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Relaciones

La “ex” histérica: un grano en el culo

Me fascina nuestra costumbre de pensar que los hombres son unos inútiles emocionales. Unas pobres criaturas muy fáciles de confundir.

A todos los humanos se les puede dividir en dos grupos: las personas y las “ex” histéricas. Por desgracia, es una especie en pleno crecimiento. Hace unas semanas un amigo me preguntó: “¿A qué te refieres con una ex histérica?”. Me pareció curioso que no supiera de qué se trata. Pero me alegré por él y más todavía por su actual novia. También es verdad que mi amigo es un poco inocente en muchos aspectos. Hace unos meses también me había preguntado qué era eso de la celulítis. Con lo cual, sospecho, que tendrá alguna de esas rondando por ahí sin darse cuenta de ello. Es prácticamente inevitable: por pura estadística y el preocupante aumento de la cantidad de ellas.

Entonces, ¿qué es una Ex Histérica (EH)? Una ex histérica es una ex que se comporta como una loca. Reaparece en el preciso momento en el que su ex pareja (tu novio) tiene un nuevo amor. Su rabia se centra en ti, pero aunque intentes pillarla, lo va a negar hasta la muerte. Es más, jamás te pondrá una mala cara y se comportará como una señorita (todavía más en presencia de su ex pareja). Con lo cual, digas lo que digas, saldrás perdiendo: la gran ventaja de una EH es que tu novio y ella se conocen bastante más que vosotros dos (o eso creen). Paciencia, querida, paciencia.

A las “ex” histéricas las tachamos de “tronadas”. Pero en realidad son unas simples egoístas.

Las EH se dividen en dos grupos: las “pobrecitas” y las “arrepentidas” (las hay peores, pero estas son las más comunes).

Las “pobrecitas”.

Las “pobrecitas” lo pueden ser por miles de razones: están malitas, han perdido el trabajo, se sienten solas, tienen un problemón amoroso (no necesariamente real) y miles de cosas más.

Mi amiga Silvia está saliendo con Carlos hace algo más de dos meses. Cuando Alejandra, la ex de Carlos, se ha enterado de su existencia, la vida de mi amiga ha empezado a parecer un infierno.

Carlos y Alejandra estuvieron juntos tres años. Lo dejaron por mutuo acuerdo, con lo cual mantienen una perfecta relación. Según Carlos, Alejandra es una tipa estupenda y siguen siendo muy amigos (cosa que me parece maravillosa, porque estoy muy a favor de llevarse bien tras una ruptura.Y más, si fue cosa de dos.)

Silvia es igual que yo en ese aspecto y se lleva muy bien con la otra ex de Carlos, la que pertenece al grupo de “personas”. Sin embargo Alejandra, desde el día que supo de su existencia, se ha convertido en una EH. Le llama a Carlos a todas horas, cada día es una excusa nueva: su perro está enfermo y no sabe qué hacer; el grifo de su baño gotea; tiene gripe y no tiene a nadie; Hacienda le está haciendo de las suyas; ha encontrado el viejo álbum de fotos de Carlos en su casa y no se lo puede llevar (y lo tiene que ir a buscar él) y millones de cosas por el estilo. Cuando Silvia, al cabo de un mes, expresó su malestar por la situación, Carlos le soltó algo así como: “Alejandra es mi amiga, no te inventes historias”. Y diréis: “Claro, ¿qué malo hay en ello?” Pero recibir llamadas a las tantas de la noche y constantes mensajes a lo largo de todo el día resulta agotador.

Los mensajes se han trasformado en que Alejandra se presentaba en el trabajo de Carlos un día sí, otro también: “Somos vecinos de oficina, es normal que comamos juntos”. También pedía atención cada vez que le daba por llorar, y Carlos corría a salvarla.

Es una cosa que la tiene que solucionar él, diréis. Y no os falta razón, pero… ¿y lo mal que se lo pasa Silvia? Volveremos a ella al final del post.

Yo misma lo he vivido en mis carnes. Estaba con un hombre que tenía una hija con su antigua mujer y esto lo complicaba todo todavía más. En mi caso, su ex mujer (como una buena EH) me “adoraba”. Salvo cuando le llamaba a las 3 de la madrugada para decir que se iba a suicidar. Y creedme, aquella chica no tenía ningún problema psicológico antes de conocerme.

Luego está el otro grupo.

Las “arrepentidas”.

En realidad no tienen mucho peligro, salvo si tu novio fue abandonado por ella en el momento de máximo enamoramiento. ¿Qué quiere decir esto? Que ella lo dejó, él lo pasó muy mal y ahora ella se da cuenta de que tu novio es el hombre de su vida. Claro. Tócate los cojones.

Mi otra amiga Olga conoció a Víctor hace unos cuatro meses. Víctor se había separado de María medio año antes: ella lo dejó por otro y fue el dramón de su vida. Ahora resulta que María se había equivocado y quiere volver con él. Pero él, se supone, ya está enamorado de mi amiga Olga. Sin embargo, Olga ve que Víctor lo está pasando verdaderamente mal, y esto la vuelve loca.

Es una cosa que la tiene que solucionar él, diréis. Y no os falta razón, pero… ¿y lo mal que se lo pasa Olga? Hablaremos de ella también al final del post.

Y ahora analicemos. De acuerdo, no todo es tan sencillo como parece cuando se trata de sentimientos. Si fuésemos frías e insensibles, diríamos: “Mira, muchachito, no tengo ganas de comerme la cabeza por las locas de tus ex. Ya sabrás cómo solucionarlo”. Pero hacer esto, en realidad, es perder la batalla. Estamos hablando de los sentimientos, tanto los tuyos, como los de él. Ellas juegan sucio y con ventaja. Ellas te adoran y hablan maravillas de ti, con lo cual si expresas tu antipatía hacia ellas, saldrás perdiendo.

Estas son las normas.

Pero. Pero. Pero.

Estas son las normas de ellas. Y por mucho que yo he utilizado la palabra “batalla”, es patético. Me fascina nuestra costumbre de pensar que los hombres son unos inútiles emocionales. Unas pobres criaturas muy fáciles de confundir. Unos desgraciaditos que no entienden de guerras femeninas. Sin embargo, para que haya una guerra, tienen que haber dos equipos enfrentados. ¿Vas a caer tan bajo? No me lo creo.

Sí, las EH son molestas. Como decís decimos aquí, en España, son como un grano en el culo. Pero cualquier grano, tarde o temprano explota, o simplemente se seca. En ambos casos, desaparece. De una manera o de la otra.

¿Pero cuál es la solución?

Volvemos con Silvia y Olga. En caso de la primera, ella se mantuvo al margen: no hizo demasiadas preguntas, no participó en ninguna batalla. Simplemente llegó a la misma conclusión que yo: al fin y al cabo, Carlos está con ella. Y si lo está, es por algo. Es un hombre listo. Un hombre que, por muy incómodo que se le haga, tiene su pasado. Y ese pasado, con cara de la histérica y pobrecita Alejandra, acabará situándose donde debe situarse: en el pasado. Cada vez que Carlos le contaba algo de Alejandra y sus desgracia, Silvia se reía y le decía: “Venga ya, ¿en serio?”. Y ya está.

Cuando Alejandra vio que las cosas no salían como ella quería, mostró su lado más oscuro: falta de respeto, histerias incontrolables e insultos hacia Silvia. Carlos no daba crédito: “¿qué le ha pasado a ésta?”, se preguntaba. Y acabó tachándola de la lista de sus amigas. Voilà!

A Olga se le complicaron más las cosas (en términos generales). Víctor se sintió confuso, dijo que no lo tenía nada claro. Lo dejaron. Él se volvió a liarse con su ex y… como era de esperar, no funcionó. Poco tiempo después acudió a Olga que, a su vez, ya había conocido a un tipo maravilloso sin tonterías en la cabeza ni un pasado mal curado.

Ahora sí podemos hablar de una solución. La solución es simple, lo mires como lo mires. Partiendo de la base que tu novio no es gilipollas, ya se las arreglará. Si sigues pensando que “las mujeres malas son muy hijas de puta y saldrán con la suya”, tienes un problema. Uno. Y dos: deberías trabajar más las prioridades en tu vida y la seguridad en ti misma. Porque si un hombre con el que estás es así de tonto… ¿para qué lo quieres?

Las cosas, antes o después, se ordenan. Como les da la gana, eso sí. Pero acaban encajándose. Y, dicho esto, ¿para qué sufrir tanto cuando se puede pasarlo bien centrándose en otros asuntos?

¿Alguien con este problema en la sala? ¿Conocéis a muchos hombres del grupo de EH?

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Celos  Dramas  Los ex  

5 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“A las "ex" histéricas las tachamos de "tronadas". Pero en realidad son unas simples egoístas. ”

5 COMENTARIOS

  1. Avatar de AliciaAlicia

    Me ha encantado tu artículo, bueno, en realidad me gustan todos, porque suelo estar bastante de acuerdo con ellos.
    Yo no he sufrido a ninguna EH, aunque la ex de mi actual pareja no es que sea la ex ideal, pero a mi no me molesta, apenas nos hemos visto un par de veces y tampoco hemos hablado y a mi pareja tampoco le molesta en exceso y cuando lo hace siempre es por temas relacionados con su hija.
    Ahora bien, creo que este artículo se puede aplicar a LOS EH. Cuando me separé hace unos meses mi relación con mi ex era estupenda, bueno o al menos eso pensaba, porque no me molestaba en exceso. Cuando conocí a mi pareja, él fue la primera persona a la que se lo conté y se alegró por mí, pero cuando la cosa empezó a ponerse seria, ya parecía que muchas cosas eran complicadas o eran un problema (sobretodo cuando se trata de nuestro hijo).
    También es cierto y no quiero justificar su actitud, que las cosas se ven diferentes cuando estas sola a cuando estas con alguien, pues antes sus tonterías solo te afectaban a ti y ahora además afectan a tu pareja directa o indirectamente.
    En fin, que si ya es complicado iniciar una nueva relación, cuando encima hay detrás un/a ex que puede llegar a convertirse en EH aún lo es más, sobretodo si hay niños de por medio, por lo que no puedes evitar tener relación con esa persona.
    Como tu has dicho, lo mejor es darle la importancia justa y no más para no pasarlo mal

  2. Avatar de AlbaMetaforaanonymous

    Me ha encantado este artículo, sobre todo porque yo pasé por una situación similar y pienso exactamente lo mismo. Es más, llegué a la misma conclusión de que yo no tenía que pelearme con nadie y me fue bien. Y eso que la ex histérica es lo más histérico, inmaduro, egoísta y absurdo que he visto en mi vida. Es increíble. Cuando he leído lo de la llamada diciendo que iba a suicidarse, he tenido que para un momento porque no he podido evitar preguntarme: ¿en serio todas las EH recurren a ESO? Es un tema que a mí me toca de cerca porque he visto a gente tirarse de balcones, así a las bravas. Y que se use eso como arma de chantaje emocional, en serio me parece lo más bajo. Pero bueno, es que la ex histéricas son otra raza completamente distinta, y que se queden lejos.
    Por otro lado, destaco ante todo lo de “la manía de creer que los chicos son inútiles emocionales”. Qué verdad tan pero tan grande. Hay chicas que se piensan que no se enteran de nada pero a menos que estén en la fase máxima de enamoramiento, se enteran, ¡vaya que si se enteran! Y estas cosas les afectan. No sé, yo personalmente jamás he sido de guerras femeninas, complicidades femeninas ni chorradas mentales femeninas, así que me he juntado con más chicos en mi vida que con chicas. Y se nota. Donde una amiga monta un lio, un chico lo soluciona con un par de palabras; donde una chica llama a ochenta mil para poner a parir a Mari por el malentendido de turno, un chico llama a Mari y se lo pregunta. No me gustan nada las chicas que actúan así, muy histéricas y drama queens, porque se creen complejas y sensibles, y lo que son es tontas.

  3. Avatar de AlbaMetaforaanonymous

    Me ha encantado este artículo, sobre todo porque yo pasé por una situación similar y pienso exactamente lo mismo. Es más, llegué a la misma conclusión de que yo no tenía que pelearme con nadie y me fue bien. Y eso que la ex histérica es lo más histérico, inmaduro, egoísta y absurdo que he visto en mi vida. Es increíble. Cuando he leído lo de la llamada diciendo que iba a suicidarse, he tenido que para un momento porque no he podido evitar preguntarme: ¿en serio todas las EH recurren a ESO? Es un tema que a mí me toca de cerca porque he visto a gente tirarse de balcones, así a las bravas. Y que se use eso como arma de chantaje emocional, en serio me parece lo más bajo. Pero bueno, es que la ex histéricas son otra raza completamente distinta, y que se queden lejos.
    Por otro lado, destaco ante todo lo de “la manía de creer que los chicos son inútiles emocionales”. Qué verdad tan pero tan grande. Hay chicas que se piensan que no se enteran de nada pero a menos que estén en la fase máxima de enamoramiento, se enteran, ¡vaya que si se enteran! Y estas cosas les afectan. No sé, yo personalmente jamás he sido de guerras femeninas, complicidades femeninas ni chorradas mentales femeninas, así que me he juntado con más chicos en mi vida que con chicas. Y se nota. Donde una amiga monta un lio, un chico lo soluciona con un par de palabras; donde una chica llama a ochenta mil para poner a parir a Mari por el malentendido de turno, un chico llama a Mari y se lo pregunta. No me gustan nada las chicas que actúan así, muy histéricas y drama queens, porque se creen complejas y sensibles, y lo que son es tontas.

  4. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Tengo que decir que nunca he pasado por una situación como esta. Aun así, pienso que en una pareja cada uno tiene que lidiar con los propios, ya se trate de una ex pesada o sea la familia la que trate de meterse a gobernar. Culpar a la ex, a la suegra o al cuñado cuando lo que tienes es un débil en casa, no va a solucionar nada, lo que hay que exigirle a tu pareja es que te de tu sitio -y ahí ya depende de cada uno, cuál crea que sea ese sitio y cómo de grande- aunque para ello se tenga que enfrentar a alguien a quien también quiere.

    Ahora ¿qué pasa cuando quieres al calzonazos a pesar de que es incapaz de ponerte en tu sitio? Pues igual entonces te tienes que poner tú, por las buenas o por las malas y ver si contigo es también un calzonazos o si contigo se atreve.

  5. Avatar de chandradah

    Pues a mi hace poco me ha toca el premio de una de esas… Quizá no tan exagerada, pero mas o menos.

    Estaba con un chico y su ex, absolutamente o prácticamente todos los días le whatsapeaba. Gracias que vivía en otra ciudad, sino ya no se que hubiera sido de mi. Toooodo el día con el móvil en la mano. Él me contaba algunas cosas, hablamos y me dijo que no pasaba nada, que era “amiga”, después de haberla mandado lejos un par de veces (el a ella) y ella volver a insistir hasta que volvían a hablar. Se notaba muchísimo que ella requería su atención constantemente.

    Yo fui durante este tiempo totalmente Silvia. Reconozco que había algún día en que me apetecía lanzarle el móvil por la ventana y me mordía la lengua, pero me contenía al 100% (ya sabemos que las tías hay días que tenemos las hormonas súper alteradas). Yo siempre le dije que esa chica quería volver con el, y el me dijo que no, pero bueno, ahí quedo la cosa.

    Por diferentes motivos (que no tienen que ver con su ex, en principio), el me dejo hará un par de meses. Al poco tiempo hablando con él, me confesó que había quedado con ella y… Que había pasado? Que ella le había ido a besar… Y ella, al volver a su ciudad, había requerido MUCHO mas su atención, y quería volver a quedar, y quería hablar a todas horas… Y el la termino mandando, pues eso, lejos.

    La historia tiene un poco mas de miga, pero por resumir… Al final, lógicamente, el me tuvo que dar la razón de lo que yo siempre le dije…

    Hace unos años tb tuve otra EH, esta, cada vez que veía que estaba con el y algunos amigos mas, siempre se acercaba, quedándose a varios metros, para que todos fueran a saludarla y decirla tonterías… Era mas una provocadora (porque en este caso, el que en su día era mi novio, no se hablaban). También yo en esta situación era un poco mas cría, y me quemaba, ahora mismo en esta situación me hubiera dado la risa.

    Y he tenido un par mas, nada molestas en principio, aunque tenían sus días… Aunque bueno, a día de hoy tengo claro que con respecto a las ex soy un poco Silvia, opinare de forma sutil y tranquila, y dejare que el tiempo recoloque las cosas, a mi me parece la mejor opción :)

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