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Entrevistas Estilo de vida

Usamos el termino “caro” muy a la ligera

A mí las mujeres no me asustan. Creo que si eres claro y transparente, no tienes por qué tenerle miedo a nadie. Hay que relativizar las relaciones, hablar más, y disfrutar de los momentos juntos.

A Xavier Güell lo conocí en un evento dedicado a la lucha contra el maltrato de género. Me alegró ver que a los hombres también les interesaba el tema. Después de las dos horas de conferencia, intentando hacerla lo más viral posible en las redes sociales, nos invitaron a tomar un té. Escuché por ahí que Xavier se dedicaba a algo relacionado con la gastronomía y me despertó mucha curiosidad. No pude hablar con él, pero no tardé en localizarlo por las redes sociales: “Hola, Xavier. Soy Alena del evento de ayer. Me gustaría quedar contigo para hacerte un par de preguntas.”

Envié el mensaje. Y luego pensé (sí, en estos casos funciono a la inversa): muy bien, Alena, ahora el hombre va a pensar que quieres ligar con él. Pues nada. A esperar.

Xavier tardó cinco minutos en responderme y al día siguiente quedamos para tomar una copa de vino. Tengo que decir que, tras investigar sobre su vida a lo largo de las 24 horas, tenía tantas ganas de hacerle miles de preguntas que, si no me lo recuerdo mal, ni siquiera le di tiempo de quitar el casco de la moto.

Aquella tarde hablamos unas tres horas.

La gente emprendedora me gusta. Admiro a las personas que son capaces de materializar cualquier locura y Xavier, desde luego, es una de ellas. No os voy a engañar: en cuatro meses no me ha dejado de sorprender con todo lo que se le pasaba por la cabeza. Finalmente decidí entrevistarlo. Por una simple razón: Xavier es un claro ejemplo de luchador, emprendedor y es un valiente. Creo que a unos cuantos nos podría llegar a inspirar su trayectoria.

Quedamos en el restaurante “Coure”. Y, con una copa en la mano, empecé el “interrogatorio”.

Oye, Xavi, ahora que estamos tranquilos y con la copa llena, vamos a presentarte. Tú sabes que yo te admiro y voy a ser completamente subjetiva. Tienes 30 años, ¿verdad?

Sí, tengo 30 por poco tiempo (sonríe).

Mira, como yo. Pero a ti ya te ha dado tiempo de fundar una televisión online y hacer otras tantas “locuras”. Además ahora estás con el proyecto del que habláremos más tarde. Cuéntanos, ¿a qué edad empezaste con tu carrera de emprendedor? ¿Cómo comenzaste?

Mi primer proyecto fue a los 25 con Tendencias.tv. Tenía ganas de montar cosas. Empezaba el boom de los iPods con video, Youtube llevaba un año y poco… Yo no entendía: ¿por qué el motivo la televisión marca nuestros horarios? Así que decidí crear una televisión que se pudiera ver dónde, cuándo y cómo quisieras: por internet. Una televisión para jóvenes con todo aquello que me gustaba: moda, tendencias, música, locales…

Así fundamos la primera televisión online de tendencias, recomendada por Apple en sus canales de iTunes, y un referente a la hora de comunicar moda de una forma diferente. Todo sucedía en un momento en el que ni las marcas confiaban en internet más allá de los banners cutres en unas páginas estáticas.

 

Xavier Guell Tendencias TV

Pero la mente de señor Güell es inquieta. Cinco años más tarde decides irte de Tendencias TV. ¿Y cómo te da por gastronomía? ¿Fue siempre tu hobby? ¿De dónde viene ese espíritu sibarita?

No me llames Sr. Guëll, por favor (se ríe).

Te cuento. Estando en Tendencias.tv ya abrimos en su día canal “Funfood”, donde hablábamos de gastronomía con un enfoque fresco. Así empecé a tener contacto con gente que hacía productos excepcionales. Luego co-fundé Cava&Twitts- un evento mensual dedicado al impacto del social media (hace unos años fue todo un referente en Barcelona). Me empeñé en que los asistentes catasen un cava diferente cada mes. Allí seguí conociendo muy buenos productores. Mi primer contacto con el mundo “gastro” era más por el modelo empresarial: observaba cómo esos productores cambiaban las reglas, producían unas calidades extremas. Finalmente, su pasión me contagió.

Creo que el sibarita va más allá de la gastro: tiene sensibilidad por la buena comida, quiere conocer cómo se producen el producto que consume, tiene curiosidad por la moda, arte, música…

Hace tiempo que quería hacerte una pregunta: ¿cómo narices conseguiste a los mejores cocineros de este país? Me ha encantado la idea de “MysteryBox” y “Chefbox”. Explica a nuestros lectores, ¿de qué se trata y cómo surgió la idea?

Desde el momento en el que fundamos Sibarit.us, una de nuestras motivaciones principales fue descubrir, y para ello tienes que conseguir que la gente cate productos que normalmente no consume. Así lanzamos MysteryBox: un sistema de suscripción, donde de forma mensual enviamos una caja sorpresa con productos gastronómicos a casa de nuestros socios. Todo ello a través de una historia que contamos en un librito donde explicamos los productos y los maridajes. Se ha convertido en nuestro proyecto estrella, así que pensamos cuáles serían los mejores curators para el contenido de las cajas. Sin duda, las grandes estrellas del sector son nuestros cocineros: uno de los mejores patrimonios que tenemos en este país, normalmente poco conocidos y reconocidos. Así que buscamos la manera de poder evaluar la idea con uno de ellos.

Chefbox de Sibaritus

Nos vimos con Ferran Adrià, el mejor cocinero del mundo, y el líder de la revolución gastronómica sin precedentes. Después de unos minutos con él, nos dimos cuenta de su genialidad. Le explicamos el proyecto, y le contamos que queríamos hacer unas cajas con cocineros. Preguntamos si nos haría una, y dijo que sí. Luego nos ayudó a poder explicar el proyecto a otros genios de la alta cocina. Así, poco a poco, fuimos cerrando cocineros para el proyecto. Conseguimos primer lanzamiento con siete. 7 cajas únicas que servirán para consumir y conocer la filosofía de estos genios.

(Observo a Xavier. Le brilan los ojos.)

La verdad es que es el reto más importante de mi carrera, y a diferencia de lo que se pueda pensar de ellos, son de una humildad extraordinaria. Muchos deberían aprender de ellos, son unos currantes incansables, con una inteligencia que me deslumbra en cada reunión.

 

Ahora voy a dar un giro en nuestra conversación. ¿Preparado? Mientras que nos sirvan otra copa, aprovecho para cambiar de tema. Mujeres…

(Xavier levanta la copa).

Mujeres… otra gran pasión. Mucho más complicada que la gastronomía. Sin duda.

Escuché tu entrevista en Onda Cero. Me gustó tu enfoque sobre las mujeres y los vinos. A ver, a ver. ¿De qué va eso?

El mundo del vino es apasionante y complejo, aunque algunos profesionales del sector se empeñan en hacerlo complicado. En esa entrevista de radio intentamos explicar el vino, sin tecnicismos y de una forma más plana. Así que decidimos hablar de tipos de uva comparándolos con el carácter de una mujer.

Va. Propón tu juego.

De acuerdo. Yo os doy los ejemplos de uvas y carácteres, y les preguntamos a las lectoras de Intersexciones: ¿os identificáis con alguna? Alla vamos:

- Pinot Noir: originario de la Borgoña, es delicado, frágil, caprichoso, auténtico, dulce, complejo, muy sensual y elegante. Sería como el amor platónico.

Syrah: fresco, goloso, mediterráneo, de uva clara, directa, sincera, es atemporal y un poco desconocida.

Chardonnay: provinente de la borgogna, es singular, de uva típica, sin complicaciones. Es un glamour burgués.

Garnacha: tinto, seco, argiloso, con mucho cuerpo: como una mujer voluptuosa, con un punto duro. Sería un amor de verano.

- Tempranillo: también denominado “ull de llebre” por ejemplo, cristaliza, elaborado con una uva fuerte, qué dura. Es un clásico español, conservador, democrático. Sería el amor de madre.

- Malvasia: Es un vino constante, sensible, delicado, singular, aromático, romántico. Evoca a una mujer aventurera y femenina.

Mujeres y vinos

 

Entonces las mujeres somos como el vino…

Tengo la extraña manía de observar. Analizo todo lo que me rodea sin apenas ser consciente de ello. Creo que en el vino y en las mujeres busco siempre las similitudes. Ambos son sensuales, fuertes, tienen sus mejores y peores días, carácter… A mí me gusta buscar semejanzas. Mi uva preferida es la PinotNoir francesa, y me gustan las mujeres sensuales y elegantes. Como esa uva.

¿Qué os asusta de las mujeres? Me gusta hacerte a ti esta pregunta, sé que muy poca cosa llega a acojonarte a estas alturas.

A mí las mujeres no me asustan. Creo que si eres claro y transparente, no tienes por qué tenerle miedo a nadie. Hay que relativizar las relaciones, hablar más, y disfrutar de los momentos juntos.

¿Buena comida o buen sexo? 

Buena pregunta (se ríe). No suelo elegir, así que sería algo así como: muy buen sexo para abrir el apetitivo seguido de una buena comida. Encontrar a alguien que entienda las dos cosas no es tan fácil, eso sí.

Otra de las cosas que me ha gustado de una de nuestras charlas, y creo que del post en un blog tuyo, es tu indignación con lo que la gente considera caro. Habías comentado varias veces que no entendías las prioridades de los españoles a la hora de consumir. Explícate.

La gastronomía es uno de nuestros principales motores económicos, y no le interesa en absoluto a la gran mayoría de la gente. Eso nos hace tener menos cultura al respecto, y estar en desventaja frente a otros países que sí usan el territorio y la cultura gastro para ser más competitivos. Por eso la gente opina de cualquier cosa, no sólo en este sector, sino en todos, y usa el término “caro” muy a la ligera. Sobre todo en productos como el vino. Para la gran mayoría un vino de 20€ es caro y eso que lo beben entre cuatro personas. Sin embargo, una copa de Gin tonic les cuesta 16€.  Es lo que beben un fin de semana. Y lo que les separa no es el precio, sino la poca cultura gastronómica. Dicen que aquella botella de vino es cara pero, dividida entre cuatro les sale incluso más económica. Pero oye, yo soy fan de los gintonics. Con Fever-Tree, eso sí.

Ya sabes que el principal motivo de hacerte esta entrevista es tu valentía. Yo siempre busco gente curiosa, diferente. Alguien que podría aportar algo nuevo a los lectores, algo distinto a los demás. Estamos sentados aquí porque me fascina tu capacidad de negocio, de pensar en los proyectos nuevos y de lanzarte. A la gente nos cuesta atrevernos. ¿Qué dirías a las personas que están dudando? ¿Las que quieren ser “emprendedores” y no acaban de dar un paso?

Con cada generación la vida es más larga, pero sigue siendo demasiado corta para dedicarla a aquello que no nos gusta. El nuevo mundo es fascinante: antes te tenías que relacionar por proximidad, tenías que estar con gente con la que tenías cero intereses en común. Y todo porque erais del mismo pueblo, porque ibais al mismo cole, o porque aquel idiota era el hijo de la mejor amiga de tu madre. Se mantenían relaciones sin ningún interés real. Ahora es diferente: podemos encontrar gente que tenga las mismas inquietudes que nosotros y relacionarnos con ellos con más facilidad. Tanto a nivel personal como profesional. Aprendemos distinguir lo que verdaderamente nos gusta de lo que no y compartirlo con los demás.

Xavi Guell y los cocineros

 En la foto (de izquierda a derecha): David Muñoz de Diverxo, Andoni Luis Aduriz de Mugaritz, Xavier Güell, Quique Dacosta de Restaurante Quique Dacosta

 

 

Recomiéndanos tus tres vinos de mesa, descúbrenos tus tres restaurantes estrella y sorpréndenos con tres mujeres irresistibles.

 

Allá voy. Empezamos con los vinos, ¿no?

BollingerSpecialCuvée. Uno de mis champagne preferidos, ideal para cualquier comida, y un buen afrodisíaco (por el ritual).

Gewürztraminer.   Estoy enamorado de esta uva, en especial de los vinos producidos en la Alsacia.

Nita DOQ. Priorat. Uno de mis vinos preferidos, un vino del Priorat que hace años que consumo y me acompaña en muchas cenas o catas.

 

Ahora los restaurantes:

El Celler de Can Roca. Para mí es el mejor restaurante del momento. La pasión de los tres hermanos Roca hace de su cocina y sus platos auténticas maravillas gastronómicas.

Can Kenji. Una de mis propuestas favoritas de cocina japonesa en Barcelona, sin ser el mejor (ni pretenderlo) es un sitio especial para mí, por los rituales y compañías.

La Quinta Forca. Mi restaurante slowfood preferido. Sus platos me hacen volver a recordar muchos sabores de los productos que había olvidado. Un gran sitio para comer y desconectar.

¿Las tres mujeres?

Mónica Bellucci: es mi amor platónico, su sensualidad es puro erotismo. Gemma Güell, mi hermana: se me cae la baba. Anne Hathaway: es guapa, tiene un estilo impecable, una sonrisa que enamora y unas piernas para pensar en locuras (se ríe).

 

Y, para terminar, nuestra pregunta clásica: ¿qué les dirías a los lectores de Intersexciones?

Comed bien y follad mejor. Y ya que hemos hablado del tema del criterio y de lo que es caro y lo que no, detrás de los blogs como este hay mucho trabajo, dedicación, y sobre todo un par de cojones para intentar hacer de esto un estilo de vida, sin aceptar publicidad. Así que suscribiros. Yo lo estoy y vale la pena.

 

Para no quererte, Xavi. Gracias, “soltero de oro”. Y no me mires así. Es la fama que tienes.


 

De eso hablamos durante la cena. No sé si he sido capaz de trasmitiros la enorme energía de este hombre. La buena energía. Las ganas que tiene de hacer las cosas y el empeño que le pone a todo. Pero lo he intentado.

Sí, las cosas no son fáciles para nadie. Sin embargo, destrás de cada triunfo hay un riesgo. Y detrás de cada riesgo algún que otro fracaso. Y Xavier Güell sabe cómo llevarlo. Todo. Absolutamente todo.

 

Podéis seguirlo en:

Twitter: @guell

Web: Sibarit.us

 

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Emprendedores  Gastronomía  Sibaritus  Vino  Xavier Güell  

9 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“Mujeres... otra gran pasión. Mucho más complicada que la gastronomía.”

9 COMENTARIOS

  1. La GraduadaLa Graduada

    ¡Uau! ¡Gran entrevista! Inspiradora, ligera y a la vez “con sustancia”, divertida. Y eso que yo de vinos no entiendo mucho más allá del “me gusta-no me gusta”.

    Y lo que también me parece inspirador es que tú, Alena, te intereses por conocer a alguien, y le mandes un mail y quedes con él para hacerle una entrevista. Así, sin más, y sin menos. Ojalá fuésemos todos tan decididos a la hora de hacer las cosas. Conoceríamos a mucha más gente interesante. Y tendríamos vidas más ricas e imprevisibles.

    Me apunto los dos tantos: el de Xavi, por emprendedor y creer en sus sueños (y saber disfrutar de lo bueno de la vida); y el de Alena, por natural y decidida.

  2. monsieur le sixmonsieur le six

    Voy a comenzar mi comentario con una frase que tú misma publicaste hace poco en las redes:
    Las personas que le caen bien a todo el mundo me provocan la misma desconfianza que las cremas para todo tipo de pieles.

    No sé por qué, pero a mí me viene pasando algo parecido últimamente con los “emprendedores”, esos superhéroes de nuestra época que desde tantos sitios se nos proponen como modelo a seguir, casi casi diría yo que incluso dando a entender a veces (no digo que sea el caso) que si no eres uno de ellos eres algo así como un ciudadano de segunda, un acomodado, un holgazán… no sé cómo llamarlo.

    Todo este “boom” de la emprendeduría me produce una cierta desconfianza, como hace años con la burbuja inmobiliaria, cuando todos repetían que los pisos eran la mejor inversión, que nunca bajan, y yo contestaba: “bueno, bueno, ya veremos”.

    Para compensar, diré que a mí también me parece admirable (y necesario) que alguien sea capaz de lanzarse al vacío de la incertidumbre de esa manera, sabiendo que va a tener que trabajar mucho y que va a tener muchos factores en contra. Eso está genial y lo alabo, pero las flores que luego algunos les echan (y a veces ellos mismos tampoco se quedan cortos en echárselas), a veces me sobran.

    Desde mi punto de vista, la persona que se une a un proyecto ya existente como profesional, en lugar de comenzar todo un proyecto desde cero, hace algo menos meritorio, seguramente, que el emprendedor, pero igual de respetable y, según la situación de cada uno, quizás igual de inteligente.

    No voy a extenderme sobre la cuestión económica y a explicar por qué a mí no me parece que la tan cacareada “emprendeduría” sea la solución, ya que me tendría que enrollar mucho, pero sí os invito a hacer un pequeño experimento mental: imaginad que todo el mundo se dedicase a emprender. Que cada cual quisiera ser el fundador de su propio proyecto. ¿No sería en realidad igual de extraño que si todos quisieran trabajar para los demás y nadie quisiera crear empresas?

    Tampoco estoy de acuerdo en que la gastronomía no le interese a la gran mayoría de la gente. Será que me muevo en una familia con gran afición culinaria, pero desde luego yo no percibo eso. Basta con ver el enorme éxito de los programas de cocina en TV en elos últimos años. El español, en general, es una persona a la que le gusta comer bien. Otra cosa es que nos centremos en la alta gastronomía, ya que al español le gusta comer bien, pero barato, y el porcentaje de gente que va a restaurantes caros es pequeño. Algo relativamente lógico dado el nivel adquisitivo del español medio. Ah, y a los españoles nos gusta comer cantidades normales; eso de que te cobren una pasta por una pequeña muestra de comida perdida en un enorme plato de diseño no nos va mucho.

    ¿En serio las copas de Gin Tonic valen 16 euros? Menos mal que no bebo esas cosas.

    1. Alena KHAlena KH Autor

      Ves, yo hasta hace poco también decía: qué pesadilla. Abres un brick de leche y encuentras a un emprendedor. De hecho la palabra “emprendedor” me empezó a dar un poco de tirria y todo.

      Pero, según iba pasando tiempo, aprendí a no cogerle manía a los términos sino pensar en lo que hacen estos y a distinguir a un vendedor de los Kleenex de un emprendedor de verdad. Entiendo tu indignación, quizás en su momento un emprendedor parecía estar por encima de cualquier ser humano. Pero no es así.

      A mí la gente que monta cosas me fascina. Quizás porque yo no tengo mucho talento de negocios y soy más dispersa. Ya sabes, siempre nos provoca admiracióin la gente que hace algo que es no somos capaces de hacer nosotros mismos.

      1. monsieur le sixmonsieur le six

        Yo no les tengo manía a los empresarios, aunque el término emprendedor me sigue pareciendo rimbombante y puesto de moda deliberadamente por determinados círculos para producir un efecto positivo en el oyente/lector. Una palabra más de la neolengua en la que vivimos inmersos.

        Pero incluso aceptando el término, está claro que hay emprendedores y emprendedores. Yo lo vivo de cerca porque mi propio hermano lo es. Montó una empresa hace pocos años, y la va sacando adelante gracias a mucho esfuerzo, valor e iniciativa. Cierto que vender accesorios de baño no tiene tanto glamour como el mundo sibarita de la alta cocina, pero ahí va tirando. Y me parece muy respetable y admirable lo que hace.

        Para clarificarlo más, voy a poner una comparación muy acorde con la web y con la entrevista: los emprendedores son como las mujeres guapas. Hay mujeres guapas que simplemente lo son. Hay otras que además ejercen de guapas. En sus posturitas, sus modelitos y su actitud general adivinamos que disfrutan deslumbrando con su belleza y presumiendo de ella.

        A mí, las mujeres guapas me encantan. Las que van de guapas, ya no me encantan tanto. Me resulta pesado que estén a cada minuto intentando buscar elogios, o las críticas envidiosas de otras mujeres. Por favor, la belleza es algo demasiado bonito para actuar así.

        Del mismo modo, hay emprendedores que, en silencio y con modestia, hacen su trabajo sin alardear de ello, y otros que parece que pertenezcan a una élite, a un reducido círculo de elegidos, que a cada paso parecen querer restregarnos por la cara lo megaguays que son y lo lejos que han llegado sin que nadie les regale nada. Son una especie de gafapastas pijos metidos en una S.L.

        No tengo ni idea de en qué grupo está Xavi, pero sí veo algunos detalles que me recuerdan al segundo. Por ejemplo, fijaos en este párrafo en el que habla de Adrià:

        Después de unos minutos con él, nos dimos cuenta de su genialidad. Le explicamos el proyecto (…) dijo que sí. Luego nos ayudó a poder explicar el proyecto a otros genios de la alta cocina. (…) Conseguimos primer lanzamiento con siete. 7 cajas únicas que servirán para consumir y conocer la filosofía de estos genios.

        Ya de entrada me sorprende que haya podido contactar con Adriá y conseguir que les ayude, aparentemente a cambio de nada (o no lo dice). Supongo que eso forma parte del mérito de saber conseguir contactos. Pero señores, es que hasta tres veces nos insiste en que trabaja con genios. En el mismo párrafo. No dudo de que algunos de esos cocineros sean buenos, pero ¿es necesario que nos repita tantas veces que sus colaboradores son genios? ¿Estamos hablando de tipos que preparan ensaladas y carpaccios o de Leonardo da Vinci?

        Las comparaciones de los vinos también me parecen pintorescas. Por ejemplo:

        Pinot Noir: originario de la Borgoña, es delicado, frágil, caprichoso, auténtico, dulce, complejo, muy sensual y elegante. Sería como el amor platónico.

        Y yo que siempre había creído que el amor platónico era justamente el que no era sensual…

        Syrah: fresco, goloso, mediterráneo, de uva clara, directa, sincera, es atemporal y un poco desconocida.

        ¿Una cosa clara, directa y sincera es al mismo tiempo desconocida? ¿Y encima golosa? Curioso.

        Chardonnay: provinente de la borgogna, es singular, de uva típica, sin complicaciones. Es un glamour burgués.

        Yo pensaba que lo burgués era lo contrario de lo glamouroso.

        Tempranillo: también denominado “ull de llebre” por ejemplo, cristaliza, elaborado con una uva fuerte, qué dura. Es un clásico español, conservador, democrático. Sería el amor de madre.

        Esta me encanta: las palabras conservador y democrático en la misma frase. Y encima resulta que lo democrático es clásico español. Nunca se me hubiera ocurrido.

        Otra cosa que me ha impactado es lo de Tengo la extraña manía de observar. Por favor, ¿qué se supone que quiere decir eso? De verdad, parece la típica observación de quienes van de genios. ¿El resto de los humanos no observamos? Quizás es que es una extraña habilidad reservada a emprendedores que hablan con Ferrán Adriá, sacan webs y productos en inglés, y sólo beben Gin tonico con Fever-Tree, eso sí. Porque sin Fever-Tree ni pensarlo.

        A ver, no pretendo ridiculizar a nadie, y menos a partir de cuatro frases de una entrevista. Son sólo detalles que me han chirriado, pero no dudo de que Xavi es una persona que se lo ha currado y que al menos ha tenido el valor de lanzarse a poner en práctica su idea. Esto está muy bien. Sólo me pregunto si a veces alguno de estos emprendedores se toma la molestia de reflexionar sobre la imagen que dan a los demás cuando cuentan lo que hacen de una manera tan… no sé cómo decirlo… ¿tan guay?.

        1. Alena KHAlena KH Autor

          Pues yo creo que exageras. Yo también le llamaría “genio” a un cocinero, escritor, vendedor de accesorios del baño o a quién sea si lo que hace me parece “de genios”.

          Y la gente que tiene falsa modestia me despierta bastante menos confianza que los que reconocen su buen trabajo.

  3. CristinaCristina

    Interesante tipo ..
    Adoro comer y me hacen tremenda ilusión los regalos gastronómicos .
    Entiendo perfectamente que un buen vino es una gran inversión .
    Y prefiero una preciosa ristra de ajos o un bote de pimentón de la Vera que unos pendientes.
    A mi si me gusta la gente emprendedora , son valientes y creativos , cualidades que me “ponen” .
    Me gustaría ser una uva Syrah , sobre todo por lo de atemporal
    Jajajajaaaaa
    ¿Está soltero este hombre?
    Hija Alena , no se …….pero yo me lanzaba .

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