los hombres somos cobardes
Relaciones

Los hombres somos cobardes, hasta que se diga lo contrario o nos volvamos Dioses.

Como le decía Kiko al Chavo del 8 en la mítica serie mexicana: “¿Sabes lo que le pasa a los niños que hacen trampa?... Pues ganan”.

Mi primera asignación para mi sección, la intesexción que hoy estreno, es sobre la Cobardía. Hace unas semanas, cuando Alena (@intersexciones) me propuso formar parte del equipo de colaboradores del blog, me dijo que quería que, como hombre, hablara del por qué los chicos somos cobardes. Al principio no estaba muy convencido, pero de inmediato me vino a la mente una de mis citas favoritas:

“Los cobardes son aquellos capaces de ver el futuro”. Charles Bukowski.

La frase del viejo Buk se refiere al instinto de evitar conflictos (supervivencia) o situaciones donde evidentemente saldremos perjudicados. A los hombres no nos gustan los problemas. Y si bien, solemos meternos en líos, es más fácil hacernos los locos y esperar que las aguas bajen por si solas. Es decir, no afrontar nuestros errores.

Esta condición cobarde no la veo exclusiva del género masculino. Vamos, que hay situaciones en que las féminas también tiran de la desidia emocional. Pero, mientras que a un hombre que no encara sus responsabilidades se le llama “cobarde”, a una mujer que hace lo mismo se le llama directamente “p…”. Ok, sin insultos, que llevamos poco tiempo conociéndonos. Sin embargo, es así. El machismo del lenguaje no trata por igual a marcianos y venusianas en cuanto a los marrones que dejan en la acera.

Con la última frase he adjetivado como canes a hombres y a mujeres. Pero saquemos a las niñas de esta reflexión. Este post me lo han encargado para hablar de los señores.

¿Quiénes son más perros, los más valientes o los más cobardes? Dicen por allí que perro que ladra no muerde. ¿Los perros que ladran afrontan situaciones o solo se posan frente de ellas con ladridos?

Los hombres valientes, cuando han incumplido el contrato social implícito de una relación, se entregan al caradurismo. Es la perrería mayor, desde el punto de vista femenino. Los cobardes se esconden. Pero, ¿no es cierto que a un perro cara dura, responsable de sus actos, también se le llama cobarde? Es cobarde porque presuntamente tiene miedo a Amar. A amarte a ti, en el momento y en el lugar en que tú lo esperas.

El problema parece residir en que la hombría y la cobardía (como antónimos) nada tienen que ver con afrontar problemas sino, más bien, con honrar o no las promesas, hechas o imaginadas (sí, chicas, a menudo se inventan expectativas en vuestras cabecitas). Directamente, si no cumples serás cobarde.

Por tanto, como no toda relación sale bien (lo normal es que la mayoría salgan mal y por eso lo volvemos a intentar), la norma es que seremos perros y cobardes, lo queramos o no. Eres un perro si admites el error. Eres cobarde si escondes el error. Así, ser cobarde para tratar de evitar la confrontación puede ser un buen negocio, desde una perspectiva estadística. Los valientes perrunos obtienen confrontación asegurada. Los cobardes, por su parte, tienen probabilidades de escapar de la hoguera.

Como le decía Kiko al Chavo del 8 en la mítica serie mexicana: “¿Sabes lo que le pasa a los niños que hacen trampa?… Pues ganan”.

Quedándonos en América, Silvio Rodríguez, canta-autor de la Trova Cubana, tiene una secuencia de versos llenos de luz:

“La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes,

los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan ahí.

Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar”.

Oleo De Una Mujer Con Sombrero (Silvio Rodríguez).

No soy tan negativo, hay esperanzas. Somos capaces de enamorarnos de verdad, de manera absoluta y de una persona a la vez. Los hombres (y las mujeres) somos competentes para ello. Podemos amar tan intensamente que la exclusividad es posible, las formas y los tratos se depuran, vivimos para hacer feliz a otra persona. La cumbre de este idilio está en la reciprocidad. Yo soy ferviente creyente de las perdices para siempre.

En el párrafo anterior amamos con humildad, voluntad y vehemencia, cumpliendo el contrato. Y lo más importante, lo hacemos bien. Como dicen en Venezuela, “Te quiero bonito”.

“Creo que el Amor real y verdadero crea una tregua con la muerte. La cobardía viene de no amar o de no amar bien, que es lo mismo”. Decía el Hemingway ficticio de Woody Allen en Midnight in Paris. Pero sin ‘Amor Bonito’ y sin una buena gestión de las buenas voluntades, en forma de actos honrados, seremos, a la larga, irrevocablemente perros y cobardes.

Ese Amor ideal no solo nos alejará del miedo a la muerte sino que minimizará nuestros errores trágicos, haciéndonos menos humanos y por tanto divinos.

¿Estamos preparados para ser Dioses?

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“Los cobardes son aquellos capaces de ver el futuro.- Charles Bukowski”

30 COMENTARIOS

  1. Otto Garcia

    Creo que los hombres somos cobardes por omisión, porque carecemos de cómo afrontar una relación, o amar, con la primera vez (si es que sabemos decidir tener una primera vez…) y somos mas propensos a errar actuando mucho mas libremente de lo que deberíamos (?). Hasta que PUM nos dan un palo, y 'no nos queda otra' que aprender de los errores, que también lo hacemos. La cobardía se torna en plena (y usualmente excesa) confianza en si mismo, cosa que yo veo algo muy bueno por supuesto.

  2. Espoir

    Eso de que los hombres son cobardes se dice solo para consolar a una amiga un poco tonta. En realidad, y eso os honra, sois pragmáticos. Evitáis lo que no os place sin sentir ningún regomello por ello. A veces eso se califica de falta de empatía o de diplomacia, pero como opción vital es más viable que la duda sistemática que normalmente florece en la psique femenina. Quizá nosotras seamos más morales y reflexivas, pero creo que tomar una decisión heterodoxa o dura nos hace más infelices. En realidad yo al menos os envidio un poco. Esto, por lo que respecta a la vida en general. Después en el amor y las relaciones cada uno hace lo que buenamente puede.

    1. Rafael Méndez Parra (@mendezlife)

      Dejo enlace a la canción “Oleo de una mujer con sombrero” de Silvio Rodriguez

      (silvio rodriguez)-oleo de una mujer con sombrero

      Y aquí la letra completa:

      Una mujer se ha perdido
      Conocer el delirio y el polvo,
      Se ha perdido esta bella locura,
      Su breve cintura debajo de mí.
      Se ha perdido mi forma de amar,
      Se ha perdido mi huella en su mar.

      Veo una luz que vacila
      Y promete dejarnos a oscuras.
      Veo un perro ladrando a la luna
      Con otra figura que recuerda a tí.
      Veo más: veo que no me halló.
      Veo más: veo que se perdió.

      Una mujer innombrable
      Huye como una gaviota
      Y yo rápido seco mis botas,
      Blasfemo una nota y apago el reloj.
      Qué me tenga cuidado el amor,
      Que le puedo cantar su canción.

      La cobardía es asunto
      De los hombres, no de los amantes.
      Los amores cobardes no llegan a amores,
      Ni a historias, se quedan allí.
      Ni el recuerdo los puede salvar,
      Ni el mejor orador conjugar.

      Una mujer con sombrero,
      Como un cuadro del viejo chagall,
      Corrompiéndose al centro del miedo
      Y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
      Pero entonces lloraba por mí,
      Y ahora lloro por verla morir.

  3. Chicca

    Pues yo no estoy de acuerdo con:
    cobardía=falta de interés
    Esto lo asociaría al síndrome “postpelículas Disney con-final-feliz crónico”.
    Hay hombres (y mujeres) que requieren de tiempo para abrirse y confiar.
    Hay veces que “presionamos” a que el chico sienta lo mismo que nosotras y cada uno tiene sus tiempos. Hay chicos que son más enamoradizos y otros que son más desconfiados y requieren de tiempo.
    El problema de presionar es que ya estás creando un problema que sobra, el tío se agobia y como bien dicen en este post: “A los hombres no nos gustan los problemas”. El tío huye porque, aunque le gustes, empiezas a ser un problema.

    Eso si, si no te llama, no te propone nunca nada, no devuelve tus llamadas o whatsapp… eso si que es 'falta de interés' que creo que no tiene nada que ver con 'cobardía'. Sencillamente NO le gustas :)

    1. Rafael Méndez Parra (@mendezlife)

      Sí, la presión puede ser una de las causas de un potencial “problema”. No es la única de las situaciones que pueden darse. En cualquier caso, compro tu idea: a los hombres no nos gustan problemas donde no pensábamos que habría uno.

      Voy más allá y me repito, no nos gustan ningún tipo de problemas (a menos que seamos ingenieros, pero esa es otra conversación :P ).

    2. Espoir

      Ummmm… En eso discrepo. Cada tío que se “compra” una novia de las antípodas por Internet desmiente esa premisa. En unos meses te lo encuentras llorando por los rincones y te dan ganas de decirle “te comprometiste con una mujer que quería que la sacaran del hoyo. Qué esperabas, alma de cántaro?” Pero creo no se remite a una cuestión de género, sino de tener la inteligencia necesaria para saber identificar qué es o no un problema. (Conozco unos cuantos en esta situación, y por favor que no se me ofendan las lectoras de orígenes exóticos felizmente casadas gracias a Internet. Sabéis que no me refiero a vuestros casos, sino a algo mucho más sórdido)

    1. Rafael Méndez Parra (@mendezlife)

      Creo que la valentía no es suficiente. Claro, entiendo que con valentía tú te refieres a no tener miedo a amar. Sin embargo, no es suficiente porque aunque ambas personas quieran amar, es improbable que los dos “valientes” que coinciden, también coincidan en gustarse, valores similares, planes en común, etc.

      Valentía, la de tu acepción, es solo uno de los factores que deben darse.

  4. Ronronia Adramelek

    Yo estoy con Espoir, lo de que “ese tío es un cobarde” es algo que se dice para solidarizarse con una amiga despechada. ¡Pero si la gente hacemos todo tipo de tonterías por amor! (y, en realidad, ni amor nos hace falta, con estar bien encoñados ya se nos va la cabeza).

    Una cosa es que un tío sea muy tímido y no se atreva a lanzarse y otra que no se decida a estar contigo porque le de miedo enamorarse. ¡Anda ya! Que no digo que no haya alguno pero será un suceso estadísticamente tan escaso que yo, a priori, no me lo trago. Estoy cansá de ver casos de novios que llevan diez años juntos y cuando empiezan a planear boda, por eso de que o tiramos p'alante o lo dejamos, él da la espantada y sale por piernas. Cobarde, inmaduro, no está hecho para casarse… y al año siguiente se casa con otra. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que a lo mejor no somos la persona adecuada?

    Igual porque esa sí es una excusa “muy de tía” para darle calabazas a alguien: “es que mi última relación me dejó muy dolida, estoy muy escocida y ahora mismo no quiero estar con nadie”. A veces hasta nos lo creeremos, no penseis que somos malas, pero es llegar el tío adecuado con la actitud correcta y se nos olvidan todas las prevenciones, así que a veces pienso que, con que haya un valiente que vaya de frente, basta, porque si al otro le gusta, le barre todos los miedos.

    1. Wilhelmina

      Me ha gustado tu frase “con que haya un valiente que vaya de frente, basta, porque si al otro le gusta, le barre todos los miedos.”

      No tengo mucho más que decir, estoy muy de acuerdo en cómo se plantea este tema, creo que no es “cobardía” sino falta de “idoneidad”.

      Un saludo,
      Wilh

  5. Anonymous

    Mi pareja era, y seguramente es, de lo mas cobarde que me he encontrado en la vida. De los que te dicen que no quieren nada pero te acompañan al veterinario con el perro el día de su cumpleaños. Tan cobarde que si veía que se pillaba demasiado se distanciaba. Hasta que le pudo el miedo y se lió con otra, y entonces le entro mas miedo, porque sabía que no iba a entrar en ese juego. O todo o nada, le dije yo. No le podía pedir explicaciones ni enfadarme porque yo había cedido a no tener compromiso, pero también le había dejado claro que era situación cambiaría cuando a mi me diera la gana. Y teniendo claro los dos que lo mejor era tirar hacia delente, también sé que si no fuera por mi sangre fría en el momento de los “cuernos morales” se hubiera ido todo a la mierda por sus miedos a una relación de verdad.

    Y bueno, yo no sé si fui valiente, simplemente fui coherente con él y conmigo.

  6. Anonymous

    pues yo pienso como Espoir, la segunda vez en pocos días!.

    lo de sentenciar de cobarde por no seguir las espectativas de la mujer, en la intensidad y ritmos esperados me parece una salida fácil para culpar a los demás en lugar de preguntarse a si mismo si hay algo que se podía hacer diferente.

    en mi caso, después de mil años fuera de mercado ahora me encuentro con unas mujeres con unas prisas tremendas, que han perdido la mayoría la destreza para manejarse en situaciones de tonteo sutil, que ya no toleran ningún grado de incertidumbre y tienen que asegurarse de que el hombre este totalmente entregado desde el primer minuto. si no, es que es un cobarde o está sobreprotegiendose. yo veo más protección por parte de la mujer en este caso.

    luego así abundan las frases de autoayuda maldiciendo los hombres que si no te toman como prioridad, que si no te valoran ahora pero ya te valorarán y todo ese relleno para focalizar el problema de puertas para afuera.

    está claro que si hay interés mutuo y las dos personas no cargan con demasiadas mochila emocionales, en condiciones normales se irán alimentando e invirtiendo más riesgo e ilusión conforme reciban feedback mutuamente, pero cada uno puede tener su ritmo, no es ni malo ni bueno…

    hay muchas historias que desde el principio se sabe que no llevarán a nada relevante, pero si se puede pasar una época divertida, pero es una pena las historias que tienen potencial y se van al traste por exigencias aceleradas, para superar la fase inicial cuanto antes, que será la más incierta, pero también la más emocionante.

    1. Espoir

      Amén, amigo.

      Eso de que las mujeres no toleran ningún grado de incertidumbre es una expresión muy política y civilizada para nombrar a esas mujeres que “no quieren perder el tiempo” para llegar al objetivo, anillo o similar. Una raza que, por cierto, abunda.

      Digo yo que si no quieres “perder el tiempo” (supongo que se nota la ironía) lo mejor es que te apuntes a una agencia matrimonial, y santas pascuas. Aaaaaah, nooooo, que entonces la cosa no tiene romanticismo.

      Ciertamente, creo que perder el tiempo al lado de alguien que te hace gracia es una de las mejores cosas de la vida. Por supuesto las mujeres somos perfectamente libres de tener un timing marcado, pero es mucho pedir que el otro lo cumpla, sobre todo si no tiene ni idea de su existencia ni del guion a seguir.

      Apoyo al 100% tu reflexión y advoco porque las mujeres occidentales, en general, hagamos yoga o nos reconciliemos de una puta vez con eso que todas afirmamos pensar (mintiendo como bellacas): que en la vida hay algo más que encontrar a un hombre.

      Por cierto que yo misma me tiro en plena jeta la primera piedra. Hace poco conseguí que un tío huyera de mí precipitadamente por esa exigencia de respuestas y demostraciones de intenciones. Al volver en mí y darme cuenta de mi objetivo histerismo, pedí perdón pero ya era tarde. El tipo identificó, efectivamente, un problema adonde no sabía que había un problema. No volví a saber de él.

      Si bien creo que el ejemplar en cuestión fue algo imbécil por recurrir, a su mediana edad, a la estrategia hombre-sombrero (hay un post por ahí: esos que se los lleva el viento y desaparecen de tu vida de un día para otro para nunca más saber de ellos), sé que yo también fui una imbécil por pretender erigirme, ejerciendo presión con calzador, en una prioridad en su vida.

      El hecho de que ellos se erijan en una prioridad en las nuestras es uno de los grandes problemas que las mujeres tenemos hoy dia pendientes de resolver. Si es que queremos ser felices, claro. Cada una es perfectamente dueña de destrozarse la vida como le de la gana, pero después que no me llore.

      Como decía Ethan Hauke en una de las mejores películas sobre las relaciones hombre-mujer jamás hecha, “Antes del atardecer”: está bien que desees cosas, si no te enfadas por no conseguirlas.

      1. Avatar de AnaAna

        Pues yo soy una de esas mujeres que piensa que su prioridad en la vida no es encontrar a un hombre (y lo digo con el corazón en la mano, sin necesidad de mentir como una bellaca). Me gusta disfrutar del momento, y tampoco me emocionan los problemas, los malos rollos o los conflictos. A veces me gustan los hombres para una relación más seria, y en otras ocasiones, para algo más transitorio. Pero eso sí: me encanta la gente que por encima de todo sabe comportarse como esa rara especie de seres que parecen no abundar hoy en día y a los que se les llama “personas”.
        Con esto me refiero a que no me agrada para nada ese género de hombres (me imagino que existirán también mujeres así), que te comen la oreja contándote milongas hasta que consiguen tener algo contigo (el panorama no te lo ponen claro desde el principio, no vaya a ser que les puedas dar un “no” por respuesta), para después decirte que les estás agobiando y que ellos “no quieren nada”. Lo mejor de todo es ver, en qué consiste su “agobio”, cuando la mayoría de las veces lo que estás es pidiendo un trato justo COMO PERSONA del tipo: “si me dices que me llamas en cinco minutos, no veo normal que me llames una semana después”;”si te retrasas una hora de reloj, por lo menos ten la decencia de mandarme un mensaje o llamarme diciendo que te vas a retrasar”… en fin, me refiero a todas esas cosillas que se hacen (o se deberían hacer) si eres un ser normal; si eres una persona educada. Y que además, deben hacerse con todo el mundo.
        Me encantan los hombres con el suficiente grado de madurez y de seguridad en sí mismos como para no considerar que una mujer le está haciendo “exigencias de novia”, o le está “agobiando”, cuando lo único que pide son cosas tan básicas como las que acabo de decir (que por cierto, ya no debería ni de pedirlas).
        Si el susodicho demuestra estas faltas de respeto de forma reiterada, es normal y perfectamente humano que en algún momento, ella se mosquee y hasta en un determinado momento pierda los papeles. Esto viene fenomenal para usar el clásico “eres una histérica” o ” me estás montando una escena”. Es lo de siempre. Algo super usado cuando esa persona ve que la jugada no va a salir como ella quiere. Ante esa situación, lo típico es la huída.
        Salvo que las exigencias sean realmente desproporcionadas, me parece patética esta forma de actuar de muchos hombres (y repito que en el caso de algunas mujeres, seguro que también será así). Y no es que nos montásemos en la cabeza altas expectativas con ellos (o por lo menos hablo de mi caso). Sino que ellos mismos emplearon toda su fuerza en hacernos creer, e incluso se ofendieron, si no nos creíamos en un principio la seriedad y el respeto que ellos juraban y perjuraban tener con respecto a nosotras.
        En fin… que cuando no hay madurez no la hay, y son típicos comportamientos de este tipo.

  7. Anonymous

    no me deja responder dentro de tu respuesta, Espoir… debería tener esto al manos un “me gusta” como en FB.

    amén también, amiga… está bien desear cosas… es lo mejor del mundo, pero también hay que saber perder. no me acordaba de esa frase, pero me quedo con la tuya de abandonarse a perder el tiempo con alguien que te hace gracia.

    para que tantas prisas? para que llegue antes la fase decadente… si casi seguro que llegará de todas maneras, jejeje. take it easy…

    y si se pasa mal, pues genial, sinceramente. es la más evidente señal de que antes se ha pasado bien. forma parte de estar emocionalmente activo.

    el camino del encefalograma plano es nocivo…

  8. Espoir

    Supongo que sí, que la clave en todo es relajarse en relación a los demás. Y por parte de una misma, no dejar nunca de vivir tu vida. Es estúpido posponer planes en espera de una pareja, pero también cuesta aguantar, día tras día y año tras año, esas preguntas sorprendidas y bastante condescendientes: Otra vez te vas de viaje sola? Dices que quieres tener un hijo sin tener pareja? A tu edad, no deberías tener una historia “seria” y dejarte de rolletes que sólo buscan lo que buscan? (Ese ataque concreto bajo la línea de flotación es mortal y ni siquiera yo he aprendido a ser aún totalmente inmune a él) No será que has tirado la toalla en relación a los hombres?

    Y digo yo; la toalla es mía y hago con ella lo que me da la gana.

    Si es cuestión de generaliar, sentencio que si los hombres son cobardes, las mujeres somos un auténtico coñazo.

  9. Anonymous

    Estoy tan de acuerdo con algunas de las cosas que por aquí se exponen… pero os tenía que dejar mi desolación y espero que, definitiva decepción-dolor por aquí. ¿Es aceptable la incertidumbre de un hombre herido en el amor que ha ido conociendo a una mujer a lo largo de 15 años y que él no ha podido olvidar después de un “algo”? Yo tampoco lo he olvidado y no se por qué, a veces creo que es porque es una cuenta pendiente que tengo en mi vida. Nuestros inicios fueron a lo Pimpinela, hemos pasado mil y un mal rollos a lo largo de los años y aún así, estamos pillados el uno por el otro. Encima, somos la noche y el día. Lo sorprendente del caso es que se que me quiere pero siempre que le he propuesto vernos, vivimos en ciudades distintas, todo acaba igual, con una huida en toda regla, se lo traga la tierra, nos distanciamos, incluso un año, y luego, volvemos a retomar el contacto por su cumpleaños, que el año que viene, ya no le felicitaré, que soy muy mayor ya para comportamientos que considero que son de adolescentes y ya van muchas veces ya, no se me cansado…nunca voy a volver a verle la cara que es lo que yo quiero, de qué me sirven sus sms? Y nunca he entendido porqué huye de mí, no le voy a pedir que se case conmigo o que tengamos algo serio, yo tengo pareja estable que no le llega ni a la altura del betún. ¿Dónde ve el problema? Gracias por leerme, que me acabo de leer, y creo que debería ir a un psicólogo…hasta me estoy empezando a arrepentir de haberlo conocido!

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