Relaciones

Las cucarachas son egoístas

Conozco a mucha gente infeliz. A demasiada. Esta es una de las razones por las que últimamente escribo bastante sobre el término “felicidad”. Parece que sabemos esquivar muchos de los obstáculos que encontramos en nuestro camino, pero jamás logramos ser felices.   Conozco a mucha gente infeliz. Quizás porque conozco a mucha gente. A demasiada. [...]

Conozco a mucha gente infeliz. A demasiada. Esta es una de las razones por las que últimamente escribo bastante sobre el término “felicidad”. Parece que sabemos esquivar muchos de los obstáculos que encontramos en nuestro camino, pero jamás logramos ser felices.

 

Conozco a mucha gente infeliz. Quizás porque conozco a mucha gente. A demasiada. Quizás. Pero me gusta rodearme de las bocas hablantes, mentes curiosas, ojos penetrantes y millones de problemas que los abundan. No. No me hacen sentir mejor. Me hacen darme cuenta que a pesar de convivir con tantísima gente, seguimos sintiéndonos muy solos. ¿Por qué? Porque nos encanta ocuparnos de nuestras propias supuestas desgracias cucarachas cerebrales en vez de fijarnos en lo que está pasando a nuestro alrededor.

La principal razón de la infelicidad está en prestarle demasiada atención a la supuesta infelicidad.

 

Puro egoísmo. 

La gente infeliz es la gente egoísta. Pero la gente egoísta no siempre es la infeliz. Basándome en ello, detecto a tres grupos de personas: los Egoístas Infelices (EI), los Egoístas Felices (EF) y los Felices “a secas”. El primer grupo está tan saturado que apenas quedan vacantes: sus miembros viven en la constante búsqueda de la felicidad. De SU PROPIA felicidad, claro. Se despiertan por las mañanas preguntándose si hoy se encuentran algo más alegres que ayer. A lo largo del día siguen analizando cuál es la razón de su supuesta felicidad y se van a dormir con la esperanza de encontrarla mañana. En algunas de las ocasiones llegan a la conclusión de que el principal culpable de su malestar es el empleo, o que su familia les agobia, o que no ganan suficiente dinero, o que no se sienten queridos, o que deberían cambiar de residencia, o perder diez kilos, o ponerse más tetas. Los que se sumergen algo más en su propio bucle egoísta deducen que deberían sentirse afortunados y agradecidos por todo lo que tienen (lo típico), con lo cual se culpan a si mismos aún más por ser tan extremadamente superficiales. Leen alguna historieta de alguien todavía más desgraciado, vuelven a sentirse culpables de nuevo y con más intensidad que antes, y se declaran afortunados para las próximas 72 horas, hasta que su infeliz memoria les hace un “borrón y cuenta nueva”.

 

A la mañana siguiente se despiertan tristes, como de costumbre. Necesitan un cambio en su lamentable vida. Se hinchan a leer los libros de autoayuda, para autoayudarse, claro. Gracias a esas biblias, se dan cuenta que tienen un problema (uno más) y se centran en solucionarlo para conseguir la maldita felicidad.

 

Y así.

 

Conozco a Laura,Cristina y Ana. Laura está gorda y su felicidad se basa en adelgazar, sufre un compejo de inferioridad desde la infancia y eslee mucho. Las delgadas no la entendemos, según dice, y no tenemos derecho a tener ningún tipo de problema, porque deberíamos ser felices y no lo somos.

 

Cristina no sabe lo que quiere en la vida, superando la crisis de los 40, se le está pasando el arroz y toda la gente más joven que ella tampoco tenemos derecho de hablarle de lo nuestro, porque tenemos toda una vida por delante (o sea, 10 años más que Cris. Teóricamente).

 

Ana lo tiene todo: es delgada y tiene 30, un marido estupendo, un perro encantador y muchos ceros en su cuenta bancaria. Pero ella es infeliz y, además, está tremendamente avergonzada de serlo. Entiende que no tiene motivos, con lo cual está sumergida en los libros de autoayuda para intentar de convencerse a si misma que su tristeza no es racional. Ana sueña con despertarse sonriente una mañana cualquiera. A ella también le gustan las historias de enfermedades y muertes. Le hacen sentir bien y a la vez más culpable.

 

Lo que no llegan a entender ninguna de las tres, es que si no se miraran tanto el obligo (alguno más delgado que otro), probablemente estarían mucho más satisfechas. Que el principal motivo de su eterna depresión es su egoísmo. Ellas mismas son su propio centro de atención. Su vida se basa en buscar algo inexistente y analizar cada uno de sus movimientos en este “complicado” mundo en el que nadie se preocupa por nadie.

 

El segundo grupo son los egoístas felices (EF). Un grupo agotador y difícil de detectar. Sus miembros se descubren en el momento de enfado. La vida de los EFs se basa en “ayudar” a los EI’es. Nunca lo harían con un Feliz, porque ése jamás se lo agradecería lo suficiente, como él se lo merece. Son personas que se sienten atraídas por la gente con desgracias, complejos, grandes problemas y adicciones. Aparecen en un momento más “apropiado”- el de la máxima tristeza del EI. Le ayuda “de todo corazón” a superar su bache: le escucha, le da consejos, le echa una mano en lo que le haga falta. Cada vez que un EI se lo agradece, el EF se siente excitado y completamente orgulloso de si mismo. Alguna vez lo escucharás diciendo: “Es que soy muy buena persona, ¿sabes? A veces parezco hasta tonto” .

 

Se descubren al estar enfadados, cuando sueltan el típico “Después de todo lo que he hecho por ti…” Los Egoístas Felices sólo son felices cuando alguien reconoce su bondad. Prestan ayuda para sentirse héroes, buenas personas y absorber la adoración de los demás. Un gupo exageradamente peligroso y violento.

 

De estos he conocido a unos cuantos: Javier siempre sale con unas chicas muy problemáticas,que lo adoran por salvarlos la vida. Mireia se rodea de amigas desgraciadas, las deslumbra con tanta generosidad y bondad. Regala el cariño para que se lo devuelvan constantemente en forma de agradecimientos. Y sin éstos son públicos, mucho mejor.

 

Y luego están los Felices. Los hay de todos los tipos, pero coinciden en lo mismo: viven en un mundo lleno de gente, sin tener la necesidad de crear su propio universo repleto de SUS intereses. Son personas que comparten, que hablan, que están libres de prejuicios y complejos por una simple razón: su felicidad no consiste en lo que los demás digan de ellos o sientan por ellos. Tampoco en sus propios estados de ánimo ni ambiciones. Su felicidad es día a día con todo lo que eso conlleva. Y lo importante: ni siquiera se plantean si lo que sienten es felicidad o no.

 

Conozco a mucha gente infeliz. A demasiada. Esta es una de las razones por las que últimamente escribo bastante sobre el término “felicidad”. Me están afectando las cucarachas ajenas y me sorprenden excesivamente los agobios y las gilipolleces de los que me rodean.

 

Os diré una cosa. Hace poco he tenido un bache negativo en el que metía el dedo en mi ombligo con tanta fuerza que me hice sangre. Y esa sangre me hizo ver que el único problema de mi bucle ha sido mi egoísmo temporal. Eran las 22:22h , mi ombligo sangraba, pero yo le miraba y le daba las gracias.

 

Ahora, cuando me preguntan cómo estoy, respondo: “ Soy bien, gracias”.

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Egoísmo  Felicidad  

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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32 COMENTARIOS

  1. Anonymous

    La verdad es que no tengo muy claro dentro de que grupo me encuentro. Sí me identifico con la clase de persona que acaba rodeada de gente que parece que vive en un continuo drama y yo hago el papel de la amiga guay que siempre pone el hombro para llorar. Lo que no entiendo es de dónde saca la gente tanto drama, o yo soy una persona muy normal y nunca me pasa nada interesante, o el resto de la gente busca dramas donde no los hay y hasta deben de creer que son más interesantes por sufrir más. ¿Es necesario? Como dice la película ¿Sufrir da algo en que pensar y cierto prestigio entre los amigos?
    Lo que si estoy perdiendo últimamente son las ganas de poner el hombro, hace unos meses, al más mínimo atisbo de drama ahí estaba, se ponía el hombro, se sufría, se superaba y hasta el próximo brote. De unos meses a esta parte, me encuentro como cansada, como sin ganas de ser tan participe y me hago más la remolona a la hora de acudir a poner el hombro, y ¿a que no sabéis de lo que me estoy dando cuenta? De que se supera igual, ponga yo el hombro o no…
    No sé si soy feliz o no, no me lo suelo preguntar, pero sí creo que lo sería un poquito más viendo a la gente de mí alrededor sin inventar tanto drama, son ganas de sufrir por sufrir. Cuanto vicio.

  2. Ishtar

    No podrías haber sido más certera en cuanto a los egoístas infelices y su bucle de autocompasión, me parece que yo también conozco a unos cuantos de estos egoístas infelices, hasta ahora no he sabido comprender el calibre y el origen de su infelicidad, gracias por catalogarlos tan bien.

    Muy, muy buen post. Felicidades.

  3. Anonymous

    Yo añadiria un pequeño grupo que son los Egoistas Infelices, que les jode que seas feliz y te arrastran con ellos a su mundo de tortura continua (que se provocan ellos mismos, porque les encanta en el fondo llamar la atencion de esta forma)

    Hace poco estuve con uno asi y es bastante agotador. Cuesta mucho despegarse y salir. Menos mal que lo hice a tiempo. Casi me vuelve a mi no solo Infeliz, sino adicta a serlo.

    Menos mal que he vuelto a mi grupo de siempre, el de los felices, sin mas :)

  4. La chica de las flores.

    Qué buen post…

    Yo que soy optimista y enérgica por naturaleza, vivo ultimamente rodeada de un halo de negrura porque varias íntimas están regodeándose de su infelicidad, y claro, eso atrapa.

    No sé qué hacer, abandonar o ponerme en su lugar… pero es que eso se pega… buff…

    Con lo tranquila que estaba.

    ¡Besicos!

  5. Anonymous

    Vaya,yo soy una ei,me he quedado sin trabajo,mi hijo tampoco lo tiene,mi madre dependiente vive conmigo y ya no puedo mantener a la chica que la cuida,además como consecuencia de eso he perdido la líbido,ufff,intentaré no lamentarme,haré como si nada….
    Y oye,me ha encantado tu post.

  6. Ronronia Adramelek

    No me fío de la gente infeliz. No he conocido a nadie a quien la infelicidad le convirtiera en mejor persona -mientras la estaba sufriendo, no digo que una vez superada eso no ocurra. La gente infeliz no suele ser generosa, es más, acostumbra a comportarse de manera bastante mezquina y envidiosa.

    Por eso no acabo de entender cómo hay gente que quiere controlar la vida de los demás -con quién se acuestan, cómo viven, qué les gusta- impidiéndoles con sus normas y prohibiciones que alcancen su propia felicidad. Al fin y al cabo, una persona feliz es muy difícil que ande con ganas de andar fastidiando a los demás ¿verdad? así que a todos nos conviene que el resto estén lo más felices posible.

    Y sí, la felicidad es algo inherente a la persona, al menos una vez ha conseguido cubrir sus necesidades básicas económicas, sociales y de afecto. Depende menos de los demás de lo que nos gusta creer, al menos en las personas mentalmente estables y sanas. Obviamente es complicado ser feliz si no puedes dar de comer a tu bebé o si tienes una depresión endógena o ataques de ansiedad o pánico. Pero si tienes lo básico cubierto y no estás enfermo terminal, tú eres tu propia felicidad.

    Del post me gusta especialmente tu reflexión sobre el ombliguismo por certera. No hay cosa peor que estarse mirando el propio ombligo, monitorizándose por dentro ni nada que calme más que preocuparse por otro o interesarse por algo exterior a nosotros. Lo sorprendente es que haya gente que no se de cuenta de eso y se empecine en pensar en “yo, yo, yo y mis problemas” con el daño que eso le hace. ç

    1. Espoir

      Esta vez discrepo totalmente de tu opinión, Ronronia. Yo creo que lo que es inherente a la persona es la insatisfacción, independientemente de su estatus económico. Es eso ser egoísta? Probablemente, pero yo más bien lo definiría simplemente como triste.

    2. Ronronia Adramelek

      No quería decir que el estado natural del ser humano sea la felicidad, pero lo he explicado mal. El nivel de felicidad es lo que creo que es personal y está más dentro que fuera. El hecho de ser más o menos feliz, la cantidad de felicidad que uno es capaz de disfrutar.

      Creo que hay gente que es feliz aunque su vida no sea un camino de rosas y otros que teniéndolo todo no son felices. En ese sentido, tampoco creo que la insatisfacción sea inherente a la persona aunque la curiosidad y el afán de conocer, la inquietud si quieres, eso sí está afortunadamente dentro de casi todos los seres humanos.

      Así que tendría que reescribir la frase y decir no que “la felicidad es inherente a la persona” sino que “la capacidad de ser feliz o de no serlo está más dentro que fuera de cada uno”.

  7. anita

    Yo soy feliz a secas. Y cuando a veces puedo pensar que no lo soy, le echo la culpa al ciclo hormonal y santas pascuas! :D No puedo con los victimistas y la gente que cree que es más desgraciada que los demás. (Dejando aparte problemas verdaderamente graves) a todos nos pasan cosas y el resto no es más que el enfoque que cada uno le dé!

  8. Chopstick girl

    Me voy a aplicar el cuento. De hecho, llevo un tiempito aplicándomelo. Se acabaron los lamentos, el presumir de desgracias. Voy a disfrutar de lo que tengo, que es mucho, y olvidarme de lo que podría ser. ¡Es tan sencilo y tan difícil a la vez!

  9. monsieur le six

    El caso del tío egoísta feliz que se dedica a cazar chicas egoístas infelices es muy típico; me lo he encontrado montones de veces. Y es que, como dice Alena y como dicen algunos comentaristas, hay demasiada tontería por ahí; tanta, que es un terreno abonado para intentar sacar tajada de los traumas autoinventados de la gente.

    A mí me pasa como al primer anónimo: hace tiempo era muy de poner el hombro para consolar a la gente y que me contara sus penas. Pero cada vez menos. Ya demasiadas veces me han dado problemas o simplemente me han hecho perder el tiempo. Si tienen problemas reales, vale, cuentan con mi amistad. Pero si se montan paranoias o no saben qué hacer con su vida, que se paguen un psicólogo. Y me parece muy acertada la reflexión de que si fueran un poco menos egoístas, si pensaran más en los demás y dejasen de mirarse tanto el ombligo, quizás serían más felices.

    Aparte de eso, espero que a partir de aquel día a las 22:22 todo haya mejorado.

  10. Blurp.

    Me encanta tu blog, es superinteresante de leer y hace reflexionar mucho, pero no coincido en que la gente se pueda encajonar en tres grupos según su felicidad. Creo que hay más casos. Cada persona tiene una personalidad, un pasado, cierta experiencia y un estado de felicidad con derecho a no ser constante que nos hace únicos a todos. No es una crítica, simplemente mi opinión. Buen día!

  11. ysugamo

    Mmmmmmmme ha gustado… he localizado rápidamente casos de EF, sólo conozco a un EI y a muy pocos “Felices a secas”… Yo, después de un arduo aprendizaje, que me llevó tiempo y esfuerzo, como todo lo que se hace con un objetivo preciso y elevado, he logrado, primero, superar una grave enfermedad que, aunque es congénita, ya no me hace estar triste e infeliz y, segundo, reordenar toda mi personalidad. Y sí, desde hace 7 años soy “feliz a secas” :)

    Gracias por tan cruda pero preciosa reflexión.
    Un beso,
    Nerea

  12. Cristina

    Yo estoy con Ronronia , para mi la felicidad depende de la capacidad que tenga cada persona de encontrar la magia de las cosas y descubrir que todo es un milagro y que es fantástico estar vivo …….
    Si no tienes eso då igual lo que te pase …
    Y si lo tienes TAMBIEN , ya le encontrarás la parte buena a las cosas chungas ….

  13. Anonymous

    Yo quería añadir algo, que creo que también es bastante universal.
    Al principio me he sentido ofendida por la supuesta identificación con el EF, pero luego he llegado a la conclusión de que no era mi caso.

    Existe el EI transitorio, es decir, por una mala racha, emocional, profesional, de salud, etc. Y ahí estás tú para ayudarlo en lo que haga falta (de aquí la identificación) aunque en tu caso sea para bajar el cociente de la variable I, más que para aumentar tu variable F.

    La cuestión es que el momento pasa, y el EI pasa a ser sólo E. Cuando la variable I tiende a 0, ya no te necesita para nada, y pasa de ti como si nunca te hubiese conocido…de hecho, si le haces ver que te molesta estar sólo “a las duras”, se ofenden, porque para eso están las amistades.

    Yo de buen grado hubiese estado también para el sólo F, pero parece que eso se da en muy poco casos…

  14. Mme. Noémie

    Antes era feliz porque no me planteaba si quiera si lo era… ahora no se cómo me he metido en un bucle y soy EI (coincido con tu descripción al 100% y me jode XD) pero en lo que no me reconozco para nada es en lo que ha dicho Ronronia que los infelices somos mezquinos y envidiosos…
    Gracias por escribir este post, me ha hecho reflexionar y tener una conversación larga y tendida con mi marido al respecto.
    Habrá que ponerse manos a la obra, el problema es por dónde empiezo y cómo lo hago…

    Un beso Alena, este post me ha llegado al alma.

  15. Wilh

    En general, y como estado base, soy feliz -a secas.
    A veces tiendo un poco al EF, pero momentáneamente -me gusta saber que ayudo; aunque cuando me doy cuenta de que a quien intento ayudar (gente cercana, a la que quiero) entra en bucle (EI) y NO QUIEREN salir, me alejo; esta gente termina por contagiarte, y te transmiten su eterno nubarrón gris…
    Y yo estoy dispuesta para lo que necesiten, pero mi límite está cuando empieza a afectarme a mí la infelicidad ajena…

  16. Míriam Fuentes

    Soy egoista y a mucha honra. No creo que haya nada más certero que yo misma. Esta claro que necesitamos relacionarnos con los demás, reproducirnos y ayudarnos, pero de ahí a decir que eso tiene que ser tu centro… Diría que hay otra clasificación posible: los no egoístas, dicen preocuparse más por todo el mundo que por ellos mismos pero en realidad sienten una gran dependencia emocional que dá sentido a sus vidas

  17. MASASASVA

    EH NOTADO QUE TRATAN ESTE TEMA COMO SI FUERA EXCLUSIVO DE LAS MUJERES Y LOS HOMBRES QUE SENTIMOS VACIOS EXISTENCIALES QUE PARECIERA QUE VIVOS POR VIVIR ESTOS PROBLEMAS TAMBIEN NOS TOCA Y ASI ME EH SENTIDO DESDE QUE ME ACUERDO IN MALDITO VACIO UNA MALDITA SOLEDAD HABITA EN MI ALMA EN MI SER EN TODO MI CUERPI DE TODAS MANERAS GRACIAS POR TODO

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