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Relaciones

Toda primera cita debería empezar con un beso

"Te propongo un reto: cuando nos veamos, no besamos sin mediar palabra. No vale rajarse."

No, no es un deseo de Navidad ni de Reyes, es una afirmación. Toda primera cita debería empezar con un buen morreo, es la solución para muchos de los problemas que surgen en el momento del primer encuentro a la hora de conocer a alguien en un contexto “romántico”.

La historia es la siguiente:

Ella y yo nos conocimos vía Tinder hace aproximadamente un mes. Comenzamos a chatear y encontramos que la comunicación textual demostraba que nos divertía hablar entre nosotros. Muy pronto pasamos al Whatsapp. No sé vosotros, pero yo odio el chat de Tinder. Lo odio un poco menos que el chat Meetic, pero lo odio. (Es poco práctico, tiene pequeñas demoras que hacen que ese chat no sea un real-time real, y el sistema de notificaciones no es el mejor logrado de todos.) En resumen, nos intercambiamos teléfonos y empezamos a conversar en Whatsapp.

Desde el primer momento ambos estábamos abiertos a encontrarnos y desvirtualizar, como se dice en el mundillo de las redes sociales. Ella muy ocupada durante esos días, yo también hasta arriba de curro y de compromisos sociales. Existían ganas de vernos pero durante 3 semanas nuestras vidas vivieron en distintos husos horarios pero sin “h”, es decir, nuestras vidas “usan” las horas de maneras distintas.

Hace dos sábados por fin pudimos encontrar un momento y lugar para nuestro primer encuentro. El plan era simple: encontrarnos, tomar algo, ir a cenar y de allí ya veríamos qué nacía.

Ese día, como cualquier otro, aún siendo sábado, yo estaba bastante ocupado. Ya con el tiempo encima, me ducho y empiezo a afeitarme con cierta prisa. Las 5 hojillas de la Guillete Fusion acariciaban y engullían mi prospecto de barba y sonó el teléfono. Tenía un nuevo mensaje de ella en el Whatsapp.

En ese momento piensas “o escribe para confirmar de nuevo o escribe para cancelar”. El texto decía:

-¿Qué tal si hacemos esto interesante? Te propongo un reto: cuando nos veamos, nos besamos sin mediar palabra. No vale rajarse.

Al leerlo, casi me corto la yugular. Tras el susto de haber podido morir desangrado y con espuma de afeitar en mis dedos, respodí:

- ¡Hecho!

Luego la conversación continuó en tono más jocoso y acordamos que si alguno se echaba atrás en el reto, pagaría la cena.

Habíamos quedado afuera del Zurich en Plaza Cataluña. Creo que quisimos ir a por lo seguro y prescindir de imaginación para quedar la primera vez. El Zurich es el lugar de encuentro más universal de nuestra ciudad.

A la hora pautada yo estaba allí. A través de texteo previo ya sabía que ella había llegado temprano y veía tiendas dentro del Triangle. Le escribí para informar sobre mi llegada y me contestó “Salgo”.

Le reconocí entre un pequeño remolino humano en la salida Mar del Triangle. Ella me reconoció a mí. Hubo leves esbozos de sonrisas mutuas, pero eran sonrisas de diversión, como diciendo “vamos a ello”. Quedamos frente a frente y de inmediato nos dimos un suave y corto beso en los labios, luego un abrazo breve y un beso más largo, un morreo largo en toda regla, un gran morreo en espiral.

El que nos vió en tercera persona seguramente pensó que éramos una pareja con historia que se encontraba tras un frío día de invierno.

El beso terminó en risas. Nos partimos de la risa y lo comentamos: “qué difícil es besarse con tanta risa, mata un poco el romanticismo, ¿no? Pero coño, la situación da mucha risa”.

Así empezó nuestra cita, nuestra primera cita. Hasta allí todo era anecdótico y una historia digna de contar como hago en este instante. Pero resultó mucho más que eso. La noche fue relajada, tranquila, sin ansiedades, sin expectaciones. Hacía mucho que no me sentía tan relajado en compañía de alguien que no conozco. Y tiene su lógica:

El besarnos al inicio de esta primera cita eliminó de la ecuación y de las nuestras mentes mucho de lo que uno piensa cuando te sientas frente a alguien la primera vez.

Para empezar, desde un punto de vista conservador, si una primera cita va bien podría concluir con uno o varios besos. Digamos que es un indicador de desempeño (KPI): si te besan en la primera cita, le has gustado lo suficiente como para ello.

En nuestro caso ya no había premio. Si nos gustábamos o no (física y químicamente) era algo que ya sabíamos ambos, cada uno dentro de sí, tras ese primer largo beso. Es decir, eso era algo que no había que descubrir en durante la cena o las copas.

Con la Prueba Final Superada desde el inicio lo que quedaba era disfrutar sin estrés del resto del Juego de la Oca. En mí, y luego ella confesó que en ella también, lo que quedaba era conocernos, como personas, sin ningún tipo de expectativas.

Finalizada la comida, yo quería besarle de nuevo. Me cambié de asiento y me senté a su lado, bastante cerca para ser la primera vez que me sentaba a su lado. Pero por dentro me reía, y llegué a comentarlo en voz alta, porque sentarse tan cerca, en este caso no era invasión de espacio vital ni ser especialmente agresivo en mi ataque. Desde el punto de vista de ya habernos besado, este acercamiento significaba un “downgrade”. Ella no podía sentirse incómoda ¿Qué iba a pensar? “¿Será que este tío me quiere robar un beso?” No, esa tensión ya estaba descartada.

Vale, por suerte a ambos nos gustó el primer beso y a partir de allí nos besamos mucho durante la noche. Pero mi punto es que nunca hubo tensión. Que me pude concentrar en lo que decía (sin fingirlo), que si quería un beso, le besaba y ya, que si ella quería otro, me besaba y ya, y seguíamos conversando, conociéndonos sin preguntarnos “¿Será que le gusto?”

Obviamente, teníamos que conocernos mejor para saber si además de la nueva afición a nuestros besos había algo más. Pero ya ambos (36 ella y 37 yo) sabemos de sobra que eso no se sabe en un solo día, en una sola cita y mucho menos a través de besos.

Mi conclusión tras la experiencia es simple. Besarse al inicio, limpia de tontería el resto. El primer paso para algo más es besarse, sea lo que sea que signifique algo más. Y en este caso, desde el segundo 30 ya sabíamos si queríamos más de eso o no. Por fortuna, fuimos capaces de hablarlo. En el peor de los casos no nos veríamos de nuevo, pero regresaríamos a casa besados y sabiendo a ciencia cierta el resultado físico, químico e intelectual de ese primer encuentro.

¿Alguna vez os habéis besado sin mediar palabra? ¿Estarías dispuesto a hacerlo?

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12 comentarios

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12 COMENTARIOS

  1. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Es una idea buenísima. Si le veo algún problema es que puede ocurrir que nada más verte ya sepas que no te gustas físicamente y en ese caso la cita se te va al garete. Mejor, dirán algunos, y sí, para pilar cacho es mejor, pero yo tengo un par de buenos amigos que surgieron de una cita a ciegas donde no hubo ninguna atracción, tíos a los que no me habría apetecido besar al verlos pero de los que he acabado siendo amiga por un motivo u otro. No sé si habría ocurrido si la primera cita hubiera empezado con un beso y luego les hubiera hecho la cobra.

  2. Avatar de PatriciaPatricia

    Me ha parecido una historia muy bonita pero como asidua a las citas a ciegas que soy, me parece un tanto kamikaze, me explico, yo he quedado con cantidad de chicos que me parecían maravillosos y con quien tenia mucho en común y después no había nada de atracción física. Si es verdad que el que fue mi novio durante dos años inició nuestra primera cita con beso que eliminó muchas tensiones y nos encantó a los dos, pero fue el quien se lanzó y además ya nos habíamos visto en persona antes con lo que sabíamos que nos gustábamos. En otras primeras citas que he tenido no he dudado en pedir un beso cuando he visto al chico nervioso y además deseoso pero nunca en una primera cita a ciegas. En resumen he tenido infinidad de primeros encuentros en los que he pensado “Dios mio, que horror! a ver ahora que hago para que esto dure lo menos posible” no me imagino que debe ser si encima tengo que dar un beso que no me apetece en absoluto. No obstante usaré este recurso (que repito me ha encantado) para las pocas segundas citas que tenga después de una primera a ciegas, porque si queremos repetir es que nos gustamos y por consiguiente tenemos ganas de besarnos.

      1. Avatar de PatriciaPatricia

        Pues por mi experiencia que me avala no podría estar menos de acuerdo contigo, con todos los respetos, como decía he conocido muchos hombres que me han “follado el cerebro” y cuando los he conocido en persona no los he querido ni besar, mucho menos lo otro. Soy una fiel defensora de las citas por internet, de no ser por este medio tendría suerte si quedara con un chico en todo el año, pero siempre me muestro muy cauta en ese aspecto pues se que la atracción mental y la física muchas veces no van de la mano por supuesto cuando eso ocurre es maravilloso…

  3. Miriam

    Me ha encantado!! Hace poco había quedado con un chico y mi mayor temor era la tensión esa del principio, después de unos meses hablando vía whatsapp, dejando claro que nos gustábamos, no tenía claro si en persona todo iba a fluir igual. Me pasé el día debatiendo como saludarle; le doy un abrazo, le doy dos beso, uno… ¿nada? jajaja Es una buena manera de atajar y evitar esos nervios :)

  4. Avatar de Javier

    Me encanta la mezcla de espontaneidad y erotismo de la historia aunque si hubirera tenido el atrevimiento de proponer besar a una chica en la primera cita lo que me habría llevado habría sido cualquier cosa menos un sí y, si es en persona, igual hasta me llevo la señal de cinco dedos en mi cara jajaja!!!
    Pero hay que reconocer que ese beso facilita la intimidad, la naturalidad, incluso la empatía entre los dos.

  5. Avatar de Mila M.BMila M.B

    ¡ME HA ENCANTADO EL POST! lo he leído varias veces y ha sido ahora que estoy en duermevela cuando me he lanzado a comentar porque me lo he pensado bastante. ¡Queremos más detalles de la cita!.
    Yo si lo que sintiese por la persona es real, lo haría. Pero como nunca he topado con nadie que me haga estornudar purpurina, no lo he hecho nunca y la verdad es que molaría bastante.
    De todas formas no se a vosotros pero yo en ese tipo de citas me siento incómoda…por muy perfecta que sea la persona o mucha conexión que parezca que hay,siempre hay algo que no queremos que la otra persona sepa y viceversa y por eso hay tanta tensión.
    Pues eso, que como yo no he sentido “amor” o atracción por gente en la red no he hecho algo tan simple como eso. Mis experiencias con citas (tres) han sido demasiado locas.
    Eso sí, los amigos que he hecho en Internet y posteriores quedadas en vivo han sido muy mágicas, como si hubieses visto a la persona el día anterior así que si la persona me atrae de verdad, lo haría.
    Mendez no nos dejes en ascuas, queremos saber más detalles de la cita :P

  6. Avatar de Elkin Alberto BernalElkin Alberto Bernal

    ajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja me fascino!!!! la parte de la yugular, me cague de la risa, en plena oficina!! veamos que pasa el domingo! lo importante es sentirse fresco, es más fácil cuando ella hace ese tipo de preposiciones, siempre y cuando ella sepa que tu tienes las mejores intensiones.

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