por-que-una-se-convierte-en-retop
Sociedad

¿Por qué una se convierte en “ReTop”?

Pero en realidad no son ellas las que me empujan a escribir este post. No son sus vidas llenas de postureo, ni sus bocas llenas de "soy LA". Sois vosotros.

- Vamos a ver, niña. Soy periodista de Marie Claire y a mí no me vas a explicar nada sobre el denim. Si yo te digo que esta camisa no es vaquera, es que no lo es. ¿Nos entendemos?

Me giro. Se gira toda la tienda. Yo, una clienta más y la misma dependienta la miramos. Está subida en unos tacones, tiene melena larga y cuidada y una prepotencia más grande que su bolso de Prada. La chica que la atiende, de unos 25 años, le devuelve la camisa sin decirle nada y, con toda la tranquilidad de mundo se ríe y se va. Diez puntos para su paciencia. Yo la sigo mirando y me viene a la cabeza mi pasado como portera de un bar de copas de lujo en el que tuve que trabajar para poder sacar adelante un sueño. Uno de esos que tenemos todos:

- Buenas noches, ¿está usted en la lista?

- Sí, me ha apuntado el DJ.

- ¿Cuál de ellos, por favor?

- El de siempre.

- Hay dos.

- Es un amigo mío.

- Perfecto, ¿me dice el nombre del DJ por favor?

-  Mira, guapita de cara, soy periodista de El País y…

Yo, desde luego, no tenía tanta paciencia como la chica de la camisa vaquera.

-  Disculpe que le interrumpa, pero esto es un bar de cócteles y no una rueda de prensa. Y aquí Usted y todos los demás tienen la misma influencia. Es más, con un humilde “no estoy en la lista pero me apetece tomar algo” habría sido suficiente. Le dejaría pasar.

Me miró de arriba abajo y antes de que me pudiera estropear la noche de trabajo por completo, añadí:

- Pero aquí está Usted, periodista de El País con su única arma que tiene, y yo, una aspirante a algo que, por mucho que le moleste, decido si se queda fuera de este local de lujo o no. Y sabe, no estoy disfrutando ni lo más mínimo de tener un cierto poder sobre Usted. Así que lo mejor que puedo hacer es dejarle pasar. Mejor para mí, porque tengo trabajo. Peor para Usted, porque le estoy haciendo un favor. Que tenga una buena noche y bienvenida. ¿Quién va ahora? Buenas noches, ¿está Usted en la lista..?

Sigo con unos pantalones en la mano. Observo a la periodista de moda: su cara perfecta, su manicura perfecta, su arruga de la perfecta falda y un intento de esconder las demás arrugas de su rostro. Subida en unos tacones de doce centímetros y un ego de cien metros, lo único que le interesa en este momento es lo importante que es. La satisfacción que expermienta cada célula de su piel de seda, tras el intento de “poner en su sitio” a la dependienta, me provoca arcadas. Y me doy cuenta de que antes de ser una de ellas, prefiero pasar la vida ordeñando las vacas en la montaña. Y eso que tanto las vacas como la montaña me provocan un aburrimiento profundo. La miro y me siento enormemente agradecida a mi madre que siempre me decía aquella frase de toda la vida: “Un gran ego mata un gran talento”. Y me pregunto si aquella señora lo habría tenido alguna vez. El talento, obviamente. La miro e intento a entender cuál es su objetivo en la vida. Trato de imaginármela en su casa, descansado. Me gustaría conocer a lo que ella llama “amigos”. Ver cómo será su vida a los 75, cuando su “belleza” desaparezca entre las arrugas inundadas de Bótox, y quién le masajeará por las noches llenas de varices y tan cansadas del exceso de microcirugía láser. Quién la cuidará por el simple hecho de amarla tal y cómo es y si habra alguien capaz de amarla más allá de una lencería cara y un pasado glamouso.

Pero en realidad no son ellas las que me empujan a escribir este post. No son sus vidas llenas de postureo, ni sus bocas llenas de “soy LA”. Sois vosotros.

Vosotros, los que aseguráis que su frivolidad os abruma y, sin embargo, mataríais por conseguir su amistad, aunque fuese igual de mentira que su influencia en cualquier otro campo que no sea la moda. Vosotros, los que amáis a Andy Sachs de “El Diablo viste de Prada” por haber dejado su “perfecto” empleo, pero que estaríais encantados ser la alfombra de cualquier editora de moda. Vosotros, los que peloteáis a los “grandes” para dejar de ser pequeños cuando, en realidad, no sois conscientes de la grandeza que podríais tener como personas si dejaseis de gilipolleces. Vosotros, los que vais detrás de un pase de prensa para un desfile y, por no conseguirlo, os transformáis en revolucionarios y hippies en espera de vuestro momento para triunfar. Vosotros, los que seguís a los que tienen una vida  “Fenomenal” e “Ideal” aunque no lleguen a la mitad de mes y deban un montón de dinero por todos lados. Vosotros, los que os compráis un bolso de Vuitton cobrando del paro, y lo lleváis por delante a la hora de acceder a la sala VIP. Vosotros, los que ni siquiera sabéis a quién lamerle el culo y os quedáis con el interminable sabor a mierda en la boca y unas aspiraciones que apestan todavía más.

Vosotros, los que creéis que el “paripé” es una inversión y que “tener buena prensa en este mundillo” os hace formar parte de la misma.

Vosotros sois lo únicos culpables de la existencia de las diosas. Porque ningún Dios es un Dios si los demás no le atribuyen tal nombre. La nobleza se adquiere con un matrimonio apropiado. Pero la personalidad y el talento no se regala con la compra de unos zapatos de Jimmy.

He tenido el placer de conocer a los profesionales del mundo de la moda. A los auténticos. De hecho, entre mis amigas hay unas cuantas periodistas que hacen un gran trabajo y, curiosamente, se ponen en la misma cola que los demás para entrar en un local de lujo. Las que lo ven como lo que es, un medio de vida, y que serían capaces de desarrollar el mismo buen trabajo hablando de colchones o de tornillos. Las que saben que escribir y trabajar en moda es sólo un trabajo. No un modo de vida.

Y lógicamente, estas son las que os echaran una mano cuando menos lo espereéis y os darán un abrazo cuando más jodidos estéis. Y a las que vosotros, cuando caen, las olividáis, a pesar de lo que hayan hecho por vosotros, porque ya no podréis seguir sacando nada.

Sin embargo la vida es todavía más inestable que los tacones de quince y mucho más cambiante que la misma moda: hoy eres alguien y mañana no. Hoy estás In y mañana Out. Hoy presumes de piernas y mañana te las amputan. Hoy estás en primera fila y mañana te recuerdan el derecho de admisión.

Y mientras estoy escribiendo este post en un chandal calentito, con unas ojeras que me llegan a los tobillos y borran cualquier intento de parecer una persona, y unos calcetines de lana que me tejió mi santa madre, he recibido dos mensajes en mi móvil. Uno, de un aspirante a estilista, preguntándome por el mail de “ese amigo tuyo, el jefe de la revista esa guay” y que he borrado al instante. Otro de una gran periodista de moda, que ponía: “Rusi, en cinco minutos estoy en tu casa: traigo un tupper de mi madre, que sé que no estás en condiciones de cocinar. Y una esterilla. La necesitas para curar por fin a tu puta ciática.”

¿TE GUSTA?  

+0 -0

Ambición  Moda  Valores  

16 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

“La vida es cambiante. Hoy presumes de piernas y mañana te las amputan.”

16 COMENTARIOS

  1. CristinaCristina

    Uffff……
    ¡La moda !
    ¡Qué perezaaaaaaaaa!
    Tengo una hija “profesional” de la moda y es la chica menos tonta del mundo , trabaja para cine ,teatro y tele y con cero glamour , lava , plancha , envejece y percha y todo el día carga bolsas como una gitana y me cuenta cuanta bobadas hay alrededor de un mundo como cualquier otro .
    No puedo con ese tema , que el vestir bien o tener estilo o trabajar en moda haga sentirse a la gente como si hubieran descubierto la cura del cáncer me enferma .
    Pero , claro , soy una persona a no tener muy en cuenta con estos temas porque prefiero mil millones de veces una vaca a la que ordeñar que un bolso de Prada .

    1. Alena KHAlena KH Autor

      Lo podríamos extrapolar al periodismo en general, porque me da a mí que la de El País no tenía nada que ver con la moda. Y mira… casi me asesina con su pase de prensa.

      Es aplicable también a fútbol (otra gran pasión de este país), show business, etc.

  2. Avatar de Sashimi Blues

    Moda, periodismo, economía, cajeras del Lidl… Prepotencia y soberbia hay en todos los sectores. Y es ese, la soberbia, el pecado que más me cuesta perdonar. Parto de la base de que la pose fingida es el espejo de la inferioridad: patitos feos que se inventaron cisnes para sobrevivir, pero que olvidaron su corazón en el camino. Buscamos la aprobación de los demás para sentirnos mejor, aceptados. En parte es normal, está en los genes. Venimos de la tribu y a la tribu pertenecemos.
    De cualquier manera. ¡Hay que joderse con lo maleducada que es alguna gente!

    Alenica, reina. Cuídate la espalda y búscate un osteópata que te ponga todo en su sitio

    1. CristinaCristina

      Calla , calla que yo compro los lazos en una mercería del centro que la dependienta ( ¿a qué me estáis visualizando con unos rulos , la bata y la espumadera en la mano?) jajajajaaaaaaaaaaaa
      SE CABREA ( literal) si dudas entre dos tonos de verde medio segundo ….y un día tuve que discutir con ella porque una chica hiper tímida pidió un lazo ” azul mar ” y la cabrita dijo ¿que mar ?
      La mire a la pupila y le dije súper sería :
      - “Se refiere al Pacífico ”
      Hay gente muy raquítica en esta vida y no serán grandes nunca sean lo que sean .
      Ya lo dejo ¿eh?

  3. Beatriz Vélez GarcíaBeatriz Vélez García

    Yo creo que el quid de la cuestión no está en la moda sino en la prepotencia que tiene la gente y la necesidad de aparentar sean lo que sean. No hay nada peor en esta vida que un “piojo resucitado”, esos que se caracterizan por el “querer y no poder” y enmascaran sus carencias creando una imagen fantástica.

    Rusi, espero que te hayas curado de la ciática. Besazos

  4. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    En el mundo hay mucha gente suelta del tipo “usted no sabe con quien está hablando” que exhiben sus “credenciales”, sean estas las que sean, tratando de extraer por la fuerza lo que desean, aunque no les corresponda. Gente que te llama y en lugar de decirte su nombre te suelta su cargo, “buenos días, soy el jefe de…” y a los que lo normal sería contestarles “buenos días, jefe de… ¿tienes un nombre por el que me pueda dirigir a ti o sólo jefe de..?”.

    Ahora bien, el problema no es que exista esta gente sino que otros muchos agachan las orejas cuando creen que están ante alguien “importante”. Ese tipo de prepotentes mantiene su actitud porque les funciona y les funciona porque hay mucho cobarde pero también porque hay mucho trepa que en el fondo sólo está esperando a tener un poquito de poder para poner en práctica lo que ha aprendido tragando.

  5. anitaanita

    A mí, personalmente, este tipo de gente me dan mucha rabia, y no me refiero al que va de creído diciendo lo que es, sino a la gente que, en definitiva, avala que sean así. Hay mucha gente a la que esa persona (no su prepotencia, pero sí su puesto) le parece lo más. Yo es que soy más de minorías pero creo que el criterio mayoritario (o la falta mayoritaria de criterio) es lo preocupante.

  6. infinimarinfinimar

    De acuerdo con Anita, para ser una diosa necesitas un público receptivo, ejemplo: el 50% de mis amigos no saben qué es Marie Claire, a alguno le sonará a panties y medias…si le pones perspectiva a la escena, sólo ves a una chiflada en una tienda discutiendo por una camisa…

    1. MiriamMiriam

      Totalmente de acuerdo contigo. Cuando eres adolescente buscas tu personalidad y es fácil recurrir incluso a la ropa para definir tu estilo y desmarcarse un poco de resto, solo en esa etapa veo lógico sentir ego por tener más o menos modelos de marca, pero en adultos me resulta ridículo y de muy poca sustancia. Y la verdad, decir que eres periodista de Mary Claire (que me suena a medias, si) con tono prepotente ya dice mucho de su sabiduría :) (se que no te gustan los emoticones Alenah pero es que estoy riendo mucho y tenía que evidenciarlo de algun modo)

  7. Armario DesordenadoArmario Desordenado

    Ay, la miseria del genero humano. Esa hoguera de las vanidades mal entendida en la que se quiere primero el reconocimiento antes que los méritos para conseguirlo. Esas ínfulas de gacetillero, aspirante mainstream cuando lo bonito, y lo meritorio, es ser reconocido, no decir quien eres e incluso así, pagar la cuenta y dejar buena propina. Pero aquellos polvos trajeron estos lodos, vivimos instalados en la, irreal, cultura de lo fácil que es pasar puertas, incluso la de los bares de moda.
    Mejor tuppers y esterillas que placas y acreditaciones.
    Como toda la vida, vamos.
    PD: Brindo por el cese de la ciática de la señoita Alena, de paso.

  8. Avatar de Juanjo MorcilloJuanjo Morcillo

    Uy yo a la gente tan subidita no la aguanto y no soy tan educado como tú. Directamente es cara de asco y la mando a la mierda.

    Tampoco entiendo a esa gente que l@s sigue, potenciando además que sigan siendo así de vanidosos, endiosados, etc …. Pero bueno en la tele e internet vemos constantes ejemplos de gente famosa que actua así y a pesar de ello son un ejemplo para mucha gente.

    Yo no lo entiendo pero tampoco es bueno que un gobierno recorte en educación porque lo que hace falta es mucha mas.

    Saludos que hacia mil que no me pasaba, Juanjo

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >