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Entrevistas Sociedad

Me fui a China

Cuando voy en el autobús NADIE se levanta si una chica embarazada se sube o una señora mayor, o un chico con muletas, esencialmente porque nadie lo ve o lo quiere ver.

Cada día hay más y más personas que se marchan del país. La mayoría: en búsqueda de empleo. Otros, con un buen contrato en las manos. El caso de Isabel no es muy frecuente. Quizás por eso me ha llamado tanto la atención. Una chica joven, con trabajo estable, unos estudios, un novio y… se va. Y no se va a Francia ni a Italia. Se va a China. A un pueblo de “mala muerte”, como dice ella.

La gente que se va por trabajo merece mi admiración. Pero los pocos que, a pesar de tenerlo todo, deciden marcharse al fin del mundo para empezar de cero, me asombran. Quizás porque sé lo difícil que es plantarte en un país desconocido e intentar ser alguien. Si le sumamos el contraste de culturas, más.

Y, como me encanta meter mi curiosa nariz en todo lo que sale de lo común, insistí en hacer una videoconferencia con Isabel para preguntarle absolutamente todo: por qué se marchó, qué hace y cómo son las relaciones de pareja en China. Allá vamos. Marcando. Y aparece ella: sonriente. La noto algo nerviosa. Yo tambien lo estoy. No me preguntéis por qué.

Hola, Isabel. Espero no haberte despertado. Aquí son las 10 de la mañana. ¿Y allí? 

¡Buenos días Alena! ¡Qué va! No me has despertado, aquí ya son las 5 de la tarde. Qué ganas de empezar.

Pues vamos allá. Para empezar me gustaría que nos expliques el porqué de tu decisión. Cuéntanos: ¿a qué te dedicabas y cómo te dio por irte?

Mi vida era de lo más simple: trabajaba en el departamento de recursos humanos de una empresa de software, era un trabajo muy ameno y aunque mis compañeros eran majos y mis jefes solía ser bastante tolerantes, no era del todo feliz. A su vez, estudiaba Economía en la UNED y chino e inglés por mi cuenta. No tenía tiempo para nada y tampoco sabía si los recursos humanos eran lo mío, los idiomas, la economía o qué. Estaba más perdida que recién salida de la universidad, así que decidí darle un giro a mi vida. No me gusta ser simple, casi nunca, pero tener una vida simple era lo peor que me podía pasar. Y estaba sucediendo. Quería divertirme, disfrutar de la vida, de otra cultura, sufrir aprendiendo el idioma y crecer como persona, tenía 25 años y una vida por delante. Así que después de pensar mucho, muchísimo…entre mi chico y yo decidimos que China era “El lugar”: pocos extranjeros, economía en desarrollo y mil oportunidades más que en España. Hablar los tres idiomas más hablados del mundo, debería valer de algo en el futuro. Y allí nos plantamos, maleta en mano  y con todos nuestros ahorros. ¡Ah! Y con veinte capas de ropa porque llegábamos a Hohhot (Mongolia Interior) en pleno febrero con unos -20ºC de media.

 Hohhot- Shenyang Mapa

Supongo que la mayoría nos iríamos a una ciudad grande (Pekín o Shanghai, lo típico). ¿Por qué Hohhot?

La elección de esta ciudad fue algo fácil, claro que Pekín o Shanghai nos llamaban más la atención pero en principio no tenían lo que buscábamos: aprender buen chino y una vida más o menos sencilla. Llevábamos todos nuestros ahorros y China es barato, pero si te metes en grandes urbes es otro rollo, los precios ya rondan los de Madrid. Aparte de eso, mi chico tenía amigos en Hohhot. Él practica un arte marcial chino muy famoso en esa zona y ya había estado un mes en la ciudad, así que sus amigos podrían ayudarnos con todo el papeleo y la búsqueda de casa.

El chino que hablábamos era tan pobre, que no nos servía ni para comprar el pan, así que imaginaros cómo podríamos, sin ayuda, encontrar un piso y que no nos timaran. En China se cree que el guiri, por tener cara de guiri, es rico y que puede pagar el precio que le digás y más.

Por cierto yo, que vengo de un país de papeleo interminable, me pregunto: ¿qué hay que hacer para estar legalmente en China?

Con el cambio de gobierno chino, los requerimientos se han endurecido, sobre todo para los turistas, pero os explico así rápido qué se necesita para poder conseguir el visado de estudiante en China (Visado tipo X):

Lo primero de todo y lo más fácil, es ponerte en contacto con la universidad, rellenar los formularios que te pidan y pedirles que te manden la carta de invitación para poder estudiar en China, así como el formulario JW202. Suelen tomarse su tiempo, la verdad. Mientras esperas a que te lleguen estos documentos, hay que hacerse un examen médico. El formato se encuentra en la página web de la Embajada de China en España y te piden mil y una cosas, hasta análisis de enfermedades venéreas.  Después de todo esto tienes que ir al Ministerio del Interior a solicitar un “certificado de penales”.

El problema está cuando llegas a China (Obviamente, hablo de Hohhot que es una ciudad de cuarta categoría)

Lo primero es ir a la Universidad a que te den los papeles que necesitas para poder registrarte como residente. El visado de estudiante que te dan en el consulado, es un visado temporal y solamente dura 30 días, antes de esa fecha debes registrarte en la comisaría, lo que es un jaleo alucinante. En nuestro caso fue el peor momento de todos. Los funcionarios que nos tocaron no tenían la más mínima gana de ser simpáticos y la chica que tenía el único sello de la comisaría, no quería sellar nada. Conclusión, en China todo va con contactos y si no los tienes estás muerto. Por suerte para nosotros nuestros amigos sí los tenían y resultó que el jefe de esa comisaría era amigo suyo, así que vino horas después, y nos selló todo lo que necesitábamos, sin siquiera mirar qué era. Alucinante.

Una vez registrados, te obligan a que te hagas el examen médico de nuevo.

Cuando terminas el chequeo y te dan los resultados varios días después, te vas a la oficina encargada de los visados. Allí pueden hacerte miles de preguntas sin sentido para ver si eres un peligro para el país o no, pero no os preocupéis, la mayoría lo pasan. Con esto ya se habría terminado.

Primeras Impresiones

De acuerdo, tu novio y tú hicisteis la maleta y os plantasteis en un pueblucho chino. ¿Cuales fueron tus primeras impresiones?

Recuerdo los primeros días como si fuera ayer mismo, lo que sentí fue una mezcla entre fascinación y miedo por todo. Estaba alucinada por lo diferente que eran nuestras ciudades, lo sucio que estaba todo y el frío que hacía, madre mía, se te metía en los huesos y no podías hacer nada. También recuerdo el terror que sentí el primer día que salí sola a hacer unas compras, sonará tonto, pero no me atrevía a cruzar la calle. Los semáforos no significaban nada para ellos y yo me vi allí parada, esperando el mejor momento para jugarme la vida entre coches, bicis, motos y moto-bicis viniendo de todas partes.

Por encima de todo, estaba muy ilusionada por vivir nuestra aventura en China, así que cuando tenía un pequeño percance como cruzar la calle o que me empujasen al subir al autobús, pensaba que esa era su forma de ser, su cultura y lo tenía que respetar. No aguanté muchos meses con esa ilusión y fervor por su cultura, pero al menos, intenté adaptarme a ellos.

¿Y el idioma? ¿Cómo se siente una sin enterarse de nada y teniendo que aprender el idioma más difícil del mundo?

Perdida, muy perdida. Había dado clases de chino antes de llegar a China y me sentía “preparada” para, al menos, pedir de comer en un restaurante…pero nada qué ver, lo que aprendí en 3 meses en España, no me sirvió de nada. No me entendían, así de claro, no lo pronunciaba bien y no lo pronunciaría medio bien en unos cuantos meses. El chino es muy difícil y el método chino es duro, pero es la única manera de aprenderlo. Hay que sufrir.

Después de un año ya soy capaz de mantener, más o menos, una conversación normal, si me hablan despacio y sin dialecto local, pero aún así, entiendo más palabras sueltas y por el contexto que conversaciones enteras, así que aún queda mucho por recorrer. A veces siento impotencia por ello, yo ya había estado fuera y en 5 meses había conseguido hablar inglés casi perfecto, ¿por qué el chino se me resiste tanto? Este momento en el que ni acabas de empezar (ya no tienes excusa para no enterarte de nada) ni tienes buen nivel, es el peor. Hay días en que no quiero seguir pero me digo a mí misma que ya estoy cerca y que hay que continuar un poquito más. Por ahora funciona.

Shenyang

Según me habías contado antes, de Hohhot os mudasteis a Shenyang. ¿A qué os dedicáis ahora?

¡Sí! Nos hemos mudado a la civilización. Cuando llegué a China sólo conocía Pekín y Hohhot, así que pensaba que toda China era igual de caótica que estas dos ciudades pero en verano, cuando hicimos un viaje por el sur, me di  cuenta de que no era así, existía esperanza ahí fuera.

Así que, mi chico y yo cogimos el mapa de China y nos pusimos a elegir ciudades que nos llamaran la atención, ya fuera por grandes o por bonitas, pero nunca más iríamos a una ciudad de cuarta. Y aquí estamos, alucinando de lo normal que pueden llegar a ser, a veces, los chinos.

En Shenyang seguimos estudiando, ahora estamos de vacaciones por el nuevo año chino, pero en 3 semanas, empezaremos la universidad de nuevo.

¿Conoces a más españoles o te relaciones exclusivamente con los chinos?

Hohhot es una ciudad muy pequeña y con pocos extranjeros, pero tuvimos la suerte de coincidir con una española más en la ciudad. Todo un lujo porque además cocina que te mueres. El resto de nuestros amigos han sido guiris variados, chinos y mongoles.

¿Qué es lo que más te impactó de sus relaciones de pareja?

Tengo varias amigas con pareja y en todas ellas el patrón es el mismo. Ellas, inseguras, celosas, como no, y con un genio que asusta. Aún esperando a su príncipe azul. Creo que en China también ven demasiadas películas americanas. Ellos, machistas, celosos y obsesionados por la pasta y los videojuegos. El dinero significa felicidad.

Las relaciones de mis amigas son bastante extrañas, son frías y calculadas, muy calculadas. Lo que más me impactó es que en casi un año, jamás vi un gesto de afecto entre ninguno de ellos, ninguno. Y claro, yo, curiosa de mí, una tarde tomando un café con una de ellas le pregunté que por qué.

Me dijo que a ella también le extrañaba mi relación, todo el día agarrados, pasando todo el día juntos y sin haber discutido nunca delante de ellos. “¿Cómo puede ser que nunca le grites?”, me dijo y yo no supe qué contestar. Me hizo un símil de las relaciones chinas y las españolas, o la mía, ya no sé, y los cuadros. Me dijo que los buenos cuadros deben apreciarse en la distancia, cuanto más lejos mejor aprecias sus matices y toda su belleza, mientras que siempre cerca, no te das cuenta de lo bonito o feo que puede llegar a ser un cuadro. Puede que tuviera razón, pero aún sigo sin verle la gracia a tener una relación por tener, así, distante, fría y calculada: ser novios, trabajar mucho, ganar mucho dinero, casarse y tener un bebé.

Isabel- mujer en China

¿Cuál es el papel de mujer en China?

La mujer en China tiene un papel secundario, no sé si lo sabréis pero en China están totalmente prohibidas las ecografías, por miedo a que el bebé sea niña y la madre aborte.

Como sólo pueden tener un hijo, prefieren que sea varón. Cuando la niña nace, está marcada toda su vida con la etiqueta de ser mujer y más le vale esforzarse mucho para conseguir un buen empleo y un buen marido (dícese del que tiene mucho dinero) para poder cuidar de sus padres en el futuro.

Hay que distinguir entre mujeres solteras y mujeres casadas, no sé por qué, pero cuando se casan es como que retrocediesen 20 años y viviesen la vida de sus padres. Las mujeres solteras suelen trabajar y ser bastante independientes, gastarse su dinero en ropa y cosméticos y cenar con las amigas; pero en cuanto se casan, se convierten en amas de casa y muchas de ellas, viven una vida que no es la que quieren vivir. Una vez un taxista nos dijo que la mujer china puede irse a estudiar o trabajar fuera, de viaje con sus amigas o lo que ella quiera, pero que una vez que se case, la vida cambia y tiene que vivir siempre junto a su marido. Triste de escuchar, pero por ahora es así. En las ciudades grandes esto pasa cada vez menos, pero en las más tradicionales y no tan tradicionales, sigue estando a la orden del día.

Me dijiste otro día por Twitter que los chinos no tenían corazón. ¿Y eso por qué?

Son tantos y tan competitivos entre ellos que no creo que no se den cuenta de la parte importante, los sentimientos. De hecho, es eso, no se dan cuenta de que no tienen corazón. Hace no mucho leí un post tuyo sobre este tema, como somos cada vez más egoístas, no nos fiamos de nadie y ayudamos cada vez menos.  Multiplica este sentimiento por 1300 millones de personas, ahí tienes la respuesta, no les apetece ayudar, no les apetece tener corazón, están demasiado ocupados compitiendo unos con otros que no les da tiempo a ver más allá.

Cuando voy en el autobús NADIE se levanta si una chica embarazada se sube o una señora mayor, o un chico con muletas, esencialmente porque nadie lo ve o lo quiere ver.

En parte, esto es por la educación que reciben, en el colegio sólo les enseñan a competir, a no tener amigos, ni pareja hasta bien entrada la universidad, porque deben concentrarse en lo que importa: ellos mismos y su futuro.

Si estuvieses soltera, ¿te verías formando una familia con un hombre chino?

¡Ni de coña!

 

¿Por qué?

No me gustan los hombres chinos, son unos guarros y no hay cosa que más deteste que los extraños sonidos que hacen con la garganta cada día o lo mucho que les gusta fumar y beber y jamás lavarse los dientes. No puedo con ellos. Como amigos están muy bien, como novios de mis amigas, más o menos, pero jamás podría verme con un chico chino. No, imposible. Sería una buena oportunidad para perfeccionar mi chino, pero creo que podré sobrevivir sin ello. Supongo que siendo un país enorme habrá todo tipo de chicos, sobre todo en las ciudades más grandes como Pekín o Shanghai, pero los que yo conozco son bastante machistas y eso es otra cosa que no llevo muy bien. Además no les veo la guapura, demasiado delgados para mi gusto.

 

China-historias curiosas

¿Nos cuentas alguna historia curiosa que te haya pasado?

Por supuesto, tengo una buenísima que me sucedió en un Spa chino o bueno, eso es lo que creía yo que era…

Como a los dos meses de llegar a China, mi espalda era un cuadro y me dolía un montón, le pregunté a mi amiga china si sabía un lugar donde me pudieran dar un masaje. Ella me dijo que no sólo me iba a llevar a darme un masaje sino que íbamos a ir a un Spa, a que nos dejaran la piel como el culito de un bebé. ¡Uy! Pero qué bien, pensé.

Tres días después vino mi amiga a buscarme. Según nos íbamos acercando al sitio, más oscuras eran las calles y más mierda tenían alrededor. Algo pintaba mal. ¿Qué clase de Spa será este?, pensé. Pero bueno, estamos en Hohhot, tampoco podemos pedir mucho…

Cuando llegamos me quedé en shock. Era el lugar más de mala muerte que había visto. ¿Dónde estará escondido el Spa? Una vez dentro ya terminé de morirme del susto. Tías en pelotas por todas partes (tías chinas en pelotas, es decir, pelo por todas partes) y moho, y mierda en cada rincón. Miré a mi amiga y le dije: “¿este es el Spa?” Me miró en plan ¿eres tonta o qué? Y ya no volví a preguntar nada. Cuando llegó el momento de meterse a “la sala”, todas estaban partiéndose de risa y mirándome, hasta que me di cuenta que era de mí de lo que se reían, por llevar biquini, nadie me había dicho que tenía que pasearme desnuda por ese antro.

Mi amiga se encargó de que me dieran el masaje, desnuda, de que me exfoliaran TODO el cuerpo, de que me bañaran de leche de almendras y de que me dejaran el pelo pegajoso. Se ve que la leche de almendras también era perfecta para mi cuero cabelludo. Después de una hora con todos los ojos puestos en mí, la guiri de cuerpo extraño, pensé que había pasado lo peor. No quería pensar en las medidas higiénicas de aquel lugar porque me ponía enferma. Así que decidí ducharme y pedirle a mi amiga que me llevara a casa. Ya había tenido suficiente.

Pero ella no pensaba lo mismo: nos tiramos como 40 minutos duchándonos (doliéndome cada litro de agua que malgastaba) y después mi amiga me pidió que nos metiéramos en la sala de vapor: “Es bueno para el cutis”, me dijo y acepté, ¿qué podía pasar?

Que ¿qué podía pasar?…No sé por qué, pero mientras mi amiga y yo hablábamos tranquilamente intentando respirar entre tanto vapor, no sé cómo, ella me agarró las tetas con ganas y me dijo: “Son preciosas, me gustaría tener unas iguales”. Me quedé en shock un rato pero terminé partiéndome de risa allí mismo, sin mediar palabra con mi amiga. Alucinada por todo lo que había pasado. Nunca olvidaré ese día. Aún me pregunto cómo se las apañó para hacerlo sin que me enterara.

 

Menuda historia. Oye, ¿y qué planes tienes para el futuro próximo? ¿Piensas volver pronto? ¿Estás segura? (pongo ojos en blanco).

Planes, planes muy definidos no tengo, la verdad. Y de volver menos. Que no me oigan mis amigas que eso no es lo que les he dicho (se ríe). Me encantaría volver pronto, pero el mero hecho de pensar en buscar trabajo en España, me da escalofríos. Así que prefiero tantear el mercado en Asia o el resto de Europa. Creo que aún quedan unos cuantos años para que me apetezca volver a Madrid, el mundo es muy grande y yo aún muy joven, así que habrá que sacrificarse un poquito más y seguir echando de menos la comida y la alegría de la tierra.

Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. ¿Tienes algo que decir a los seguidores de Intersexciones?

Muchas gracias a ti por montar esta entrevista tan chula y a los seguidores por tomarse su tiempo y leerla. Me he enrollado muchísimo, lo sé,  pero cuando de chinos se trata no sé cuando parar.

También me gustaría comentar que todo lo que cuento son opiniones propias y vivencias propias, China es enorme y seguro que alguien que viva en Shanghai no tiene la misma opinión que tengo yo que he vivido en una ciudad de mala muerte. Además, las costumbres son totalmente diferentes en el norte y en el sur.

Dicho esto, que conste que los chinos me caen bien. Sobre todo aquellos que han vivido fuera, eso son los más interesantes.

Y por último, si alguno de los lectores tiene interés en moverse a China, de saber más sobre el idioma o la cultura, o debatir alguno de los puntos, no tiene más que decírmelo. Espero que os haya gustado.

Ale, cuelga tú (me río)

Isabel me sonríe de nuevo.

Todas las fotos son propiedad de Isabel. Su Twitter es: @isamanri

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15 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“En China están prohibidas las ecografías, por miedo a que el bebé sea niña y la madre aborte.”

15 COMENTARIOS

  1. monsieur le sixmonsieur le six

    Muy interesante. Aunque debe ser difícil hablar de China en general. Supongo que una cosa debe ser Mongolia, otra la costa, otra las grandes ciudades, otra el Sur, otra el Tíbet… Desde luego no creo que yo pudiera adaptarme, ni a China ni a otros países como la India. Soy demasiado europeo, necesito una cultura que al menos sea cercana, como Argentina o Australia. Esta mujer ha sido muy valiente.

    La historia del spa se ha quedado a medias en lo más interesante :P

  2. Luna MonroeLuna Monroe

    Me llaman a mi ”valiente” (y ojo,que sigo sin entender porqué) por venirme a Suiza con contrato en mano,casa y un francés medio perfeccionado, y tras leer esto creo que cada vez que me piropeen de esa manera voy a mandar a que lean este articulo.
    Valiente tu Isabel,atrevida y arriesgada,quien no arriesga no gana y en arriesgar a ti, no te gana nadie por lo que veo así que…estoy segura de que obtendrás una gran recompensa.

    Pd:No hay Chinos guapos,No hay Suizos guapos… Yo estoy obsesionada o solo me parecen guapos los españoles? (Voy a empezar a preocuparme…)

    Pd2: Yo también quiero una entrevista Alena, aunque sea por hablar contigo por la cam xD

  3. SilmerleySilmerley

    Admirable. Me quedo de piedra y solo puedo aplaudir a Isabel. No negaré que he pensado en algún momento del post “Pero, ¿por qué no vuelve si allí no es más que una guiri y lo pasa tan mal?”, pero creo que empiezo a entenderla. Siempre se puede aguantar un poquito más, nunca sabes qué te espera a la vuelta de la esquina.
    Hace poco vi “Kathmandú” y no he podido evitar acordarme de la peli leyendo esta entrevista. Ayer también quedé con una amiga mía rumana, que ahora está sin trabajo y vive en un piso viejo y sin muchos lujos. Al volver a casa pensaba: “¿Para qué estar aquí sufriendo, si puede volver a su país con su familia y sus amigos?” Supongo que estas personas tienen sus razones y lo sienten así. Felicito a Isabel y a su chico por su valentía y a Alena por este post.

  4. Isabel Manrique AceroIsabel Manrique Acero

    Soy Isabel. ¡Vaya! No esperaba estos comentarios tan buenos, habéis hecho que me ponga roja! Claro que era difícil hablar de China en general, por eso decidí hablar de mi pequeña porción de China, eso sí era fácil.
    Valientes somos todos los que salimos de casa, nos buscamos la vida y somos felices con ello, te vayas a Suiza, a París a China o a 500km de tu casa. Además, yo sólo soy medio valiente, la otra parte de esta historia, mi chico, ha hecho que siempre esté genial estemos donde estemos. Aunque está claro que sin paciencia y ganas, no aguantas ni un mes.

    Espero que os hayáis reído porque aunque la vida en Hohhot no era de lo más divertida, siempre teníamos anécdotas, como la del Spa, con las que reírte un buen rato. Y sí, terminó así jajaja!

    P.D: Alena, mil gracias de nuevo, me ha encantado hablar contigo ;)

  5. EspoirEspoir

    Somos muchos los que estamos pensando en algo así, y anima leer ejemplos. Puede ser que lo pases mal, pero igual se pasa mal en tu círculo de confort sabiendo que se te cuela la vida. Enhorabuena por tu valor y créeme: no vuelvas. Esto se hunde.

  6. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Qué interesante la entrevista y lo que respondes, Isabel. Y qué valor, porque si ya irse a cualquier país en el que no hablas el idioma es complicado y asusta, irte a China, donde además del idioma se une la cultura tan distinta, da a priori mucho miedito porque, además, no es como irse a Alemania, donde todo el mundo mal o bien habla inglés y te puedes hacer entender en ese idioma hasta que consigas aprender el suyo, sino que imagino que los chinos en Mongolia, de inglés poco o nada.

    En cuanto a los chinos, los imaginaba como has descrito por las novelas de Qiu Xiaolong (La muerte de la heroína roja y el resto de la serie del detective Chen). Es una de las razones por las que me gusta leer novela negra de autores extranjeros porque, entre medio del crimen, el misterio, el hampa y el lumpen, también suelen incluír descripciones muy incisivas de la sociedad que dibujan.

    Con ese valor que tienes tú estarás bien donde vayas, ya te quedes en China, te vuelvas para España o te traslades a… ¿a dónde estaría bien? :-)

      1. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

        Es curioso el mundo que describe. Si te gusta la novela negra, no sé si has leído las novelas de Petros Márkaris del comisario Costas Haritos. Empiezan en la Grecia de finales de los ochenta y la última es de ahora con la crisis. Tanto “La muerte de la heroína roja” como los de Petros Márkaris los tengo en formato electrónico, por si quieres que te los pase.

  7. Avatar de Anita Patata Frita

    Me ha encantado, que naturalidad tiene Isabel para contarnos las cosas, parece hasta fácil algo taaaaan complejo, quiero más como este post!

    Pd.- Lo de las tetas me ha dejado loca! Ya, ya se que aquí sois todos muy sesudos e inteligentes y de toda su historia solo quedarme con las tetas es un poco de aquella manera, pero que queréis que os diga, de solo imaginarme ese sitio y la escenita me da miedo/risa a la vez.

  8. Avatar de Olgahb herrera buenoOlgahb herrera bueno

    Te juro que sería completamente incapaz de irme a vivir a China.Viajar por placer,sí.Pero vivir,jamás, creo que acabaría tarumba en dos días,demasiada distancia emocional entre China y España.Ahora,eso sí.Yo también opinaba que los chinos eran feos(lo de la higiene creía que era un tópico de los marroquíes,no de los chinos), hasta que abrieron un chino de dos plantas cerca de mi casa y conocí al dependiente chino más guapo que he visto en mi vida.Me sorprendió su estilo vistiendo(mucho estilo,claro) y me sorprendió su simpatía y…no sé,pensé que era el mismísimo Keanu Reeves en versión macro almacén chino.Pero bueno,he de reconcer que encontrar eso es como dar con una aguja en un pajar, es el único chino guapo que he visto en mi vida, guapo pero de verdad.Por culpa de eso tengo yo la tabla de cortar, los envases de plástico, el abrelatas y el colador para mi casa de la playa: la ocasión lo merecía.

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