Relaciones

Es Cris. Y quiere ser Cristina

Cris es muy buena. Vive en una casa de pueblo con dos perros y un gato. Cada día tiene más animales en casa. Y menos satisfacción es su vida. Cris trabaja de profesora en un colegio. Le gusta la música clásica y aprender idiomas.Las veces que va al cine, ve las comedias románticas. Cris se [...]

Cris es muy buena. Vive en una casa de pueblo con dos perros y un gato. Cada día tiene más animales en casa. Y menos satisfacción es su vida.

Cris trabaja de profesora en un colegio. Le gusta la música clásica y aprender idiomas.Las veces que va al cine, ve las comedias románticas. Cris se viste mejor que sus compañeras de colegio. Tan horteras.Tiene 30 años y un novio con su propia panadería. El detalle que tan sólo conozco yo. Sus padres, que viven en Toledo, creen que es profesor. Como ella.

La llamamos Cris. Pero le encantaría ser Cristina.

Cristina (y si puede ser, mejor Christina) viviría en una ciudad grande, como Londres o París. Trabajaría en una editorial de moda o sería una artista “por libre”. Cristina se vestiría a la última. Cristina escucharía Jazz. Sabría de vinos y tendría un novio músico. No pensaría en casarse y estaría aficionada al cine de los años 50 en versión original. Por supuesto. Cristina viajaría por todo el mundo: vería desde la pobreza hasta el lujo insospechado.

Pero la seguimos llamando Cris.

Hace tres semanas se fue a India. No sé si para conocer al país o para aproximarse a la mujer que le gustaría ser. En una semana me llamó llorando: “Es horrible. Hay mucha pobreza, no puedo ducharme en ningún sitio y la comida no me despierta confianza. Creo que voy a volver ya. No se lo digas a Pablo, por favor. ¿Me podré quedar en tu casa en Barcelona?”

Me pareció absurdo, pero no pude negárselo.

Cris volvió agotada. Las dos sabíamos que no le gustaba viajar ( salvo que haya un hotel con una buena ducha y una piscina para no alejarse demasiado del paraíso hotelero). Lo sabíamos. Pero lo disimulábamos de costumbre. Hasta aquel día en el que me pidió ponerle una película antigua en versión original. Tuve que ir al videoclub para buscársela.

“¿No tienes “Eva al desnudo” en casa? ¡Es un clásico!”. Le pregunté si la había visto. Me contestó que sí, pero las dos sabíamos que no.

Y esta vez hablé.

Alejandro y yo nos conocimos en unas circunstancias muy curiosas. Algún día os contaré la historia. Alejandro era un buen chico (y seguramente lo sigue siendo): muy independiente, con la palabra en la boca a punto de disparar en el sentido correcto. Pero le fallaba una cosa.

Lo llamábamos Alejandro. Pero le hubiera encantado ser Alex.

Alejandro vivía en la capital, se dedicaba al mundo de la moda. Su opinión siempre fue la determinante. Para él, claro. Los demás éramos un poco imbéciles con un toque de gilipollas. Alejandro sabía absolutamente todo de la música más alternativa, la ropa más moderna y la vida más cool. Cualquier, que no tenía ni idea de alguna de las cosas tan lógicas y tan “corrientes”, estaba algo atrasado.

Alejandro y yo tuvimos una relación corta. Pero intensa. Intensa de la competitividad. Repleta de sus inseguridades. Yo ponía a prueba mi tolerancia y sentido común, también su capacidad de madurar. Mi sentido común ganó. Mi tolerancia y su madurez… fallaron. En el momento en el que le despidieron. Pero nadie se enteró que Alejandro se quedó en el paro. Salvo yo.

Antes de seguir, me gustaría nombrar unas cuantas cosas por las que suelo estar juzgada. Son las mismas que me hacen feliz.

- Preferiría pintarme las uñas antes que ver una película. No tengo cultura cinematográfica. No me gusta demasiado el cine. Pero soy una aficionada al teatro.

- No veo cine en versión original, porque me cuesta. Hablo perfectamente unos cuantos idiomas, entre cuales el ruso es el que más domino, pero prefiero las películas en castellano. Sí, con todo su mal doblaje.

- Leo un libro por semana, pero no me interesan los periódicos. Los considero falsos.

- Hago fotos conceptuales con un móvil y no quiero una Reflex. No soy fotógrafa pero haré una exposición. No soy periodista pero tengo un blog. Y las dos cosas son mis máximas pasiones en mi vida.

- No quiero tener hijos, odio los gatos (aunque me encantan los perros) y nunca seré una chica fitness.

- Me gusta vestirme bien, oler bien, maquillarme bien. Pero utilizo el transporte público y voy la mayor parte del día en una bicicleta. En tacones.

¿Y qué?

Cris no ha vuelto ir de viaje. Va al cine de pueblo y ha confesado a sus padres que Pablo es panadero. Sus padres no reaccionaron. Les da igual, parece. Cris sigue trabajando en el colegio y poco a poco está haciendo amigas con las demás mujeres. Me confesó no haber visto “Eva al desnudo”, y volvió de India a casa antes de tiempo. Le explicó a Pablo lo del viaje. Ha empezado estudiar francés. Los sábados por la mañana se reúne con sus nuevas amigas para hablar del cuidado de los gatos.

Y la noto mucho más feliz.

Alejandro y yo lo dejamos. Dos días después de su despido. Según me cuentan, sigue buscando trabajo, pero nadie sabe de su verdadera situación laboral. Viste de marca y ahora tiene un blog. Siempre está rodeado de la gente famosa. Y está saliendo con una chica. Dicen que es modelo.

Y yo… Pues ahora mismo iba a pintarme las uñas,pero acabo de reservar mi vuelo a París para ver a Feist en concierto. Vale la pena. Os lo aconsejo.

Yo me siento feliz. Cris también. Alejandro cree que también. Pero no es asunto mío.

Pero sigo preguntándome si vale la pena vivir pendientes de las opiniones y críticas de los demás. ¿Qué nos importa lo que hace uno u otro? ¿De donde viene tanta rabia si te ven feliz?

Imperfecta y feliz.

¿Cuando nos daremos cuenta de lo que realmente nos satisface? Independientemente de los que se supone que es “in” y lo que no.

¿Te gustaría ser Cristina o te “conformas” con ser Cris?

www.intersexciones.com

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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30 COMENTARIOS

  1. María Sánchez

    Pues yo creo que todos deberíamos tener la oportunidad de ser Cristina alguna vez para darnos cuenta de que siendo Cris somos mucho más felices. No sé si me explico. Aunque esta es solo la opinión que soñó con ser Cristina, lo consiguió… y escogió volver a ser Cris, porque no soportaba la superficialidad ni la estupidez. A partir de ahí, como decimos por aquí, ancha es Castilla.
    Saludos.

  2. blancadel

    Éste es uno de esos post que me “tocan” y me encantan…

    Vivo en una ciudad que no es chic sino kitsch, pero que es luminosa y está llena de vida. Vivo aquí desde hace años y seguiré aquí otros tantos, porque he tenido la gran suerte de encontrar un trabajo más o menos estable.

    Nunca fui de erasmus ni hice prácticas en el extranjero, pero he viajado todo lo que he podido, siempre en compañía, no creo que pudiera viajar sola. Aprendo idiomas con facilidad porque me encanta comunicarme, pero no tengo títulos ni fui de intercambio en la adolescencia a ningún sitio. A veces tengo novio y a veces no, a veces ligo con tres chicos a la vez y otras no me mira nadie. Adoro leer, y el cine, y la música, y el teatro. No me gusta la música techno pero me encanta salir de cervezas y estoy abonada a la ópera en mi ciudad.

    Soy una “Cris” de la vida y, durante años, me he rodeado de Christinas, de gente “cool” de la que probablemente he aprendido mucho pero que también me ha hecho muy infeliz, por comparación, algunas veces. Pero por lo general disfruto bastante mi vida.

    Y hace poco alguien a quien quiero y admiro, alguien que ha tenido mucha vida, grandes experiencias, me dijo: te envidio. Me quedé helada. He tenido que repensarme. He reflexionado mucho sobre qué es realmente el éxito. Así que gracias por tu reflexión. =)

  3. Ronronia Adramelek

    Descubrir lo que nos hace felices es madurar. No es inmediato y uno no nace así, salvo quizás algún genio que para la inteligencia emocional sea el equivalente a Mozart para la música, un niño prodigio.

    No está mal ser curioso y dócil y tratar de conocer el cine de autor y el teatro experimental. Pasar la primera juventud yendo a filmotecas y sudar la gota gorda leyendo el Ulises de Joyce porque puedes descubrir que -para ti- Rayuela es flipante y 100 años de soledad la cosa más hermosa y más
    triste y más imaginativa que has leído en tu vida.

    Pero en algún momento también tienes que decidir que ya has hecho lo suficiente por tu formación y que La Montaña Mágica de Mann se la va a leer su puñetera madre porque a ti todos esos tuberculosos te la traen al pairo y que Werther o como se escriba le haría un enorme favor a la literatura pegándose un tiro en la primera página en lugar de pasarse el libro lloriqueando como una nena.

    O sea que: formación y cultura sí pero pasarte la vida viendo planos picados sobre el café como el de Azul cuando a ti lo que te divierte es la Princesa Prometida, pues tampoco.

    Madurez. Asumir que te gusta lo que te gusta y que por muy universalmente aclamada obra maestra que sea, si te aburre te está haciendo perder un tiempo muy escaso y muy valioso. Pero no creo que el problema esté tanto en qué opine los demás como en la realizada visión que tenemos nosotros mismos de cómo deberiamos ser.

  4. Anonymous

    En mi opinión el adquirir una personalidad “Christina´´ no es por el qué dirán ni por obtener el aprobado de los demás. Si no que es la propia persona, quien forja una identidad que guarda similitud con la percepción soñada. Se vive con la esperanza de llegar a ser aquel individiu@ que uno mismo con su imaginación y ciertos modelos ha creado.

  5. Idoia

    Cuanta verdad en tus palabras. Abosultamente perfecto, cierto y verdadero… Yo hace un par de añitos me acepté tal y como soy, con lo que tengo y soy, gracias a mi chico. Mi ex me anuló, precisamente por lo que tu explicas, por querer ser ese “ALGO”, “ALGUIEN” que todos esperan. Me di cuenta a tiempo y ahora, soy FELIZ.
    Te sigo desde hace poco, pero me estoy poniendo al día con todos tus posts (y ya te he retado en #elconcepto)

    Sigue así!

  6. erre_ele

    Creo q es cuestión d madurez, yo tuve una época q todo se me hacia pequeño, y quise ser Rachel, viajar, codearme con gente “mas importante” moda, moda, moda….ser la mas cool, ahora soy Raquel y estoy muy satisfecha, me gusta leer libros, según dice mi compañero d quinceañeras, me interesa lo q pasa en el mundo, pero tampoco leo periódicos, trabajo en moda, pero no me codeo con gente tan importante, tengo un blog, pero no escribo cosas tan interesante, ni muestro looks super sofisticados, ni cocino… Pero estoy super contenta con ser yo. Salu2

  7. Chopstick girl

    Yo soy un poco Marta y un poco Martita. Porque llega un momento en la vida en el que te pones el mundo por montera y mandas al carajo cualquier sombra de pose artificial. Te aceptas como eres y lo que eres. Acepto mi punto snob, que no es fingido, sino sentido. Me gusta mi lado friki, rarito, intelectual. Pero también soy campechana y sencilla en algunos aspectos.
    Por razones vitales, me he desvinculado del mundo de la noche y del moderneo. Ha sido toda una liberación. Ves?? es una de las cosas buenas no tan obvias de ser madre.
    Confieso que no me gusta la telebasura porque me hace sentirme incómoda, pero que me trago todos los días una racioncita de SATC. Que mis comidas favoritas son el sashimi y las alubias de mi madre. Que solo voy a bares con música selecta, pero canto voz en grito Zarzuelas a dúo con mi padre (antes, con mi abuela).
    Y esa mezcla de criscristina nos hace únicos a cada uno de nosotros.
    Por cierto, el ser profesor pertenece más al lado sofisticado que al ñoño. Hay muchos tabúes y un gran desconocimientos de nuestra profesión. Es una trabajo apasionante, nada aburrido y muy creativo. Pura vocación!

  8. Nina y su cajón

    Uooo rusiii hoy te has salido! me ha encantado.. la verdad q las opiniones del resto nos hacen desviarnos tanto del camino que realmente nos hace feliz que a veces no nos damos ni cuenta.. nos dejamos llevar por el “es lo que quiero(sabiendo q no)” “es lo mejor(sabiendo q no)” y por el “no quiero defraudar..(sabiendo ´que en el fondo a quien defraudas es a ti mism@)” Siempre hay tiempo de reaccionar.. mientras tanto.. a mi no m queda más que seguir siendo (por motivos de registro civil jiji) Criss,Cristina.. y por eso cuando me revelo soy Nina! jajaj

    besitos!! (y diles q te hagan otra expo en febrero o marzo jooo q no puedo subir hasta entonces jajaj)

  9. Lu

    Hacía mucho tiempo que no me pasaba por aquí, ¡y menuda sorpresa! Me ha encantado el post. Me he sentido muy identificada con Cris-Cristina en muchas cosas. Muchas veces nos olvidamos de quiénes somos, y de lo que queremos, y tomamos como nuestro lo de los otros. Ejemplo: mi amiga chachi-cool que vive en Paris ahora se pirra por “X” grupo de música…pues a mi también me tiene que gustar! y PLAF! sin cuestionármelo siquiera, lo hago mío. Pues no señora. A mi me gusta ver pelis en V.O.S y y leer mucho, pero también me gusta la vida sencilla que llevo en mi pueblo, sin glamoures ni flashes.

    Sigue así, me pasaré más. :)

    Muak!

  10. Patri

    Pues yo una semana devoro un libro y la siguiente se me olvida hasta el título, un mes voy al teatro tres veces y después pasan seis sin ver nada, un día los agujeros de mis vaqueros son más grandes que el pantalón y al siguiente llevo las uñas pintadas de color “nude”, la mayoría de días soy Patri, pero creo que la gracia está en ser cada día lo que te apetezca ser, independientemente de lo que eras ayer.

    No?

    Un besazo.

    P.

  11. Cristina - The froggie touch

    Mi madre me decía que no me llamaba Cris, que me llamo Cristina… y justo los primeros años que ella no estuvo quise ser Cristina más que nunca, entre la edad (de 14 en adelante) y la situación…quizás fui Cristina pero andaba más perdida que nunca. Lo bueno es que me perdí tan pronto, que poco a poco me fui ubicando y ahora que me llamen como quieran, en casa soy Cris, en el trabajo Cris para compañeros, Cristina para clientes, mi novio me llama “novia” o Cristina y hay quien me llama “Pliz”. Lo que tengo claro es que vivo sin pretender ser nada (lo mejor que me ha podido regalar enrique) disfruto de la vida a mi manera, no necesito ser la más culta ni la más cool y saber que no lo soy me quita la presión de querer serlo y así me dedico a las cosas que me gustan y a veces a las que no me gustan (como quitar el polvo a la estantería de los libros).

  12. Spin

    ¿ser como queremos ser y no ser como los demás quieren que seamos? me parece correcto y acertado. Todo será que los demás aprendan a respetar otros gustos y que nosotros no tengamos reparos en ser como somos.

    Es un consuelo que al menos todos compartimos algo; estar como cabras.

  13. Evelyne

    Me ha encantado este post!!!!!
    Vivo sin percatarme de lo que piensan los demás, no es facil porque soy extra sensible y me duelen todos los comentarios pero soy como soy y no puedo vivir de otra manera que no sea de la mia! Soy un bicho raro por decir siempre lo que pienso, por pasar de la hipocresia y reconocer cosas que muchos esconden…A lo largo de mi vida me he llamado de muchos nombres: Eva, Evi, Ev, Ev y solo en el trabajo me llaman Evelyne…que es dónde soy más terrible!!! jejejej
    Enhorabuena por ser como eres!!!!
    Besos
    Eve

  14. Deme

    Holaaa AMOR!! Si es que…eres un artista, me encanta el Post y tu forma de ver las cosas y sobre todo de escribirlas (…) no estoy en mi mejor momento y me has hecho pensar love (…)

    Muaaaaks!!

    No Olvides que…
    MODA ERES Y EN MODA TE CONVERTIRÁS

    D.

  15. Rossetti

    Gran post, incisivo y directo! Supongo que todos teníamos sueños que no se han cumplido. Yo soñaba con aprender muchos idiomas, no casarme y hacer del mundo mi casa. Ahora enseño un idioma en un instituto, llevo ocho años casada y por circunstancias de la vida, mi casa es mi mundo. Sin embargo, cuando vuelvo la vista atrás, no cambiaría ni una de las decisiones que me han llevado a este punto. Soy Cristina, y una vez quise ser Cris, pero si no llego a leer tu post, ni me hubiera acordado. Muchos besos y gracias por esta ración de pensamiento!

  16. Pipah

    Gran post. Nunca entenderé la manía de al gente de aparentar ser alguien que no son para que los demás les den el visto bueno… mucha de esa gente dicen ser felices pero… ¿realmente lo son o también lo aparentan?
    Prefiero ser Cris y ser feliz que ser Cristina y aparentar ser feliz.

  17. margott

    Me ha gustado mucho el post, Alena.
    Totalmente contigo en eso de que la gente se hace infeliz queriendo buscar ser ese “algo” que se supone que tienen que ser, o aquello que cree que quieren ser los demás. Lo más importante en la vida conocerse a uno mismo, saber lo que a uno le hace feliz y hacerlo.
    Sin embargo tampoco creo que haya que generalizar como veo en algunos comentarios y pensar que la gente que tenga sueños o ideales no sea feliz, o que aquella gente que lo que le haga feliz sea beber vino, escuchar jazz, ser diseñador… en realidad esté amargada… Digo yo que habrá gente que esa sea su vida y que realmente será feliz así, no? Que cada uno sea feliz de la manera que más le plazca. No juzgar y no compararse. De eso se trata :)
    También podría haber pasado que Cris se hubiera encontrado un paraíso personal antes insospechado y hubiera resultado que hubiera sido muy feliz siendo Cristina, que se hubiera realizado plenamente indagando nuevos caminos, y sería igualmente admirable que eso, que hubiera tomado por el camino que le hubiera hecho feliz.
    A mí me pasó un poco al contrario que a ella con algunas experiencias que he vivido, personas que he conocido… lugares nuevos que me han hecho crecer mucho, la verdad. Y esa vida me ha hecho inmensamente feliz.
    Y sigo siendo igual de feliz acurrucada en el sofá bajo la bata hortera de mi madre, mientras mi madre y mi tía hablan de los cotilleos del pueblo al lado de la chimenea.
    Y tb me gusta mucho el cine, la música, leer, el arte… Pero ni leo mucho, ni veo muchas pelis, ni voy a muchas exposiciones. Odio a los snobs. Odio a la gente que quiere aparentar algo. Me gusta la gente auténtica.
    No juzgo a la gente por su cultura, aunque cuando encuentro a gente enriquecedora me encanta por poder compartir intereses. Eso sí, si alguien no me convence como persona me importa una mierda que haya traducido el Quijote al chino. Y si alguien me encanta como persona, me la suda que no haya leído un libro en su vida :)

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