Seamos-amigos
Relaciones

Seamos amigos

Si un día decidimos entre todos que vamos a llamar “manzana” a una pera, la pera se llamará “manzana”.

Yo tenía 14, él 16. Yo era su novia, pero él no lo sabía. Qué típico, ¿eh?

Más típico todavía fue aquel diálogo que tuvimos el día que le invité a tomar una limonada. (Añoro aquellos sanos tiempos en los que el diente de león sólo era necesario para pedir un deseo y soplar):

Yo: – Me gustaría darte un beso.
Él: – Somos amigos, ¿eh?

Dejé de pestañear por un momento intentando entender qué significaba aquello. No supe interpretarlo. Él se levantó y me dejó con dos vasos llenos de limonada y miles de dudas en mi pequeño mundo de grandes pasiones adolescentes.

A lo largo de los próximos meses seguía dudando si éramos novios o tan sólo amigos (a pesar de que creía que podíamos ser ambas cosas, estaba hecha un lío). Hasta que cogí anginas. Él nunca se interesó por qué desaparecí durante dos semanas. Entendí que no éramos novios. Por lo visto, tampoco amigos.

Fin de la historia.

Ahora, veinte años después, las cosas parecen ser más complejas. Siempre he pensado que las relaciones pasan de ser algo simple a ser algo tremendamente complicado una vez perdemos la virginidad. Como si compartir las sábanas fuese algo más importante que compartir el día a día. Por lo visto lo es. (Suspiro).

Mis dudas, desde mi primera experiencia sexual, también se hicieron más grandes. El término “amigo” seguía siendo el mismo, pero una vez me acostaba con alguno de ellos, algo no acababa de cuajar. Si me acuesto contigo, ya no somos amigos. Juventud, farsante tesoro.

Luego claro, empiezas a separar las cosas. Por cojones, no te queda otra. Te acuestas con un tío y ese te dice que sólo sois amigos ¿Qué te queda? Pues una de dos: o aceptarlo y seguir follando, o mandarlo a tomar por saco. Yo hacía una cosa u otra en función de lo enganchada que estaba.

Años más tarde pasé por la etapa en la que lo preguntaba directamente: “¿Somos amigos o algo más? La mayoría echaban a correr.

Pero hay una cosa que se me quedó clara desde el día de la limonada: cuando alguien recalca que quiere ser amigo tuyo, significa que no tienes posibilidades.

Es por eso por lo que me cuesta entender las dudas de mis amigas. Las de María, por ejemplo. Ayer vino a mi casa y me dijo que no sabía cómo interpretar las palabras de Jorge:

- Parecía que todo bien. Nos veíamos varias veces a la semana, íbamos a cenar y acabábamos follando. Él me gusta. De hecho estaba convencida de que teníamos algo especial. Y ayer, después de desayunar juntos, me soltó que preferiría que seamos amigos. ¿Cómo que amigos? ¿Qué tipo de amigos? ¿Amigos en plan: follamos y ya está? ¿O amigos de verdad?

- ¿Se lo has preguntado?
- Sí, claro.
- ¿Y qué te dijo?
- Nada. Que prefiere que sigamos como amigos.
- Sabes lo que significa, ¿verdad?
- Pues no lo tengo claro.
- Que no quiere una relación contigo.
- ¿Entonces a qué viene eso de “amigos”?

Entiendo lo que quiere decir. Preferiría que se lo dijera tal cual. Pero oye, ya somos mayorcitas, y tenemos que saber que esto es una especie de código. Un código innecesario y absurdo, pero es lo que hay. “Seamos amigos” es igual a “no quiero ser tu pareja”.

“Seamos amigos” es la frase-comodín. No sé a quién se le ocurrió la “fantástica” idea de utilizar una palabra tan preciosa como “amistad” para expresar el “no te quiero”. Con lo fácil que es decir: oye, no quiero nada serio contigo. La cuestión es que no es nada más que una forma diplomática de mandar a tomar por culo.

Lo importante es tenerlo claro. Porque si un día decidimos entre todos que vamos a llamar “manzana” a una pera, la pera se llamará “manzana”. Eso sí, los malentendidos están garantizados: el día que vayamos al mercado a comprar manzanas y descubrimos, al llegar a casa, que nos vendieron peras, el cabreo es inevitable.

Una manzana es una manzana. Una pera es una pera. Una pareja es una pareja. Un amigo es un amigo.

Si alguien es tu amigo, lo es. Tú lo sabes. Él lo sabe. No hay ningún tipo de necesidad decirlo en voz alta. Cuando uno lo dice, es que el otro está confuso. Es tan fácil como esto: él te dice “seamos amigos” porque tú quieres algo más y él no.

Las dudas más frecuentes de mis amigas son:

- ¿Y si realmente él no sabe lo que quiere o simplemente está asustado? – Si tú sabes lo que quieres, ¿por qué no iba a saberlo él? No está enamorado de ti.

- ¿Y si me dice “seamos amigos de momento y luego ya veremos”? – No quiere nada contigo, pero le gustaría tenerte ahí, por si acaso.

- ¿Y si acepto ser su amiga y, poco a poco, se enamorará de mí? – Hombre, si te apetece perder el tiempo de esta manera, tú misma.

Fíjate tú, cuando una pareja se separa por mutuo acuerdo, nadie menciona lo de “ser amigos”, porque ya lo son y las cosas quedan claras. Sin embargo, si uno de los dos decide cortar, ofrece la opción de “ser amigos”. Pero… ¿podrías ser amiga de alguien de quien estás enamorada? Venga ya, no te metas en este lío: es una puta utopía. Con el tiempo, quizás. Ahora ni pensarlo.

Este post podría resumirse en una sola frase: “Seamos amigos” es un “no quiero estar contigo” en toda regla.

Maldita limonada. Me serví un vaso y acabé escribiendo dos páginas. ¿Para qué?

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Amigos  Dudas  Relaciones  

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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9 COMENTARIOS

  1. EspoirEspoir

    Oye, en serio, dónde estabas tú cuando yo tenía veintitantos? Me hubiera ido muy bien leer esto hace 10 años :) Sólo quiero destacar que, pese a que es normal que le hayas dado un punto de vista femenino al asunto, creo que somos las mujeres las que iniciamos el uso torticero de la palabra “amigo” en este contexto.

  2. Cansada De

    No lo podrías haber definido mejor. “Seamos amigos” es el equivalente a “no te quiero de pareja” (y así se podrían usar otros sinónimos como “no estoy preparado”, “no eres tú, soy yo”, etc.

    Y como bien dices, si tú estás enamorada de alguien (o te gusta mucho) es imposible ofrecer sólo amistad. Como le digo siempre a los demás, estarías dispuesta a que él/ella te contara sus batallitas con otras chicas? que le gusta tal o cual o con quién se acuesta? pq eso es lo q hago yo con mis amigas y no pasa nada, al contrario me río y me alegro por ellas. Con una persona que me gusta no podría oír eso jamás!
    Después de un tiempo, si realmente hubo una buena base en esa relación, algo se puede recuperar. Al menos a mí me está pasando y no doy crédito. Ha pasado un año y medio desde que el chico me dijo lo de ser sólo amigos, en su día le dí un NO rotundo pero ahora estamos en ello. El no tiene pareja, yo sí, tal vez por eso he sido capaz

  3. Isa

    Basta de hombres que juegan y confunden. ¡Qué dejen claro si quieren un rollo, ser amigos o tener una relación! Y así decidimos si queremos o no… Porque si te enamoras y él sólo quiere ser tu “amigo” pues tenemos un problema y ya no digo cómo te sientes…

  4. Avatar de PrimaveraPrimavera

    Y amén! Siempre tan acertada en todo, Alena. Una amiga mía ha perdido como 3 años precisos de su vida después de que su ex la dejara para pasar a ser amigos (después de 7 años de relación). Ella -que estaba ciega de “amor”- ha estado esperando todo este tiempo, pensando que quizás de la supuesta (mierda) de “amistad” él volvería a “enamorarse”. Ilusa ella y egoísta él.

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