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Sexo

Sinónimos de pene

Pobre pene. ¿Por qué os acordáis de él sobre todo cuando falla? Bueno, pues según nuestro experto porque es una manera de liberarse de la culpa descargándola en otro.

La primera noche que salí de fiesta con Valentín, un ex compañero de trabajo, fotógrafo para más señas, éste se pasó la noche insistiendo en lo mucho que le gustaría presentarme a Félix. Yo, que por aquel entonces tenía diez años menos que ahora y me faltaban horas de vuelo con los hombres por todos lados, me pasé la noche preguntándome cuál de todos los tipos que estaban en el bar en cuestión sería el tal Félix y por qué mi entonces compañero se empeñaría tanto en presentármelo sin llegar a traerlo nunca si nosotros ya llevábamos horas tonteando.

La cosa se quedó así, al final de la noche yo me fui a mi casa y él a la suya y me quedé sin conocer al misterioso Félix. Durante casi dos semanas estuvimos jugando al gato y al ratón por las noches y él insistió en presentarme a Félix hasta que una noche me lo llevé a casa y allí, oh sorpresa, me lo presentó: Félix era su pene. Sí, lo habéis leído bien. Su pene, polla, rabo, nabo, miembro, falo… como queráis denominarlo, tenía nombre y ese nombre, amigos, era Félix. Desde esa noche, para mí, Félix es sinónimo de pene. Mi ex compañero de cama y de trabajo es el primer chico al que he conocido que pone nombre a su pene. El primero, pero no el último.

 

Como si de una epidemia de nombramientos se tratase, en estos diez años he conocido (no a todos personalmente, pero sí a unos cuantos), por citar sólo a algunos a un Pablo, un Rober, un Sergio, un Juanjo, otro Félix y un Judas, y os aseguro que ninguno de estos nombres pertenece a un hombre. Todos son de penes. También he conocido a algunos mucho más creativos. Se me vienen a la cabeza una Tizona (como la espada del Cid), un Sr. Taladro y hasta a un Rabo de Poder (por el Anillo de Poder de El Señor de los Anillos. NOTA: Sí, salgo con frikis a veces). Todos son nombres reales de penes bautizados por chicos con los que yo o mis amigas nos hemos acostado.

La evolución de todos ellos llegó con el segundo Félix-pene. Primero, porque es muy raro ver dos penes con el mismo nombre (sí, más raro aún para una mujer, igual para vosotros, chicos, no tanto es ponerle nombre a un pene, pero una vez que asumes eso ya…), al final uno te recuerda al otro y es un lío. Segundo porque desde ese momento no he podido mirar normal a ningún Félix-hombre al que he conocido. Y tercero porque el hombre del segundo Félix (Sebas, se llamaba) hablaba (y digo yo que lo seguirá haciendo), literalmente, con su pene. Como si fuera una persona. Un alter ego, o algo. Cuando le comenté a Alena que quería escribir sobre esto enseguida me dijo: “¿Pero de verdad los hombres hablan con su pene? Yo creo que es un mito”. Pues resulta que no. Y no lo decimos ni yo ni mi dilatada experiencia (propia y ajena) en penes con nombre.

También lo dice el psicólogo y especialista en sexología y terapia de pareja José Bustamante en su libro ¿En qué piensan los hombres? En él nos da una aproximación bastante clara y sencilla de los principales problemas sexuales que aquejan al hombre hoy en día y también nos explica a las mujeres cómo podemos echar una mano para que la cosa se solucione. Leí el libro para un reportaje y me llamó especialmente la atención, en el capítulo dedicado a los problemas de erección, el caso de un chaval joven que se refería a su pene como si fuera un ente vivo de su cuerpo que no dependiera de él. Lo llamaba “Ésta” y decía cosas como: “Es Ésta, que se mueve sola y decide y yo no puedo hacer nada”. Nada más leerlo, al muchacho le puse cara de Sebas (y al pene, de Félix).

Pero, mis queridos hombres. ¿Por qué le ponéis nombres a vuestro pene? ¿Por qué habláis con él y de él como si tuviera personalidad propia y capacidad de entendimiento e hiciera las cosas porque él quiere y no porque vosotros queréis?

Según me contaba José Bustamente en una entrevista posterior, lo hacéis “porque se genera una relación muy curiosa de un hombre con su pene. Es cierto que muchos hombres le ponen nombre y esto sucede porque lo llegas a ver al margen de ti, por cómo funciona. Es decir, lo ves como un ente propio, sobre todo cuando falla”.

Ah, muy bonito. Pobre pene. ¿Por qué os acordáis de él sobre todo cuando falla? Bueno, pues según nuestro experto porque es una manera de liberarse de la culpa descargándola en otro. Y a falta de una persona a la que echarle la culpa echársela al chico o chica que tengas en la cama en el momento bochorno está un poco feopues para el pobre pene que van las culpas. “En esos casos, el hombre suele pensar que cómo es posible que su pene no funcione si él quiere esa relación sexual, tiene ganas pero mentalmente no está funcionando. En esos momentos parece que el pene vaya un poco a la suya, que es un ente individual y por eso se habla de él en tercera persona”. Pero aún hay más.

La tercera razón para darle nombre al pene y/o hablar con él es una cuestión de rango. De empaque. De poderío, vamos. Y es que “de este modo se le da la importancia que realmente este órgano del cuerpo tiene para muchos hombres y que es muy grande, fundamental”. Bustamante añade no obstante que centrarse para el sexo en esa parte del cuerpo es “un error de la sexualidad muy frecuente. Uno no es bueno en la cama solamente por cómo reacciona su pene y si el pene reacciona mal nosotros estamos al margen de eso. Ahí estamos dejando a un lado nuestra capacidad de usar el resto del cuerpo para el sexo incluyendo el pene como una parte más y eso es un error”.

Pero si lo de que un chico bautice a su pene in nomine Patris, et Filii, et Spiritūs Sancti no os ha parecido suficiente… ¿qué me decís si os cuento que también hay mujeres, amantes, compañeras de cama en suma que son ellas quienes dan el sagrado sacramento del bautismo al armamento que su pareja sexual posee entre las piernas? Mi amiga Rosi es adicta. Bautiza los penes de todos sus amantes. Un día le tengo que decir que me haga una lista. Sólo os diré que su perro se llama Melocotón en Almíbar (y no la ha matado todavía, por ello). Os aseguro que su lista de nombres de pene promete.

Y vosotros, queridos… ¿Bautizáis a vuestros penes o preferís dejarlos en el anonimato y que “por sus obras los conozcan”? ¿Habláis con ellos frente al espejo, como en esas recurrentes escenas cómicas de las pelis americanas, o en cualquier otro momento del día? ¿Alguna partenaire le ha dado nombre a vuestro pene? Y vosotras, queridas mías… ¿Os habéis acostado con penes con nombre? ¿Alguna vez os han presentado a un Félix? ¿O habéis sentido la tentación de bautizarlo vosotras? Si nos los contáis, nosotras encantadas. Yo, por lo pronto, voy a enviar un e-mail a la RAE a ver si en el diccionario del año que viene tienen a bien añadir “félix” como sinónimo de pene. Por los que me pueda ir encontrando.

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49 comentarios

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Casiopea

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“Darle nombre al pene y/o hablar con él es una cuestión de rango. De empaque.”

49 COMENTARIOS

  1. Carles G. SanchezCarles G. Sanchez

    Ante todo decir que el tema me hace gracia, a mí también me resulta extraño el ponerle nombre a un pene, pero también es verdad que me parece más raro ponérselo a un coche, un peluche o cualquier cosa inanimada. Sin embargo debo decir que hace falta tener ese apéndice masculino para saber que representa, casi que crecemos con él en la mano, así que…

  2. EspoirEspoir

    Una de dos: o no hay tantos que bauticen a su pene o yo intimido más de lo que pensaba, porque EN MI VIDA me he encontrado a un tío con una polla con nombre, o como mínimo nunca me lo han confesado. También es cierto que sería incapaz de irme a la cama con un hombre así; hace tiempo que descubrí la fenomenal diferencia entre acostarse con hombres o con críos. Sí, vale, soy más seria que un cardo.

    1. CasiopeaCasiopea Autor

      Jajajaja Espoir no es que seas más seria que un cardo, es que buscas madurez. Aunque el psicólogo no me lo haya dicho (al fin y al cabo es un hombre, por muy psicólogo que sea), a mí lo de ponerle nombre al pene me denota cierto rasgo de inmadurez, infantilidad, llámalo X. Pero me resulta de lo más curioso porque he conocido a tipos con pene bautizado de quienes no lo hubieras pensado jamás.

      1. EspoirEspoir

        Bueno, decir que se adolecen de cierta inmadurez me parece una forma muy piadosa de decirlo, yo les calificaría de capullos –en el sentido de que aún no se han desarrollado– integrales. Me gustaría encontrarme a uno. Mis carcajadas se escucharían en el Mato Grosso.

        Tíos que hablan con su polla. Vivir para ver.

        Y si bien ponerle nombre a un coche me resulta también algo chorra (aunque reconozco sentir un amor ilimitado por mi belissimo Lancia) como mínimo no tiene las implicaciones psicoanalíticas de lo otro.

        1. CasiopeaCasiopea Autor

          A mí me gustaría saber qué implicaciones tiene lo del coche. Algún día lo preguntaré. A veces me siento hasta un poco masculina porque para mí el coche es un elemento como muy mío, en plan: yo y mi coche. No sé. A algunas de mis amigas con coche les pasa pero a la mayoría no y sin embargo a todos los chicos sí. Creo que tengo una parte muy masculina dentro de mí.

          (Nota para lectores novios potenciales: dentro, en mi mente, intrínseca en mí. Todo lo de fuera, lo corporal, está muy femenino y en su sitio :P De nada)

          xD

          1. EspoirEspoir

            Bueno, también dicen que es una proyección del pene, no? Cosa que a ti y a mí, querida, nos deja en mal lugar porque yo también tengo una muy estrecha e íntima relación con la mia macchina (Dios. Estoy haciendo asociaciones cual Tony Soprano ante la doctora Melfi. Siempre me han gustado los coches italianos. Siempre me han gustado los hombres italianos. Siempre me han gustado los zapatos italianos. Y ya se sabe, coche igual a pene, pie grande igual a pene grande. Madre mía. Soy una salida y encima en un idioma que no domino)

          2. EspoirEspoir

            Ummm, pero ahora que lo pienso no creo que tengamos conflictos con nuestro lado masculino, sino que vimos muchas veces Thelma y Louise de jovencitas (anda, no me digas que no)

  3. monsieur le sixmonsieur le six

    Me ha venido a la mente el famoso dicho de los argentinos: ¿conocés a Marcelo?… Agachate y conocelo.

    Jamás se me ha pasado por la cabeza “bautizar” mi aparato reproductor. Ni he conocido ha nadie que me haya dicho “yo al mío lo llamo tal“. Pero bueno, cada cual tiene sus experiencias.

    Lo que sí es cierto es que a veces parece tener vida propia, porque hay momentos en los que se levanta sin que se lo pidas, y otros en los que, aunque se lo pidas, no se levanta.

    1. CasiopeaCasiopea Autor

      Ya, aquí se dice algo parecido con Fernando (el que llevo aquí colgando). Lamentable xD

      No me parecías a mí un hombre de pene bautizado, francamente ;) Tampoco estoy yo muy segura de que los hombres a los que he conocido que sí tenían un nombre para el suyo se lo fueran contando a sus amigos, más allá de Valentín, de quien todo el mundo sabe que su pene se llama Félix (es un pene famoso, no te digo más. De hecho hay gente que piensa que el propio Valentín se llama Félix… erasé un hombre claramente a un pene pegado).

      Ah! Y al chico cuyo pene se hace llamar Rabo de Poder se lo bautizó un primo suyo en unos vestuarios jijiji

  4. EspoirEspoir

    Acabáramos. Ni me acordaba, pero tuve un ligue argentino hace un montón de años y hablaba de su polla en tercera persona. Si la vida te enseña que las generalizaciones son casi siempre falsas, ellos se empeñan en hacer realidad todos los tópicos que se les atribuyen.

    PD. Sin ánimo de ofender y con cariño hacia los argentinos no-tópicos :)

  5. XX

    Jamás he hablado con mi pene ni tiene nombre alguno. No voy a decir que me sorprende que haya gente que lo haga, o que no conociera algún caso, pero sin temor a equivocarme puedo asegurar que es una amplia minoría. Puedo estar de acuerdo con Espoir en que hacerlo se me antoja algo inmaduro, pero también me parece fenomenal el apunte de Carles sobre ponérselo a un coche o a cualquier otra cosa (aunque yo salvaría peluches y cosas así, la verdad). Conozco a muchas mujeres cuyo vibrador (o vibradores) tienen nombre, en realidad no hay ninguna diferencia.

          1. Alena KHAlena KH

            X, al menos los vuestros no los fabrican con purpurina (tengo un trauma del primer pene de plástico que me regalaron: fucsia y brillante).

      1. CasiopeaCasiopea Autor

        Jajajajaa tengo una aún mejor para ti, mi querida Espoir.

        Tu comentario sobre la foto en el monedero me ha traído ipsofacto a la mente a mi profesora de primaria. Ella no llevaba fotos de Gere en el monedero, que sepamos. No. Ella las llevaba de José María Aznar. Y esto es totalmente cierto y verídico, pueden corroborarlo mis compañeros de clase de la escuela. Es más, recuerdo claramente como si lo estuviera viendo ahora mismo que traía periódicos y cuando salían fotos de Aznar, durante el recreo, las recortaba y antes de guardarlas en el bolso les daba un beso, en plan fan. Te aseguro que no lo he adornado ni un poquito.

        Me relaciono con gente mu rara, sí.

        1. EspoirEspoir

          Qué cosas más raras que nos ocurren a nosotras las manchegas.

          Pero eh, la entiendo: a mí, y no me preguntes por qué, me ponen una barbaridad los tíos de derechas. Que después ni de coña me los metía en casa, eh… pero para un míting de vez en cuando…

          En mi caso admito haberlo pasado fatal (pero fatal de gotear) en un acto electoral con Oriol Pujol. Y eso que daría una oreja por verle en la cárcel.

          1. EspoirEspoir

            Pero estooo… Y los padres de la clase no decían nada sobre dejar a su prole en manos de una tía que besaba periódicos? Lo digo porque los míos habrían montado un follón, y no por ser de izquierdas, sino por estar cuerdos.

            Esa historia quiero verla en un cuento, Casiopea. Es bestial.

            Y bien, rusa… Ya te dije que un paseo por la Mancha puede dejar a la altura del betún una roadmovie americana…

            Этим летом я собираюсь в Россию!

        2. Avatar de SkiterSkiterioSkiterSkiterio

          Jajajajaja…despues de 40 comentarios poco queda por decir salvo “gracias por el post!!!” Lagrimones me corren por las mejillas…que risa madre!! Desde luego los que le pongan nombre para echarle la culpa, que vengan aqui y se rian un poco, que seguro que les ayuda a solucionar su problema.

          1. CasiopeaCasiopea Autor

            Jajajaja estaba en la EGB pero Josema andaba en la oposición, no gobernaba todavía. Era la época del “váyase, señor González” ;) Pero gracias por lo de niña! Me ha hecho hasta ilusión jajajaja (la niña ha leído mucho sobre sexo también eh? De la práctica no hablo, eso ya en privado :P )

      1. CasiopeaCasiopea Autor

        Te lo dije. Sé que la tengo que ver, lo sé. Ten en cuenta que he empezado a apreciar el cine hace muy poco. Tampoco he visto Casablanca, Desayuno con diamantes… Sí, es para matarme. Afortunadamente la vida de soltera da para ver mucho cine. Y escribir muchos post ;)

          1. EspoirEspoir

            No quería ser yo quien lo dijera pero es verdad: Desayuno, más allá de ser icónica, es una peli mediocre. Pero Casablanca ni me la toques. Para ser una peli que se rodó escribiendo el guion sobre la marcha, está muy bien (y tiene mucha magia, leñe)

          2. Avatar de Cristina P

            Por fin me encuentro a alguien que dice que Desayuno con diamantes está sobrevalorada! Que alegría no soy la única de este planeta que lo piensa.

  6. CasiopeaCasiopea Autor

    Alena mi primer vibrador también era brillante! Azul eléctrico. Me lo regaló una amiga bautizado y todo. Me dijo: “aquí tienes a tu Pepe”. Creo que por eso nunca pude usarlo. Al sacarlo de la caja se me representaba Alfredo Landa, así con ese nombre tan castizo, y no había manera.

  7. CristinaCristina

    Vamos ¡yo con un tío que le pone nombre a su pene no me tomo ni un café!
    Perdonarme , seré muy “vintage” pero ¡hay que ser gilipollas¡
    ¡Madreeee míaaaaaa!
    A mi se me baja la libido con estas cosas a unos niveles subterráneos

  8. CasiopeaCasiopea Autor

    Espoir sobre lo de mi profe: es rigurosamente cierto eh? De hecho a veces lo recordamos los alumnos de aquella época casi casi como una etapa paranormal o algo. No sé si los padres llegaron a enterarse por aquel entonces. Yo estudié la EGB en una escuela unitaria de un pueblo de la Cuenca profunda en la que, pese a ser finales de los ochenta, aún se veía a los maestros como a una autoridad así que de haberlo sabido los padres, probablemente no hubieran dicho nada. Yo debía tener ocho o nueve años y no me acuerdo si se lo conté a los míos. Lo que sí sé es que se lo recordé hace poco y ellos también flipaban :) (A ver si soy capaz de meterlo en un cuento, pero es que no le veo la forma xD)

  9. DoraDora

    Yo llamé Antxon a mi primer dildo, que tenía venas y todo… cómo han mejorado las cosas desde entonces. Ahora, como mis dildos son de LELO, todos tienen elegantes nombres nórdicos de mujer: hoy estoy con Ida, mañana con Alia… jeje

    Y por suerte, nunca he conocido a un hombre que hablase con su polla ni que le pusiera nombre (o me lo contase a mí).

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