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La Mujer, una loba para la mujer

Hoy es el día y toca la nueva sex-ción: DIA 1. Entre todos los relatos sobre las relaciones que llegan a nuestro mail (dia1@intersexciones.com), cada mes escogeremos uno (independientemente de nuestro punto de vista hacia el tema tratado),  y lo publicaremos el día 1 de cada mes. Damos la bienvenida a UBFA. *** Tengo 27 [...]

Hoy es el día y toca la nueva sex-ción: DIA 1. Entre todos los relatos sobre las relaciones que llegan a nuestro mail (dia1@intersexciones.com), cada mes escogeremos uno (independientemente de nuestro punto de vista hacia el tema tratado),  y lo publicaremos el día 1 de cada mes.

Damos la bienvenida a UBFA.

***

Tengo 27 años y soy de las afortunadas de este país porque tengo trabajo. Debería pegar saltos de alegría con los tiempos que corren o, por lo menos, eso es lo que me dice todo el mundo pero yo no sé si tengo la misma opinión. No es que yo quiera dedicarme a vivir la “vida loca” ni buscarme un novio rico que me mantenga y yo sólo me dedique a mi cuerpo, nada más alejado de la realidad.

Nunca he estado parada. Entré en mi empresa cuando aún no había acabado la carrera y aquí sigo más de tres años después. Me gustaba mi trabajo, aunque no era al 100% lo que yo había soñado pero, al menos estaba trabajando en algo relacionado con mis estudios y, al final, consiguió engancharme lo que hacía. También es verdad que, cuando estás en la Universidad, tienen el bonito detalle de contarte una historia fantástica sobre el futuro laboral que se desmonta en el primer momento que pones un pie en la primera entrevista de trabajo (o de práctica).

¿Cuál es mi problema o el problema? Me han ido desilusionando cada día. Llegué con ganas de comerme al mundo, aprender, trabajar, subir profesionalmente, seguir formándome pero, eso sí, nunca tuve la intención de pasar por encima de nadie ni de quitarle el puesto a nadie. Pero mis compañeras no lo vieron igual.

Varias de mis compañeras sólo habían pisado la Universidad de la calle y viejas rencillas con la empresa; un mal endémico que nada tenía que ver conmigo. Otra, la licenciada. Y allí llegué yo, licenciada pero inocente. A las primeras tuve que demostrarles que los conocimientos de 7 años universitarios (no, no soy torpe, hice una carrera conjunta) no eran prepotencia ni interés en robarles su sitio. A la otra, le tenía que hacer ver que no quería competir con ella. Luego entraron dos mujeres más en el departamento: una licenciada (aunque como si no lo fuera) y otra que no…y siguió mi continuo demostrar.

Pequé de tonta y “dejé” que me manejaran. Dejé que me dijeran a quién debía acercarme porque laboralmente me interesaba y con quienes había que tener una relación cordial pero nada más porque no era bueno para mi futuro. Pero conseguí una relativa tranquilidad, pensé que por fin había conseguido que me aceptaran…tonta. Nunca me han aceptado y me han usado como arma arrojadiza: las que tenían la espinita con la empresa, cuando mi desarrollo laboral ha quedado un poco parado, no han parado de recordarme que da igual que se tenga carrera, la empresa es como un demonio que no hace nada por nadie; y la otra, casi logra convencerme de que formamos parte del selecto club al que sus padres le pagan la carrera.

Y ahí, en medio, estoy yo. No me siento valorada por nadie (laboralmente hablando), utilizada, en ocasiones humillada. He tenido y tengo una lucha constante por agradar a todas hasta el punto de empezar a odiar lo que hago pese a que, mi trabajo, me sigue gustando. Cada día siento que no puedo, el ambiente de la oficina me asfixia y mi rendimiento lo ha notado.

Quizás todas estén consiguiendo lo que querían, hundirme, eliminar una rival. Pero lo que más me hace pensar es que sólo hay mujeres en mi historia. Los hombres del departamento viven en otro mundo, no entran en estas guerras (salvo excepciones como en todo), no les merece la pena y a mi tampoco… ¿tendré demasiados genes masculinos? En mis relaciones de amistad siempre me ha pasado lo mismo, he preferido la franqueza de un hombre, su amistad sincera, sus consejos sin malas artes.

No es mi estilo, nunca he juzgado a las personas por su sexo sino por sus hechos pero siempre me he visto involucrada en este tipo de guerras, quizás por eso tengo tan pocas amigas (aunque eso sí, las amigas que tengo, me ofrecen una amistad sincera y desinteresada…vamos, me ofrecen su amistad). No quiero formar parte de esto pero no sé cómo salir, ¿cómo puedo, sin ofender a nadie, parar la lucha?

Ojo, no quiero que nadie piense que soy “machorra” (que feo suena este término y que despectivo, pero no sé como explicarlo). No estoy hablando ni de orientaciones sexuales ni de ser femeninas en nuestro aspecto…estoy hablando de actitudes, de formas de actuar.

¿Qué nos pasa a las mujeres? ¿Por qué la falsa amistad si lo único que se busca es eliminar rivales?

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Escrito por UBFA

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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34 COMENTARIOS

  1. Amo, sueño y no tengo miedo.

    No sabes como te entiendo, soy enfermera, un mundo de mujeres y para mas complicación soy eventual, lo que quiere decir que paso el dia lamiendo unos cuantos culos por un contrato de vez en cuando y cuando lo consigo siempre parece que tenga que competir con todas ellas pero en el fondo a mi no me interesa. No quiero formar parte de esa lucha que veo totalmente absurda pero hay una fuerza ahi que te arrastra y te obliga y me siento ridicula cuando me veo en medio de todo ello porque en realidad me esta dando todo igual pero acaban influyendo en ti, en tus resultados y en tu felicidad. Es esa sensacion de querer escapar pero sobre ti cae una fuerza mas grande que te desanima y hace que por mucho que no quieras llegues a casa como si hubieses luchado con 20 ninjas.
    A todo esto por supuesto yo adoro mi trabajo.

  2. SitaB

    Yo si fuera tu, haría como los tíos en el trabajo “ver, escuchar y callar”. Estas trabajando y no necesitas hacerte amigos en la oficina. Estaría guay q pudiera ser así, pero cuando tu día a día parece una partida de Risk, lo mejor es centrarte en tu trabajo, ser educada y no ser mas su juguete. Si te preguntan que te pasa, diles q tienes mil cosas en la cabeza nada mas. Sin entrar en detalles.

    Mucho animo xq se q es dura esa situación, pero tienes q mirar x tu bienestar laboral y trabajar lo mejor a puedas, cualquier otra cosa no debes darle el poder de machacarte. Mua!!!!!

    1. Espoir

      Opino igual que Sita, una va al trabajo a hacer su trabajo y no a gustar a nadie, ni a tener en cuenta otras opiniones más que las del jefe. Haz tu trabajo si te gusta; si no, intenta cambiar. Es una situación jodida, yo trabajaba de dependienta durante los veranos de la carrera y te entiendo perfectamente. Pero si te haces la feliz dejan de hacerte caso; se crecen al verte amargada. La rivalidad femenina existe y tú no eres inmune a ella; plantéate por qué tienes más amigos de amigas. Pero no te engañes, entre ellos también se dan esos acosos sutiles, lo que pasa es que nosotras no captamos su frecuencia de onda (de la misma manera que tus compañeros de curro no se dan cuenta de lo que ellas te están haciendo). Pasa de relaciones humanas, llévate un libro para las pausas y sonríe. Vencerás.

  3. margott

    La gente se sorprende a veces cuando digo que soy un poco misógina. Voilà. Yo también me siento muchas veces más cómoda entre hombres que entre mujeres, por las mismas razones que cuentas. No hay animal más competitivo y envidioso que la mujer, qué agonía, de verdad. Tengo una amiga que le pasa lo mismo que a ti en el trabajo con sus compañeras.
    Me pregunto… ¿tan difícil es “vivir y dejar vivir”?

  4. mentalhesitation

    Si te cuento yo lo que me pasó exactamente ayer con una “supuesta” amiga, fliparías…la gente puede llegar muy lejos, por envidia, por ganar un puesto en una empresa…y creo que las tias en ese sentido somos peores mil veces que los tios.
    Siempre he preferido trabajar con tios por lo mismo, porque donde hay tias, es nido de víboras…a la larga no falla…
    Mi consejo, tú alo tuyo, cabeza alta por ser quien eres y como eres, no de tejes amilanar por nadie, siempre ten una sonrisa en tu boca ..y no hay mejor desprecio que no hacer aprecio…qué razón tenía la Pantoja..”dientes dientes, que es lo que les “jode”(perdón) jajaja.
    bss

  5. rocio

    Yo te entiendo perfectamente y, aunque sea tirar piedras sobre mi propio tejado, siempre he dicho q prefiero trabajar rodeada de hombres que de mujeres. Ahora mismo no es el caso, sólo trabajo con mujeres y estoy genial, pero tb creo q pq no es la empresa privada.
    Saludos y ánimo

  6. Otto Garcia

    No es nuevo lo que relatas, es bien sabido (generalizando) que los hombres somo mas simples entre nosotros para las confrontaciones y las alegrías; y las mujeres pelean, se enfrentan y compiten en la amistad, en el amor, y en tu caso en el trabajo también.

    En mi opinión como estudiante mas de ciencias que de letras, estas cosas están en cada sexo por naturaleza. Las mujeres compiten y se enfrentan con mas magnitud en ciertos aspectos sociales y siempre lo harán mas que los hombres, que lo hacen en otros momentos diferentes.

  7. Ishtar

    Es una situación complicadilla, yo lo que he ido aprendiendo en esto de las relaciones en el trabajo es algo que he ido convirtiendo en mi máxima “el buen rollo genera buen rollo y el mal rollo mal rollo”, es muy difícil cambiar esa inercia, pero si te gusta tu trabajo disfrútalo y al carajo con los demás. Ve a tu bola; que no te salpiquen sus guerras personales, tu a lo tuyo, se amable, ayuda (siempre que no te cargues con tareas ajenas) y sonríe a todos/as. “Buen rollito”, aunque igual sea lo que menos te apetece en ese momento y con esa persona. (Odio la hipocresía, pero a veces es necesario)

    Recuerda, las acomplejadas son ellas, si tu eres más inteligente y estás mejor preparada, es porque le has dedicado un tiempo que ellas dedicaron a …¿?, si tus padres han podido pagarte una carrera es porque ellos también se curraron esa estabilidad económica, recuérdales eso siempre que quieran machacarte. Una risita bobalicona hará que piensen (quizá ya lo crean) que en realidad solo eres una pija-tonta, o simplemente una happy-hippy un poco trastornada.

    Y si con los chicos estás más a gusto, pues relaciónate más con ellos, pasamos muchas horas en el trabajo, disfruta de la gente agradable, sean hombres o mujeres.

    Que fácil es aconsejar, que difícil hacerlo. Ánimo.

  8. Manolo B log

    En este tipo de situaciones, lo mejor es dar un codazo en 'salva sea la parte' hasta conseguir ese pequeño espacio que todos necesitamos para hacer nuestra existencia saludable…

    Ah… y no te preocupes: el tiempo pone a cada uno en su sitio.

  9. margott

    Yo no he dicho que sean las “otras”, he hablado en general… Observo que por naturaleza somos mucho más retorcidas (1ª persona del plural). Y como es algo que como he dicho ahí arriba me parece una agonía, pues intento con todas mis fuerzas salir de ese juego, porque no quiero ser así. Y cuando me encuentro entre mujeres que sí juegan constantemente a ese juego sin ver lo estúpido que es, pues sí, para eso prefiero estar entre hombres, no creo que sea “machista”, sino inteligencia emocional, que no quiero amargarme, vamos, que la vida está para intentar disfrutarla.
    También he de decir que he estado en grupos de mujeres maravillosas y donde no ha reinado la envidia, ni la competencia, ni el criticar, ni el echarle la mierda a los demás porque uno esté inseguro de lo suyo propio.
    Vivir y dejar vivir…

  10. Gladys

    Uffffff, cómo me suena tu hitoria. Creo que en casa empresa hay una “víctima” de las envidias. Mi opinión, que intentes mantenerte al margen y concentrarte en hacer bien tu trabajo, piensa que si haces un excelente trabajo te odiarán y si lo haces mal también te odiarán. Da igual lo que hagas a ese tipo de personas nunca se les da gusto. Lo que cuenta es lo que le trasmitas a tus supeiores que son los que te contrataron y lo que te pagan. Prudente, callada, pero alerta para que tampoco te pisoteen. Al llegar al trabajo ponte unos tapones imaginarios. pues te evitarás muchos disgustos.
    Y recuerda que el saber nunca ocupa lugar y que tu has hecho un esfuerzo por sacarte tus carreras. No te disculpes por tener un título.
    Y por cierto yo también prefiero trabajar con hombres, ¿por qué será?

  11. Míriam Fuentes

    Creo que nosotras mismas nos damos la respuesta… Si os fijáis la mayoría de respuestas son femeninas diciendo que prefieren trabajar con hombres… En el fondo todas queremos sentirnos únicas y eso es en parte el desencadenante de las envidias, rencores, chismorreos, etc…
    Si le preguntaramos a la compañera que nos critica el motivo seguro que tendría una lista larguisima que a la vez justificaría todos y cada uno de sus actos…
    Yo también prefiero los hombres pero porque reconozco que siempre veo este afán de rivalidad y de cópia en las mujeres que me pone enferma ya que en el fondo soy igual

    1. Espoir

      Totalmente de acuerdo. De hecho casi a todas las tías nos gusta más trabajar con hombres; parece que busquemos la condescendencia, o sentirnos las princesas del lugar. Pese a todo, las mejores jefas que he tenido han sido mujeres.

  12. Quiero Ser Como Yo

    Muchas mujeres (no todas) perciben a las otras mujeres como amenazas. Se les nota en cuanto te presentas y las saludas. Te sonríen forzadamente, te pegan un repasón de arriba abajo, no se atreven ni a mirarte a los ojos directamente, y como cuenta la autora de hoy, tienes que dedicarte a “convencerlas” de que no tienen nada que temer, que tú eres amigable y leal.¿Cómo? Sonriéndoles, dándoles conversación, mostrándoles tu interés y respeto por ellas y haciéndoles sentir interesantes. Hipocresía para salvar tu culo. Algunas se dan cuenta de que te prejuzgaron y se relajan. Pero a otras, este mismo acto tuyo de acercamiento, aún las aterroriza más. Nunca he visto esta actitud en un hombre que saluda a otro por primera vez. Siempre he visto buenas sinergias entre ellos: apretones de mano, sonrisas bien amplias sin lugar a titubeos, miradas directas, ambiente relajado y animado… No soy ni feminista ni machista, pero en este caso, SÍ, las mujeres son nuestro peor enemigo. Os lo dice una lectora que sufrió bulling a los 13 años debido a las envidias de resto de compañerAS de clase, y que sólo recibía el cariño y la atención de los chicOS (motivo que alimentaba la ira de las lobas). Y mira por dónde, en las empresas que he trabajado no ha sido diferente: me han tratado de hacer bulling muchas mujeres. Jamás un hombre. Pero ya no era esa adolescente y supe defenderme…
    (La suerte de trabajar como freelance es que las relaciones que establezco ahora son mucho más “sanas”, tal y como comenta Rocío, supongo que es debido a que no trabajo para la empresa privada).
    No soy quién para dar consejos, pero lo que dice Gladys es exactamente lo que yo hice, y es lo único que mantuvo mi estabilidad emocional a flote. No es fácil, pero se puede superar.

    Un abrazo

  13. Quiero Ser Como Yo

    Muchas mujeres (no todas) perciben a las otras mujeres como una amenaza. Se les nota desde el principio: en cuanto te ven, cuando las saludas por primera vez esbozan una sonrisa forzadísima, esquivan tu mirada, te pegan un repasón de arriba abajo… Y tienes que “convencerlas” de que no eres peligrosa, sinó leal y amigable. ¿Cómo? Interesándote por ellas, con una comunicación no verbal relajada, sonriéndoles y mirándoles a los ojos, haciéndolas sentir especiales. Has de ser hipócrita para salvar tu culo. Jamás he visto situación semejante entre dos hombres que se acaban de conocer: se dan un buen apretón de manos, se sonríen con ganas y mirada directa, a veces hasta acaban hablando de hobbies en común y de ir a tomar unas cañas al salir de la ofi…
    El tema de las envidias y la maldad entre mujeres creo que es un mecanismo de autodefensa que muchas parecen tener grabado en su ADN, (las más inseguras), y lo activan siempre, tengan motivos para ello o no. La prueba está en que esto me viene ocurriendo desde la adolescencia: con 13 años las chicAS del colegio me hacían bulling debido a envidias. Sólo querían ser mis amigos los chicOS, cosa que hacía crecer la ira de las lobas. Y en alguna de las empresas en las que he trabajado, las mujeres han tratado de hacerme bulling de nuevo, pero aquí servidora ya estaba curtidita en el tema y supe defenderme…
    No soy ni feminista ni machista, no va conmigo, pero es cierto que jamás me ha ocurrido que un hombre me haya hecho bulling o haya tratado de perjudicar mi carrera profesional. (Una de las cosas que agradezco de ser freelance es que esto no me ha vuelto a ocurrir. Supongo que tiene relación con el hecho de trabajar en la empresa privada, tal y como comenta Rocío).
    Yo no soy quién para dar consejos, pero lo que te sugiere hacer Gladys es exactamente lo que yo hice, y lo que salvó mi estabilidad emocional. Actúa antes de que caigas enferma. Sé que no es fácil, pero no te queda otra.

    ¡¡Un abrazo!!

  14. Espoir

    Solo quiero puntualizar que las que dicen que prefieren trabajar con hombres que con mujeres demuestran que también sufren de esa rivalidad femenina que critican. Entre los hombres también se dan esa clase de dinámicas, solo que las mujeres no las notamos. Flaco favor nos hacemos a nosotras mismas, en general…. Porque solo nos quejamos de estas situaciones cuando somos las víctimas (lo reconozco: yo lo he sido), mientras que cuando somos las que capitaneamos la capilla nos lo pasamos la mar de bien con nuestras compañeras de trabajo, y criticando a la última en llegar… En fin, que creo que hay bastante para reflexionar.

  15. Quiero Ser Como Yo

    Por fortuna no me siento identificada con la situación que comenta Espoir. Nunca he sido líder de grupitos ni he tomado parte de este tipo de conversaciones. Desde pequeña me enseñaron a no prejuzgar ni a criticar, y menos a las espaldas, y lo aplico a rajatabla. Me enorgullezco por ello porque veo que poca gente es así. Para mí es una filosofía de vida. Me repugna la gente que goza criticar a los demás. (Ni que yo fuera perfecta). Respeto ante todo.

    Por otro lado, yo actualmente trabajo en colaboración con muchas mujeres y esto no me ha vuelto a ocurrir más, desde que soy freelance. Supongo que, al desaparecer las jerarquías y al trabajar por cuenta propia, cada cual se hace responsable de lo suyo y deja en paz a los demás. Por lo tanto, estoy trabajando con mujeres y me siento muy a gusto con ellas.

    Supongo que los hombres también tendrán sus tiranteces entre ellos, pero al menos los que yo he conocido, no han tratado de involucrar al personal en sus asuntos, han sido muy discretos. Es mi experiencia.

  16. Quiero Ser Como Yo

    Por fortuna no me siento identificada con la situación que comenta Espoir. Nunca he sido líder de grupitos ni he tomado parte de este tipo de conversaciones. Desde pequeña me enseñaron a no prejuzgar ni a criticar, y menos a las espaldas, y lo aplico a rajatabla. Me enorgullezco por ello porque veo que poca gente es así. Para mí es una filosofía de vida. Me repugna la gente que goza criticar a los demás. (Ni que yo fuera perfecta). Respeto ante todo.

    Por otro lado, yo actualmente trabajo en colaboración con muchas mujeres y esto no me ha vuelto a ocurrir más, desde que soy freelance. Supongo que, al desaparecer las jerarquías y al trabajar por cuenta propia, cada cual se hace responsable de lo suyo y deja en paz a los demás. Por lo tanto, estoy trabajando con mujeres y me siento muy a gusto con ellas.

    Supongo que los hombres también tendrán sus tiranteces entre ellos, pero al menos los que yo he conocido, no han tratado de involucrar al personal en sus asuntos, han sido muy discretos. Es mi experiencia.

  17. wandadelrio

    Menuda sucesion de tontadas,las diferencias biologicas entre mujeres y hombres existen,pero no convierten a las mujeres en agresivas, cotillas, malvadas ,retorcidas y toda esa sarta de topicos falaces que habeis ido desgranando.

    El ser humano es capaz de todos eso comportamientos, es mas solo hay que mirar la historia y ver la cantidad de conspiradores que ha habido¿Como es eso posible siendo los hombres esas criaturas honestas que “van siempre de frente?Maquiavelo debia tener “genes de mujer” entonces..

    Es mas otro topico superextendido es que las mujeres no somos buenas en puestos ejecutivos porque no somos sufiencientemente agresivas y competitivas,somos demasiado blanditas..Como se come esto ¿No habiamos quedado en que la mujer era perfida y retorcida en todos los ambitos de su vida y sus relaciones ?

    Supongo que es más facil echarle la culpa a las “brujas” que te rodean que aceptar errores de comportamiento como dejar que los demas nos digan con quien relacionarnos y como llevar nuestra carrera laboral.El papel de víctima es muy agradecido.

    Lo curiosos es que yo no tengo esa experiencia en mi vida ni siquiera en terminos de trabajo, he conocido a brujas manipuladoras pero eran mas bien la excepcion que la norma.Y la verdad respecto a amigas, gente a la que yo he escogido, tengo bastantes y son adorables.El problemas debe ser vuestro que os rodeais de viboras…

  18. Quiero Ser Como Yo

    Wandadelrio, mezclas temas. He hablado de actitudes, no de capacidades. La mujer es tan capaz como el hombre en todo lo que se proponga. Y lo de que las mujeres son retorcidas en todos los ámbitos de su vida, no sé dónde lo has leído. Creo que lo has mencionado tú por primera vez.

    Respecto a que los hombres van siempre de frente, repito, he dicho que esa ha sido mi experiencia, pero que no significa que sea la norma general. Laboralmente hablando.

    Dices que cometemos errores propios de comportamiento al aceptar que las mujeres que te rodean te digan lo que has de hacer. Ay, Dios mío. Menuda sandez. Primero: que te digan lo que tienes que hacer no significa que luego lo hayas hecho. (Yo, por lo menos, no). Y encima que te intentan joder, tienes que escuchar comentarios del tipo victimista… De esto al maltrato emocional, hay un pequeño pasito. De hecho, los pedagogos y psicólogos, se encuentran habitualmente ante alumnos que sufren bulling y que se creen culpables de ser acechados por sus compañeros. ¿Crees también que son victimistas? ¿Que es su culpa por dejarse marginar? ¿Crees que a alguien le gusta estar en esta situación? Claro, la culpa es de ellos por haber escogido rodearse de víboras… No tengo espíritu victimista, te lo aseguro, me da urticaria cuando topo con alguien así. Pero creo que antes de juzgar a un “victimista” de este tipo, tendrías que haber vivido al menos una sola vez en tu vida, tal situación. Por suerte, no has tenido esta experiencia. Se nota.

    Respecto a mis amigas: ¿en qué momento he dicho yo que sean víboras? De nuevo, mezclas temas e interpretas cosas que nadie ha dicho. No soy tan tonta de tener amigas así. Amigas tengo unas cuantas, no tengo suficientes dedos en las manos para contarlas a todas, y son TODAS estupendas.

  19. wandadelrio

    Mi comentario no es una respuesta personal a ti , si no al articulo y a algunas afirmaciones que han ido dado la gente sobre el tema (puede que algunas fueran tuyas,aunque creo que no)Pero si las buscas veras como si hay gente que ha dicho esas cosas que a mi parecer son misoginia pura y dura apoyada en experiencias personales.Vamos que es casualidad que mi comentario este debajo del tuyo, no he dicho nunca que TU hayas dicho o escrito nada, pero hay gente que si ha escrito o dicho esas cosas.Vamos si no recuerdo mal la que ha escrito el articulo se atreve a decir que si ella no se comporta asi sera porque tiene “genes masculinos”.Y tu no sabes si yo he vivido alguna situacion de ese tipo o no, solamente he hablado del trabajo.Por cierto he visto casos de bullyng y la mayoria de las veces no eran entre mujeres adolescentes sino entre hombres e iban bastante mas alla de criticarse a las espaldas(agresiones fisicas graves),nunca se me ocurriria por eso decir que todos los hombres son asi como esta diciendo mucha gente aqui de las mujeres.Me parece curioso que te hayas dado por aludida, porque creo que casi ninguna de las cosas que he dicho eran en respuesta a lo que tu has puesto y si repasas los otros comentarios y el articulo en si veras a que vienen las cosas que he escrito y porque en apariencia he mezclado temas. Otros lo ha hecho antes que yo,todo para continuar con el mito falso de que las mujeres somos malas entre nosotras.

  20. Quiero Ser Como Yo

    Hola Wanda, (permíteme abreviar),

    Sí, me he dado por aludida porque algunas de las acusaciones que hacías, respondían a citas que yo había escrito. Además, como bien dices, al estar debajo de mi comentario, me ha dado esa impresión. Aclarado queda.

    Respecto a lo de que que tú no has vivido esta situación, lo he dicho porque en tu anterior comentario has puesto “yo no tengo esa experiencia en mi vida ni siquiera en terminos de trabajo”, con lo cual se entiende que no lo has vivido, ni en el ambiente laboral, ni en ninguno otro. De todas formas, no es ese el tema que nos ocupa y me alegra, en cualquier caso, que no lo hayas tenido que vivir. Faltaría más.

    Comparto contigo que no te guste generalizar y que lamentes que la gente sí lo haga: “como yo he visto que un colectivo de hombres al que conocí se agredía, esto sucede siempre entre hombres”, como si de la teoría de la Relatividad se tratase. Por eso yo siempre acabo mis comentarios dejando claro que hablo de experiencias personales, pero que no extrapolo esto a toda la humanidad. Que resulta que me ha sucedido multitud de veces con mujeres, sí, pero eso no significa que todas hayan de ser así, claro. En tal caso, no habría vuelto a trabajar con ellas y, actualmente, el 99% de mis colaboraciones profesionales son con mujeres. Con esto, lo digo todo.

    No obstante, mi intención era ilustrar el texto de la autora con nuevos ejemplos como el mío, pues la experiencia bien nos tiene que servir para saber cómo actuar en situaciones semejantes.

    Por cierto: a la autora, Beita, decirle que me alegro de que se haya conseguido relajar.

  21. Avatar de Olgahb herrera buenoOlgahb herrera bueno

    La vida misma.Las mujeres,ese género al que pertenecemos y que yo también sufro especialmente.Ni es por desánimo, ni por arrojar la toalla ni nada similar, pero, desgraciadamente, esa guerra ya la doy por perdida.He aprendido a vivir con la hostilidad, la envidia y las patadas de las de mi género.Probablemente quién lea esto dirá que soy una machista y se me encharán encimas las mujeres acusándome de imparcial y demagógica.Pero, entre nosotras, somos VÍBORAS,desde el punto y hora que nos miramos de arriba a abajo con cara de asco cuándo entramos en un sitio radigrafiándonos la ropa,si estamos más gordas que la últimas vez y siendo crueles con nuestro propio género.Evidentemente,si generalizamos en un 100%, seguro que erramos, pero yo lo dejo en un 90% y sálvese quién pueda.Como yo digo, mis amigas las cuento con los dedos de la mano y me sobran…bastantes.Si amigas se llaman a las bloggeras que te adulan y luego te ponen verde a tí y a otras y se cambian de chaqueta cada 2×3,entonces entramos en un mundo de “apapa y vámonos”.Yo cambio ese submundo por una retiro espiritual en el Monasterio de Silos rodeados de monjes…a ser posibles hombres.Y no precisamente por sexo,sino por la paz de la meditación y del sexo masculino.

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