hola tu
Sociedad

Hola, tú

Todas las relaciones son como los negocios: si no le das al consumidor lo que quiere, no sirve de nada darle cualquier otra cosa.

Hola tú, al que todo le sale mal.

¿Sabes que en esta vida nada es para siempre? No existen amores interminables, alegrías sin fin, suerte constante, ni café con leche que nunca se enfría. Pero tampoco te encontrarás una desgracia que pierde intensidad, una migraña que dure eternamente o un enemigo inmortal. Ni siquiera los contratos fijos te salvan de un despido. Las cosas siempre llegan a su fin. Todo tiene fecha de caducidad: desde los yogures, hasta la vida misma.

Partiendo de esa base, todo lo que te está saliendo mal, tarde o temprano terminará. Y no precisamente contigo. Puede que tampoco lo sustituirá una gran suerte, ni te llegará el notición del siglo, pero estarás bien: tranquilo, relajado, normal. Y lo vas a apreciar más que cualquier otro ser humano. Todo es relativo. A veces, para estar bien tan sólo tienes que estar mal y volver a tu estado normal. Y ese estado va a ser lo suficiente para que seas feliz. De acuerdo, no se trata de ser conformista. Pero la ambición rara vez es sana y, desde luego, nunca es tranquila. Si decides ser ambicioso con la vida, tenlo claro: la vida lo será contigo.

Hola tú, el que no cree en el amor.

¿Sabes que eres gilipollas? Un gilipollas sin lógica. Pero no te enfades, muchos lo somos. Nos pasa absolutamente con todo: los que nunca nos hemos drogado, no nos fiamos de los que aseguran no haberlo probado en su vida. Decimos que hoy en día no quedan solteros que valgan la pena, salvo nosotros mismos, como no. Las mujeres nos empeñamos en que las demás mujeres son celosas y posesivas, siendo nosotras una gran excepción. Desconfiamos de los demás y no entendemos por qué los demás no confían en nosotros. No creemos en el amor y seguimos buscándolo.

Hay más gente como tú. Deja ya de insistir en que tienes miedo de tropezarte con la misma piedra. Para no volver a encontrártela por el camino, recógela y tírala al mar. Tropezarás con otra. Pero jamás va a ser igual. Para seguir creyendo en el amor, sólo debes olvidar de las piedras y disfrutar del paseo. Caminar mirando hacia abajo te impide ver el cielo.

Hola tú, la que acaba de fingir un orgasmo.

¿Sabes que no sólo te estás dañando a ti misma, sino también a todas las demás mujeres? Es como cuando te sirven mal en un restaurante de tus amigos, y no sólo te quedas callada y vuelves a comer allí cada día, sino que escribes una buena reseña porque los demás clientes lo hacen.

El auténtico placer no entiende de mentiras. Las relaciones tampoco. Una satisfacción fingida conduce a una relación fingida. Tarde o temprano te acabarás hartando y la única culpable vas a ser tú misma. Pero hay algo peor: tu inseguridad, y, como consecuencia, tus enormes ganas de agradar a cualquier precio. Te olvidas de lo importante, que hombre de verdad es el que se preocupa por tu bienestar y no te rechaza por tardar más en obtenerlo. La única manera de disfrutar de una relación sexual es… disfrutar de ella.

Hola tú, el que acaba de insultar a su pareja.

¿Sabes que esta persona, la que está sentada en el sofá, es la que te quiere? Es con la que estás compartiendo tu día a día,  la que se esfuerza en que estés bien y se preocupa por verte feliz. Sí, esa es, a la que acabas de herir.

Resulta que las palabras tienen el mismo precio: las buenas y las malas, las agradables y las ofensivas. Son como un básico en una tienda de ropa: están presentes durante todas las temporadas y no cambian de precio en función del color. Las hay blancas y las hay negras. Un clásico. Vale lo mismo un “te quiero” que un “gilipollas de mierda”. Si pesan exactamente lo mismo, entonces un insulto resulta no tener valor y una declaración de amor tampoco lo tiene.

Hola tú, el que no llama a su madre desde hace semanas.

¿Sabes que ella, la señora de pelo canoso, las manos de pequeños nudos en los dedos y una sonrisa cariñosa, es la única que nunca te va a fallar? Probablemente tienes a mucha gente que es capaz de sacrificar algo por ti, pero nadie lo sacrificaría absolutamente todo para verte feliz. A veces es gruñona. A veces se cree con derecho de enseñarte la vida. A veces no se entera de nada, pero tú tampoco le explicas todo lo que te está pasando. A veces, incluso, es insoportable. Pero esa insoportable de pelo canoso te quiere sin pedir nada a cambio. Sin embargo tú la cambias por otros cuando quieres.

Hola tú, el que está decepcionado.

¿Sabes que conozco a mucha gente como tú? Dicen que están hartos de dar sin recibir nada a cambio. Pero se olvidan de la importancia de la calidad de lo entregado. El otro día vi en un periódico que con la compra de una aspiradora me regalaban diez gafas de sol. Diez. ¡Diez gafas de sol! ¿Para qué necesito diez gafas de sol si lo que busco es un buen descuento?

Todas las relaciones, en realidad, son como los negocios: si no le das al consumidor lo que quiere, no sirve de nada darle cualquier otra cosa. Nadie tiene el mismo paladar ni el mismo bolsillo. Cuando alguien te importa de verdad, dedícale tiempo a averiguar qué es lo que de verdad necesita. Si en el periódico me hubiesen ofrecido un descuento o, por qué no, una tostadora, habría comprado la aspiradora. Fácil: me encanta el pan tostado y la mía acaba de estropearse.

Hola tú, el que no sabe cómo ser feliz.

¿Sabes qué? Lo mismo es que simplemente te da pereza.

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14 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“La única manera de disfrutar de una relación sexual es... disfrutar de ella.”

14 COMENTARIOS

  1. chis_garabischis_garabis

    Muchas gracias por escribir cosas como ésta. Me ha puesto la piel de gallina. A veces me dejas con la boca abierta escribiendo con tanta clarividencia sobre cosas que están ahí, al alcance de todos, pero que los demás no vemos, olvidamos o simplemente fuimos dejando de lado. Me ayudas a recordar lo que es importante de verdad.
    Hacía un tiempo que no entraba porque ando un poco liada pero leer este post me ha recordado lo bien que hice al suscribirme!!

  2. SilmerleySilmerley

    Uf, gallina de piel y lagrimillas en los ojos! Parezco Candy Candy ahora mismo O_O Alena, en serio, me ha llegado este texto hoy como un regalazo caído del cielo. Yo también me alegro muchísimo de estar suscrita a este pedazo de blog. Yo siempre digo que en la música Jamie Cullum y Lana del Rey me acarician el alma, hoy lo has conseguido tú con tus palabras. Enhorabuena por tu trabajo!
    Firmado,
    la que te ve por la calle a veces de verdad y a veces de mentira ;)

  3. Infinito SiempreInfinito Siempre

    Me pasa un poco como chis_garabis, os leo y me siento aliviada; eso hace que en esas ocasiones en las que rabias porque el mundo te está desquiciando saber que hay más gente cómo tú, o que al menos te da una visión del mundo que convierte en menos negra la tuya… te da aliento.

    Respecto al post…. creo que estamos alelados. Creo que es un mal humano, junto con el poco aguante que tiene el ser humano. Yo a veces pienso que la gente se olvida que lo único gratis es el aire, y no siempre. Una sonrisa, un buenos días… son gratis pero requieren, al menos, un pensamiento positivo o un intento o una predisposición. Y ahí, bajo mi punto de vista, es dónde la gente fallamos.

    Es cuestión de intentarlo y no rendirse.

  4. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Pereza, costumbre, manías, tradición,… caras todas de la misma moneda: la inercia, la fuerza más poderosa del Universo, la resistencia a empezar a moverte cuando estás quieto pero también la dificultad de pararse cuando llevas demasiado tiempo corriendo.

    La detecto sobre todo en dos comportamientos que resumo en una frase para intentar permanecer vigilante, para cuando me ataca, que es a menudo: “Quejarse no es trabajar y hacer planes no es actuar”.

    Sobre quejarse, me fascina la capacidad de la gente para hacerlo sin parar y seguir sin mover ni un dedo. Casi siempre pienso que si yo me quejara tanto de algo haría tiempo que le habría puesto remedio (o me habría dejado de quejar por vergüenza de mi misma). Una vez entiendes esto dejas de angustiarte por mucha gente al entender que la cantidad de quejas no va pareja a la magnitud del sufrimiento porque, si así fuera, tamaño dolor ya los habría forzado a la acción.

    Con los planes es lo mismo, que hay quien se pega la vida planificando cómo hará esto o lo otro como si, por ejemplo, dejar a un mal novio exigiera tanta estrategia como desembarcar en Normandía, con elección de día D incluído, coordinación de las tropas y previsiones meteorológicas actualizadas. Es como diseñar un negocio, puedes hacerlo en tu cabeza durante tanto tiempo como quieras y con tanto detalle como desees pero, al final, si ni siquiera te das de alta como autónomo ni te registras una pequeña empresa, tan solo estás engañándote a ti mismo haciéndote sentir que estás haciendo algo cuando la realidad es que no te has movido un centímetro.

  5. Avatar de Anita Patata Frita

    Lo que a la gente le falta es ganar de vivir, vivir es perder, sufrir, empezar de cero, caerte, llorar,… Si sumamos las penas son siempre más que las alegrías, pero nuestro coco (que es maravilloso) las borra para que parezca que lo bueno es más y mejor… A mi el dolor al igual que la felicidad me hace mucha falta. Mira que me gusta el drama.

  6. Ana

    Cuanto más te leo, más me gusta cómo lo haces!!
    Brutal el texto, y brutal la sinceridad con la que está escrito.
    Me permito el placer de compartirlo, y de ver como mi gente también se aficiona a seguir vuestro blog.
    Gracias!!

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