Cosas que pasan

Todos somos un poco Malenas

Todo empezaba muy pacíficamente y sin ninguna señal de peligro. Chica conoce chica (leer: chica conoce a una posible futura amiga; por suerte o por desgracia soy 100% hetero) y empiezan a llevarse bien.Lo único que teníamos en común en aquel entonces fueron los nombres que rimaban: Yo- Alena, ella- Malena, y la calle en [...]

Todo empezaba muy pacíficamente y sin ninguna señal de peligro. Chica conoce chica (leer: chica conoce a una posible futura amiga; por suerte o por desgracia soy 100% hetero) y empiezan a llevarse bien.Lo único que teníamos en común en aquel entonces fueron los nombres que rimaban: Yo- Alena, ella- Malena, y la calle en la que trabajábamos las dos.

Malena parecía muy maja, pero algo triste. Decía que se sentía un poco sola, porque no tenía amigas. Y, por ignoracia o por extrema juventud, no vi la alerta roja, no escuché las sirenas y me puse los tapones, mientras que una vocecita no paraba de susurrarme: “Una mujer que no tiene ni una sola amiga- es mal”. Es muy mal. Es malísimo.

Pero yo tenía 24 años y el alma abierta a las nuevas amistades. De hecho tenía lo mismo que tengo ahora, salvo los años y la experiencia. También llevaba el pelo platino y me creía muy moderna. Os parecerá una tontería, pero “ser moderna” hace 6 años estaba muy de moda. No como ahora. El mundo al revés.

Malena y yo nos hicimos amigas muy rápido: nos entendíamos a la perfección, a pesar de que nos parecíamos apenas. Al principio. Malena llevaba una melena larga, no le gustaba leer, le importaba el carajo su físico y no tenía ambiciones más allá que vender la verdura. En cierto modo yo siempre he adorado a la gente que está contenta con la vida, por muy aburrida que me parezca la suya. Ellos sí son felices. A ellos sí que no les importan las tonterías superficiales y están contentos con lo que tienen.Pero Malena no lo estaba. Y no sé si hoy lo estará.

Un día se presentó en mi trabajo con su nuevo peinado: pelo corto y platino. “Espero que no te importa mi cambio de look. Hace mucho que quería hacerlo pero no me atrevía. Me has inspirado…”, – me dijo. No os voy a engañar: me molestó verla con MI peinado y MI color de pelo, pero, tras darle mil y una vueltas, razoné: no puedo enfadarme con ella si, probablemente, millones de personas acaban de hacerse exactamente el mismo corte de pelo. Con la diferencia de que no nos conocemos. Si no nos enfadamos por ver al 60% de la población femenina con una melena igual a la nuestra, ¿cómo puedo enfadarme yo si Malena tiene “mi” pelo?

Pero Malena también resultó tener mi perfume, mis zapatos nuevos y la mitad de mi armario. Dio la casualidad que muy pronto se hicieron muy íntimas con Tania, mi mejor amiga. En tres semanas ya vivían juntas: Malena ha aparecido en el momento más oportuno para Tania que llevaba tres meses buscando desesperadamente una compañera de piso. Los astros se alineaban para todos, pero los míos estaban dudosos y en una constante pelea entre ellos.

Nuestras vidas se han convertido en un interminable juego de las sillas: una constante competición de quién ocupaba el único lugar que parecía estar disponible. Mi hermana casi gemela salía con nosotras de marcha, se alegraba por tener unas amigas de verdad y yo no paraba de sentirme mal por culparla en algo de lo que ella no parecía ser consciente. Sospechaba que se le pasaría con el tiempo.

Pero cada día nos parecíamos más. Decidí hablar con ella.

Se enfadó. Dijo que las mujeres éramos unas envidiosas y que esa fue la razón por la que acababa perdiendo a todas sus amigas. Que creía que yo era diferente y que la entendía. Lo de “envidiosa” yo no lo acababa de pillar, porque no le encontraba ningún tipo de sentido y acabamos sin habar durante semanas. Se marchó del piso de Tania pero seguíamos cruzándonos diariamente. Cada día se parecía más a mí. Olía igual, se peinaba igual, caminaba igual.

Hasta que un día me pareció ver a mí misma con mi novio. En una cafetería.

Fue ella. Y estaba con mi novio.

Entré. Malena se levantó y se fue nada más verme. Sergio me dijo que Malena le estaba contando lo de nuestra discusión. También me dijo que la encontró por casualidad en la cafetería y que yo no debería tomármelo mal. Que Malena quería ser como yo porque en el fondo me adoraba. Que yo tendría que estar contenta por tener una admiradora así. Que Malena era una buena niña y que yo debería darle una oportunidad de demostrarlo.

Todo aquello me pareció exagerado. Era MI novio y conocía toda la historia.

Dos semanas más tarde Sergio y yo lo dejamos. Malena fue el detonante. Yo no soportaba que la defendiese tanto y no entendía por qué no era capaz de ver que cada día se hacía más con mi círculo de amistades y mi red de aficiones.

Tres semanas después me enteré que Sergio y Malena estaban juntos. Y un mes más tarde Malena se quedó embarazada. Se casaron.

No me dolió en absoluto el hecho de que se convirtiesen en novios. Toda la situación en sí me pareció enfermiza. Tanto Malena y su obsesión de ser algo que no era. Tanto Sergio que cambió una novia por otra, supuestamente igual que la anterior. Siguen juntos, pero yo me pregunto si Malena sigue siendo yo o ha vuelto a sus orígenes. También dudo si sus supuestos orígenes fueron las suyas o también resultaron ser una copia de su anterior víctima.

Me extrañaba el hecho de que alguien se empeñe en vivir una vida, basándose en la de los demás.

Pero me he dado cuenta, que a pesar de que el caso de Malena fue verdaderamente descarado (por cercano y obvio), más de la mitad de la población está intentando vivir algo muy ficticio y artificial. Todos somos muy Malenas.

Nos sumergimos en el mundo de las celebrities, de los realities.Copiamos los looks y los gestos a las estrella de ahora y de antes. Todos somos copias de algo que se supone que es lo perfecto y no nos damos cuenta que estamos perdiendo nuestra esencia, guiándonos por los estándares de belleza o por la sociedad: la que nos dicta un patrón de comportamiento y sólo acepta a los que cumplen con él.

Las Malenas lo tienen más fácil : formar parte de esta sociedad no requiere identidad propia, sino una buena adaptación. Han surgido muchas “marcas blancas” entre las personalidades.

Acoplarse o morir.

¿Cuantas Malenas hay a vuestro alrededor? ¿Habéis sido Malena alguna vez? ¿Notáis cierto déficit de personalidad entre la gente que os rodea? ¿Echáis de menos algo?¿creéis que hemos perdido nuestra esencia?

 

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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48 COMENTARIOS

  1. Chica Cactus

    Yo viví la misma experiencia. Conocí a una chica en la facultad, muy cariñosa, y muy necesitada de afecto. Algunas personas la rehuían porque se esforzaba mucho por agradar a los demás, y la percibían como falsa. Pero a mi me emocionó su extroversion y su entusiasmo.

    Transcurridos los meses y los años, llevaba mi mismo corte y color de pelo, había adoptado mi misma estética, sus grupos de música favoritos eran los míos, sus libros de cabecera eran los míos, sus películas preferidas eran las mías, sus amigos eran los míos, hablaba como yo, se movía como yo, me seguía y me imitaba en todo. Bromeaba sobre ser mi hermana con los desconocidos, o ser mi amante secreta.

    Nunca lo viví como una suplantación o una usurpación de la identidad. Pero sí que me aburría. Mortalmente. Me sentía culpable por no valorar su respeto y admiración por mí. Pero no me aportaba nada. Sentí que era una relación desigual y viciada. Y sin ningún conflicto detonante, rompí la relación, a base de excusas y distanciamiento.

    He intentado retomar la amistad muchas veces y siempre vuelvo a abandonarla. El problema no es que me aburra. Ahora me asusta. Ella ya no es ella. Y tampoco sé quién es en realidad.

  2. Beita

    Nunca he sido Malena ni he tenido este problema de imitación, creo que siempre he tenido bastante personalidad y no tiend que ser de las que seducen sino de las que pasan desapercibidas. Pero cada día veo a las niñas de 16 años o así y son todas iguales!!!! Hay un patrón que todas imitan y no buscan sus propias personalidades o gustos…parecen ovejitas.

    Besos Alena

  3. ysugamo

    Madre mía Alena… parece de película tipo psicothriller, me recuerda a aquella… ¡qué pena no recordar el nombre! pero es que la historia es idéntica…
    Nunca he sido una Malena y tampoco ha habido ninguna en mi vida. Siempre he ido a mi rollo porque me di cuenta de que esa actitud era enfermiza… Recuerdo con dolor a una amiga que tuve de muy pequeña, Ana Patricia, a quien yo deseaba parecerme porque era muy popular… pero nunca imité nada de ella. Luego tuve una gran amiga de infancia: Esther, recuerdo que nos hacíamos pasar por hermanas y compartíamos ropa. Esas son mis vivencias más próximas a tu Malena, pero nada que ver…
    Sí es cierto, muy cierto y terrible los patrones de corte actuales de lo que es “guapo” “correcto” “it” o no. Yo sigo a la mía. No me desmarco a posta, sólo sigo mi gusto y criterio propios. Siempre lo he hecho…

    Un beso,
    Nerea

  4. Cristina

    Es verdad que el perfil “Malena” me lo he encontrado alguna vez en la vida …chicas que copian a alguien que admiran , por inseguridad o falta de personalidad sin sospechar que lo verdaderamente genial es descubrir lo especial y distinto que hay en ti .
    Ser tu misma .
    Parecerte muchísimo a ti .
    Pensar como tu
    Y disfrutar de ser rara .

  5. bacante

    Estoy de acuerdo con lo de que todos somos un poco Malenas (al menos en España; por ahí fuera no he tenido esa sensación, aunque quizá se deba a que no conozco tan profundamente a esas otras culturas) pero me gustaría decirte que no me ha gustado nada cómo has traído el tema.

    Entiendo que esto que has contado es un “cuento”, vamos, que no te ha pasado realmente (o si te ha pasado lo has simplificado bastante). Quiero decir que parece de película (de hecho realmente me recuerda a alguna película que he visto).

    Entre otras muchas cosas a criticar, lo que más me ha sorprendido es la forma tan superficial con la que pintas a Sergio. Quizá sea tal y como lo describes, pero alguien que no sabe ver más allá de un “copia” de otra persona … pues quizá te vino bien que te lo quitaran de en medio.

    Pero ya te digo que, al menos según lo cuentas, me parece que has traído el tema de una forma un tanto simple. Es mi opinión.

    ¡Un saludo!

  6. Otto Garcia

    No conozco a personas como Malena ni las he tenido en mi cercanía, al menos tan explícitamente como en el caso que relatas.
    Pero como bien dices, la sociedad está plagada de intentos de copia de lo que la gente cree que desea ser: actrices, cantantes, personajes públicos de la tele, modelos… y lo peor es que no es sólo en apariencia, si no que la variedad moral y mental desaparece.

    Si que echo de menos (en realidad ni siquiera lo he percibido a grandes rasgos antes) el estar abierto a conocer mundo. Tanto personas por dentro como por fuera, formas de pensar y apariencias. Las personas no están realmente abiertas a conocer a otras, por mucho que se diga, ¡no he conocido a nadie que diga lo contrario!
    Pero luego cuando abro la conversación con una mujer que no conozco en una fiesta, un evento o un lugar sociable… el bicho raro es el que da el paso, por hablarle a alguien que no conozco… ¡menuda forma de abrirse oiga!

    Por no decir que hay mujeres (y hombres) que se piensan que sólo por hablar con ellas piensan que vas a ligar y estás flirteando. Sabemos que esto es la tónica, y así no se va a ninguna parte.

  7. Denbrough

    Todos copiamos algo de alguien alguna vez, quizá no tan exagerado ni de una forma tan burda y clónica. Aquella prenda de aquel, esta colonia del vecino y un largo etcétera.

    Algo tan exagerado es de alguien que no tiene personalidad o podría ser por envidia de no tener una vida propia y plena y necesita de otra persona que en cierto modo si que tiene 'exito' para intentar llegar a ser algo que no es.

    Bueno, allà cada cual con su vida. Si te copian.. es que algo bueno tienes. De todos modos yo prefiero ser tal como soy, extraño a mi manera, que intentar parecerme a nadie.

    Un saludo

  8. Diana y Julia (sommes démodé)

    ¿Seguro que se llamaba Malena? ¿Lo has comprobado? jaja
    sí me he encontrado con casos así en mi vida, aunque más viendo cómo le pasaba a otras amigas mías. Creo que es gente muy dependiente que puede que ni siquiera se dé cuenta de lo que realmente hace. Es por eso que cuando se lo comentas, se ofenden. Ellos no lo ven así.
    Y por cierto, tengo que comentarte que este “personaje” me ha recordado a alguno que he leído en algún libro de Lucía Etxebarría (no recuerdo ahora cual). Te lo digo como curiosidad, porque sé que soléis hablar por Twitter;)
    1besote

  9. Anonymous

    Tan superficial y hueca como siempre Alena. Aplícate el cuento: ¿En qué reality vives tú, aspirante a presentadora de MTV y portera (perdón, public relations o Community Manager o CEO) de discoteca? ¿Has pensado en probar suerte en Gran Hermano? Seguro que sí. A ver si empiezas a madurar Ms.Presuntuosa. No me extraña que admires a Lucia Etxeberría… Penita pena como tus seguidoras, carentes de autoestima.

  10. Anonymous

    Jajaja, me siento muy identificada porque he tenido varias Malenas en mi vida. Al principio no me daba cuenta, después me molestaba, ahora pienso…bueno, si gusta mi estilo y mi forma de ser, qué? siempre serán copias, porque la original sigo siendo yo ;)

  11. Ishtar

    He tenido una Malena en versión masculina; era una delicia, teníamos los mismos gustos, yo estaba encantada; lo malo es que con el tiempo tanta fachada se le fue cayendo y me di cuenta de que era un farsante, un vendedor de humo que se creía sus propias engañifas.

    Supongo que al final todas las Malenas y Malenos, en algún momento se cansan y deciden adoptar el rol de otro más “moderno” o más conveniente para la ocasión.

  12. Chopstick girl

    En mi cole había una chica que se llamaba Laura.Era de nuestra cuadrilla: éramos vecinas del barrio, hacíamos ginmnasia rítmica juntas(si, tengo un pasado deportivo…). Vamos, la típica osmosis adolescentes.
    Cuando teníasmo 12-13 años, Laurita empezó a ser un poco tocapelotas. Si alguna de nosotras se compraba algo, ella lo tenía al día siguiente. No sé si era cosa de ella, una niña bastante insegura, o de su madre, excesivamene competitiva. Pero nos llegó a cansar, y mucho. Ideamos un plan para escarmentarla: le dijimos que lo más moderno (1989) eran los pantalones naranjas, pero que eran carísimos y muy difíciles de conseguir. Vamos, que mataríamos por un par. No tengo ni idea, pero dos días después apareció en clase con unos vaqueros naranjas. Ni te cuento el cachondeo. Fue un situación que me hizo sentirme desprotegida. Soy un persona que peca de individualista, y que me copien o que me hagan ir en manada me revienta. Literalmente.
    … Y yo sí que tengo una Malena en mi vida. Tiene 19 meses y es una chica estupenda, con más personalidad que muchos adultos!!!

  13. Espoir

    Doy fe que el fenómeno existe porque a mí me pasó lo mismo: amiga del alma en pocas semanas y, de repente, se empieza a vestir de negro (cosa que no le gustaba), se tiñe de rubia (como yo), se compra unos zapatos como los míos y huele igual que yo… Y se queda con mi novio. Aún están juntos, también con criatura por medio. Real como la vida misma. Espero que les vaya muy bien, me alivia que hayan salido de mi vida.

  14. Ronronia Adramelek

    Os pasan unas cosas geniales, menuda historia. Que ha Espoir le haya pasado lo mismo ya es la rematadera. Lo incomprensible es que ambos cazurros se quedaran con la copia, pero cosas veredes :) ))

    A mí el estilismo no me lo copia nadie… porque no hay nada que copiar, jajajajaja, si ya lo he dicho veces, que tengo tres pares de vaqueros exactamente iguales, el más viejo para la calle y los dos más nuevos los turno para trabajar. Cuando alguien me hace notar que ya están viejunos, los tiro y busco exactamente el mismo modelo afortunadamente en la misma talla. Si ya no lo fabrican, juro en arameo y me pruebo cuatrocientos modelos en una maratón frenética hasta que encuentro los perfectos y me compro cuatro iguales. En verano me apaño con camisetas y alpargatas y en invierno con camisas y botas. ¿Pero quién va a querer copiarse eso, por dios? Y yo copiarme algo… soy demasiado vaga para eso.

    Y en mi entorno tampoco creo que haya visto nada así. Vale, he contemplado como tooodas mis compis iban a quitarse los pelos al láser y casi toooodas ellas a quitarse la miopía de igual forma; las he visto viciarse al tenis y después pasarse al pádel, apuntarse al mismo club y comprar en las mismas tiendas. Pero eso es un poco de gusto por lo gregario, pienso que no es tan extremo como lo que contáis.

  15. Patricia

    Yo no puedo considerarme una Malena. Quizás porque el hecho de ser invidente juegue a mi favor en ese sentido, no lo sé. Como no puedo ver los cánones de belleza, yo tengo mi propio estilo en cada momento. Nunca he imitado a nadie. Eso sí, en mi vida existen algunas Malenas. Más bien un Maleno, que se hace llamar amigo mío, pero en realidad, envidia todos mis éxitos y se alegra de cada fracaso. Me copia amigos en Twitter, sigue mis pasos profesionales, busca relacionarse con aquellas personas con las que yo me relaciono… Porque en el fondo, creo que estas personas tienen un gran complejo de inferioridad. SE sienten tan inseguros, y les corroe tanto la envidia, que intentan seguir tus pasos inconscientemente.

    A mí la verdad es que a parte de miedo, me da mucha lástima. ¡Con lo genial que es ser diferente y original! SI todos fuésemos Malenas, qué aburrida sería la vida, no?

    Un beso.

  16. Patricia

    Por cierto, me “encantan” los que escriben comentarios anónimos y no se conforman solo con faltarte al respeto a ti, sino que además arremeten contra tus seguidoras, que no tenemos autoestima. Pobres de nosotras :)

    Lo que más llama mi atención, es el hecho de que siguen leyendote y comentando. Si no les interesa lo que cuentas, ¿por qué siguen entrando al blog? Cosas sin sentido ;)

    Firmado:

    Patricia, chica sin autoestima :P

  17. Imma Dou

    QUE FUERTE!
    me parece una historia muy fuerte… me cuesta muchísimo entender como alguien puede ser así… y sí, puede que haya algo de Malena en todas puesto que yo misma valoro cualidades de amigas mías e intento parecerme en eso un poco a ellas, pero ese extremo? Incluso con tu novio (bueno, ex!) me parece de lo más sucio y rastrero!

    Increíble! de película!
    Un besito!!

  18. Wenceslava

    Creo que el rol Malena sucede en la adolescencia, (ejemplo: toda lesbiana quinceañera que se precie tiene que parecerse a Justin Bieber) pero es porque se esta formando, buscando una identidad. A medida pasa el tiempo, se dejan un poco los “copia y pega” a un lado y se va creando una “personalidad”. A partir de cierta edad, si, es enfermizo.

  19. Menos es más

    Considero que la falta de personalidad es un error grave intrinseco de las personas.
    Es importante que cada uno esté seguro de si mismo, tal y como es y no intente imitar a nadie ni seguir las pautas de una tercera persona.

    Me ha sucedido algo parecido aunque salvandos las distancias y la relación fue cortada por mi parte.

    Un saludo y enhorabuena por esta entrada, interesante y real!

  20. misscafeiine

    Si me ha pasado. Directamente rompí la relación por completo. Me ponía enferma que siempre hiciera lo mismo que yo,mi personalidad es mía! Si,en eso soy egoísta. Una cosa es tener algo en común e incluso que descubra X cosa por ti. Hasta ahí bien,mas allá no.

  21. Malva

    Hace años me encontré con una, y años después con otra. La primera me pilló desprevenida a los 13 años y me pareció gracioso que le gustará lo mismo que a mi, que se empeñará en peinarse igual que yo, que le gustara la misma música e incluso el mismo chico, hasta que ví que tenía un poder alucinante en eclipsarme a mi y ganarse con su burda copia a toda mi gente. Fue una relación muy absorbente y me costó mucho acabar con ella pero lo conseguí.

    Hace relativamente poco me encontré con otra, me costó reconocerla pero al final no me puse mis tapones y escuché las sirenas que dices, hice bien. Esas relaciones acaban desgastando a cualquiera.

    Malva*

  22. Mme. Noémie

    Yo la verdad es que no he conocido aun a ninguna Malena y ni falta, la verdad. ¡Qué miedito me ha dado leer esta historia! La gente está fatal…

    Esta claro que esta chica tenía un complejo de inferioridad, una envidia malísima y poquitísima personalidad y, claro, todo esto junto… ¡menudo cocktel!

    Sinceramente, con una amiga nos hemos hecho las dos el mismo corte de pelo (a la vez) pero por tontear un rato y al final te acabas cansando y buscas tu propio yo porque, como dijo Patricia por ahí arriba, qué aburrido sería si todas fueramos iguales…

    Besitos

    P.D. Prefiero ser seguidora sin personalidad (como dicen por ahí arriba) y seguir leyéndote y opinando sobre lo que me gusta y lo que no, que dedicarme a ir leyendo blogs que supuéstamente no me gustan para dejar comentarios sin sentido y encima sin dar la cara :)

  23. ROPARANOIAS

    Caray, con lo bien que escribes, y vaya como se te ponen los anónimos! Alena, la verdad es que la historia que cuentas me parece de libro de psiquiatría, eso más que inseguridad ya roza (si no es ya) la patología!
    Es normal que todos hasta cierto punto nos veamos influenciados por las modas, o por lo que vemos como “exitoso” y lo intentemos adaptar a nuestra vida, pero de ahí a plagiar o intentar suplantar la vida de una persona, hay un buen trecho!
    Lo sano es coger lo que nos gusta de toda la información, cánones y publicidad a los que nos vemos sometidos día a día, pero CONSERVAR LA PERSONALIDAD, porque aunque te estés revistiendo de “persona exitosa” dentro de tí habrá un ser vacío carente de inspiraciones propias. ¿Y tu yo interior que? Hay que escucharlo! y ser uno mismo!
    Y yo me pregunto… y esos novios que se van con la clon, en que estaban pensando? no los entiendo, de verdad, alguien capaz de plagiar a una persona y meterse en su vida con intenciones de ocupar su lugar es alguien que les va a aportar algo? ellos no las ven como amenaza? como personas no muy sanas mentalmente?

    Tus posts me encantan, son profundos y admiro tu forma de escribir. ah! y tengo personalidad. ;)

    Besos!

  24. Lu

    La falta de identidad es un problema muy a la orden del día y es bastante complejo. Todos tenemos algo de Malena, al fin y al cabo “todo se pega” y tendemos a adoptar costumbres y comportamientos ajenos que nos gustan; pero de ahí al caso que describes, hay un mundo. Supongo que tendrá que ver con el no estar a gusto en la propia piel y en depender del exterior para definir el interior. Da miedito…

    http://www.kaoskreativo.blogspot.com.es/2012/05/refelxion-insomne.html

  25. Enamodeuse

    Es muy triste que alguien llegue a tal extremo como para intentar “acaparar” una personalidad, es tener un complejo de inferioridad brutal. Lo de las celebrities tienes razón en cierto sentido Alena, pero vamos, espero que solamente sirvan como inspiración. Lo muy malo de la moda es que ahora mismo una persona se crea una imagen estereotipada y juega con ella para tener éxito, véase modernos y demás subespecies. Es una labor de conocerse a sí mismo y aceptarse tal cual eres, yo me aferro a lo que es mío propio y exclusivo porque al final, es lo que te diferencia del resto. Viste de moderno porque así lo sientes, no porque veas que las gafapastas ahora son lo más in. Y eso con todo. Autenticidad ante todo por favor.

    un besazo Alena!

  26. Anonymous

    Yo tengo una vecina-malena. Me copia sábanas, toallas y por supuesto mi ropa, pero tiene un problema, el calzado, yo suelo andar de taconazo y ella no es capaz de subirse a más de 5 cms…(y me lo dice “ya me gustaría poder andar en esos tacones”). Problema de personalidad, supongo, no quiero pensar en que sea envidia, más bien es que es más fácil copiar. Halagada no me siento, desde luego, pero a veces la copia es tan descarada que me da ganas de decirle algo.
    Yo también pensé en una película cuando estaba leyendo el artículo de hoy. La misma película que se nombra en varios comentarios. Nada más. Carmen.

  27. Bohome

    Malena,

    desde luego la historia pone los peletes como escarpias pero, claro que creo que es real,no lo veo tan descabellado, pues no. Todo el mundo ha tenido una Malena en algún momento cerca. Si no ha sido tu Malena habrá sido la Malena de alguna de tus amigas. Eso sí, están las Malenillas inocentonas que copian el color de pelo o los zapatos. Y luego las hay nivel PRO-Malena que quieren tu ropa, tu color de pelo, a tus amigas y a tu novio. Esas dan miedo, sí. Creo que el truco consiste en, como dices al principio, identificar algún detalle, como que no tengan ni una amiga o que te cuenten que con todas sus amigas anteriores rompió su amistad por envidia DE ELLAS (muy sospechoso). Está claro que hay gente que tiene un número contado de amigas pero eso de ir de flor en flor sin amistades a mi siempre me ha resultado muy sospechoso. Y muy MALENA a la vista.

    Un beso!

    P.D: También me dan mucho miedo las mujeres que afirman rotundamente que sólo se llevan bien con los tíos. Esas también podrían ser Malenas, a tener en cuenta.

    Ángela.

  28. Pipah

    Yo conozco a una que no me copia en estilismo pero si en acciones como si vamos a un restaurante se pide exactamente lo mismo que yo, tiene que sentarse por narices a mi lado aunque seamos 20, me da la razón en todo… que lo hiciera a nuestros 11 años, vale.. pero a los casi 30?

  29. Aguaderocio

    Hola!
    He conocido a alguna Malena en mi vida, y he sido Malena también. No me desagrada del todo el post porque tienes una forma increíble de describir una situación como esta, pero creo que falta decir o quizá no lo has mencionado porque esta demás, que todas tenemos esa pequeña Malena dentro que va aprendiendo a clasificar que imitar y que no con el tiempo. Y lo digo porque veo a la figura de Malena, no como falta de personalidad sino a alguien que tiene que irse conociendo.

    Muy Genial siempre!

  30. Annie

    A mí nunca me ha pasado, creo que en general estos casos de dan cuando la persona tiene una gran personalidad y resalta del resto (en plan simpática, con carácter, extrovertida, con un trabajo “guay”, con estilo, guapa o por lo menos mona, etc.). Seguro que esta descripción coincide con la gran mayoría a los que os ha pasado algo así.

    Pero quitando el caso extremo de “Malenas”, creo que todos nos copiamos en algo del resto de gente (incluyendo celebrities), o quizás la palabra más adecuada es que nos inspiramos. Supongo que algunos lo tacharéis de eufemismo, pero en mi caso personal no creo que copie, porque para mí copir significa calcar, y yo lo que hago (o creo que hago) es coger ideas y aplicarlas a mí remodelándolas a mi personalidad. El ejemplo más claro aunque sea algo superficial es el tema de la moda. Miramos revistas, vemos qué llevan las famosas, qué prendas nos recomiendan las revistas y nosotr@s nos fijamos en lo que nos gusta e intentamos buscar algo parecido que concuerde con nosotr@s y nos quede bien, además de gustarnos.

    Y lo mismo pasa con l@s amig@s, ves algo que te gusta e intentas buscar algo del estilo pero adaptado a ti (jamás me compraría algo que ya se hubiera comprado una amiga, al menos de forma consciente).

    Creo que es inevitable que nos inspiremos en el resto de gente (sí, repito inspirar), y para nada creo que sea algo malo, al contrario, creo te ayuda a evolucionar y mejorar, ya que vas cogiendo cosas de diferentes lados y al final toda esa mezcla eres tú, y cada uno de nosotros acaba teniendo una mezcla diferente y única (no sé si ya me estoy empezando a flipar… XD).

    Y esto es algo que se puede aplicar a todos los aspectos de la vida, no sólo en el ejemplo fácil de la moda.

    Y por última vez quiero insistir en que apoyo la inspiración, no la copia (no vaya ser que alguien se me eche encima por decir que me parece bien copiar, ¡NO!).

    Bueno, ¡ya me he quedado a gusto! Jajaja

    ¡Un saludo!

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