Rupturas
Vosotros

Rupturas

Ha sido una primera cita. Una primera cita cojonuda. Y, si ha sido tan genial, alguien me podría preguntar por qué se me ha dado por pensar en mi última ruptura.

Primero se nos rompió el condón. Y después rompimos nosotros. En realidad rompió ella, pero ya se sabe cómo somos los tíos, que nos gusta quedar por encima. Es justo, ahora que lo pienso, porque ella siempre se empeñaba en ponerse encima cuando nos acostábamos, a pesar de que a mí también me gustaba esa posición. Si una chica escuchara lo que estoy diciendo diría que es el rencor el que habla. No, no, si el que habla soy yo; yo, que soy un rencoroso de mierda.

Hablábamos del incidente poscoital. El rencor -esta vez sí- me lleva a desviarme de la historia. Se nos rompió el condón y, como es natural, fuimos al médico de urgencias. Este hizo su trabajo, que consistía en darnos la receta para que nos dieran la “pasti” en la farmacia y, de paso, juzgarnos con la mirada. Llegamos a la farmacia en un incómodo silencio, de esos que se tienen en las primeras citas, pero mucho más incómodo: nuestra primera cita había sido hace un año. Aquella era nuestra primera crisis.

Nuestra última pelea tuvo lugar cuando volvimos a mi piso. Antes, otro paseo silencioso; entonces, la Guerra de los Rose. Y debo apuntar que mi exnovia no tiene, ni de lejos, las piernas de Kathleen Turner. Es, más bien, rellenita. Y yo, más bien, rencoroso. Pero eso ya había quedado claro, ¿no es cierto?

Discutimos como si no hubiera mañana, como si aquella noche fuera la última ocasión para decirnos todo lo que no nos habíamos dicho antes; todo lo malo, toda la mierda estreñida que no quiso salir en su momento, a su tiempo, siguiendo los ciclos naturales de hablar las cosas justo después de que hayan pasado; como cagar justo después de comer, o cuando el cuerpo lo pide, en lugar de aguantarse por pereza o miedo a mancharse. Ruego me disculpen por la absoluta vulgaridad de la metáfora.

Ni que decir tiene que no se quedó a pasar la noche. Se fue a su casa y, por primera vez en doce meses, dormí sin nadie a mi lado. En cambio, esta noche, pasado el tiempo y -casi todo- el dolor, no la he pasado solo. Ha sido una primera cita. Una primera cita cojonuda. Y, si ha sido tan genial, alguien me podría preguntar por qué se me ha dado por pensar en mi última ruptura. La respuesta: fue una cita genial hasta que se nos rompió el condón.

_________________________________________

Enviado por: Álvaro Dominguez

Os recordamos que este texto pertenece a la sección “DÍA 1″: puedes enviar tu relato al mail dia1@intersexciones.com y podrá salir publicado el día 1 del mes.

¿TE GUSTA?  

+0 -0

8 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

8 COMENTARIOS

  1. Pablo

    Bien metida! (puede significar tantas cosas para tu relato, pero te aclaro, esta vez, significa todas!) Por suerte en mi país se accede a las píldoras sin receta, y su precio es bastante accesible. (no se si será una suerte cuando uno lo analiza bien, pero a los motivos de vuestro relato y de las situaciones que evita, es sin duda una suerte).

    felicidades por la cita, es un buen momento volver a salir y que vaya bien.

    Pd. está bueno leer a un hombre por acá.

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >