrade a la gente que nos rodea.

    XXX F.

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Relaciones

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Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

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