Ahora-si.-Ahora-no
Relaciones

Ahora sí, ahora no

“No te enfades conmigo por no haber cumplido tus expectativas, porque las expectativas eran tuyas, no mías.”

Ahora sí. Ahora no. Ahora sí. Ahora no.

Ésta es la queja más frecuente que escucho por parte de las mujeres solteras que me rodean. Amigas, conocidas, lectoras del blog… De hecho las consultas más frecuentes que llegan al mail de mi Consultorio Amoruso empiezan exactamente igual: he conocido a un hombre, hemos tenido una cita con sexo y … (aquí viene la descripción de la no-relación que tienen a partir de entonces). La pregunta final, independientemente del desarrollo de la historia, llega a ser la misma de siempre: ¿me olvido de él o intento algo?

Hablemos de las no-historias más frecuentes.

“Si le gusto, ya se espabilará.”

Marta, mi amiga reciente, conoce a un hombre interesante en el cumpleaños de un amigo en común. Enseguida conectan hablan de mil cosas y deciden quedar un día para hablar con más tranquilidad. Una semana más tarde él le envía un mensaje a Marta, invitándola a cenar. Cenan, toman unas cuantas copas y acaban follando. A la mañana siguiente todo muy correcto: desayuno juntos en el bar de abajo de casa.

Desde entonces Marta sigue esperando su llamada. A mi pregunta: “¿Por qué no le llamas tú?”, responde que si ella le gustase, ya le habría llamado. Que los hombres son cazadores y no aprecian algo demasiado fácil. Es más, que si tuviera que ir detrás de un tío, ella se sentiría humillada. Tócate los huevos.

Su manera de ver las cosas no puede ser más anticuada. Se supone que las mujeres hoy en día somos más autosuficientes e independientes, pero, por alguna extraña razón, esta autosuficiencia desaparece a la hora de ligar. Cuando conocemos a un hombre, nos convertimos en unas princesitas incapaces de ver la vida de una manera realista.

Mira que es fácil: cuando te apetece cenar sushi, llamas y pides que te lo traigan a domicilio. No por haberlo pedido el domingo pasado, el restaurante te lo vaya a traer cada fin de semana. Esto es exactamente lo mismo. ¿Te apetece volver a verlo? Llama y ofréceselo. ¿No le apetece? Pues es lo que hay. A otra cosa…

“¿Cómo sé si sólo me quiere para el sexo?”

Julia conoció al tipo en una fiesta. El desarrollo es el mismo: copas, sexo, desayuno en la cama y para casa. Julia, a diferencia de Marta, le llamó en un par de días para quedar “de día”. Quedaron, volvieron a follar y el tipo desapareció. Unas semanas más tarde, el tío le envió un mensaje para  cenar. Cenaron, follaron, volvieron a desayunar, y ya está. Y así unas cuantas veces.

Julia me pregunta si lo único que quiere el susodicho es el sexo. No, no, me lo pregunta de verdad. Me dice: “Oye, ¿cómo sé que lo único que busca es follar?”. Pues hija, si sólo queda contigo para follar, es que simplemente le gusta follar contigo. Y ya está. “¿Y los desayunos que me trae a la cama, ¿no significan nada?”, me pregunta.

Pero vamos a ver, ¿desde cuándo los desayunos significan “querer algo en serio”?

Si quisiera algo más contigo, habríais ido a más. Sin embargo, si a ti sí te apetece algo más que eso, corre. Corre, porque “querer algo en serio” debe ser cosa de dos. Y, por lo visto, no lo es. Creo que está más claro que el agua.

Julia me llegó a decir que el tío es un cabrón. Mi madre tiene una buena frase para estos casos: “No te enfades conmigo por no haber cumplido tus expectativas, porque las expectativas eran tuyas, no mías.”

“Me dice que no lo tiene claro”.

Otra amiga, Alejandra, tiene citas esporádicas con un chico. Estos van un poco más allá: quedan para ir a exposiciones, cenan de tanto en tanto juntos (“En plan romántico”, especifica Alejandra), follan, se dicen cosas bonitas y el tío desaparece. Ella le envía whatsapps cuando éste está conectado, pero se desconecta sin responderle nada. En una de esas, la tarde Alejandra estaba en mi casa de cháchara, le volvió a hacer lo mismo. Ella acabó llorando de la rabia (el alcohol ingerido tuvo mucho que ver con el tema, supongo) y me “confesó” algo que lo sabíamos todas: estaba coladita por él. “Supongo que él no siente lo mismo”, sospechó.  A nosotras, sus amigas, nos parecía evidente, a ella, indignante y vergonzoso (palabras textuales).

Decidió llamarle y decirle el famoso “Tenemos que hablar”. Quedaron la misma noche y ella le preguntó: “¿quieres algo más conmigo aparte de sexo?” Él le dijo que no lo tenía claro y que se sentía intimidado con la pregunta.

“Es un cabrón”, sentenció Alejandra.

Ay, Alejandra, si el hombre no lo tiene claro, significa que… no lo tiene claro. O sí, lo tiene claro y le da pánico decírtelo. O sí, lo tiene claro y no le sale a cuenta decírtelo, por si cuelan un par de polvos más. Hay de todo en el mundo. En realidad, eso es lo de menos. Lo importante es lo que dice, o más bien lo que no dice.  Y si tú lo tienes claro, no te hagas más daño y desaparece. No hay otra.

“Me dice que tiene miedo de romper nuestra amistad.” 

Esa es buena, ¿verdad? El autor de ésta es mi amigo Mario. Tiene una “amiga” con la que folla, pero dice que no quiere ser su novio para no perder la amistad que tienen. No sabéis lo que me he reído con eso. Añade, para el colmo, que “las amistades son para toda la vida, las novias vienen y se van”. Un maestro, el tío. La chiquilla sigue allí en espera de que Mario reaccione algún día. A ver si se da cuenta de las cosas antes de que éste se case con otra. Un clásico.

Nadie tiene miedo de romper la amistad si está enamorado del “amigo” en cuestión.

Situaciones como éstas, mil. Claro, por un lado piensas: ¿por qué no me dice la verdad? Si sólo me quiere para el sexo, que me lo diga. Si hay una posibilidad de algo más, que me lo diga también. Yo, siendo muy partidaria de cosas claras, tengo mis dudas: ¿es necesario? Es decir, una cosa es estar engañando a una mujer, prometiéndole el oro y el moro y aprovechando su enamoramiento para llevarla a la cama. Otra, follar naturalmente. El problema, en realidad no está en la falta de la comunicación, sino en la diferencia de la educación entre hombres y mujeres. A nosotras nos educaron que el sexo obliga a algo. Pero si fuese así realmente, ¿cuántas veces en la vida follaríamos los humanos? ¿Cuando aprenderemos a separar el sexo del amor? Es más, ¿cuándo dejaremos de enamorarnos de los polvos y empezaremos a enamorarnos de las personas?

Tenemos tanta costumbre de enamorarnos y tanto miedo y vergüenza al rechazo, que se nos confunden un poco los términos.

Vale, también puede pasar de verdad. Puede suceder que, tras diez polvos y ocho cenas, nos enamoremos. Puede pasar, sólo faltaría. Lo que se me hace raro son las dudas sobre las intenciones del otro. ¿De veras no vemos cuando alguien está por nosotras y cuando no? ¿O no queremos verlo?

Las cosas son sencillas. Cuando alguien está interesado en ti, lo ves: en las intenciones, en las ganas, en los ojos. Y no hay que inventar lo que no hay. Cuando dos personas están enamoradas, aprovechan todo el tiempo del mundo para verse, lo manifiestan, lo dejan al descubierto por sus acciones. Cuando alguien quiere estar contigo mas allá del sexo, no hay lugar a dudas.

“Ahora sí, ahora no”, es un ”no” en toda regla. Todo lo demás son tonterías. Si no sabes verlo, es otro cantar.

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Excusas  Mujeres  Sexo  

4 comentarios

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Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

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“Las cosas son sencillas: cuando alguien está interesado en ti, lo sabes.”

4 COMENTARIOS

  1. Avatar de KK

    Y tambien estan los ex q afirman q no hay compatibilidad en la pareja, pero que insisten en seguir acostandose contigo porque la quimica/conexion/capacidad sexual q teneis no se puede superar ni encontrar en ningun otro lado. Y aunque tu le dejas claro q va a venir siendo q No, en dias debiles sigues preguntandote si realmente si que estais “destinados” a estar juntos.
    Menos mal q despues te miras al espejo tras una ducha fria y se te pasa la gilipollez.
    :-)

  2. Ido_IdoIdo_Ido

    tienes taaaaanta razón en lo que dices… a veces me siento una incomprendida cuando esas son las respuestas que me dan mis amigas… no le llames, si quiere ya vendrá… todos vuelven… yo soy así, si me gusta algo, lo hago, que no hay respuesta? a otra cosa mariposa… pero para que andar sufriendo de esa forma?

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