Todo-esto-es-mentira
Relaciones

Todo esto es mentira

Venga ya. Alguien tiene que empezar a romper esta mierda de círculo que sólo aporta problemas.

Todos mentimos. Intencionadamente o no, pero todos lo hacemos. Algunas veces ni siquiera nos damos cuenta de que lo acabamos haciendo porque – ¡ojo!- creemos que estamos diciendo la verdad. Yo creo que estamos algo saturados de tanta información y, muchas veces, no sabemos si lo que decimos o hacemos pertenece a nuestra vida o no. No tenemos tiempo de averiguar si las opiniones que tenemos, las necesidades que desarrollamos o las aventuras que vivimos realmente nos pertenecen.

Es como una chica que conozco. Me contó el otro día que se fue al supermercado y, después de haberlo comprado todo de su lista de compra, tenía la sensación que necesitaba algo más. Paseó un rato por los pasillos hasta toparse con una estantería llena de pilas. «¡Claro!» exclamó- «Necesito las pilas para mi radio del baño».

Pero una vez estaba en la caja, se horrorizó: en su baño no había radio. Era algo que le había ocurrido al protagonista de un blog que leía y que en el post de la noche anterior explicaba cómo buscaba unas pilas para su radio.

A los demás nos pasa exactamente lo mismo. Blogs, cuentas de Instagram, artículos que se comparten en Facebook, libros, revistas, series, programas de televisión, tuits, vídeos de Youtube… No damos abasto. Nuestro cerebro no está acostumbrado a vivir tantas vidas ajenas al mismo tiempo y, alguna que otra vez, acaba interiorizando algo ficticio, convirtiéndolo en parte de nuestra vida.

Con las relaciones nos pasa lo mismo. Con el sexo, más. Partiendo de la base que tenemos esa incomprensible costumbre de mentir como bellacas cuando hablamos del sexo, las cosas se complican. Y es que todavía no sabemos hablar con naturalidad sobre algo tan cotidiano como el sexo. Vemos muchas películas y leemos novelas eróticas, pero seguimos teniendo miedo a hablar del sexo. Sobre todo, de los problemas sexuales. Es el miedo. Miedo a que nos juzguen, miedo a no estar a la altura, miedo, al fin y al cabo, a que los demás se den cuenta de lo poco que sabemos al respecto. Y si encima nos atrevemos a preguntar sobre el tema y los amigos nos cuentan de todo menos la verdad, ya me diréis.

Hace tiempo que todas mis conocidas tienen orgasmos vaginales (ajá), varios la misma noche (ajá ajá) y, para completar, son reinas del sexo anal y de las felaciones perfectas (ajá, ajá, ajá). Luego te vas al cine con ellas y bajan la mirada ante un polvo con pantalones subidos.

Hace unos días quedé con dos amigas: una lleva cinco años en pareja, otra (llamémosla Olga), seis meses. Tras varios minutos de dudas, Olga nos confesó que hace un par de meses que apenas tiene sexo con su chico.

Mi otra amiga se quitó las gafas y se tapó los ojos al puro estilo del monito de Whatsapp, volvió a ponerse las gafas, y sentenció: «Algo va mal, porque…

Ahora ojo a la frase asesina que hace tantísimo daño a las parejas recientes con “problemas” sexuales:

… nosotros el primer año de la relación follábamos como conejos.»

La miré. Mentía. Mentía, pero hubiese jurado que no se daba cuenta de ello.

- Oye, eso no es verdad- le dije.
- ¿Y tú qué sabes?- me contestó con vacileo.
- Venga ya, me lo explicaste tú. Juan y tú pasasteis dos meses sin follar cuando todavía no vivíais juntos. Y te mudaste a su casa en vuestro primer aniversario…
- No, eso es mentira. Siempre teníamos mucho sexo. Hasta hace un par de años que la cosa se enfrió. Lo normal, vamos.

Otra tontería sacada de la nada. Como si el sexo estuviese programado.

- No te preocupes. – le dije a Olga. – No todas las parejas follan sin parar los primeros años de la relación. Tu novio tiene la cabeza a punto de explotar de tanto trabajo, está agotado. Llévalo de vacaciones cuando puedas, y ya verás.

Pero mi otra amiga no se calmaba:

- Los hombres siempre quieren sexo. Para ellos es una descarga.

Tócate los cojones.

- ¿Entonces por qué ya no folláis tanto con Juan?- le pregunté enfadada.

No supo qué contestarme. Y no me extraña.

Clichés, tópicos, frases de sobremesa, sentencias de gurús con miles de seguidores comprados fieles, estilos de vida impuestos y alimentados por las casas preciosas de Pinterest y las declaraciones de amor de Instagram. ¡A tomar por culo tanta mentira apoyada por la población 2.0!

Las frases, como la que soltó mi amiga, nacidas de las demás bocas contagiadas de las experiencias virtuales , sin siquiera haber pensado cuánta de verdad hay en ellas, son el mal. No nos damos cuenta del daño que provocamos a los demás con esas falsas y contundentes declaraciones, sacadas de un manual que nadie jamás escribió. Las mentiras, a veces tan inocentes como esta y aprendidas de las vidas de los demás, acaban convirtiéndose en una norma que nos amarga la existencia. El mundo cuqui que nació en las galerías de Instagram y series de Canal + debería quedarse allí: en las redes sociales y en los capítulos de media hora.

La cadena de mentiras acaba frustrando a la mayoría de las parejas.

Un ejemplo simple: yo te miento diciendo que soy multiorgásmica. Tu otra amiga te miente igual. La otra también. Tú, que jamás consigues un solo orgasmo, conoces a un chico y empiezas a fingir en la cama. Es lógico, tienes miedo. Si todas las mujeres son capaces de correrse miles de veces en una noche, tu chico estará acostumbrado a ello. No quieres ser “la rara” y finges. Tu amante está contento y tú estás feliz porque él está contento. Pero sigues sin correrte. Varios meses después, aunque harta de sentirte así, ya no te atreves a decirle la verdad y sigues insatisfecha. Una vez os separáis, él acostumbrado a que las mujeres con las que ha estado se corren nada más les toque el dedo gordo del pie, se siente feliz. Obviamente, el chaval piensa que es un amante cojonudo. Y se lo explica a sus amigos.

Ahora súmale al desastre las mentiras que ellos se cuentan entre ellos. Ellos también acaban sintiéndose presionados por lo bien que follan sus amigos, lo mucho que aguantan y la grande que la tienen.

¿El resultado?

Él sigue en la ignorancia porque jamás le has dicho la verdad. En su feliz ignorancia porque es uno de los grandes folladores del grupo. Tú te sientes un monstruo. Y… cuando una amiga te pregunta si te cuesta llegar al orgasmo, le sueltas: «Qué va, me canso de correrme tanto».

Venga ya. Alguien tiene que empezar a romper esta mierda de círculo que sólo aporta problemas. No existen parejas que no discuten, no existen parejas que siempre follan con la misma intensidad, no existen parejas que siguen enamoradas como el primer día y todas esas parejas con millones de seguidores utilizan miles de filtros en Instagram.

Da igual que no tengas radio en el baño. Lo importante es que seas consciente de que no la tienes y que dejes de explicar a tus amigas la pasta que te has gastado en comprarla. Tú no tienes radio, pero cantas en la ducha.

Y que les den a los gurús, a los fans confundidos y a los simples mentirosos.

¿TE GUSTA?  

+47 -2

Internet  Mentiras  Relaciones  Tópicos  

11 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

“Que les den a los gurús, a los fans confundidos y a los simples mentirosos.”

11 COMENTARIOS

  1. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Saber qué es verdad y qué es mentira siempre ha sido algo difícil. Pensamos que es algo de ahora, por la saturación de información, pero es al revés, ahora, al menos, si quieres tomarte el tiempo necesario para contrastar algo, puedes. Un ejemplo: cuando a finales del XIX las expediciones buscaban en el polo norte el paso de NO, una supuesta ruta navegable más corta que uniera comercialmente el mundo por allí, mucha gente murió empecinándose en intentar rutas que otros habían demostrado que no existían. Había libros y diarios de a bordo, que se movían por Europa y llegaban o no a otros países, e información parcial y contradictoria que hacía lógico que cada cual pudiera reafirmarse en su sesgo y alimentar su error. Como ahora, pero sin la posibilidad de reunir toda la información seria, preguntar por Twitter a quien te parwzca de fiar, o pedir ayuda para saber qué debes leer que no sea una tontería disfrazada de conocimiento experto.

    Los exploradores también mentían, como nosotros sobre el sexo. Peary reclamó haber llegado el primero al polo norte y no llegó ni de coña. Más gente mintió después, como con los orgasmos. Pero siempre hay formas de contrastar, si tienes una mente crítica. Primero decides a quién creer: mejor una revista científica que la vecina, mejor un blog determinado que el Mujer Hoy, o lo que pienses, tú eres tú y yo soy yo. Que dudas si es normal no tener multiorgasmos vaginales, le preguntas a… Estupinyá, por decir algo, por Twitter, respetuosamente, y yo creo que te contestará lo mejor que sepa. O a Intersexciones, que si no lo sabe no le van a doler prendas en reconocerlo pero si la picas investigará :-)

  2. Ana

    No me gusta mentir, de hecho si lo hago me siento fatal, pero reconozco que hay a personas que me luce mentirles porque sé que ellos lo hacen conmigo, con mis amigas, las de verdad, no se miente en tema de sexo, nos “educamos” entre todas, nos reímos de los patetismos que a veces nos pasan y nos envidiamos sanamente de las victorias bien libradas, pero cuando están las rapiñadoras que todo lo saben o no decimos ni mu’ o mentimos, ea.
    Y en cuanto a las parejas… En fin, paso palabra, hay tanta “mujer feliz satisfecha y encantada de conocerse por tener un macho cabrío en casa” que no me las creo ni media, en cuanto se casan/se emparejan empiezan a mentir como posesas, no creo que tengan nada que demostrar pero ellas creen que sí, que tiene que ser todo perfecto a los ojos de los demás y eso sabemos que no es así, lo único que hacen es competición las unas con las otras de ver que vida es más feliz y quien tiene mejor amante en casa… Las solteras pasamos siete pueblos de esas conversaciones y en cuanto se van hablamos libremente de lo que nos viene en gana, triste pero cierto.

  3. monsieur le sixmonsieur le six

    Suscribo todo lo que dice Ronronia.

    En el sexo se miente en muchas cosas, o bien simplemente se callan. Ha de ser así, porque se trata de un tema importante para las personas en las que fácilmente uno puede acabar odiado, despreciado o admirado. Y claro, todos queremos que los demás tengan una opinión favorable de nosotros. Por tanto, esto no va a cambiar.

    Yo no hago suposiciones, sé que quien dice practicar mucho sexo quizás no haga ni una décima parte, mientras que aquel otro que no comenta nada, resulta que es el rey del sado y encima monta orgías en su casa cada fin de mes. A saber. Y en el fondo, la verdad es que tampoco me importa, con estar yo a gusto, me basta.

      1. monsieur le sixmonsieur le six

        Bueno, mi pareja es parte interesada, y aparte de eso es testigo de si practico lo que digo o no. Me refiero a que lo que digan los demás no va a cambiar mi valoración de ellos, no me voy a sentir superior o inferior a alguien porque diga que echa más polvos que yo o menos. Y si lo dice mi pareja, yo sabré si es verdad o no (bueno, a menos que una parte sean con otros :P ).

  4. Avatar de MaríaMaría

    Buenísimo, completamente de acuerdo, me ha encantado. Pero esto no sólo pasa con el sexo, pasa con todo lo demás también. Véase en los perfiles de fb la competición por quién es más feliz, en twitter por quién sabe más de política y quién es más listo, más liberal, más progre (cuando en realidad no, que va, todo lo contrario). Ay, no sé a ti, pero a mi todo eso me da pereza, tanto creérmelo como participar de ello…Creo que hay que dejar un poco más de lado el mundo 2.0 o bien aprender a distinguir mejor lo que es real y lo que no.

  5. Avatar de CaroCaro

    Ay, amiga lo que daría por ser multiorgásmica…Pero no sé si es que me rodeo de gente muy sincera o qué pero solo conozco a una amiga que lo sea, y el novio apenas se la folla…Dios da pan a quien no tiene dientes…JAJAJAJA

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >