Guiri-2
Cosas que pasan

Aunque la guiri se vista de seda, ¿guiri se queda? Parte II

Está de moda ser sueca, ser francesa te convierte en una francesita adorable, si tienes la "suerte" de venir de Japón, eres la rehostia.

La primera parte aquí: Aunque la guiri se vista de seda, ¿guiri se queda? Parte I

(…)

José y yo compartíamos piso con su hermano Carlos, y su novia Noelia, recién llegada de Galicia. Noelia tenía un año más que yo y soñaba con ser actriz y directora de cine. Yo no sabía lo que quería hacer exactamente: trabajaba de lo que podía, estaba enamorada y leía mucho.Me empeñaba en perfeccionar el castellano. Más y más. Apuntaba todas las palabras que desconocía y empecé a leer el diccionario.

Nos mudamos a Reus, la tierra de Gaudí. Parece un hecho sin importancia, pero yo estaba orgullosa de vivir en una ciudad donde había nacido el gran genio. De hecho, nada más llegar, cogí el mapa de Reus y vi que existía Barrio Gaudí. Emocionada, cogí el bus para ver dónde vivía. Cual fue mi decepción, cuando descubrí que el nombre del barrio no tuvo nada que ver con la vida del arquitecto. Llevaba su nombre, pero era un barrio gitano.

Noelia desapareció de mi vida en el año 2002, tras separarse de Carlos. Nos perdimos la pista. Pero todavía me acuerdo de la última conversación que tuvimos antes de que saliese por aquella puerta:

- ¿Qué piensas hacer?- le pregunté sin poder aguantar las lágrimas.

- Voy a estudiar el arte dramático. Lo que más deseo en esta vida es ser actriz. Y tú, ¿cómo te ves de aquí a diez años?

- Escribir, Noe. Quiero escribir. Pero necesito más vocabulario. Ojalá consiguiera un día hablar como vosotros. Quiero valer por mí misma. Estoy algo perdida. En este momento los amigos de José son mis amigos, nos mudamos de un lado al otro, y yo necesito hacer mi vínculo de amistades.

Dos años más tarde José y yo lo dejamos. Una vez salí de mi “zona de confort”, mi vida se convirtió es un constante proceso de superación personal: disgustos, amistades perdidas y otras encontradas, la lucha para poder sobrevivir, cambios de residencia, de empleos: pasé por una empresa de telemarketing, un centro de estética, una escuela de idiomas, agencias de publicidad. Poco a  poco me encaminé: fui encargada de una tienda, supervisora de varias, después trabajé en showroom, más tarde elegía colecciones en una central de una multinacional de moda. Todos los cambios fueron para mejor. Pero en realidad todo se arregló el día en el que yo me dejé de sentir como una extraña.

No voy a contarte lo difícil que es llegar a un país y sobrevivir en él. En realidad no es difícil. Mis amigos me dicen que soy una valiente, pero se equivocan. La verdadera valentía la tiene la gente que llega a España en búsqueda de no morir de hambre. Los que envían dinero a sus familias y su día a día consiste en gastar lo menos posible para que su familia, que está a miles de kilómetros, pueda comer algo. Ellos sí merecen toda la admiración.

Yo había tenido suerte: nací en una buena familia, nunca necesité nada (hasta el momento de llegar aquí) y podía estudiar y trabajar.

Mi caso era inexplicable: yo estaba feliz, pensaba que el mundo estaba a mis pies y, varios años  después, acabé completamente frustrada porque me di cuenta que no formaba parte de vuestra sociedad (o eso creía). Me seguían afectando las tonterías que hacía la gente inculta cuando se enteraban que era rusa. Había gente que aseguraba que yo era “una de estas frescas del Este que vienen a pillar a un marido para obtener papeles “. Algunos de mis ex compañeros de trabajo sospechaban que me acostaba con mi jefe porque “en mi país es lo que hacíamos todas.” Será por eso que un señor mayor, propietario de una famosísima cadena de hoteles al que le daba clases de ruso, me metió la mano debajo de mi falda y me dijo: “¿Jugamos? No te hagas la sueca, las rusas sois todas putas”.

Otros simplemente me hablaban de vodka, de frío y de mujeres guapas.

Me seguía afectando, me molestaba, me desesperaba y me indignaba. Y me sumergí tanto en las críticas de cuatro imbéciles de turno, me sentía tan decepcionada y humillada que no me fijaba en que todos los demás hace años que me veían como una más.

Dejé de ser guiri cuando me cansé de ser guiri.

El principal complejo era yo misma y la equívoca percepción del mundo que me rodeaba.  Creía, por haberme topado con cuatro desgraciados,  que la gran mayoría eran racistas y maleducados. Me negaba a conocer más gente por “miedo a” y “por pereza de”.

Pero un día me di cuenta de que mientras seguía dándole importancia a la minoría, nunca formaría parte de la sociedad normal.

En cualquier país te vas a encontrar con gente inculta e irrespetuosa que intentará hacerte sentir como una mierda. Ellos te van a atacar por tu parte más vulnerable. No hace falta ser guiri para que intenten machacarte por algo que te hace sentirte mal contigo mismo. Está claro que si no estás rodeado de tus amigos de siempre y no tienes apoyo de tu familia, la cosa se vuelve más difícil.

He conocido miles de personas de fuera. Entre ellas, rusos, árabes y rumanos. Los hay de dos grupos: los que siguen acomplejados por ser de donde son, y los que no. Los que se avergüenzan de sus raíces (¿por qué?) y los que se sienten orgullosos de ello (o, simplemente, lo viven de una manera natural).

Por mucho que intentemos simular lo contrario, el racismo sigue siendo un problema serio. El racismo, en España por ejemplo, es selectivo. Está de moda ser sueca, ser francesa te convierte en una francesita adorable, si tienes la “suerte” de venir de Japón, eres la rehostia. Pero que ni se te ocurra venir de África, oriente medio o Rumanía, te tacharán de delincuente. Si eres brasileña o rusa, de fresca.

El racismo a la inversa es otro de los males. Los que dicen que les da igual la procedencia de una persona, pero no paran de hablar de sus amigos-guiris. Un tipo me llegó a decir que adoraba a las rusas porque éramos las mejores mujeres del mundo: cariñosas, y buenas amantes. Dejé de comunicarme con él por racista y machista. Tanto halagar a una nación como descartarla es ser racista. Halagando, desprecias a los demás.

Yo tengo amigos. No amigos españoles y amigos extranjeros. No amigos heteros y amigos gays. Tengo amigos.

Resumiendo, quieres ser parte de algo, sé parte de ese algo. Ni más, ni menos. Deja de quejarte de lo difícil que es la vida y de lo gilipollas que son los demás. Analiza tu entorno y pregúntate a ti mismo qué has hecho TÚ para formar parte de su gente. Al fin y al cabo, ellos son los que crecieron en la sociedad en la que viven, son los que la construyeron. Y tú tienes otra mentalidad (ni mejor, ni peor), pero deberías esforzarte el doble para “pillar” de qué va su entorno. Saldrás ganando, te lo aseguro. ¿Acaso hay algo malo en abrir la mente?

Mi único consejo para los demás guiris: levántate una mañana y decide dejar de ser un intruso. 

Si has seguido toda esta historia, te cuento en qué punto se encuentra cada uno de los personajes. José se casó hace tres años y vive en Estados Unidos. Carlos se casó hace cuatro y sigue en España. Acaba de ser papá. Natasha descubrió que le encantaba pintar y se convertió en artista. Está exponiendo sus cuadros por toda España y hace poco coincidimos en una de las exposiciones.

Noelia… Con ella me reencontré, gracias a Sr. Facebook hace algo más de un año. Hace dos semanas, durante mi viaje a Madrid nos volvimos a ver, diez años después. Noelia vive en Madrid desde que perdí el contacto con ella. Es actriz. Rodó varias películas, algunas bastante famosas en España. Ahora se estrena como directora de un largo, apoyada por unas grandes marcas. Está muy ilusionada.

Y yo… Pues yo soy feliz y escribo. A día de hoy soy más de aquí que nunca, pero muy orgullosa de mis orígenes. Noelia y yo estamos haciendo todo con lo que soñábamos diez años atrás en aquella cafetería de un gimnasio de Reus.

Sueña también. Imagínate de aquí a unos años. Y lucha por ello. Cueste lo que te cueste.

¿TE GUSTA?  

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Actitud  Inmigración  Optimismo  Soledad  

18 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“Mi consejo para los guiris: levántate una mañana y decide dejar de ser un intruso.”

18 COMENTARIOS

  1. Anonymous

    Gracias por este post! Creo que puedo decir que es uno de los que más me ha gustado. No me esperaba para nada el mensaje final y me parece impresionante como has enlazado todo. Se me ha acabado cayendo la lagrimilla porque en algunos puntos me siento muy identificada con el desenlace. La última frase es para imprimirla y ponerla en grande encima de la cama.

  2. Denbrough

    Interesante giro argumental de la segunda parte, la primera parte hasta el stop no dejaba de ser una biografía, divertida y amena, fresca… Me gusta el giro que has hecho a partir del STOP!

    Al final, todo se reduce a los amigos, a lo que te aprecian esas personas. Amigos… que mas da si son o no son gays? si son de aquí, allí o de Marte. Si tienes más amigas o amigos…

    En las relaciones interpersonales de nuestra sociedad es importante tener amigos, te aconsejan (a veces muy mal), te apoyan, te gritan y te despiertan, muchas veces te quitan también la venda de los ojos para poder ver más allá de una situación en la que estás encasillada. Son, en definitiva, aquellas piezas que componen nuestra vida.

    Me reitero en que me ha gustado más el “golpe en la mesa” que ha habido a partir del stop y me alegro que hayas dejado de ser “guiri”, hasta hace poco no sabía que eras ¿rusa? que mas da!

    Personalmente, en alguno de mis pocos viajes, sobretodo en Francia, al cabo de un día la gente me confunde con un francés, ¿es debido a que no quiero ser un guiri en ninguna parte?

    Un saludo!

  3. Ella

    Qué bonita esta última frase Alena! Me acabo de leer las dos entradas y me han gustado mucho. Yo también he tenido ganas alguna vez de hacer las maletas y volverme, pero aquí sigo, y me alegro de que haya cosas buenas y cosas malas, de todo se aprende! Espero poder mirar atrás dentro de algunos años y haber conseguido alguna de las cosas que me he propuesto.

  4. e.

    Me ha encantado conocerte un poco más y, a través de ti, a todos aquellos que se van fuera y quieren perseguir sus sueños. Te leo desde hace unos meses y nunca me había animado a comentar (y eso que me parecen muy interesante los hilos que se generan a raíz de cada entrada). A veces me descubro a las tantas descubriendo post de tu archivo y de verdad, sigue haciéndolo, porque nunca dejas indiferente y de eso se trata, ¿no? Conmueves con lo que haces y creo que esa es la mayor satisfacción para alguien que escribe. No quiero caer en el momento fan, pero valoro mucho tu trabajo.

    Gracias por mostrarnos otros puntos de vista y tienes toda la razón, en cualquier situación, si quieres formar parte de algo simplemente debes vivir como tal y no dejarte llevar por las distorsiones e inseguridades que puedas tener (aunque darse cuenta de eso es lo más difícil…maldito cerebro traicionero).

  5. Wilh

    Creo que el quid está en el momento en que dejas de lamentarte y pasas a formar parte activa de tu propia vida.
    Que al menos no sea porque no lo has intentado.

    Personalmente he hecho un importante cambio de chip (en un asunto que no viene al caso) hace relativamente poco; y he de decir que, gracias a eso, la visión del mundo que me rodea ha cambiado drásticamente.
    No sé si estaré dentro de 10 años como quiero estar, pero sé que me estoy empleando en ello al 100%

    Un saludo,
    Wilh

  6. Ishtar

    Hoy tengo muy poquito tiempo y reconozco que he leído los dos posts muy por encima (otro día con más calma); me ha gustado mucho aquello de:
    “Probablemente encontrarás a bastante gente inculta y acomplejada que intentará hacerte sentir como una mierda y, para ello, te va a atacar por la parte más vulnerable”.

    Es una gran verdad, cuando aprendes a estar orgullosa de la parte que te hace diferente, de alguna manera eso te hace más fuerte, casi invencible, porque te podrás reír de aquellos que pretendan machacarte con lo que se supone que te hace débil. Ser diferente es una ventaja y un orgullo!!

    Un placer leerte … y casi un vicio.

  7. ROPARANOIAS

    Las noches sin leer un post tuyo no son lo mismo!
    Me ha encantado el texto, Alena. He de decir que me ha caído una lagrimilla al final (soy de lágrima fácil aveces) y tienes mucha razón, nunca dejarás de sentirte guiri si no empiezas a actuar como si no lo fueses.
    Esto se puede extrapolar a muchas facetas de la vida. Muchas veces hay que actuar “como si ya fueras” para hacer de ese supuesto una realidad.

    Un beso!
    Bronika.

  8. Júlia D. Barbagli

    Ole Ole y Ole!

    Me encanta leerte, debería estar durmiendo pero es que enganchas…(me ahorro el insulto :P )!

    Mi madre también es de fuera y he vivido desde pequeña lo que dices, si quieres ser de aquí solo depende de ti. Aunque también es verdad que muchas veces los de aquí te hacen sentir de allí y los de allí de aquí (siempre digo que nadie me quiere). Pero la única manera de ser de algún lugar es sentirse de allí, hayas nacido más cerca o mas lejos.

    Yo deseo que alguien te suplique escribir un libro, sin condiciones, que seas libre de decir en 200 paginas, o las que necesites, todo lo que se te pase por la cabeza…sería genial.

    Merci por la nana. Fins demà.

  9. Mme. Noémie

    ¡Bravo Alena! Como sabrás (y si no lo sabes te lo cuento ahora) mi marido es marroquí y él se siente un español más. Habla perfectamente el idioma (ahora) y con acento canario y la gente (tanto los españoles como sus compatriotas marroquís) no se lo creen. No creen que haya pasado sólo 6 años y medio en España por lo bien que habla. ¿El motivo? Todos los marroquís que conoce hablan con un acento totalmente árabe y no tienen mucho vocabulario.
    Mi marido siempre dice esto que nos has comentado tú. Si no te quieres sentir desplazado en una sociedad tienes que empezar por no desplazarte tú. Sus compatriotas vivien rodeados de sus paisanos y no tienen amistades con españoles (o casi) y él siempre dice que si reaccionan así ¿cómo no se van a sentir desplazados?

    Me ha encantado tu post y en cuanto llegue mi marido se lo mostraré, seguro que se siente muy comprendido.

    Un beso

  10. SkiterSkiterio

    Olé, Olé y Olé!!! Me has quitado la espinita de saber si algun otro inmigrante pensaba como yo (cuando fuí inmigrante). Me encantan tus palabras, y creo que son muy ciertas. Las naciones dan igual, las personas importan.

    Y hasta el “stop”, no se por que, pero me ha recordado a un guion de Woody Allen. Muy bien escrito.

  11. Ronronia Adramelek

    Creo que en la vida normal lo que dices sobre el complejo de guiri es cierto. Es como lo que comenta Mme. Noémie sobre su marido. Parte de la exclusión es autoexclusión. Pero no toda.

    Siempre van a existir burros incultos y plagados de prejuicios. A veces uno de esos burros te meterá mano bajo la falda por ser rusa o le vaticinará a Mme. Noémie que su marido la terminará cascando por ser marroquí. Por favor no penséis que esto es mi opinión, porque no lo es, pero sabéis que existen gilipuertas así sueltos y, a veces, uno de ellos es bastante para amargarte el día. Bueno, para eso se necesita uno de ellos y muchos de nosotros callados dejándole hacer y no defendiendo al atacado por no meternos en problemas, aunque ése es otro asunto.

    Pero las situaciones terribles no se dan en tiempos normales. Las situaciones terribles se dan cuando un vivo sin escrúpulos canaliza el miedo y el descontento de todos esos gilipuertas y les dice que sus prejuicios son moral. Por eso cuando veo que Amanecer Dorado gana las elecciones en Grecia o a la familia Le Pen sembrando la xenofobia en Francia me dan arcadas y temblores a partes iguales.

    Porque todo el mundo tiene derecho a luchar por su sueño y que eso les cueste esfuerzo, desarraigo, añoranza y en ocasiones alguna lágrima. Pero tenemos que pelear todos porque no les cueste ni la seguridad ni la vida.

    Quiero un mundo en el que gente valiente como tú pueda perseguir su sueño. Sólo eso.

    1. Mme. Noémie

      ¡Tienes razón Ronronia! Eso está claro, siempre ha habido y habrán (por desgracia) burros, brutos, incultos, cargados de prejuicios, racistas y xenófobos pero yo me refería a que como bien dijo Alena, muchas veces los extranjeros se encierran en que les tienen manía por ser de fuera y ellos mismos se autoexcluyen. Sólo quería que quedara clara mi postura, que no se si se entendió :)

  12. Avatar de anaana

    Yo también tengo ganas de darte un abrazo :-) . Soy española, vivo en Holanda desde hace 2 anos. En otro nivel (totalmente distinto al tuyo, porque me puedo imaginar el racismo español) yo también me siento guiri y estoy harta de bromas holandesas (cerveza, chica caliente, paella, “mañana, mañana”). El otro día decidí que quiero integrarme de una vez en este país, así que el post me ha venido como anillo al dedo. Un beso enorme. Me encanta tu actitud ante la vida. Una fan :-)

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