Entrevistas Sociedad

Prostituta por un día

Una de las cosas que he querido hacer desde hace mucho tiempo es infiltrarme en un prostíbulo. Seguramente podría haberlo intentado, pero el hecho de no estar respaldada por ningún medio de comunicación, me tiraba para atrás. Dispongo de cierta información sobre el funcionamiento de éstos: tuve la gran suerte de conocer a todo tipo [...]

Una de las cosas que he querido hacer desde hace mucho tiempo es infiltrarme en un prostíbulo. Seguramente podría haberlo intentado, pero el hecho de no estar respaldada por ningún medio de comunicación, me tiraba para atrás.

Dispongo de cierta información sobre el funcionamiento de éstos: tuve la gran suerte de conocer a todo tipo de gente a lo largo de mis once años que llevo viviendo en España. Llegué a hablar con algunas prostitutas (procedentes del Este), pero no pude “sacarles” mucha información sobre su trabajo. No les dejan suelen hablar demasiado.

No soy partidaria de escribir sobre algo tan serio sin estar bien documentada, así que… conocer a Esperança ha sido un regalazo para mi mente inquieta y curiosa.

Esperança Padilla Richard es periodista, tiene 33 años, trabaja para Diari de Girona y ella sí que se infiltró de “prostituta” en un prostíbulo llamado Paradise (La Jonquera). Ha sido muy amable de aceptar la entrevista para mi nueva sección “Gente”. Y aquí la tenemos.

Buenos días, Esperança. Te adradezco enormemente la predisposición que mostraste de ser parte de Intersexciones por un día y compartir la experiencia con sus seguidores.

Gracias a ti por interesarte por mi trabajo. Reconozco que tengo curiosidad por conocer qué piensa de la prostitución esta comunidad más o menos fija, pero cada día creciente, que puebla tu blog. Si tus escritos me resultan a veces turbadores y siempre chispeantes –tu estilo me recuerda al de Dorothy Parker-, las reacciones de tus lectores son de una sensatez que reconcilia con el género humano. En resumen, felicidades por tu espacio.

¿Cómo surge la idea de ser prostituta por un día? ¿Un encargo de la redacción o por voluntad propia?

La apertura del Paradise fue un tema que despertó bastante interés. El dueño, que tiene más burdeles, tenía causas pendientes con la justicia –de hecho estos días está siendo juzgado por, supuestamente, transportar mujeres desde Brasil para prostituirlas-, y el ayuntamiento de la Jonquera había litigado para impedir su construcción. Pensé en cómo se podía cubrir el tema de manera que no sólo nos limitáramos a hacerles publicidad gratis. La idea surgió a raíz que encontré un anuncio en Internet donde pedían chicas para trabajar en él. Una cosa así tiene que salir de uno mismo, ningún jefe te puede enviar a infiltrarte como puta; pero les pareció bien y me puse al tajo. Fue una semana de trabajo fantástica.

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Foto de Marc Martí

Cuéntanos, ¿qué es Club Paradise? ¿Cómo logras contactar con ellos?

El Paradise es algo bastante parecido a un establo y que puede acoger a 200 prostitutas y más de 1.000 clientes. Tiene terraza con jacuzzis, suites lujosas, un centenar de habitaciones normales, peluquería y comedor para el personal. Respondí al anuncio presentándome como una mujer sin experiencia que precisaba dinero, y concertamos una entrevista para que me explicaran el régimen laboral. Uno de mis temores era que me dijeran “nena, no das la talla” y quedarme sin reportaje (y sin autoestima: no cada día te dicen que no sirves para puta); pero me dieron el visto bueno para ir al local el día de la inauguración, dos días después. La mirada que me echó mi entrevistador calibrando supongo precisamente eso, si daba o no la talla, fue uno de los pocos momentos de mi vida en que me sentido realmente como un objeto.

De acuerdo, consigues que te entrevisten. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Cómo son tus primeras impresiones? 

Quería instalarme en el burdel un día antes de la inauguración. Allí me planté a media tarde con tacones y minifalda, pero estaban ultimando las obras y no me pude quedar. Uno de los obreros que me silbó y a renglón seguido se quedó blanco al reconocerme era el hermano de mi cuñada. Ponen mucho interés en transmitirte que eres una trabajadora autónoma sin relación con el local –del que formalmente tan sólo eres un huésped, ya que pagas por alojarte allí: de caras a la legalidad, las habitaciones del burdel constan como hotel-, y que ellos no te obligan a acostarte con nadie.

No olvidemos que no se puede poner a trabajar una mujer como puta; el proxenetismo es delito, pero no lo es prostituirse por voluntad propia. El trato fue correcto pero seco. “Nos sentiríamos muy mal si usted no se sintiera bien aquí”, me espetó el responsable al mismo tiempo que contestaba el teléfono diciendo que ya no aceptaban más currículos porque tenían hasta lista de espera. Currículos para trabajar de puta, sí. A mi primer entrevistador le pregunté cómo seleccionaban al personal, si probaban a las tías o qué. Me contestó con suficiencia asegurándome que “todo es mucho más profesional de lo que parece”.

Si te soy sincera, el hecho de que tuvieras que pagar por estar allí me ha sorprendido. ¿Qué condiciones económicas te ofrecen a cambio?

Pagas 70 euros al día por la estancia en el supuesto hotel y el derecho a trabajar. Puedes dormir en el burdel, compartiendo una cama de matrimonio con otra chica, con derecho a un armario con llave y tres comidas al día. Tú te embolsas todo lo que te pague el cliente, más la mitad del precio de las bebidas que consigas que éste consuma. El local propone unos precios mínimos por servicio sexual y a partir de ahí cada puta se atribuye su propia cotización. Eso, en teoría. En la práctica, las chicas bajaban los precios de sus servicios porque los tíos les decían que a dos quilómetros habían otros dos burdeles mucho más baratos, los camareros te estafan con las bebidas y cuando subes a las habitaciones el burdel te hace pagar cinco euros por la luz, las sábanas en caso de ir a la suite, las toallas si las quieres y también si te tienen que dar preservativos. Incluso el mismo personal del local me esquilmó pidiéndome propinas, pero eso a una puta experta no le pasa; se las haría pagar al cliente. Mi entrevistador me advirtió también que el burdel se quedaría parte del dinero si alguien me requería para un servicio en una casa particular.

En España sigue existiendo el mito que ser prostituta por un tiempo puede sacarte de deudas. Por lo visto, no es del todo cierto. Si resulta que no te sale mucho a cuenta dedicarte a este oficio, ¿cuál es el motivo por el que tantas chicas siguen “cayendo”? (en caso de que lo hagan por voluntad propia, claro).

Yo creo que sí es rentable. Servir en el burdel te cuesta dinero y a eso tienes que sumar ropa, peluquería y cuidados corporales –a pocos metros del Paradise hay una perfumería que cada día da gracias al cielo por esa clientela fija, y en la Jonquera hay un número anormalmente alto de estéticas y peluquerías. Pero cinco clientes cada noche a, por ejemplo, 60 euros la media hora, y muchas cobran más, son 300 euros diarios, y te aseguro que se dan mucha maña para hacer cuantos más servicios mejor. Además el Paradise tiene un espacio VIP donde las chicas más agraciadas cobran más por sus servicios. Tema aparte son las que ejercen por su cuenta. Una escort en Barcelona puede cobrar 1.500 euros la noche. Todo, además, está libre de impuestos. Efectivamente se puede ganar bastante dinero ejerciendo de puta. Lo de la voluntad propia es otro cantar. Mi opinión es que es imposible que un burdel que precisa centenares de tías para funcionar se pueda abastecer sin tener detrás redes de trata y extorsión de mujeres, aunque ésta sea de baja intensidad. Pero sí creo en la escort que dedica libremente sus mejores años de físico a hacerse un patrimonio. Puedo opinar sobre si yo lo haría o no, pero no voy a juzgarlo. ¿Es peor eso que trabajar para una marca deportiva que basa su negocio en pelotas o bambas cosidas por niños, por ejemplo? No sabría decir.

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Foto de Marc Martí

Llega la primera noche de trabajo. Descríbenos tus preparativos.

Me vestí de puta, pero muy de puta; me pinté como una puerta y me aseguré de tener un contacto en el local que hiciera el papel de cliente. En diversas ocasiones me pregunté también por qué narices me había metido en tal fregado, pero ya había invertido demasiado tiempo, energía y recursos y además me mataba la curiosidad. Nunca había entrado en un burdel. Cuando había intentado ir a tomar una copa a uno me habían prohibido entrar por ser mujer.

Estás en la sala. ¿Cómo te sientes? ¿Qué haces? ¿Hay más gente infiltrada en Paradise?

Más gente infiltrada no, pero el día anterior me había encontrado dentro a una compañera de TV3 y la pobre pensó que las cosas debían irme muy mal. Antes de nada me tuve que registrar. En realidad es un hotel, ¿recuerdas? Lo hice con una fotocopia de mi DNI con datos manipulados ya que mi nombre les podría sonar por mi firma en el periódico. Eso demuestra que el rigor que dicen mantener respecto a la legalidad del personal no es tal; si yo me registré con una fotocopia también puede hacerlo una menor con documentos falsos, por ejemplo. Una vez en la sala me relajé porque ya había conseguido lo más difícil y tenía reportaje; y sorprendentemente me sentí muy cómoda. No tengo pudor físico –me pasé un poco: había putas de verdad con más ropa que yo-, y en la sala los hombres son respetuosos dentro de lo que cabe: hay muchos guardias de seguridad y no tolerarán el más mínimo escándalo. Pese a todo, cuando uno me cogió del brazo y me acercó a él poniéndome la manaza en el culo se me cayó el mundo encima. Le indiqué que ya tenía un “cliente”: mi pobre contacto no sabía qué hacer. Por suerte el tipo me soltó e incluso me pidió perdón.

Llegas a la habitación con el supuesto cliente. ¿Qué ves? ¿Hay algún botón de alarma para las chicas? ¿El local proporciona preservativos?

Los tienes que pagar. La mayoría de las chicas llevaban un neceser con sus cosas para evitar dar más dinero de la cuenta al burdel. Era el primer día de actividad y las habitaciones estaban casi a medias; ni siquiera había jabón en los lavabos, cosa que consideré una guarrada. Llegamos a la conclusión de que una habitación de burdel es uno de los lugares con menos morbo del mundo. Eso sí, había un espejo enorme en el cabezal de la cama y luces de colores. Del botón de emergencia del que me habían hablado, diciendo que no dudara en usarlo si me sentía amenazada, no vi ni rastro. Aprovechamos para relajarnos la media hora que mi sufrido amigo había pagado, ya que quedaba otra cosa difícil por hacer: largarme de allí. Por suerte me dejaron ir sin problemas después de decirles que aquello no era lo mío.

¿Consigues hablar con el personal del club? ¿Qué te cuentan?

Intenté entrevistar al propietario al día siguiente para confrontar la información y darle la posibilidad de explicarse. No aceptó. Por lo que respecta al personal del burdel en el reportaje ya hablo de las mamis, que en realidad son los ojos de la dirección en los pasillos y las habitaciones. Muchas son exprostitutas. Son amables y habladoras, te tranquilizan y te animan pero seguramente también te delatarán si tienen que hacerlo. Por el contrario, las putas son muy competitivas entre ellas y están poco dispuestas a la cháchara ya que cada minuto sin un hombre al lado significa perder dinero.

Nunca llegué a entender, cómo es posible que haya tantos prostíbulos en España y no esté legalizada la prositución. Tampoco me imagino cómo deben de funcionar estos locales a nivel legal: si todos sabemos lo que es, si no es legal, ¿cómo es posible que sigan existiendo? 

La prostitución no es ilegal en España, simplemente no está regulada. Lo que es ilegal es el proxenetismo, es decir, lucrarse a costa de que otros se prostituyan. Pero la cuestión es probarlo. Sería muy fácil si tuvieran a las chicas encerradas o les quitaran el dinero y sólo les dieran una parte, pero no suele ser así –en los grandes burdeles, ojo: en la clandestinidad de las casas y los pisos sí que puede haber de todo y en Barcelona hay, por ejemplo, esclavitud sexual en el ámbito de la comunidad china. Catalunya fue la primera autonomía en regular los prostíbulos como locales de pública concurrencia que viven del dinero que pagan las chicas por estar allí y del bar, que es carísimo: 20 euros una Coca-cola y una cerveza. Que hagan pagar a las putas efectos necesarios para la actividad sexual como la luz, las toallas o las sábanas no es prueba suficiente. Sí hay conflicto, por ejemplo, en el dinero de los clientes que pagan con tarjeta, que pasa por una cuenta antes de volver a manos de las chicas y ha dado lugar a algunas investigaciones por blanqueo de capitales. Respecto a la supuesta explotación sexual, el problema es que ellas lo admitan y además lo hagan bien.

El juicio que se celebra en estos días en Girona es a raíz de la denuncia de dos brasileñas que aseguraron que las obligaban a prostituirse para pagarse el viaje, previamente abonado por el burdel; que las engañaron diciéndoles que venían a trabajar en la hostelería y que una vez aquí limitaban sus movimientos y las obligaban a ir con hombres. Incluso a mí me cuesta creer que no supieran a qué venían. Respecto a su reclusión, pocas explicaciones tenemos más allá de su primera declaración ya que no se han presentado en el juicio pese a ser testigos protegidos. La credibilidad de los testimonios es importante en un proceso que se resume, al fin y al cabo, en la palabra de uno contra otro. Y muchas veces la credibilidad de las chicas es poca o nula.

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Foto de Marc Martí

¿Cuál es la conclusión que has sacado de este… ¿experimento? ¿Qué es lo que más te ha chocado? ¿Has pasado miedo?

Pasé inquietud pero no miedo. La prostitución mueve demasiado dinero en un contexto legal demasiado oscuro como para arriesgarse a llamar la atención pegando una paliza a una periodista. Mi conclusión es que los burdeles deberían estar prohibidos, la prostitución regularizada mediante el alta como autónomos de los que la ejercen, y autorizar la cooperativa de prostitutos/as como única forma de negocio. Me da bastante vergüenza que mi país haya regularizado esos establos de mujeres antes de plantearse siquiera que el eslabón más débil de la cadena, las personas que se prostituyen, no dispone de ninguna cobertura legal. Por otro lado entiendo también el discurso prohibicionista respecto a la prostitución, aunque lo considero ideológico, poco práctico y moralizante. Finalmente se me consolidó un prejuicio que siempre he tenido: respeto a las putas exactamente igual que al resto de la gente, pero los hombres que recurren a ellas me dan mucho asco. Pensaría igual de una mujer que alquila un chico, pero nunca he conocido ninguna. ¿Y vosotros?

Publicaste un artículo sobre Paradise y tu infiltración en “Diari de Girona”, ¿verdad? ¿Recibiste muchas críticas? ¿Cómo reaccionaron los dueños del local al enterarse?

Recibimos muchas felicitaciones y también críticas. Las primeras fueron por habernos limpiado un poco las telarañas; en los medios de comunicación privados hay hoy día tan poca gente y vamos todos tan abrumados de temas que pocas veces puedes pararte a pensar en nuevas formas de enfocar las cosas; cada día se necesitan todas las manos para llenar el periódico. Las críticas se remitieron a que el reportaje es sensacionalista, no descubre la sopa de ajo y que por principio un periodista nunca debe ser el centro de la noticia. Las acepto, realmente el texto no destapa nada demasiado nuevo; pero para mí lo importante era explicarlo desde otro punto de vista, ir algo más allá de lo que podría haber conseguido entrevistando a cara descubierta al dueño y al personal, y no se me ocurrió otra manera de hacerlo. Los dueños del local optaron por ignorar el tema, pero me consta que les jodió bastante.

Muchas gracias, Esperança, por esta magnífica información y por el trabajo que estás realizando para abrirnos los ojos. ¿Quieres añadir algo?

Me gustaría recordar que si los medios podemos hacer cosas así es porque alguien, cada vez menos gente pero aún algunos hay, paga un eurillo y algo diarios por leernos, darnos solvencia económica y que las empresas periodísticas puedan pagar personal suficiente. El buen periodismo, del cual mi reportaje no tiene porqué ser un ejemplo, se paga. Todos estamos muy acostumbrados ya a leer la prensa por Internet y además, ciertamente, las economías no están para comprar periódicos cada día. Pero eso está llevando a la prensa a pique y previamente a pasar por recortes que depauperan la calidad del producto hasta el punto de que el cierre se convierte en la decisión más honrosa. Animo a la gente a comprar y leer entero al menos un periódico los domingos. Primero porque seguro que aprenderemos cosas, segundo porque estar bien informado es esencial en este mundo agresivo en qué vivimos, tercero porque los periódicos son un símbolo de la democracia y las sociedades libres, cuarto porque cada vez que cierra un medio disminuye el ejercicio de la libertad de expresión, y quinto porque somos muchos los periodistas que no sabemos hacer nada más que escribir y plantearnos un futuro como community manager nos da mucho palo.

 

Aquí tenéis el reportaje (en catalán), espero que os guste.Diari de Girona

________________________________________________________________________

Por mi parte tengo que añadir que si existen tantos locales dedicados a la prostitución, da mucho que pensar. Donde no hay demanda, no hay oferta, claro está. Me sorprendió leer en el artículo de Esperança la opinión de las prostitutas: “ Follar gratis, un sábado, con un hombre que acabas de conocer en una discoteca,- esto sí que es puta”.

www.intersexciones.com

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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35 COMENTARIOS

    1. INTERSEXCIONES

      Pues a mí me interesa mucho más la opinión de la persona como tú o como yo, a la que le sorprenden las mismas cosas que a tí o a mí (las que no estamos en el mismo mundillo, vamos).

      porque te aseguro que una prostituta no te explicaría estas cosas, porque para ella son pan de cada día. Y no merecen atención ninguna.

    2. Anonymous

      El reportaje flojo la verdad,aunque felciito a la periodista por infiltrarse,pero te puedo asegurar Alena que hay muchos tipos de prostitución,la de carretera,la de hotel-alojamiento,la de la scort(autonoma),la de las casas(masaje)que pueden haber entre 3-10 chicas,y que tiene solo una dueña(no siempre hay hombres detrás),pero el reportaje en si no cuenta nada,si que hay muchas prostitutas o ex-prostitutas(ya que solo ejercieron en una etapa de su vida,que son chicas que un momento puntual de su vida necesitaban dinero,bien para estudiar,independizarse,sacar a su hijo/a adelante porque son madres solteras o no,etc…
      Este reportaje solo ha enfocado la prostitución del mega club de carretera,que ya enseñan en reportajes en la tv.
      Nuria

  1. Sara Bel

    Pues ami si me ha aportado el reportaje. Pero sobre todo lo que me ha gustado es la defensa del periodismo en su última intervención. Estoy de acuerdo con ella en que la prohibición es poco práctica y moralizante, pero no estoy a favor de la prostitución. Ni si quiera aunque sea de forma voluntaria, principalmente porque es una concepción de la mujer denigrante y porque aunque dicha visión como mercancia parta de la propia mujer, ese hecho no lo hace menos indigno. La mujer debe poder elegir sobre su cuerpo, pero desde el respeto al mismo y a su persona. Desgraciadamente la falta de cultura, de dinero, de amor y de dignidad llevan a que una mujer se vea como un posible objeto de trafico mercantil. Cambiar ese concepto de que una mujer puede adquirir de si misma en un momento determinado es el primer reto que deberia plantearse desde mi punto de vista la lucha contra la prostitución.

    1. Espoir

      Hola Sara,

      efectivamente tus argumentos son los definitivos a la hora de abordar la prohibición de la prostitución. Pero lo que me lleva a decir que es una postura feminista puramente ideológica, ergo no pragmática, y moralizante (diría que hasta absurdamente puritana) es que ni los prohibicionistas, ni tú misma, recuerdan nunca que a la prostitución también se dedican hombres, porque entonces el argumento de la mujer como objeto, el concepto sobre sí misma, etc se caen. Los prostitutos rompen los estándares de la prostituta objetivizada que describen los prohibicionistas, un cliché que en todo caso es una parte más de un mundo mucho más complejo. Es un debate apasionante, no resuelto siquiera en países que aplican la prohibición y condenan así a las prostitutas al inframundo, pero precisamente no me he extendido en él en la entrevista porque suponía que ya saldría en los comentarios. De todas maneras muchas gracias por tus palabras. Muchas gracias a todos.

  2. Candy

    Este reportaje lo echaron por la tele en “equipo de investigación” se habia infiltrado esta periodista y una jueza de Tenerife y lo que se expuso no es nada nuevo.
    A mi sobre este tema me interesa más como es la vida social de una prostituta ó ex-prostituta,es decir,esas ocasiones en las que salen a divertirse como las demás y cómo reacciona alguna gente de saber a que se dedica ó se dedicó.
    Porque ironicamente,los hombres que pagan por esos servicios son los que después más las critican.
    Es una forma de protección: “voy a sexo de pago pero no quiero que nadie lo sepa”
    A ellas les cuelgan el cartel de PUTAS,pero y ellos que son?
    FURCIOS tal vez?

    1. Espoir

      Hola Candy,

      efectivamente el equipo de investigación de Gloria Serra en Antena 3 hizo un gran reportaje sobre los clubes de la Jonquera. Discrepo; consiguieron registrar con cámara oculta consejos sobre repartición del dinero durante el traspaso de un prostíbulo de un dueño a otro. A mí si que me pareció algo bastante nuevo y además una evidencia de diversos delitos (trata de blancas, sobornos a la autoridad, de los cuales sabían mucho en el Saratoga y el Riviera, etc). La jueza de Tenerife, Gloria Poyatos, puso en práctica un experimento legal cuando aún era una joven abogada laboralista de CCOO en Girona. Se dio de alta como autónoma exponiendo explícitamente que lo hacía para la actividad de prostitución, demostrando así que el sistema fiscal y laboral dispone de figuras que podrían amparar a esas profesionales. Fue muy divertido porque cuando se fue a registrar a la Seguridad Social diciendo ser puta y quería ser autónoma, tenía un bombo como de ocho meses. Los funcionarios no sabían si darle de alta o llamar a los servicios sociales. Muchas gracias por tu intervención… Y sí, queda pendiente encontrar una palabra para definirlos a “ellos” y sus impulsos, al fin y al cabo causa última y exclusiva de todo este marrón.

  3. Ronronia Adramelek

    He intentado leer el reportaje pero no me funciona el enlace. Prefiero leerlo antes de opinar, voy a ver si lo puedo encontrar en el Diari y si no luego vuelvo por si más tarde me funciona.

    Lo que si puedo decir ya es que estoy en contra de estos parques de atracciones de la prostitución, no tanto por la actividad en sí misma como por el tipo de ralea que los gestiona. Tengo la manía de quedarme con los nombres de estos establecimientos cuando me topo con uno porque yo llevo mi particular estadística de casi todo y mi personal recuento me dice que al final todos acaban en las noticias porque una redada ha encontrado drogas, esclavitud o menores escondidos en las trastiendas de esos garitos. Digamos que estoy en contra de dar de comer a gentuza y no me parece bien que la gente financie cabrones, ya sea pagando por sexo o por piruletas.

  4. Jav1

    Interesante reflexión, hay que tener mucho tesón para lanzarse al lado oscuro de los prostíbulos.
    Es vergonzoso que sigamos sin una regulación de estos locales, ya que no estamos cerca de ver su cierre.
    Es vergonzoso ver como somos el prostíbulo de Europa, observar movimientos de hombres de toda Europa hacia estos prostíbulos fronterizos.

  5. INTERSEXCIONES

    Me extraña. Os lo digo de verdad.
    Básicamente porque es un post informativo, descriptivo,en el que se trata de debatir sobre el problema de la prostitución en sí.

    ¿Algo más morboso? ¿Algo de más cotilleo?
    Para esto tenemos a Tele5, queridos.

    Mi intención no es conseguir unas fotos escandalosas, sino darle la voz a una persona que a pesar de no haberse acostado con un cliente de verdad, ha tenido valentía de pasar por la humillación de la entrevista y meterse en un prostíbulo para intentar de averiguar cómo funciona y por qué tantas mujeres se prostituyen.

    Desde luego no es el artículo más polémico, pero sí bastante más real, y si se sabe leer entre líneas, bastante escalofriante.

    1. Annie

      ¡Tienes toda la razón! A mí me ha gustado y me ha parecido muy interesante.

      Estoy de acuerdo en que la prostitución debería regularizarse, al fin y al cabo no son cuatro gatos quienes la ejercen, y quizás (sólo quizás) podría ser una forma de empezar a acabar con la explotación y los locales que se lucran de todo este asunto.

      Además, siendo prostituta toda tu vida (o gran parte de ella), ¿cómo vas a acabar? ¿Estarás ejerciendo hasta los 80 años o qué? Si no has cotizado no tienes jubilación y que te den por saco. No sé, pero a mi forma de ver creo que una buena regularización es muy necesaria.

      ¡Un saludo!

  6. Inma H.

    Pues a mí sí que me ha sorprendido y me ha aportado mucho esta entrevista Alena. Nunca imaginé que sería tan fácil ser prostituta en este país, me parece escalofriante como tu dices la desregulación total que hay respecto al tema y lo desprotegidas que están las prostitutas. Me parece penoso, una vergüenza.
    Y me parece de una valentía increíble lo que ha hecho esta periodista. Porque aunque finalmente la cosa salió bien y no tuvo ningún problema, podría no haber sido así. Ella no sabía a lo que se iba a enfrentar y sin embargo lo hizo.
    Un saludo

    ventana-alvacio.blogspot.com

  7. naihara

    Hay un libro maravilloso que va a salir en breve en Turner. Se titula ” Las ocultas” y está escrito por una mujer que se tiró 20 años, no una tarde, en el mundo de la prostitución. El primer mito que cae es que puedes ganar mucho como escort. El mundo de la prostitución está saturado, hay muchísima competencia y de mujeres muy bellas. Ya nadie excepto berlusconi va a pagar tanto, los precios han bajado. Luego ten en cuenta que la prostituta debe invertir mucho en su físico ( peluquería, depilación, rop, manicura), más que una mujer normal. Y que, como se cuenta aquí, paga por la habitación. Cuenta que empieza a trabajar en un local como el que la periodista ha descrito y que tras una semana descubre que el 90% de las chicas que están lo hacen contra su voluntad, y están explotadas por mafias. Ella es una de las pocas españolas, y se va asustada. En fin, después de muchos años abandona el negocio porque le ha destrozado la vida: no puede tener novios, está siempre enferma ( agotamiento, candidiasis, infecciones, etc), pero, sobre todo, está enferma a nivel moral. Odia lo que hace, odia a sus clientes, se odia a sí misma. Pero no puede encontrar otro trabajo porque nunca ha cotizado en seguridad social.
    Una de las aportaciones más interesantes de este libro es la siguiente: Hay prostitutas que cotizan en seguridad social, como masajistas, pero la mayoría NO QUIERE Y NO PUEDE HACERLO, porque no quiere que su marido, su familia o su vecina, descubra en qué trabaja. Ella ha dicho que cuida a un señor enfermo, o que limpia casas. Por lo tanto MIENTRAS SIGA HABIENDO UN ESTIGMA SOCIAL TAN GRANDE HACIA LA FIGURA DE LA PROSTITUTA, NINGUNA QUERRA REGULARIZARSE EN SEGURIDAD SOCIAL, PORQUE ESO SIGNIFICARIA ACEPTAR LO QUE HACE, Y POR LO TANTO PERDER LA OPOIRTUNIDAD DE ENCONTRAR UNA PAREJA “NORMAL” ( entre comillas) O DE TRABAJAR COMO DEPENDIENTA, PELUQUERA, O LO QUE SEA EN EL FUTURO. De hecho, ella cuenta la anécdota de una madame , ex puta, que intentó regularizar a sus chicas, y ninguna, pero ninguna de ellas, aceptó la oferta, empezando por la protagonista del libro.
    En cuanto a la prostitución masculina, hay una enorme diferencia. El chapero trabaja con hombres, y por lo tanto no se sitúa en una posición de sumisión sino de poder. Hay mucho desprecio social hacia la puta, pero mucha admiración en el mundo gay hacia el chapero guapo. El mundo es machista, y por lo tanto un cliente suele despreciar a la puta. Pero un cliente gay no desprecia a su chapero, es un acuerdo entre iguales, e incluso muchas veces el chapero tiene la posición dominante, sobre todo si es activo. Hay otro libro de un americano que cuenta su vida como chapero y le pasa igual que a la protagonista de ” Las Ocultas”, al principio todo muy bien, mucho dinero, muy divertido. Después, se empieza a sentir cada vez más vacío y solo, y al final acaba muy enfermo, con todo tipo de infecciones y una depresión profunda. En lo que yo he visto de prostitutas ( vivo encima de un prostíbulo de lujo encubierto, y por lo tanto conozco a muchas, he tenido que tratar con ellas al ser yo presidenta de la comunidad), nadie lo hace solo por el dinero. Lo hacen porque no les queda más remedio. Y la gran mayoría tienen una vida muy dura, y una autoestima por debajo de la de una cucaracha. No es un trabajo fácil, y tampoco se gana tanto.

  8. Irene

    Entiendo el punto de vista de los que dicen que hay frivolidad en el reportaje y que estuvo un día nada más, o que debió profundizar más y destapar otros temas. Pero me jode mucho que digan ese tipo de cosas sin ni siquiera pensar que para una chica como uno, el hecho siquiera de entrar y atreverse a hablar con los dueños de esos establos y querer ver cómo es, es algo que a mí me hace felicitarla. Me gusta su punto de vista y los datos que nos da. Además que me parece mucho mejor que cualquier programa de 21 días de la tía que dijo meterse en porno y no hizo nada.
    Bueno, para concluir, felicito a Esperanza por haberse atrevido a hacer algo que yo no creo que haría y la respeto por saber hasta dónde llegar. Muy buen post Alena ;-)
    I.

  9. monsieur le six

    No creo que el reportaje sea “frívolo”, y creo que tiene bastante mérito meterse en un Club de este tipo como falsa prostituta. Pero sí diría que, al igual que a otros comentaristas, me ha dejado un poco “a medias”.

    Lo digo con todo respeto y sin ánimo de crear polémica, pero es que, sinceramente: ¿Puede considerarse profunda una investigación en la que no sabemos nada de las opiniones de los clientes, y nada o casi nada de la de las prostitutas? Se puede argumentar que busca “la opinión de la persona como tú o como yo”, pero en serio: ¿acaso necesito que alguien me diga la opión de una persona como yo? ¿No es mejor que me cuente lo que hay, y ya decidiré yo qué opinión me formo? ¿Y cómo voy a saber lo que hay si no conozco ni una sola experiencia con un cliente? No le pido que la tenga ella misma, pero sí que le pregunte a quien las tiene; y puestos a pedir, también al que las paga.

    Al final, ante la falta de sustancia, sólo me queda opinar sobre lo caros que me resultan 20 euros por una cerveza y una coca-cola.

    Casi siempre que los periodistas dicen “investigar” un tema verdaderamente escabroso, se “olvidan”, casualmente, de transmitirnos el incomparable testimonio de los auténticos protagonistas. Por eso nos hablan de corrupción política sin entrevistar a los corruptos, de terrorismo sin entrevistar a los terroristas, de maltratos sin hablar con los maltratadores, etc., olvidando que son las ideas de esos cerebros, por muy corrompidos y degenerados que nos parezcan, las únicas que pueden arrojar algo de luz sobre el tema, y hacernos intuir las causas y, por tanto, las posibles soluciones (o los posibles paliativos en casos sin solución). Las impresiones de una persona “normal” (por llamarla de algún modo), no me dicen nada. Ya sé lo que piensa una persona así. Para eso no necesito un reportaje de “investigación”.

    Yo creo que, en el fondo, nos da miedo escuchar a estas personas; son para nosotros como apestados sociales cuyas palabras envenenadas debemos apartar de nuestros oídos. No queremos escuchar sus “razones” porque tememos que algunas sean menos absurdas de lo que nos gustaría. Nos da miedo que entre los clientes, junto a un típico degenerado, esté ese amable vecino del tercero, que nos saluda cada día; nos da miedo que junto a la rubia rumana explotada, nos aparezca la “escort” (no conocía esta palabreja) de turno, que nos cuente que le va muy bien, que entre sus clientes hay futbolistas o actores de cine, y que prefiere eso a estar explotada como camarera o administrativa por un sueldo de mierda; nos da miedo incluso pensar que el porcentaje de la sociedad metido en esto es bastante alto (hagamos números: docenas de locales con docenas de clientes distintos cada noche; quizás en un mes haya decenas de miles de españoles que hayan pagado por follar).

    Y tener miedo a pensar es muy triste. Yo no tengo miedo a pensar, y querría escucharles. Luego ya decidiré si están todos locos, o si se mueven por necesidad o lo que sea, pero quiero opinar a través de las impresiones de quienes conocen el tema de primera mano, no a través de una “persona normal”, cuyo filtro moral conozco ya demasiado bien.

    Pero como nos dan miedo esas cosas, preferimos el testimonio de una persona “como tú y como yo”, que no entre demasiado en el tema y que nos explique cosas como que tenía que pagar los condones, o que el primer día no había jabón en la habitación; y que hasta aquí puede leer.

    Nunca he estado en un burdel y no sé qué opinión formarme. Y la verdad es que con detalles como esos, aunque aprendo algo, sólo puedo asimilar una imagen muy superficial. No pido más morbo, ni más fotos; incluso las que hay me sobran, no entiendo por qué las hizo. Hubiera preferido que no se “infiltrase”, pero que sí entrevistase a dos o tres clientes y prostitutas. Es mi sincera, humilde y respetuosa opinión.

  10. Ronronia Adramelek

    Ahora que ya he podido leer el artículo, tengo que decir que me parece que está muy bien y a mí sí me resulta interesante. Para mi gusto, es más difícil y más incisivo lo que hizo que entrevistar a dos o tres prostitutas. Para lo primero hay que arriesgarse y echarle valor y con eso obtienes una información que te estaría vedada de otra forma. En cambio, entrevistar a dos o tres trabajadoras del sexo seguramente con doscientos euros lo podríais hacer cualquiera de vosotros, yo tengo una amiga que lo hizo para documentarse para un libro y, salvo que tuvo que pagar la misma tarifa horaria que por un polvo, no le pusieron ninguna traba.

    No son reportajes mutuamente excluyentes, es mi opinión. No tienes necesariamente que hacer una investigación exhaustiva para que la parcela que has investigado aporte algo de valor y yo creo que en particular esta parcela sí lo aporta.

    A mí me ha gustado, vaya.

  11. Pipah

    Me encanta esta nueva sección que has creado.

    A mi me ha parecido muy interesante, y tener el valor de experimentarlo por uno mismo más que intentar conseguir la información de las postitutas, bravo. Las cosas se ven diferentes desde otros ojos.

  12. h

    Si no se prostituyó y apenas estuvo un día, esta entrevista no tiene sentido, es engañosa, sensacionalista y morbosa. A pesar de que siempre es interesante que el tema se trate, no me parece útil una visita zoológica.

    Y no está de más repetirlo: el 32% de los hombres españoles reconocemos haber acudido al sexo de pago. Si tanto asco os dan los puteros, ya sabéis, no seáis tan estrechas. Si no, alguien que no se prostitiya ya con un marido o un trabajo, tendrá que hacerlo, y alguien aprovecharse de ello.

  13. Jorge

    ¡Ay! Esa dichosa regulacion. Esta claro que en la prostitucion hay quienes la ejercen por propia voluntad. Si de ellos y ellas hacienda les pillara la parte correspondiente como pagos por autonomos, media crisis solucionada, ¿no? La de dinero que ha de moverse diariamente en ese mundillo, madre de dios…

  14. Mariló Mascuñán

    Lo más triste no es que hayan prostíbulos engañosamente regulados, que en teoría son “legales”, que funcionen como un “hotel normal”¿?, que acepten una fotocopia de DNI, que incluso el jabón que te dan en cualquier hotelucho te lo lleguen a cobrar; lo más triste es que en otros trabajos que parecen más serios son legales, que cumplen perfectamente todas las mínimas normas de higiene y de buena imagen, tienen un fondo peor de prostitución, que no es precisamente sexual, pero sí personal y humano, ¡y cuántos así se nos escapan y nadie dice nada!

    Aparte quiero decir que en este mundo como en todos hay de todo, yo he conocido el típico hotel de carretera, que me metí accidentalmente con mi novio para pasar la noche sin darnos cuenta de lo que era hasta que ya estábamos dentro, vimos a las “seroñitas putas” que trabajaban en él mientras nos daban las llaves de la habitación, y en este caso no vi nada que me pareciera ni triste ni penoso, ellas, por lo menos las que vi, no parecían menores de edad ni extorsionadas ni nada que me llamara la atención, solo que se notaba que su profesión era esa, ser putas, y tampoco se pasaban con su vestuario, he visto a otras parecerlo sin serlo curiosamente solo por como iban vestidas. La habitación no era de un hotel de 5 estrellas, era normalilla con lo mínimo, pero limpia, con su jabón, champú y toallas limpias; vamos que si no nos fijamos y no nos lo dicen amigos que luego se lo contamos y nos dijeron que ya era famoso como “hotelito de carretera” de putas, que donde nos habíamos metido….pasaría desapercibido, como un hotel más.

    También tengo información de ejercer la prostitución por algunos amigos que se dedican a este tema solo por morbo, como un juego y porque disfrutan con el sexo, y además se sacan un dinerillo, y sí, he dicho amigos, y homosexuales, también tienen sus hoteles, se llevan de maravilla con el dueño de cada hotel, les consigue clientes, y no tienen que pagar nada, eso lo hace el cliente, primero la copa y luego habitación, ellos trabajan como putas y muy bien, cobran por medio del dueño del hotel, no directamente del cliente. Llegan a un acuerdo en el que todos salen ganando.
    Por eso quería extenderme un poquito…., porque conozco algo de este tema y está claro que hay de todo.
    Si somos un país libre no se puede prohibir algo así, que sabemos que va a seguir existiendo siempre, lo único que hay que hacer es evitar que actúen mafias, extorsionistas, sinvergüenzas y ladrones aquí como en tantos otros sitios.

    Un saludo

  15. Anonymous

    Me mola el Blog, pero porfi no caiga en algo tan fácil como vilipendiar a T5
    pues le digo una cosa, la ponéis a parir pero tiene reportajes muy buenos aparte de lo que la mayoría niega pero los shares hablan.
    Me toca las narices tanto erudito con buen gusto y en poder de la razón pero que al final se come los mocos……..
    Existe la pluraridad espero no sea usted sectario también……….y respete la Libertad plurar…………….y hay una cosa clara si exhibe acepte las criticas solo los necio discute y se enfadan ante la sugerencia ó corrección y yo veo T5 entre otras ¿y?

  16. Paula Arévalo

    Pues a mi sí me ha parecido escalofriante, muy interesante y ya mismo lo estoy compartiendo. Hay que tener un buen par para meterse en esto, por más que sea un día como dicen más arriba, y salir ileso.
    Mis felicitaciones a las dos

  17. alberto

    A mi la verdad no me ha aportado mucho casi diria que lo aqui contado ya lo sabia.

    Yo conoci casualmente a una chica que trabajaba en un burdel a nivel de limpieza, tras cada cliente ella tenia que ir a la habitacion a cambiar sabanas si procedia y una limpieza rapida.

    Esta chica en cuestion se relacionaba mucho con las prostitutas y me comento ciertas cosas que alli ocurrian.

    Voy a enunciar algunas:

    1º A nivel personal a ella mas de un cliente quiso tener relacion con ella cuando saltaba a la vista que ella solo era personal de limpieza. (eso solia ocurrir generalmente a ultima hora de la noche y casi a local cerrado al publico).
    2º A nivel del ejercicio de la profesión me contó que muchos clientes no buscan sexo convencional por lo que muchas prostitutas tenian arneses y dildos qe usaban con sus clientes

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