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Relaciones

Cómo superar una ruptura

¿Puede que funcione más adelante? No lo sabemos ni tú, ni yo, ni nadie. Ahora mismo tu único objetivo es volver a tu estado natural.

En este blog he contado muchas historias de rupturas, de dolor, de desesperación. Para todos los gustos, desde luego. Pero la duda sigue en el aire: “¿Cómo superar una ruptura?”

Curiosamente, esta semana he recibido ocho mails con las mismas preguntas: ¿Qué hago para no sentirme mal tras haberlo dejado con mi novio? ¿Cuáles son los siguientes pasos? ¿Es normal que sienta rabia, dolor, frustración..? Todos los mails estaban escritos por mujeres, así que mi post va dirigido a ellas, en femenino. Pero es aplicable para ambos sexos. O eso creo, vamos.

No soy muy partidaria de repartir consejos universales, dado que cada relación es un mundo y cada separación, un universo. En cada uno de esos mails había una historia distinta, unos motivos diferentes, un dolor incomparable. Pero…

A lo largo de mi vida me he separado unas cuantas veces. Mi círculo de amigos también. Cada ruptura tenía sus razones: desamor, decepción, infidelidad o, peor aún, una ruptura con mucho amor de por medio. Dramitas, dramas y dramones. Para todos los gustos. Si juntara todas las lágrimas lloradas por mis desgracias amorosas, convertiría el Sahara en un pozo de barro.

En este post hablaré de lo que opinan los psicólogos al respecto (fases de desamor y estados de ánimo), responderé las preguntas más repetidas de los mails e intentaré animados, dentro de lo que pueda. Empezando por el clásico “Nadie se muere de amor, salvo Romeo y Julieta”. Pero esos dos eran jóvenes y gilipollas, así que no cuentan. Y siguiendo con “Todo es cuestión de tiempo”.

Sí, ambas frases son cojonudas y, además, muy certeras. Pero ahora mismo te acabas de separar y el mundo es una mierda. El tiempo te importa un carajo y las charlas sobre “el amor propio” y “todo pasa por algo”, también. Así que, obviando la lógica afirmación de que no todo en esta vida se basa en estar en pareja (ya sabemos que no es así), mi post de hoy es para ayudar a quién lo necesita. Puede que no os cuente nada nuevo, pero somos personas. Y lo único que podemos hacer es intentar ayudar a las demás personas.

Estos días he hablado con tres psicólogos y todos coinciden en lo mismo: para superar una ruptura, hay que pasar por varias fases. Paso por paso, una por una. Entre los tres han coincidido en muchas cosas, pero yo, para simplificar, me centraría en seis etapas a las que te vas a enfrentar durante los siguientes meses: Impacto, Negación, Dolor, Rabia (enfado), Aceptación y Reconstrucción.

En la primera fase todo se centra en el estado de shock, de incredulidad, de dolor (incluso físico). Lloras, te desesperas, no imaginas cómo seguir adelante y no sabes qué hacer a partir de ahora. Es comprensible, ha desaparecido todo (o eso crees) lo que tenías hasta ahora: la persona amada y, con ello, la rutina a la que tanto estabas acostumbrada. Durante esta etapa (que suele durar entre unas horas y unos días) te recomendaría centrarte en tres cosas: comer, dormir y pasear. Fue un consejo que me dio una amiga en su día y que me ayudó en cada una de mis separaciones. Tienes que cubrir las necesidades básicas. Si no duermes y no te alimentas, todo lo demás lo verás todavía más negro.

La segunda etapa es la de Negación: niegas asimilar que lo que ha sucedido es cierto. Muchas veces, según me comenta Tania, mi amiga psicóloga, en esta fase tendemos a no contar a nadie lo ocurrido. Nos agarramos a lo típico de “puede que no se haya acabado del todo”. Entonces, consideramos que lo más lógico es no anunciar nada, por si acaso. También es una manera de no interiorizar lo sucedido. Es normal que durante la negación te aísles y no quieras ver a nadie.

Luego viene el dolor. En este caso es diferente al dolor de la primera fase. Si el anterior estaba unido al shock, éste va más con la tristeza y la indiferencia hacia el resto de las cosas. Dice Tania que las personas que pasan por esta fase se dejan mucho: no se cuidan, comen mal, beben demasiado. Porque en realidad no les importa, la vida se ha terminado (siendo drásticos). Piensan que nunca podrán recuperarse de la ruptura.

La cuarta fase es la de Rabia. Empiezas a odiar a la persona que te ha causado el dolor: tienes ganas de insultarle, de mostrarle lo que ha perdido, de fastidiarle la vida, de gritarle y de partirle la cara de un bofetón si te lo llegas a cruzar. Es una fase muy peligrosa, según me comenta Marta, la otra especialista. Por un lado, por el dolor que puedes causar a ti mismo y a tu ex pareja. Por el otro, si se alarga demasiado, puede trasformarse en el odio hacia las relaciones. Es sano pasar por ello, pero en su medida. Yo recomendaría, sobre todo, tener a una buena amiga al lado para llamarla cada vez que te apetece llamar a tu ex y decirle todo lo que opinas al respecto. Puede que suene patético, pero es en esta fase en la que la que estamos más débiles y somos más dañinos a la vez.

La rabia da paso a la Aceptación. Empiezas a asimilar que tu relación se ha acabado y que no hay vuelta atrás. Además, que mejor que no la haya. Reflexionas, sacas conclusiones, piensas en general, no en aquella persona en particular. Ya no tienes tanta necesidad de hablar constantemente del tema y poco a poco te estás preparando para la última fase: la Reconstrucción.

La sexta y la última etapa es en la que sientes la necesidad de reorganizar tu vida, de dedicarte a las cosas de antes, de crear tu propia rutina y de seguir adelante.

Es verdad que a muchas nos da la sensación de haber pasado por las seis fases en cuestión de 24 horas. Pero no es cierto. Los primeros días tus emociones son una montaña rusa, pero todos aquellos cambios forman parte de un proceso natural. No hay que desesperarse.

Esa es la parte teórica de la que me han hablado las psicólogas. Todas aseguran que el total olvido llega entre seis meses y dos años. Dependiendo de las circunstancias y de las ganas que tengas de superarlo.

Pasamos a las preguntas que me hicisteis en los mails. Las respuestas están basadas en mi propia experiencia y lógica, además de mis observaciones de las situaciones ajenas.

¿Debería seguir viéndolo? Al fin y al cabo somos amigos…

Siento decírtelo pero (todavía) no sois amigos. Os acabáis de separar. Según mi experiencia, la mejor forma de empezar a superarlo es distanciarte. Verlo te hará sentirte confusa, crearte falsas expectativas, confundir la costumbre con el amor y echarle de menos. Es probable que seáis amigos de aquí a un tiempo, pero ahora mismo es im-po-si-ble. Y en el momento de la ruptura no eres capaz de pensar a medio-largo plazo. Piensa en el presente y en el futuro próximo. Mímate, céntrate en estar mejor, distráete con cosas y no busques excusas para volveros a ver. Piensa un momento: ¿qué pasaría si él te presentara a su nueva novia? ¿Qué sentirías? ¿Te alegrarías por él? ¿Podrías de soportarlo? Los amigos son precisamente esto. ¿Seguro que te ves capaz?

¿Y los amigos que tenemos en común? ¿Qué hacemos con ellos?

Esta claro que, tras una separación, tus amigos seguirán siendo tuyos y los suyos se quedarán con él. Pero también es muy probable que una parte de los suyos también sean importantes para ti. Incluso habrá gente “de los dos”. Pero tú no decides nada. Los amigos son los que tienen que elegir o seguir con ambos. Meterlos en medio de una ruptura es feo e inútil. Si sus amigos deciden que quieren verte, fantástico. Pero ten en cuenta dos cosas. Una, si el único tema de vuestra conversación es tu separación con él, no sois tan amigos. No te engañes: si el principal motivo por el que quieres verlos es para saber algo de su vida, aléjate. La otra cosa a tener en cuenta es que, a pesar de que habléis de otros temas, es probable que te lo mencionen. Yo, en estos caos, siempre he pedido que no me hablen de mi ex. Al menos por un tiempo.

¿Qué hago con las cosas que me recuerdan a él?

Quitarlas de tu campo visual: postales, fotos, regalos… No los tires, en unos años te hará ilusión volver a verlas. Guárdalas en una caja y ya está. No te machaques.

¿Lo borro de mis redes sociales?

Está claro que si os seguís en Facebook, Twitter, Instagram, eso no ayuda. Yo, en estos casos, desactivo sus actualizaciones en FB y Twitter y dejo de seguir a la persona por Instagram. Lógicamente, si quieres saber de él, seguirás buscándolo y enterándote de su vida. Intenta no hacerlo. No te va a ayudar en nada.

¿Y si me busco un follamigo? ¿Un novio?

Te diga lo que te diga, harás lo que te apetezca. Está claro. En mi experiencia, un nuevo novio o el clásico “con un clavo se saca otro clavo” nunca funciona. Es más, podrías dañar al nuevo clavo sin darte cuenta. Y a ti misma también. El tema de follamigos depende de ti. Si acostarte con alguien te hace sentirte bien, adelante. Sin embargo, creo que necesitas un tiempo. A muchas de mis amigas, tras separarse, les dio por follarse a todo lo que se movía. Acababan (siempre) hechas polvo. Emocionalmente hablando. Llegaban a cogerle asco a todo el género masculino y odiándose a sí mismas.

¿Debo salir de marcha y conocer a gente nueva?

Conocer la gente nueva sí. Lo de las “marchas”, según creo, es un error. Una cosa es salir a tomarse una copa con tus amigos. Otra muy distinta pillarse unas borracheras memorables. Creemos que el alcohol apaga las penas, pero en realidad es muy depresivo. Peor que una noche de borrachera (con lágrimas y sollozo incluidos) sólo es la mañana de resaca. Se pasa mal. Mejor aléjate de comas etílicos.

Rodéate de los tuyos, pásalo bien, habla con ellos y, por qué no, tómate un par de copas de vino. Pero ya está. Luego a dormir y a relajarte.

¿Es cierto eso de que “las segundas partes nunca fueron buenas?

Deja que te diga una cosa: pensar en volver con tu ex no ayuda a superar el dolor. Lo único en lo que debes pensar ahora mismo es en ti misma: en construir una nueva rutina, en volver a tus aficiones de siempre (si las has abandonado por alguna razón), en estar mejor y en volver, cuanto antes a tu estado natural: tú, como individuo. Lo demás, se verá con el tiempo. Así como lo mencioné al principio del post, hay miles de motivos por las que una pareja se separa. Algunos de ellos son lo suficientemente gordos como para no pensar en la reconciliación, otras no tanto. Pero si la ruptura ha tenido lugar, es que había algo que no funcionaba. ¿Puede que funcione más adelante? No lo sabemos ni tú, ni yo, ni nadie. Ahora mismo tu único objetivo es volver a tu estado natural. Luego ya habrá tiempo para reflexiones y de darle vueltas al asunto. Siendo objetiva. Ahora no, desde luego.

Conclusión: todo tiene su proceso, te guste o no. Y, para finalizar el post, resumo las cosas en las que deberías centrarte y cosas que tendrías que evitar:

Cosas que sí hacer:

- Comer, dormir y pasear
- Ver a tus amigos
- Distanciarte un tiempo.
- Guardar las cosas que te recuerdan a él
- Dejar de seguirlo en las redes sociales
- Volver a crear una rutina. TU rutina
- Recuperar una afición o hacer algo nuevo
- Evitar los diálogos internos sobre él
- Leer
- Conocer gente nueva
- Sonreír (difícil pero muy efectivo y contagioso).

Cosas que no:

- Pensar en una reconciliación (todavía no, ¿eh?)
- Salir a emborracharte
- Buscar un sustituto
- Empezar a contactar con los ex (aparte de inútil, es demasiado evidente)
- Hacer publicaciones en tus redes sociales teniéndolo en cuenta (tanto para machacarlo, como para mostrarle lo genial que te va). No deja de ser una dependencia emocional
- Contactar con sus amigos o vuestros amigos en común para poder espiar su vida. Déjales hacer su elección
- Decir “de perdidos al río” y joder el resto de las cosas de las que formas parte: dejar de trabajar, fumar como una camionera o marchar a la India sin un duro
- Quedarte encerrada en casa
- No hablar con nadie.

Eso es todo. Desde luego, todo es cuestión de tiempo, pero si haces las cosas, hazlas bien. Hay demasiada inmadura suelta en el mundo. Tú no vas a ser una de ellas, ¿verdad?

Y vosotros, ¿qué aconsejaríais?

¿TE GUSTA?  

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18 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“Si haces las cosas, hazlas bien.”

18 COMENTARIOS

  1. Avatar de LlysDonLlysDon

    Me ha encantado esta guía tan bien organizada y realista. Añadiría algo y es que huir del dolor sólo hara que vuelva con más fuerza y de formas extrañas. Conectar con el sentimiebto que nos embarga hace que podamos seguir adelante con mas fluidez que si tratamos de distraernos demasiado pronto. Si sabes sufrir, sufrirás menos. La vida sigue, en elgun momento llegas a esa conclusión.

  2. EspoirEspoir

    Muy buenos consejos.

    Yo añadiría la necesidad de disciplina y voluntad. Me explico. Soy básicamente un ser procrastinador y autoindulgente, cosa que ha hecho que, en general, las cosas me vayan bastante mal en la vida. Nadie me inculcó disciplina (eran los años de reacción a cualquier viso de autoritarismo en lo que respecta a la pedagogía) ni he sido lo suficientemente rigurosa conmigo misma para autoimplementármela. Y así, entre lamentos y victimismos, he ido tirando del carro; hasta que me encontré en el brete, en El Fin, en medio de la desaparición de unos días que parecían destinados a cambiar mi vida: me pegué un batacazo bestial por un amor no del todo correspondido, que son los peores del mundo.

    Y ahí me di cuenta, tras unos cuantos meses de angustia y algo bastante parecido a la desesperación total, que o me ponía firme o no saldría viva de ello, y no es (del todo) una exageración. Empecé por borrar sus números y sus contactos, y tiré facturas telefónicas y taché agendas para no tenerlos a mano. Y me prohibí hablar más de él y pasar por su calle y pensar en lo que había sido, lo que había pasado o en su nueva vida. Y me obligué a no contestarle cuando me escribía o me llamaba, e hice un paquete y le envié sus regalos de vuelta a su casa, y me sugestioné a mi misma diciéndome que no podía querer a alguien que me hacía tanto daño, y di, en resumen, un vuelco general a mi vida con el objetivo de borrar al máximo su presencia. Me proporcioné una amputación y dolió más o menos igual, pero funcionó.

    No siempre es necesario actuar tan drásticamente, de hecho no he afrontado nunca más una ruptura con una actitud tan, digamos, profesional. Es más, qué más daría yo por tener esa firmeza para mi día a día: trabajaría más y mejor, y no tendría sobrepeso ni se me acumularía la ropa por planchar. Pero supongo que mi mente detectó un serio riesgo vital (perdí 20 quilos en menos de un año a base de vómitos espontáneos que ningún medicamento podía controlar) y me dotó de un mecanismo de urgencia para superar una situación bastante parecida al envenenamiento masivo. Y el mecanismo consistía en proponerte que aunque tengas que robar o matar nunca más volverás a sentirte así, y luchar cada día contra esa pulsión de lamentarte o hacerte la encontradiza como si fueras un alcohólico anónimo.

    1. Alena KHAlena KH Autor

      Pues a mí me parece admirable lo que hiciste. Sobre todo porque supiste detectar que, por tu forma de ser o por las circunstancias concretas, no podías superarlo de una manera más… “pacífica” (y fíjate que lo pongo entre las paréntesis.)

      A veces lo mejor es esto: amputar y que se vaya cicatrizando. Y ya está.

      Sí es cierto que si coges la costumbre de actuar así SIEMPRE, terminas sin sacar las reflexiones de tus relaciones, olvidándolas por completo y creando un ejército de enemigos, jajaja.

      Pero una vez puntual me parece hasta heroico. Poca gente es capaz de hacerlo. Nos va el drama.

    1. Alena KHAlena KH Autor

      El tema de las fases, como lo comentaba en el post, es una cosa aproximada. Existen mugas más, pero, acortándolas, esas son las principales.

      Es curioso, porque fui muy escéptica hablando con las psicólogas, peor luego, aplicándolo a mis separaciones anteriores, no pude quitarles la razón. La mayoría de las rupturas (generalizando, ya ves) son eso. Luego ya, cada uno con sus historias y desviaciones.

  3. Cansada De

    Hola a todos. Yo he pasado tb por varias duelos (que no sólo rupturas), pero digamos que dos rupturas han sido bastante dramáticas y me llevaron a hacer terapia.

    Estoy de acuerdo con Alena en todos los consejos y lo que puedo asegurar es QUE SE SALE. Las tragedias las dejamos para las obras de teatro, pq tb el cine ha hecho mucho daño con el rollo del amor sufrido, aguantar carros y carretas y bla bla bla. Se sale si tú quieres recuperarte, y eso, os lo digo por experiencia, sólo lo vas a conseguir TU MISMA. Podrás tener ayuda de psicólogos, medicación, amigos, lecturas, pero la recuperación no la va a hacer nadie por ti. Yo me he cansado de escuchar, aconsejar, acompañar y ayudar a gente que no quiere recuperarse en el fondo. Es como cualquier adicción, si no quieres dejarlo, no lo vas a conseguir.

    Por otra parte, respecto a la etapa de pensar que tal vez podaís volver, dejadme deciros que al menos, EN MI EXPERIENCIA, nunca un hombre que ha decidido dejarme ha querido volver. Creo que los hombres, en general, cuando tienen claro dar este paso, es definitivo…. o bien es q se les ha cruzado otra persona y luego no les sale bien, eso ya es decisión tuya si quieres perdonar eso (aunque creo que a la larga volverán a hacerlo otra vez).

    Yo os doy muuucho ánimo pq yo he podido conseguirlo, y la 2ª vez me recuperé en menos de 6 meses (claro que no fue una relación tan importante y duradera como la primera vez). La cuestión es que hay q pasarlo, con todo lo malo que ello conlleva, no hay q tenerle miedo al dolor, cuando lo enfrentas tb te haces fuerte pq te das cuenta q eres capaz de lidiar con ello.

    De verdad que si yo he podido superarlo todo el mundo puede. Mucho ánimo y buscad ayuda si no sois capaces de hacerlo solas.

  4. CristinaCristina

    Jajaaaaa
    Yo creo que otra de las fases es comportarse como una inmadura
    Si o si .
    El post es estupendo Alena, pero cuando tienes el corazón estrujado sólo te faltaba tener una lista de cosas que NO hacer , cuando lo único que quieres hacer es recuperarle .
    Así que digan lo que digan los psicólogos , la vida es una mierda cuando eso ocurre y tu te comportas a juego .
    Ponerte guapísima , llorar , volver a pintarte , salir , entrar , llorar , acostarte con todos los clavos que te encuentras , descubrir que no sacan a ” ese ” oír vuestra música y descubrir al fin que las lágrimas tienen fin y que los ojos se te han puesto súper verdes de tanto llorar y te apetece estrenarlos otra vez .
    Y mucho , mucho más tarde volver a sonreír de verdad .
    La inmadurez no es posible evitarla

  5. Paloma

    Cuánta razón Alena.
    Las rupturas tienen sus fases y sus momentos, y tenemos que pasarlas y tener la cabeza fría para no ser unas “niñatas” inmaduras que sólo quieren recuperar al hombre/mujer perdido/a y centran su vida en eso.
    He pasado por muchas rupturas, algunas más profundas que otras, y los consejos que das (aparte de recurrir a los tópicos típicos y frases hechas para autoconvencerte de que estás mejor sola que con él) son totalmente acertados para superar la relación, y añadiría una: no ponerte chándal ni ir en pijama por casa! Vístete, píntate un poco y te verás mucho mejor, te sentirás más animada y no te verás sólo los ojos rojos y de sapo de tanto llorar, descubrirás que sigue habiendo una mujer guapa y sexy tras todo ese dolor.

    Y por supuesto me quedo con lo que has comentado de la 4ª fase. En este sentido, es por propia experiencia pero por ser la nueva novia y aguantar a “la ex ‘loca’ que te odia y te considera el demonio con patas por empezar una relación con su ex y haber conseguido que dure”. Créeme si no se supera esta fase no sólo se hace daño una misma sino a todos los que tienes a tu alrededor y a tu ex, y si es lo que más has querido, ¿no le deseas lo mejor aunque no sea contigo?

    1. Alena KHAlena KH Autor

      Paloma, con tu comentario me he dado cuenta de que se me olvidó lo de “ponerte mona”:) Mi madre siempre me decía: cuando menos te apetece arreglarte, es cuando más obligada estás a hacerlo. Y, cuando me encontraba en esta situación, me levantaba (cagándome en todo, por supuestísimo), me levantaba, escogía el conjunto y a la calle.

      Y, sinceramente, no hay nada peor que, además de estar hecha polvo, verte fea. Ya sabes: cuanto más bajos los ánimos, más alto los tacones. Cuanto más negra el alma, más rojos los labios :)

  6. Avatar de CastarpasCastarpas

    Estoy de acuerdo con no tenerle miedo al dolor, que leí por ahí arriba. También me parece complejo el tema de las redes sociales. Yo ya llegué a plantearme no agregar a mi pareja, porque aporta poco a tu vida en las redes (ya que nuestra vida real supera a la virtual con creces) y en cambio lo complica todo mucho en las rupturas. La vida virtual al fin y al cabo también sigue siendo parte de tu vida, y también la trastoca.
    Me gustaría que algún día escribieras sobre cómo se tiene que comportar la persona que toma la decisión de romper. Al menos para no joderle la vida más de la cuenta a la expareja. Está el tema de tratar de ser su principal apoyo cuando sabes que eres quien le ha “arruinado la vida”, confundir sentimientos y pensar en darle una segunda oportunidad a la relación sabiendo que terminará saliendo mal y hacerle pasar por segunda vez por otra ruptura, etc.
    Tengo también otra duda. ¿por qué a veces alargamos la fase de dolor como si no quisiéramos salir de ahí o nos sintiéramos cómodos? Porque una cosa es no tenerle miedo y otra abrazarle al dolor como si fuera nuestra mejor amigo.

  7. Avatar de Si tú supieras...

    Hola Alena :)
    Hace un tiempo que te sigo en twiter y hoy me he decidido a leer esta maravilla, no he podido parar, acababa uno y empezada otro post. Estoy pasando una situación un tanto delicada, y me he encontrado reflejada en lo que escribes, me has sacado unas sonrisas de esas de no estoy sola, saben como me siento, y me has recargado la fuerza que sin querer voy perdiendo. Solo quería darte las gracias por lo que haces y animarte a que nunca dejes de hacerlo, porque consigues que personas como yo nos sintamos un poco mejor y vemos un poco de luz al final, nos das el empujoncito para seguir caminando.
    Muchas gracias Alena, eres una grande.

  8. Avatar de RueAmelieanonymous

    En mi caso llevo un año procrastinando la ruptura. Por un motivo u otro (primero saltaron sus adicciones y decidí que no era el mejor momento para dejarle, luego se convirtió en depresión, ansiedad en el trabajo, falta de amigos por su parte…). En fin, no sé ni cómo ni cuándo dejarle.
    A efectos prácticos, ¿qué se hace cuándo se rompe? ¿Qué pasa esa primera noche? ¿Me voy de casa y lo dejo solo con su depresión y sus intentos de? ¿Lo mando a casa de sus padres? ¿Dormimos bajo el mismo techo pero separados (lo que me da miedo por ciertas reacciones…)?
    Este tema da de sí y nadie habla de ello, ¿¿qué se suele hacer??

  9. Avatar de MaribethMaribeth

    Hola Alena,

    Me ha gustado mucho leer este articulo. Siento que se me superpusieron la etapa de dolor con la de rabia y que estoy atrapada, fragil y dañina. Quisiera dejar de desearle tanto mal, pero no puedo, no puedo evitar intentar lastimarlo con palabras, sentir que es una basura que se merece agonizar en horribles sufrimientos el resto de su existencia, pero al mismo tiempo siento lastima por él y me da miedo de hacerle daño, pobrecillo. Es dificil de explicar pero muy desagradable, destructivo. Hace como 5 o 6 semanas que terminamos y aun vivimos bajo el mismo techo osea que tengo que verle la cara todas las mañanas y todas las noches… en fin, cuando no se va a dormir “por ahi”. Me voy en una semana, espero que asi podré pasar a la etapa siguiente. Al menos leer que hay otras etapas después de estas me devuelve la esperanza, asi que gracias por eso.

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