Sociedad

Bla, Bla, Bla

Hay una larga lista de las cosas que pueden llegar a molestarme a lo largo de mi maravillosa vida, pero tan sólo tres de ellas me sacan especialmente de quicio: pasar calor, el olor a coco y gente que no se responsabiliza de sus palabras. Es decir, si me odiáis a muerte, encerradme en una [...]

Hay una larga lista de las cosas que pueden llegar a molestarme a lo largo de mi maravillosa vida, pero tan sólo tres de ellas me sacan especialmente de quicio: pasar calor, el olor a coco y gente que no se responsabiliza de sus palabras. Es decir, si me odiáis a muerte, encerradme en una habitación con la calefacción a tope, un ambientador de coco y un político. Una manera muy fácil de deshacerse de mí.

También odio a horchata, pero no la tomo y listo. En cambio los bocazas despiertan en mí esas ganas rusas de crujir los cuellos.

En Rusia hay un dicho: “La palabra no es un pájaro, cuando salta- ya no la coges”. No puedo estar más de acuerdo. Y, como todo en este mundo tan variopinto, hay gente de todos tipos:  la que piensa, luego habla; la que habla y después piensa: “¿qué coño he dicho?”; la que piensa, luego habla y en un rato vuelve a pensar, a pesar de que sea tarde; y la que habla, pero no piensa: ni antes, ni después. Y éstos son los más peligrosos. Porque donde no hay el movimiento de neuronas y algo de respeto a conjunto, puede haber daño. Mucho daño.

Las palabras han perdido el valor. No sé en qué momento ha sucedido, pero ya es un hecho. Entre los spots publicitarios que nos prometen una piel diez años más joven, el gobierno que suelta barbaridades por la boca, las parejas que se insultan, los amigos que ponen a parir a los demás amigos, los novios que juran estar juntos hasta que la muerte los separe y demás palabreo fácil e insignificante, hemos perdido cualquier creencia en lo que sale por la boca de la mayoría de los humanos.

Os voy a dar los casos más frecuentes de los “bla bla blas” más absurdos y, ¿por qué no?, los más dañinos.

  •  “Te quiero, te adoro, te compro un loro” 

¡Hay que ver la facilidad con la que nos declaramos! Un “te quiero” es el nuevo “hola, lo estamos pasando muy bien”, y un “me gustas” es el sustituto moderno de “qué curioso eres”.

Entre los “te quiero” en la segunda cita que se transforman en un saludo y una despedida: “Hola, mi vida (¿perdon?). ¿Cómo estás hoy? ¿Bien? Te llamo luego (otra frase estrella), te quiero.”; los “te voy a echar de menos” (ya me explicaréis cómo puedes llegar a saber si es cierto o no) y los “nunca me he sentido así con nadie”, me entran ganas de tapar miles de bocas con un precinto con olor a coco. Para siempre.

¿En serio no os dais cuenta que cuanto más desgastáis una expresión, menos valor tendrá en vuestro futuro? ¿Cómo queréis amar verdaderamente a alguien, si llegáis a querer “para siempre” y “como nunca” a la mitad de la población humana? No sé dónde os cabe tanto amor, pero me estoy volviendo diabética. Y desde que tengo Instagram, más.

  • “Eres un imbécil” (y sus múltiples variantes) 

Me “fascinan” los calentones. Repartimos los insultos entre los más queridos, cual caramelos en los Reyes. Luego lo arreglamos con un “lo siento, lo he dicho sin pensar” y andando. Así de fácil, así de sencillo.

Yo me pregunto: si lo sientes tras haberlo dicho, ¿qué sentías cuando te salía semejante peste por la boca? Quizás el problema viene de que el “te quiero” que se había caducado unos minutos antes tampoco tenía ningún tipo de valor. Es prácticamente imposible amar a un verdadero hijo de puta. Y si lo haces… esto ya es otra historia

  • Mañana te llamo sin falta (Te NADA mañana)

¡Con lo poco que cuesta pronunciar un “intentaré llamarte mañana” y no hacer esperar a nadie!

De acuerdo, llevamos un ritmo de vida frenético, las circunstancias varían según está pasando el día, pero oye, si tienes problemas con la memoria, una de dos: apúntalo a una agenda y no añades el “sin falta”. Y si la persona no te interesa, no digas nada. Por cosas como éstas te restan puntos con lo sencillo que es sumarlos. Cállate y llama por sorpresa.

Por cierto, la reputación es muy frágil y el pueblo es muy sabio: “Más ruido hace un arbol que cae que un bosque que crece”. Así que, revisa tus árboles. Uno por uno.

  • “Ahora lo hago”

“Ahora” es un adverbio con más capacidad temporal que conozco. Su inmediatez es directamente proporcional a las ganas de realizar la tarea solicitada. Si lavar los platos no es de tu agrado, lo vas a hacer (o no) tras cuatro capítulos de “True Blood”. De ahí los enfados. Y donde digo “platos”, digo “cualquier tarea doméstica”, llamada a un familiar, o un simple favor de poca importancia:

- Cariño,¿ puedes bajar esta caja, por favor? Pesa mucho.

- Ahora lo hago.

Quince minutos y un grito después:

- ¿Qué haces, loca? ¿Para qué narices la tocas? Ves, ¡te has hecho daño! Si te lo he dicho: ahora lo hago.

Ya, claro.

  • “Os lo digo de verdad” en la blogósfera 

Acompañados de “me encanta esta falda”, “me vuelve loca este champú” y “el concierto de Russian Red es uno de los mejores que he visto últimamente”.

Anda ya. Os juro que estoy hasta los huevos de escuchar toooooodas las opiniones estrictamente positivas y obligatoriamente vendidas por la red. ¿Cobras por lo que haces? Me parece cojonudo. Si el producto te encanta y encima ganas dinero promocionándolo, eres un afortunado. Si lo haces por hacer, hazlo. Pero jamás lo vendas como tu propio gusto, porque además de ser un corrupto, estás faltando el respeto a tus lectores y vas a perder la credibilidad a largo plazo. Que a mí me da igual. Es un consejo. Gratuito además.

¿Sabéis por qué se ha perdido el precio de la palabra en el mundo bloguíl? Os doy un ejemplo. Otro día publiqué un tweet, de los míos, de los cansinos: “¿Por qué es peor una puta por vender su cuerpo y no una blogger por vender su opinión? Yo siempre me lo he preguntado. ¿Tú no?” y recibo la repuesta de una de vosotras: “Vaya comparación hija mía. Una cosa son las palabras y otra tu cuerpo…”

¿De veras?

  • “Carmen Lomana es una imbécil y Mario Vaquerizo- un idiota” 

Esto sí que me puede. Estoy o no de acuerdo- es una cosa, pero lo que tendrías que tener son los huevos para defenderlo in situ. Resulta que coincides con Carmen en una fiesta de estas “chachis” y te haces una foto con ella para tu Instagram: “Con la mujer más maja y maravillosa de España”. O coincides con Mario en un bar y vas corriendo por un autógrafo.

En Twitter todos somos muy sueltos, nos encanta insultar: rajando se entiende la gente. Nos hacemos con miles de fans por ser tan polémicos folloneros, y cuando llega el momento de defender lo dicho… ¡sorpresa! Amnesia temporal se apodera de nosotros y da paso a una sonrisa “sincera” y una admiración absoluta.

Pues no, así no funcionan las cosas. Todos solemos equivocarnos, pero de la misma forma  que te veas con derecho de abrir la boca detrás de una pantalla, sé valiente para reconocer el error y, sobre todo, comunicarlo a tus seguidores. No hay nada más honrado que saber admitir un error públicamente.

  • “Esto no lo sabe nadie” 

A ver, quizás en un momento dado todavía no se lo habías dicho a nadie, pero una mañana cualquiera has cambiado de opinión y se lo contaste a todo Dios. Me parece fantástico. Pero acuérdate de que tu mejor amigo ha recibido una señal de estar callado y, quizás, le harás vivir una situación extremadamente incómoda, en la que vuestro amigo en común hablará del tema en su presencia. El único que tiene todas las de perder eres tú.

La lista podría ser interminable. El “blablableo” es el nuevo must. No sabemos distinguir cuáles son las cosas que se hablan y cuáles quedan mejor en tus adentros. Nos guiamos por el egoísmo y la necesidad de ganar la atención de los demás a base de palabreo fácil del que no nos sentimos responsables. Hablamos demasiado de ser “políticamente correctos” en un país con la poilítica bien coja, y no defendemos a los inocentes para no mancharnos con la mierda de los demás. Porque no nos conviene. Y cuando más vale callarse para no esperanzar a alguien o, simplemente, para no hacer más daño de lo inevitable, separamos los labios y regalamos un fluido “milagroso”.

¿Donde se ha quedado esto de “unus pro omnibus, omnes pro uno”? ¿Por qué nos volvemos mudos ante una injusticia y nos quedamos afónicos subastando nuestros propios intereses?

Me recuerda un poco aquel cuento de niños, en el que un chico gritaba “¡Viene un lobo!” .Era mentira, lo hacía para llamar la atención de su abuela. Cuando el lobo apareció, la abuela se quedó en casa.

Cometemos errores. Todos. Sin excepciones. Algunos sacamos conclusiones. Otros no. Cotilleamos sin pensar sobre las consecuencias, mentimos como unas bellacas, intentamos pasar por “interesantes” soltando cualquier chorrada, perdemos respeto a las palabras importantes y no nos responsabilizamos de las que arrancamos por esa boca (teclados). Si nos quitan la credibilidad verbal, ¿qué nos queda?

¿Cuáles son vuestros “blablablas” favoritos? ¿Creéis que confundimos los momentos de callar con los de hablar?

www.intersexciones.com

¿TE GUSTA?  

+0 -0

Hablar  Mentiras  Palabras  Superficialidad  

53 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

53 COMENTARIOS

  1. X

    Hombre, a mí lo que más me jode es lo del puto Twitter. La gente (mediocre) tiene muchos cojones detrás de una pantallita, pero cara a cara es otra cosa. Twitter ha pasado de ser una red social para decir “estoy cagando” a una red social para competir a ver quién es el más malote y quién la suelta más gorda contra el famoso de turno. Eso sí, los famosos guays como cantantes de grupos indies o showmen/humoristas españoles son intocables. Lo que se lleva es poner a la Carbonero de chupapollas para arriba, hacer chistes del Bisbal, Dani Martín, el muerto de turno, Bieber… En fin, creo que se coge la idea. Ah, y decir que estamos agilipollados con el fútbol. Eso sí, no digas tú que ellos están agilipollados con el Twitter (al que dedican 8 veces más tiempo al día que tú al fútbol) porque te cae el unfollow y algo más. Qué sensación de poder y de llenado de vida vacía debe darles el decir esas cosas.

    A muchos me gustaría encontrármelos cara a cara en un callejón, a ver quién era entonces el malote.

    ¡Que estoy muy loco! JAJAJA

  2. Anonymous

    Comparto todo lo que dices en este post, considero que las palabras han perdido todo su valor, o si no todo, al menos sí gran parte de él.
    Con respecto a los blogs, añadiría algo más, la palabra “especial” parece ser que todo es “especial”. ¿Acaso todas las prendas que tienes en tu armario son “especiales”? o mejor dicho, ¿Todo lo nuevo que llega a la tienda de turno y que luego pasa a tus manos es especial? ¡Pues que suerte chica!
    Parece ser que una palabra tan bonita como especial, también se devalúa con el paso del tiempo. ¡Una pena!
    Un saludo.
    Patricia

  3. Libertad

    En primer lugar, decirte que me has hecho hacer la croqueta de la risa con algunas partes de este escrito, estoy básicamente de acuerdo con todo (sobre todo con lo de los bloggers; precisamente ayer escribí en mi recién re-descubierto rincón de IFB un bonito sermón no muy largo sobre el venderse, lo que las marcas quieren y por qué me resulta un poco insulsa la fashionblogosfera actual, mmm… y sí, como Patricia dice, la palabra 'especial' también se devalúa… además, será por adjetivos (si es que hay que leer más, ay).

    Luego de blablablas que nos dan rabia, me sumo a X con lo de twitter. Eh, que conste, yo me quejo de lo agilipollados que estamos, pero al menos hago algo por intentar cambiar las cosas más allá que estar frente al ordenador o el móvil… supongo que si todos los que se quejan vía TT hicieran algo más, las cosas cambiarían (al menos más rápido…); pero en fin, no me quiero meter mucho aquí que me pongo cual león de la Metro a rugir.

    Tampoco soporto los blablablas de gente que se queja pero no hace nada por cambiar … 'Mi trabajo es una mierda', pero en lugar de luchar por cambiar éso, me quedo sentado sin hacer nada… y oye, es una posición respetable pero NO TE QUEJES MÁS, COÑO (uy, ¿se puede decir coño aquí? supongo que sí XD)… quéjate si intentas mover el culo y no te salen bien las cosas; escuchar quejas de gente que no pone empeño en nada me saca de quicio.

    Pero mi blablablá más odiado desde siempre es el favorito de mi familia en eventos… 'Y tú, ¿para cuándo vas a….? + casarte/echarte novio formal/tener un crío/dejar de vestir así/hacer el pino/introduzcaquisufrasecojonera. A ver, tita Luisa, que hace 3 años que nos nos vemos y en ves de decirme 'Hola, Libertad, bonita, ¡cuánto tiempo! ¿Cómo estás?' me sueltas un 'Y tú, qué… ¿para cuándo te echas un novio decente?. Para tu funeral, no te jode. Pero claro, te callas y te muerdes el labio y sonríes porque son 'cosas de familia'… y no quieres que tu abuela se lleve un disgusto.

    Pos nada, me he desfogado a gusto, menudo tocho te dejo!

  4. Espoir

    Es muy fácil, hablamos para oírnos. Y cuanto más aforística y sinsentido sea la frase con que cerramos el monólogo, más nos gustamos. Es la sociedad de “si no comunicas no eres nadie” llevado al tema personal y a todos los ámbitos de la vida. Lamento decir que los periodistas, reconvertidos en asesores de comunicación, tenemos bastante que ver con ello.

    Alena, supongo que sabes que esta hermosa ¡Ehpaña! en que vivimos es el paraíso de la opinión no fundamentada. Sólo hace falta poner la radio una mañana cualquiera: hoy Rahola opina sobre ETA, mañana sobre cómo hacer huevos fritos con chorizo y pasado sobre la crisis. Por decir algo y malhablar de alguien :) Es un hecho que en ningún país de occidente gusta tanto el género periodístico de la tertulia como aquí. En Francia, por no ir más lejos, los programas de opinión más seguidos son los que hacen gente con opinión contrastada. Es decir, si toca hablar de la crisis, sacan un economista. Si toca hablar de huevos fritos, un cocinero. Pero ni los cocineros hablan de la prima de riesgo ni los economistas de la cesta de la compra.

    Supongo que también tiene algo que ver la reputada espontaneidad de los pueblos latinos; en Italia también tela lo que hablan, sólo hace falta colocarse estratégicamente en una barra de bar y esperar que se te ponga al lado la camisa blanca correspondiente.

    En lo que respecta a lo personal, a mí me parece muy bien que la gente hable: yo me puedo limitar a reír por dentro, en general soy bastante tolerante con la tontería ajena. Por inversión de futuro más que nada; es una forma relativamente segura de asegurarte cierta tolerancia cuando, por lo que sea, la tontería te asalte a ti.

    En el plano público sí me desquicia más lo que dices, sobre todo cuando hablamos de política. Pero te digo una cosa: la mayoría de la gente simplemente no entendería un discurso que vaya más allá del eslógan y del aforismo. Ya sea por analfabetismo funcional o porque nadie tiene tiempo (o ganas) de prestar atención al sentido profundo de las palabras.

    En general, y cierro con uno de esos aforismos tan pirotécnicos, se dice que uno es dueño de sus silencios y esclavo de las palabras dichas. A mí no me cuesta nada soltar un “de eso no opino porque no entiendo”; el resto del mundo es perfectamente dueño de ser esclavo de lo que le dé la gana o hacer el ridículo.

    Hace unos días comenté, cosa que me llevó a un arduo debate con otros comentaristas, que tiendo, de hecho me obligo, a no opinar sobre la vida privada de la gente. Intento abstraerme, y incidir en que cada uno vive las cosas como puede, y que difícilmente nos podemos pronunciar sobre una vivencia de la que sólo sabemos unos detalles probablemente distorsionados por alguien que persigue presentarse como un santo/a a quien el partenaire ha puteado de lo lindo. Lo propongo como una manera de comenzar a no hablar para no decir nada.

    Y respecto a los “te quiero” en serie… Ay amiga, ciertamente están muy devaluados. De hecho ya no significan nada. De hecho siempre los he soltado por compromiso y presionada por “te quiero” previos que siempre he juzgado precipitados e insulsos. Mi amor se expresa de una manera menos melodramática y más misteriosa. Pocos, muy pocos, saben cómo… Porque yo vivo de hablar y escribir, y precisamente por eso sí se muy bien cuánto pesa cada palabra.

  5. Almoraima

    Mi blablabla “favorito” es ¡Quedamos!
    Yo soy de las que me dicen eso y al día siguiente llamo para confirmar la cita. Y te digo, por experiencia, que es un blablabla en el 90% de las ocasiones.
    Estoy de acuerdo con todo lo que dices (hoy sí). Yo creo que el principal problema que tenemos es que además de hablar, juzgamos. Eso es lo peligroso. Yo soy consciente de pecar de esa terrible falta, intento remediarlo, pero me quedo en un “si no lo juzgo reviento” moderado lo más posible por mi educación.
    Por cierto…la foto que has puesto para ilustrar el post es buenísima.
    Me he quedado mirándola un buen rato y me he inventado una historia “yo mismamente”. ¡Qué trío, por Dios!

  6. monsieur le six

    En Twitter todos somos muy sueltos, nos encanta insultar: rajando se entiende la gente. Nos hacemos con miles de fans por ser tan polémicos folloneros, y cuando llega el momento de defender lo dicho… ¡sorpresa! Amnesia temporal se apodera de nosotros y da paso a una sonrisa “sincera” y una admiracion absoluta.

    Pues no, así no funcionan las cosas. Todos solemos equivocarnos, pero de la misma forma que te veas con derecho de abrir la boca detrás de una pantalla, sé valiente para reconocer el error y, sobre todo, comunicarlo a tus seguidores. No hay nada más honrado que saber admitir un error públicamente.

    No es por ánimo de molestar, pero este trozo me ha recordado un artículo bastante reciente de este mismo blog. Iba sobre las bloggeras que hablaban de moda, si no recuerdo mal. No voy a extenderme más porque ya se discutió bastante allá, simplemente decir que, por lo visto, algunas señalan la paja en el ojo ajeno pero no la ven en el propio.

    1. INTERSEXCIONES

      Acabo de repasar el último post sobre los bloggers y no le veo el qué:)

      Sí es cierto que algunos de los posts pueden parecer. menciono mucho a los bloggers porque forma una parte importante en mi vida. Hablaría de otro campo, entre los periodistas hay sus pecadores, no lo dudo. De hecho, Espoir lo afirma.

      Pero yo desconozco ese campo.

      ¿Lo de la paja en el ojo ajeno me lo tengo que tomar personal? Supongo que como todos. Aquí no se salva nadie.

    2. monsieur le six

      Exacto, aquí no se salva nadie. Nadie es perfecto, yo tampoco. Pero igualmente resulta extraño ver que critiques algo en lo que tú misma caíste (al menos en mi opinión, puedo estar equivocado).

      Me refiero a este artículo, supongo que lo recuerdas: http://intersexciones.blogspot.com.es/2012/05/por-que-las-bloggers-de-moda-son-tan.html

      Mi opinión ya la expresé ampliamente en los comentarios de entonces, y tú ya contestaste, supongo que no vale la pena profundizar más; bastante largo fue el diálogo de entonces. Simplemente es que me ha llamado la atención que ahora tengas tanta vista para detectar en los demás un error que entonces no quisiste reconocer (siempre en mi opinión, insisto, puede haber quien piense de otra manera).

    3. INTERSEXCIONES

      Si no te ha quedado claro (o, como de costumbre: si no me había expresado lo suficientemente bien para resolver tus dudas), si quieres, seguimos en aquel mismo post.

      Yo sigo con la opinión de que hay mucha gente en este mundo que no vale un duro haciendo lo que hace. Igual que puedes llegar a pensar lo mismo, refiriéndote a mí. Pero yo lo seguiré pensando de Fulanito, Fulanito de Juanito, y Juanito de mí.

      Y cada uno lo expresaremos en nuestras propias bitácoras.

      De eso va la blogósfera.

    4. monsieur le six

      No, gracias, ya me cansé en su momento. El hecho de que sigas viendo sólo dos posibilidades (que “no me quedó claro” o que “no te expresaste bien”) habla por sí mismo.

      No pasa nada, a veces las personas discrepan sin llegar a un punto de encuentro. Es algo natural, no hay que empecinarse en discutir por discutir. Simplemente quería hacer ese apunte, porque me ha llamado la atención la relación con aquella discusión. Sin más.

  7. ysugamo

    Te siento extremedamente molesta y enfadada con este tema, no me ha gustado tu “tono”… no te quito la razón pero te matizaría muchas cosas… para generalizar en mis matices, dado que no voy a escribir un post dentro de tu post, te diré que yo soy una persona extremadamente positiva. Lo he pasado “como el culo” hasta los 30… edad en la que decidí que ya bastaba… tampoco me voy a extender con mi historia. Lo que quiero concretar es que yo soy feliz y por ello posiblemente resulte muy “happy” “rosa” y “empalagosa” pero en la blogosfera y en todas partes… Si quieres que te sea sincera, tal vez te harte tanto bla, bla, bla pero muchas expresiones “hechas” son formas de hablar, de expresar… creo que tú te estás agarrando literalmente hablando a cada letra y no es así como hay que tomarlo. Extremos no, por favor… Tampoco yo soporto a la gente que critica de continuo o emite unos tweets negrísimos, ¿por qué entre tus bla, bla, blas no hay expresiones más negativas?

    Un beso,
    Nerea

    1. INTERSEXCIONES

      Homnbre, Nerea.

      Puntualicemos: uno, no hay que ser muy negativa para sentirse molesta con según qué cosas. Y un poco de humor nunca sobra. El mío es un poco más ácido, así que, quizás, no combina con la extrema dulzura:)

      ¿Por qué no hay expresiones más negativas? Porque la negatrividad es relativa, como todo. Lo que para ti es molesto para mí no, y al revés.

      Tan sólo he propuesto algunos ejemplos más cotidianos. Si me pongo a hablar de todos los “blablablas” existentes, escribiría un libro:)

      P.S: No me sientas extremadamente enfadada. Si todo lo que escribo me enfadara con esa intensidad, ya tendría que cerrar el chiringuito xD

    2. Zyli

      muchas expresiones “hechas” son formas de hablar…

      Lo anterior me alucina; con todo respeto pero, ¿cómo puede convertirse un te quiero en un a forma de hablar? No es lo mismo que decir Buenas tardes, que por costumbre de hace siglos es una forma de educación, pero porque tienes que andar diciendole a todo el mundo que lo quieres.

      Decir “quedamos pronto” ¿También es una forma de hablar? A mi más que una forma de hablar me parece un insulto al tiempo de los demás, sino quieres quedar, entonces no lo digas y mucho menos lo tomes como costumbre.

      Otra que me cabrea y por lo visto también es costumbre es “ahora”, para mi ahora es ahora, y si sé que no lo puedo hacer en ese momento entonces digo en cuanto tiempo aproximadamente podría estar resolviendo el asunto, pero no engaño diciendo que ahorita, no'más para que dejen de molestarme.

      Obviamente también es una opinión personal el pensar que no se deben usar estas y muchas otras frases como “forma de hablar”.

    3. ysugamo

      Creo que estáis siendo “escrupulosamente puntillosas”, entiendo lo que ambas decís pero yo me tomo las cosas (y más las palabras, porque para mí lo que cuentan son los hechos) más a la ligera. No es que no esté de acuerdo con vosotras, no me interpréis mal, sí lo estoy… por eso me agarro más a cosas más sustanciosas. Cada uno tiene su manera de sobrevivir que no de vivir.

      Un beso,
      Nerea

    4. Anonymous

      Yo estoy de acuerdo con Alena.. todas estas expresiones no se pueden tomar a la ligera.. como te puedes tomar a la ligera un te quiero? para mí un te quiero significa eso, te quiero, algo profundo.. igual que un quedamos, significa tengo ganas de verte, vamos a quedar, y no un hablar por hablar..
      No se trata de ser radical sino de ser consecuente con tus palabras, con lo que se dice, que parece que hoy en día las palabras carecen de valor y se tienen que tomar a la ligera.

  8. Irene

    Uff, es verdad. Has nombrado alguno con los cuales me siento TAN identificada. Uno de los que más odio es el “te quiero” de cierta gente cuando se despide. A ver, no me quieres, así que no me lo digas. Yo soy de las personas que cree que decir te quiero o te amo es importante. Asíq ue me saca de mis casillas cuando alguien me dice “hasta luego guapa, te quiero”….No puedo con eso.
    Por otro lado, está el “ahora voy”, que si eres de Venezuela se transforma en “ahorita voy”, que es muchísimo peor. Creo que el tiempo de espera es más largo cuando el ahora pasa a ahorita o ahoritica…
    Besos,
    I.

  9. Martah

    Qué fuerte que no te guste la horchata =O.

    Mi blablabla favorito es el de decir “te quiero” a todos, todas las veces que haga falta hasta saturar. Aunque también creo que como han dicho más arriba algunas expresiones son más para entablar conversación y pierden su verdadero significado.

    Y ya que salen unas palabras mías en la parte de la blogosfera, me sigue pareciendo que vender tu cuerpo y tus palabras no es comparable, aunque como te dije después las 2 cosas me parecen mal, y cuando llevas algún tiempo por los blogs ya sabes de quién fiarte y de quién no y quién dice las cosas de verdad y quién es un loro. Lo que no entiendo es por qué hay gente a la que le regalan cosas y no lo dice o dice que se lo ha comprado. Si hacen esto están ocultando algo a sus lectores…

    Hablamos luego, te quiero.

    xD.

  10. Inma H.

    Me ha encantado este post Alena, estoy totalmente de acuerdo contigo, las palabras han perdido su valor, porque mucha gente no piensa en el verdadero significado que tienen muchas de ellas. Me saca de mis casillas cuando alguien hace algo mal y luego te dice “lo siento”. A lo que yo siempre contesto que el daño ya está hecho y que “lo siento” no es una pócima milagrosa que vaya a arreglarlo todo en 2 segundos. Lo peor es que me he encontrado gente que te responde: “bueno, ¿qué más quieres que haga? ya te he pedido perdón”. Nos quedamos en las palabras pero luego no somos consecuentes con ellas (y me incluyo). Decimos “perdón” y a los dos días volvemos a hacer lo mismo, decimos “te quiero” a veces sin sentirlo, llamamos a alguien “amigo” pero luego no estamos cuando hace falta. Deberíamos hacer más y decir menos.
    Ayer leí en un libro de Albert Espinosa que deberíamos grabarnos enfadados, y luego escucharnos, porque nos daríamos cuenta de lo patéticos que sonamos y, además, nos daríamos cuenta que aquello por lo que gritábamos hace 1 hora ahora nos parece una memez… y creo que lleva razón :)
    Un abrazo

  11. Anonymous

    Uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. La mejor palabra siempre será la que está por decir. Hablar por hablar es no decir nada. Oir, ver y callar. Lo mejor es hablarse a uno mismo y escucharse antes de decir nada. Tanto las redes sociales como los distintos medios de comunicación tienen mucha culpa de todos los “bla-bla-bla” hirientes y mordaces. Lo mejor siempre será hablar con el corazón, hablar desde el corazón.
    Buen dia a todos y sonreid mas. Sed felices y disfrutad del silencio tanto hablado como escrito. CaRmEn.

  12. Bettie

    Sí, es curioso el tema del blabla. Hace tiempo que lo pienso. Lo rápido que se dice un “te quiero”. No sé, si tanto nos queremos esas hecatombes sentimentales no se explican… Hay relaciones que naufragan antes de salir de puerto.

    Pero en general, es todo.

    Lo que pasa es que, de momento, hablar es gratis, y nos aprovechamos. Pero también es cierto que a veces decimos cosas que realmente nos creemos, y luego nos damos cuenta de que nos habíamos equivocado. Ea, quien tiene boca, se equivoca.

    Por cierto, también odio el calor y el olor a coco.

  13. Claudia G-M Cienfuegos

    Hola Alena,

    Cuanto tiempo sin pasarme por aquí, y aunque te leo no tengo mucho tiempo para escribir la verdad.

    Yo odio lo de: esta semana te llamo y quedamos.

    EN SERIOOOO??? pero en serio en serio en serio? EN SERIO? Venga….
    Eso jamás pasa…vamos en el 95% de las veces NO pasa.
    Por qué? por la vida ajetreada de Madrid, por compromisos, por mala memoria, por pensar…bueno pues ya la próxima semana quedamos sin falta.

    Entonces me vuelvo hiper pasota, solo llamo a la gente que se interesa por mi(que es mucha) y a los demás, que les den!! ya me llamarán y si cuando lo hacen me viene bien y estoy aburrida en casa lo haré, si no pasaré U__U

    LO de insultar al prójimo en internet es una moda muy extendida, yo últimamente tengo unas anónimas la mar de majas que no hacen más que insultarme, metiéndose con mi físico e insultar a mis seguidores, pretenden que deje el blog pase lo que pase porque ellas HAN decidido que no tengo la clase ni el estilo como para tenerlo.
    Esas personas a la cara no tendrán ni media torta, y seguramente mirarían hacia otro lado por vergüenza, pero en internet se dicen burradas sin parar…y oye, tonto el último!
    Por eso veo que cada vez hay más y más cobardes.

    Un besito desde CLU'S CORNER
    http://www.cluscorner.com

  14. Lo que es del César

    Yo por lo general cumplo lo que digo. Creo que ser honestos con uno mismo y saber decir “No” es algo que habría que cultivar más. Aunque, por otro lado, como siempre me ha dicho mi padre: “Di siempre que sí. Para decir “No” ya habrá tiempo”.

    Sobre el “Bla, bla, bla” me ha recordado a una cita que leí un día y que me hizo gracia. Creo que era de un autor español, pero ahora no me viene el nombre. Decía: “Las mujeres dicen lo que piensan, pero no piensan lo que dicen”.

    Por supuesto, no coincido con la opinión del autor, pero no deja de tener su guasa.

    ¿Quién coño son Lomana y Vaquerizo?

  15. Ronronia Adramelek

    Por partes.

    A la 1) yo le llamo “los sentimientos de papel pinocho”. El papel pinocho es encantandor, tiene colorines, es suave y con él se hacen chuminadicas muy monas, pero no tiene consistencia ni cuerpo. Hay personas cuyos sentimientos son así o al menos es así la expresión de los mismos. Sentimientos de farolillo de verbena, de fuegos artificiales pobres, de reality ñoño, sentimientos de atrezzo de opereta de provincias. Sentimientos de pega. Un instante están llorando como si les hubieran matado al padre y al siguiente rato han puesto el fútbol o se están probando unos zapatos y esa desazón inmensa se ha esfumado sin dejar ni rastro.

    Luego está la 1.b) también conocida por “me casé con un marciano.” Él dice: “te quiero” y tú no tienes ni la más remota idea de qué significa eso dentro de su cabeza. Se nota que algo siente pero por las consecuencias, por sus actos, sabes que sea lo que sea no se parece nada a lo que tú sientes cuando lo dices. Amores divergentes, inter-galácticos. Acabas por creerle porque notas que sufre cuando no lo haces pero ¿qué supernovas significará “te quiero” en sus labios?

    La 2) es el Tourette arrepentido. Echan pestes por la boca y luego piden perdón pero cuando no les perdonas se ofenden y se duelen. No entienden la parábola del padre y el hijo carpintero. El padre, hastiado de que el hijo le insulte y agravie cuando pierde los nervios le dice: “Cada vez que pierdas el control clavarás un clavo en este madero. Cada vez que te disculpes sinceramente y te controles durante una semana después, desclavarás el clavo.” Cuesta y al principio el madero está lleno de clavos pero al cabo de 2 años el hijo le enseña eufórico al padre el madero sin clavos. El padre le responde: “Has avanzado mucho y estoy orgulloso de ti. Pero mira como ha quedado el madero. Lleno de agujeros.” Da igual que pidas perdón, en el corazón del ofendido siempre dejar un agujero. Creo que los mediterráneos y los latinos, al declararnos “calientes” con orgullo, estamos apreciando demasiado la sinceridad y la espontaneidad y no lo suficiente el autocontrol.

    Exigir secreto (casi nadie los guarda, la mayoría se lo cuenta como poco a la pareja conforme entra por la puerta), procrastinar (todos lo hacemos en mayor o menor medida, especialmente con lo que no nos apetece hacer), dar excusas a la gente que no nos importa (ahí discrepo, si no te importa es cuando puedes dar todo tipo de excusas para evitar conflictos, cuando el otro te importa es cuando es inadmisible.Para mí la sinceridad no es tanto una obligación como una deferencia), todo eso me parecen faltas leves comparadas con las anteriores.

  16. a1

    jajaja, coincido con calor coco e imbeciles, jajajaa.
    lo de “esto no lo sabe nadie” pero con “secretos” inventados de otro e infulas de grandeza me ha llegado pasar con una completa subnormal que decia que obama en el discurso de investidura iba a hablar de los extraterrestres, y que si a final no lo hacia era por que no le dejaba nosequien (ni me quede con el nombre, cuando esa habla o desenchufo o le acabaria cortando la cabeza, jaja. Esta misma tia tambien es de las que de puertas para dentro suelta cantidad de insultos sobre todo el que conoce pero luego con ellos delante se deshace en halagos y peloteo maximo

  17. Anonymous

    Mi blablabla preferido es “Yo no juzgo a nadie, cada uno es libre de tomar sus propias decisiones y comportarse como desee siempre que no haga daño a terceras personas”.

    Y digo que es mi blablabla porque esta gente 5 minutos después suelen cascar algo tipo “¿Has visto a Fulanita?, ya es el tercer tío con el que la veo este mes, anda que no tiene floja la goma de las bragas” o un “¿Has visto a Menganita?, ¡menudas pintas lleva!. Desde que se ha casado se ha dejado por completo, luego llorará cuando su marido le ponga los cuernos con otra, ¡se lo tiene merecido por abandonada!”.

    1. Ronronia Adramelek

      Si hubiera un botón para hacer unfollow a todos los futboleros diez minutos antes de un partido y refollow después, sería perfecto. Pero seguir a un montón de divulgadores científicos, gurús del social media o incisivos analistas políticos para que te inunden el TL de comentarios sobre el arte de darle a la pelotica ¡es un rolloooo! :) )))

    2. Chica Cactus

      X, tú no serás malote en twitter, ¿pero llamar “ratas tocajonones antifútbol rabiosas y coñazos” es de buenote de blogger xD?

      Quienes inundan el TL de quejas contra el fútbol son tan legítimos como los forofos monotemáticos panem et circenses y sus “gracias sara” que validan el refrán “El pastor será brutal mientras las ovejas sean estúpidas”

    3. X

      También he criticado a los del “gracias Sara” en el primer comment, arriba lo tienes. Yo no soy malote, soy justiciero. :-) Y os aseguro que son muchísimo más coñazo (y encima se creen respaldados por una cierta superioridad moral y/o intelectual) los antifútbol que los profútbol. Por ejemplo, con cosas tipo “panem et circenses”. ;-) Como si los antis no tuvieran su propio circo y su propio pan. Solo que ellos encima se creen que no, que esos son otros. Jajaja. Pobrets.

      Ah, y su hubiera un botón para hacer unfollow temporal a todos los que, durante el fútbol, hablan ultrademagógicamente de la crisis y de que España se va a pique, eso sí que sería perfecto. :-)

  18. Chopstick girl

    Hablar está sobrevalorado. A mí me gusta compartir silencios. silencios que no se necesitan llenar.
    No me prometas lo que no vas a cumplir, no me consueles con frases vacías, no me halagues si no me quieres, quiéreme con tus obras, no con tus palabras
    ¿Existe un lugar vació de palabras vacías? ¿Un lugar donde no haga calor y huela a jazmín? Sino, lo inventaremos!

  19. Chica Cactus

    Alena, obras son amores, y no buenas razones, reza el refrán. Ojalá las palabras fueran un correlato honesto de nuestros actos. Pero hoy por hoy, mentir no es delito. Y por eso padece de verborrea, amparados en su libertad de expresión. En los silencios se expresa el lenguaje no verbal, ese que delata las emociones y la intencionalidad. El cuerpo nunca engaña. Yo hace mucho que deje de oír y me limito a observar.

  20. Mme. Noémie

    Como bien has dicho, Alena, el problema radica en que le hemos perdido el valor a las palabras…
    Dicen que “las palabras se las lleva el viento”… pero no estoy del todo de acuerdo con esa frase. Hay palabras y “blablablas” que quedan grabados para siempre en tu persona y son difíciles de olvidar.
    Así que, antes de hablar (sea por twitter, otra red social, por teléfono o en persona) hay que pensárselo dos veces y, sobre todo, cuando ya se ha hecho, acarrear con lo que se ha soltado por esa bocaza ;)

    Te llamo mañana! jajajajajaja

  21. Míriam Fuentes

    odio el “ahora lo hago” y toda la parrafada posterior define muy bien la situación en la que me encuentro cada vez que mi chico/prometido/padre de mi hijo lo dice…grrr yo también le crujiría el cuello a lo ruso (ups! he sido bocazas!)…en el fondo ¿que haríamos sin el bla,bla,bla?

  22. alvarodrv

    Me está encantando ponerme al día de Intersexciones. Debo reconocer que yo soy muy de alguno de los blablablas que mencionas.
    De todos los blablablas que se me ocurren ahora, el que no puedo soportar es “estoy llegando”, sobre todo cuando lo dice un amigo en concreto, que tiene los huevos de soltármelo por teléfono para después tirar de la cisterna, delatándose y haciendo que se me hinche la vena.

  23. Anuska

    Siempre he creído que en España demasiados/as españolitos/as hablan demasiado, y demasiado alto. Y con tanto ruido ni pueden escucharse a sí mismos/as, no digamos al otro, al que tienen enfrente o al lado. Triste? No, en su pecado llevan la penitencia. Confieso que tengo momentos de verborragia, sobre todo cuando algo me indigna, tengo la mala costumbre de entrar al trapo cual miura ante ciertas barbaridades, pero también tengo muy claro que soy dueña de lo que callo y esclava de lo que callo (y por eso me voy a callar, jejeje).
    Me ha gustado este post, mucho, comparto mucho de lo que dices (salvo lo de los blogs o twitter, no tengo por costumbre perder mi escaso y valioso tiempo en internet más allá de lo que considero necesario)

  24. Anuska

    Siempre he creído que en España demasiados/as españolitos/as hablan demasiado, y demasiado alto. Y con tanto ruido ni pueden escucharse a sí mismos/as, no digamos al otro, al que tienen enfrente o al lado. Triste? No, en su pecado llevan la penitencia. Confieso que tengo momentos de verborragia, sobre todo cuando algo me indigna, tengo la mala costumbre de entrar al trapo cual miura ante ciertas barbaridades, pero también tengo muy claro que soy dueña de lo que callo y esclava de lo que callo (y por eso me voy a callar, jejeje).
    Me ha gustado este post, mucho, comparto mucho de lo que dices (salvo lo de los blogs o twitter, no tengo por costumbre perder mi escaso y valioso tiempo en internet más allá de lo que considero necesario)

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >