Relaciones

El Hombre Perfecto. Parte II

Parte II. La primera parte aquí: El Hombre Perfecto. Parte I (…) La cena se alargó demasiado. Lo suficiente como para darme cuenta que no tenía absolutamente nada en común con casi ninguno de los diez amigos. Al igual que con sus perfectas esposas. Los hombres de la mesa hablaban de política y las mujeres [...]

Parte II.
La primera parte aquí: El Hombre Perfecto. Parte I

(…)

La cena se alargó demasiado. Lo suficiente como para darme cuenta que no tenía absolutamente nada en común con casi ninguno de los diez amigos. Al igual que con sus perfectas esposas. Los hombres de la mesa hablaban de política y las mujeres cotilleaban sobre Ana, la nueva mujer de Jorge. No me atreví a preguntar quiénes eran, porque estaba demasiado cansada para tener que aguantar diez miradas fulminantes y alguna que otra risita.

A lo largo de la famosa cadena de preguntas tópicas y tan familiares para mí, entre ellas las de: “¿De donde eres?”; “¿Cuanto tiempo vives en España?” y “¿Donde aprendiste el castellano?”, apareció una nueva: “¿Quiénes son tus padres?”. Si hasta ahora yo les parecía hasta algo curiosa, les empecé a decepcionar: no era hija de un mafioso multimillonario, tampoco tuve aventuras peligrosas o un pasado digno de película. Cuando las damas perdieron el interés al favor de Ana y Jorge, no quise interrumpirlas con mis preguntas insignificantes. Y para ser sincera: tanto Ana como Jorge me importaban lo mismo que yo a ellos.

Marc vino a rescatarme en el momento justo (para algo es un hombre perfecto) y me preguntó si podía acompañarme a mi casa. Me despedí de todos, sin saber que no volvería a verlos jamás. En diez minutos ya estaba en la puerta de mi casa. No pongáis en marcha la imaginación: nada de besos. Un cariñoso “encantado de conocerte” a conjunto con un sonriente “nos vemos pronto”, y adiós. Como tiene que ser. No nos olvidemos: el hombre perfecto no puede tirarte en la primera cita; pierde todo el romanticismo. O eso dicen, vamos. Nuestras madres.

Una semana más tarde quedamos para tomar algo. Marc me sorprendió con “Tenemos un pequeño cambio de planes y si no te importa (¡oh, no, que va!), pasamos un momento por casa de una amiga mía, es su cumpleaños. Se me había olvidado por completo. Le he comprado este ramo de rosas, ¿qué te parece?“. Me pareció bien y subimos al piso de Elisabeth- una morena de metro ochenta con un loro en el hombro. Eli tenía un piso precioso y… lleno de amigos. Esta vez eran distintos: igual de correctos, acompañados de sus novias monísimas. Un modelito más extravagante que otro. La pelirroja llevaba una bombilla atada en la trenza. La rubia- cejas azules y la de pelo corto- plumas verdes. Un show. Los amigos resultaron ser pilotos, banqueros y constructores, las novias- coolhunters, periodistas modernas, modelos y azafatas (novias de los pilotos, me imagino). No estaba emocionalmente preparada para volver a sufrir una velada tan “cool” y decidí que me marcharía tras el primer gin tonic. Pero la cosa se “complicó.”

La primera complicación consistía en mis ganas de hacer pis. No me daba vergüenza el hecho de utilizar el supuestamente perfecto cuarto de baño, sino los pequeños detalles de éste. Para ser concreta: sus paredes transparentes. Tres de las cuatro. Me cuesta entender la necesidad de ver a alguien en un wáter, a pesar de que el piso estaba diseñado para una persona soltera. Soltera sin amigos ni conocidos, me imagino. O soltera con pocas ganas de compartir su lavabo. Aún y así, yo tenía una fuerte necesidad de ir al baño y decidí hacerlo lo más rápido posible. Pero era más complejo de lo que sospechaba: yo llevaba puesto un mono. Un mono de short. Así que para poder hacer pis, necesitaba quitar la parte de arriba y quedarme en pelotas delante de las tres paredes transparentes y algunos de los invitados que pasaban por delante del baño hacia la cocina.

Decidí no desnudarme. Volví al salón.

Diez minutos más tarde me di cuenta que no aguantaba más y necesitaba irme a casa ( pasando por el bar más cercano). Marc suplicó que no me fuera: le hacía ilusión presentarme a su mejor amigo. “Vale”, – pensé,- “Dos minutos más y me marcho.”

- Ernesto, ésta es Alena: es una buena amiga mía (¿qué me dices?), es rusa (un dato importante), y es escritora (¿perdona?). Sí, sí, escribe sobre sexo.

En esta parte Ernesto me ofreció un vaso de agua. Mi cara era digna de una foto . No entendía nada: Marc sabía perfectamente que estaba trabajando en un showroom de una marca de moda. Sí, tengo el blog, pero… ¿llamarme escritora? Creo que estaba algo confundido. Abrí la boca para corregirlo, pero me calló, explicándole a Ernesto que yo era una persona muy artística y bastante curiosa. ¿Hola? ¡Estoy aquí, tengo lengua, sé hablar! ¿Me permites?

Mientras Ernesto desapareció en la cocina, yo, preocupada por no descuidarme de mi exceso de agua en el cuerpo, casi grité : “¿Por qué le mientes?”, a lo que mi Hombre Perfecto me sorprendió con su respuesta pausada: “No te desprecies. Eres una fabulosa escritora, no tienes por qué ser tan tímida. Creo en ti”. Me despedí de Marc y me fui utilizando mi excusa- fetiche: “Mi compañera de piso no tiene llaves. Siempre hace lo mismo”.

Salí a la calle. Una calle normal: algo sucia y nada moderna. Pero tan cercana. Con gente normal, con sus profesiones normales y ropa normal. Volví a casa completamente agotada y exprimida. Una sensación difícil de explicar. Sentirme fuera de lugar me dejó sin fuerzas.

Cinco días más tarde Marc me invitó a una exposición. Para ser honesta, ya no me parecía tan perfecto, pero no entendía el porqué de mi reacción. Su ambiente me ponía de los nervios: entre la superficialidad mezclada con el supuesto demasía de inteligencia y muchos billetes me hacían sentir extraña. La gente “estirada” siempre ha podido conmigo. Con cada año más lo aguantaba menos. Pero Marc era encantador. No tenía la culpa de crecer entre ellos. Y acepté su invitación.

La historia fue la misma: miles de amigos variopintas acompañados de unas mujeres bellas y poca cosa más. Aquella noche volví a ser la escritora sexy con una cerveza en la mano, como una auténtica rockera. Marc no paraba de sonreírme, me cogía por la cintura, me presentaba a todos y les explicaba mi extrema creatividad. Y así hasta que me cansé. No me despedí de él. Dejé la cerveza y me fui sin decir nada a nadie. “La escritora se marcha, queridos, os veo firmando mi próximo libro. Panda de fantasmas”.

No me llamó. Supongo que en su perfecto mundo no había sitio para unas escritoras locas y maleducadas. Más que mejor. Pero hace dos semanas me he enterado que Marc se casa. Con la hija del presidente de un famosísimo banco: una niña monísima, recién salida de una prestigiosa universidad. Me lo contó Laura, una de las azafatas del piso con paredes transparentes. “Es una pena que lo dejasteis, aunque no “pegabais en absoluto”, – me dijo- “Pero Marc guarda un muy buen recuerdo de ti. Siempre nos dice que fue una relación intensa y aunque estás un poco loca y rockera, valora mucho tu extravagancia.”

No le respondí. ¿Para qué iba a explicarle que nunca tuvimos nada? Que Marc me inventaba el pasado, el presente y probablemente el futuro. Que no era una rockera y que no estaba loca. ¿Para qué? Al fin y al cabo el hombre supuestamente perfecto se casa con una mujer de las suyas, pero hay una cosa que no me deja tranquila.

Siempre pienso: si soy lo más loco que te había pasado jamás, qué vida más aburrida que has tenido, querido mío.

Y vosotros, ¿qué decís? ¿Hombres “perfectos” a la hoguera?

www.intersexciones.com

¿TE GUSTA?  

+0 -0

Hombre ideal  

42 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

42 COMENTARIOS

  1. Mejo

    Y… ¿Ya está? ¿Se acabó? No se xq he llegado a pensar, por un momento, que estaba leyendo el primer, perdon, segundo capítulo de una novela… Y ahora… ¿Ya no va a haber más? No se si darte la enhorabuena por haberme enganchado y querer más o llamarte cualquier cosa por haberme dejado un poco a medias.. Déjame q lo piense… .

  2. Is ♥ La 5th con Bleecker St.

    me he leído las 2 partes de golpe. a ver, pues sí, mi vida es aburridísima si la comparo contigo, es que a ti te pasa de todo de todo. hasta el punto que no sé de lo que cuentas que es cierto y que no, pq hija… todo va a ti

    hombre perfecto a la basura sin duda. como siempre digo, yo soy muy normal y muy de estar por casa, y tanta perfección me estresa. mira que ya lo soy yo, pero soy perfecta del montón. de esas que dices… buf paso paso

    un beso!

  3. margott

    uff a mí es que toda esa gente estirada y “perfecta” (y me río) me da taaaanta pereza.
    Normal que a la tercera salieras pitando de allí.
    Aunque coincido en que si nos basamos en que escribes genial, eres una escritora como la copa de un pino!
    Besos

  4. @dakidekadi

    Me encanta tu forma de escribir. Pasaba eso por mi cabeza cuando ví que Marc te presentaa como escritora. Es todo tan subjetivo. Para ser escritor no hace falta publicar un libro. Muchas veces decimos “este libro no me ha enganchado”, “con este otro tardé 100 páginas en engancharme”. Pues bien, si la categoría o el nivel de un escritor, se mide en función de cómo engancha lo que escribe o cuánto tarda en engancharte, ten por seguro que, lo sepas o no, eres una escritora magnífica. Te prometo que todo lo que escribes “engancha” desde el primer renglón. Enhorabuena. Felicidades de parte de este fiel seguidor ;)

  5. Cristina

    ¿Sabes lo que creo Alena ?
    Que ese tipo , Marc no era NADA perfecto , ni te gustaba NADA .
    Porque si a pesar de haberlo sido , si te hubiera gustado , te hubieras pasado por el forro ( ¡Tu!….. ya ves lo que a ti te importa) a sus pijos amigos , a sus novias
    Perfectas , al cuarto de baño transparente ( te hubiera dado hasta juego) a su ambiente snob y ya ni te cuento………….. ¡La ilusión que te hubiese hecho que te
    Llamara ” buena escritora” yo también te lo llamo porque lo eres y te la sopla o¿No?.
    La perfección nos horroriza , pero ……….¡si tenemos la mala suerte de que nos enganche!…….nos hacen gracia los cuartos de baño absurdos

  6. Flor

    No he podido evitar echar una carcajada tremenda con “si soy lo más loco que te había pasado jamás, qué vida más aburrida que has tenido, querido mío”.
    Será que al final los imperfectos son los más divertidos!

  7. Almoraima

    Me esperaba este desenlace.
    Ese tipo de hombres es de los que eligen a una mujer que le siente bien (como si fueran unas gafas) pero siempre seguirá buscando a otra que le haga reir.
    Hiciste bien en marcharte y harías mejor si decidieses hacer realidad su comentario de que eres escritora y te pusieras manos a la obra con una historia como la que te propuse en la primera parte.
    Tu libro ya tiene un montón de compradores y todavía no se ha escrito.

    ¡Ánimo!

  8. Audrey

    Sabía que no acababas con él.. pero que fuera así de liante porque??? Claro está que la perfección no existe, pero que se invente cosas sobre ti es como para enchufarlo a grito de ya!
    Y no nos engañemos, esta gente tan estirada son muy endogámicos: se casan entre ellos, se mueven en los mismos círculos y.. son aburridísimos.

    Me alegro por ti, que no caíste en esa mini secta! Y yo tb. quiero tener tu libro en mis manos! La última frase ya está en mi libreta de notas..

    Un besazo!

  9. Chopstick girl

    Yo me quedo con el baño transparente. Es Lo primero que pregunto en un hotel. Escapadita romántica? No necesito compartir todo, gracias. Para otra vez, tápate la cabeza con la toalla. Por el culo no te conocerán… Espero.
    Y a mí, ese tío me parece aburrido-pretencioso.

  10. Anonymous

    Casualmente yo he conocido hace poco al chico perfecto, debe ser amigo del tuyo, porque es piloto y seguro que va a sus fiestas… Es guapo, alto, educadísimo, me viene a buscar a casa en coche, un BMW, por cierto, me lleva a volar y está constantemente pendiente de si tengo frío, calor, hambre, sueño, es la amabilidad en su esplendor Everest, peeeeero tiene un fallo: sólo quiere ser mi amigo… ¬¬

  11. Elisabeth

    o no era tan perfecto o a ti te va la marcha… defíneme perfecto, porque me parece que tenemos un concepto predefinido que luego no responde a nuestras verdaderas necesidades de perfección parejil. Y básicamente porque no existe, es como la felicidad, que no es un estado, son momentos porque sino acabarías odiando a muerte al hombre perfecto… por eso mismo, por perfecto y como para perfectas ya estamos nosotras, pues necesitamos que nos lleven la contraria y nos pongan de los nervios de vez en cuando…

    loviu,
    Elisabeth (saludos del loro) ;o)

  12. Ronronia Adramelek

    Sicilia 1920, jeje: andaba yo tirada en Estocolmo ya sin un duro. Viajando con el interrail y estirando no sé cómo las cuatro perras con las que había salido de casa, me estaba planteando si coger el tren de vuelta ya o si dormir directamente debajo de un puente para alargarlo un poco más, mientras especulaba sobre cuánto tiempo podría resistir sin comer. Eran los Festivales del Agua y me daba rabia perdérmelos pero en el bolsillo tenía exactamente dosmil pesetas, ni más ni menos, así que temiéndome que esa fuera mi última noche allí fui de plaza en plaza y de concierto en concierto hasta aterrizar en una placita en la que tocaba un grupo muy bueno con un batería que estaba bastante bueno también. Resumiendo: acabó el concierto, hablamos, nos enrollamos y me llevó a su… barco. Velero. Anclado allí. Flipping, mañaaaa. Guapo, polvazo, encantador, solícito, ejecutivo de la Siemens, ¡músico!, empresario con negocios en Tailandia…

  13. Ronronia Adramelek

    … el parón es por jorobar y hacerlo yo también en dos partes, jajajajaja, en venganza por tenerme comiendo las uñas hasta la primera falange.

    Prosigons… como un sueño hasta que llegaron sus amigos y les empezó a hablar de la idea que se había hecho de mí. Alternativa hecha a sí misma (“Ingemar, cielo, que yo soy hija de militar, que a mí nunca me ha faltao de nada”), revolucionaria (“Verás cariño, lo cierto es que estoy de becaria en una Caja de Ahorros, que si hay un trabajo más burgués en este mundo, que venga Marx y lo diga”). Él a su bolica, maño, a su bolica, haciendome un curriculum que más que imaginárselo parecía que lo estaba tricotando.

    Pero luego cuando estábamos solos era un encanto, así que aún pasé unos días con él, cuando no contaba “mi vida” era bien salao. No para quedárselo, vaya, pero salao :) )

  14. elescaparatefucsia

    El hombre perfecto no existe o por lo menos yo no le he encontrado y tengo unos cuantos añitos jajaja
    Hicistes bien en irte de aquella exposición la verdad que cuando estan con gente que no son de tu entorno o mega pijos….mejor escapar!!!!
    El que era buen escrior era el porque se inventava tu vida.

    besitos
    aitziber.s

  15. Jorge

    Buenas…

    Ronronia… ?????? O_o falta la tercera parte xDDDDDD

    Estoy con almoraima, aqui otro comprador seguro de tu libro (y lo quiero dedicado ;) )

    Pintor es el que pinta, no? y programador el que programa, verdad? asi como maquillador el que maquilla o estafador el que estafa. Sea por trabajo o por hobby, tu escribes? entonces eres escritora, y de las buenas.

    El hombre perfecto… Recuerdo que a veces mi madre, cuando discutia con mi padre, decia “ya hablo don perfecto”, a lo cual mi padre respondia “no soy perfecto. Rozo la perfeccion, pero no soy perfecto” xDDDD Yo no creo que exista nadie perfecto porque para cada persona la perfeccion es una cosa u otra. Hay alguien que pueda encajar en lo que para mi es perfecto? podria ser, hay tanta gente en el mundo… Pero habria que tener algo en cuenta: el ser humano es ambicioso y por ello siempre esta buscando algo mejor, respecto a todos los ambitos de su vida, buscando, precisamente, la perfeccion. He ahi el problema, que cuando de con dicha perfeccion, esta acabara pareciendole imperfecta, llegando a cambiar su propia idea de lo que es perfecto para poder mejorar lo que ya era inmejorable.

    Pd: me apunto esta mi megafrase, que nadie me la plagie, BUITRES!!!! ò_ó

    Bye ;)

  16. eLi

    y cuanto tiempo pasó desde que “se acabó” hasta que se prometió?!?!?!

    es todo muy raro la verdad… peor me hubiese pasado lo mismo que a ti. que el sea perfecto lo puedo llevar bine, pero que todo lo que hay alrededor sea taaaaaan perfecto pfffffffff nose

  17. Lauren

    Yo sinceramente creo que no se le puede llamar perfecta a una persona que demuestra ser un superficial…
    Me ha encantado la historia y siendo sincera, este chico no merece la pena, nose si habra alguno perfecto al 100% pero seguro que hay muchos mejores.

    Un besito!

  18. Ronronia Adramelek

    No hubo tercera parte, no, al menos no “al uso”. En esos días yo le gustaba tanto que no paraba de querer cambiarme, jajajaja. Su frase favorita en los días que estuvimos juntos era “Pero.. ¿por qué no? yo te lo compro.” Pá mi sangre, vamos, así que cuando se me acabaron las vacaciones me metí en el tren, me volví a casa y perdí el contacto, cosa que antes era facilísimo porque yo no tenía conexión a internet. ¡Si no tenía ni móvil!.

  19. Jorge

    Cierto, lo facil que era desconectar antes. Ves? Yo por eao nunca puse telefono fijo en casa; cuando no estoy, NO ESTOY, movil apagado y fuera.

    ESO!!! Alena, una historia de las de antes, de cuando conocias a alguien, perdias su telefono fijo (el numero) y te volvias loco preguntando a la gente si la conocian, como si fuera un detective jajaja sacando pistas (creo que vivia en este barrio, es morena y tiene un perro, no tiene que ser muy dificil emcontrarla… xDDDDDDDD)

  20. Ebony

    Madre mía, Alena, es que leo “¿Hola? ¡Estoy aquí, tengo lengua, sé hablar! ¿Me permites?” y te oigo en mi cabeza y todo!

    ¿Hombre perfectos? Mira, hay un aforismo que dice “Nadie es perfecto. Pero ¿quién quiere ser nadie?”. Pues eso.

    Yo me he encontrado alguna que otra vez en esos círculos de perfección, porque una muy buena amiga pertenece. Y me siento tan fuera de lugar que huyo en cuanto me es posible. No puedo con tanta perfección; soy un desastre, desorganizada, caótica, palabrotera (y en esos círculos no se dicen tacos, joder!)… Tanta perfección me abruma. Así que a la hoguera con ellos… y ellas, que no se te olvide.

  21. Anonymous

    Lo primero darte la enhorabuena, he descubierto el blog, y cómo me río cuando lo leo, es todo tan real.

    La verdad que la historia engancha, pero sinceramente creo que hiciste bien, cuando una relación empieza a hacerte pensar en que no es para ti, que no estas en el lugar adecuado, etc. Lo mejor desaparecer, por que no va a darte más que quebraderos de cabeza. Ojala yo hubiera tenido ese “poder” para mandar a paseo a más de uno. Él evidentemente, no era para ti pero tenias que conocerle para escribir esta magnífica historia. Y ahora a otra cosa mariposa.
    De los errores se aprende, y espero que no vuelva a caer otra vez en lo mismo.

  22. Anonymous

    En esta vida nada es perfecto y nada dura eternamente. Por desgracia o por suerte cada uno vivimos en nuestro entorno acoplado a lo que somos, no a lo que realmente nos parece perfecto, es decir en cuanto nos cambian de nuestro habitad habitual nos sentimos como un burro en un garaje…totalmente fuera de lugar….y preguntandonos si el esteriotipo de hombre o mujer perfecta es realmente el que mas nos gusta.

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >