adios-para-siempre
Relaciones

Adiós para siempre

Resulta irónico cómo la tecnología nos absorbe del mundo real y consigue que mantengamos relaciones hace ya tiempo acabadas.

Allí estábamos los dos, llenos de tristeza y miedo. Despidiéndonos. Sufriendo. Pero con esperanza y fe, ciegos de amor y con la absoluta certeza de que todo saldría bien. En un aeropuerto gris y frío, un lugar inerte que se llena de sentimientos y emociones con el paso de sus viajeros. Algunos ríen y muestran su ilusión encaminados hacia un destino de ensueño, otros, nerviosos confían en llegar a un lugar que les deparará un futuro mejor, otros, se abrazan emocionados por el reencuentro y muchos, como nosotros, se dicen adiós esperanzados en que sea un hasta pronto. Aquel día, nos entregamos en besos húmedos y salados, enjugamos nuestras lágrimas con los labios y prometimos que nada cambiaría, que todo pasaría rápido y que nuestro amor no acabaría. Nuestra inocencia nos hizo creer que aquello que compartíamos era único y verdadero y que podíamos superar cualquier dificultad, incluida la de espacio y tiempo.

Sabía que tenías que irte, que al otro lado del océano te esperaba un futuro profesional brillante y yo tenía que quedarme, apostar por un trabajo aceptable pero relativamente seguro. Ojalá hubiera podido marcharme contigo o tal vez podrías haberte quedado conmigo…

Te vi marchar, te dije adiós y te di un último beso sin saber que sería realmente el último.

Me consolé pensando que nuestras promesas eran auténticas. Los primeros meses fueron difíciles pero me conformaba con verte a través de una fría pantalla de ordenador y pasaba los días sintiéndote gracias a los recuerdos.

La tecnología nos ayudó mucho al comienzo; intercambiábamos mensajes por Whatsapp, conocía lo que hacías por tus publicaciones de Facebook y nos mirábamos a los ojos cada semana gracias a Skype. A pesar de echarte muchísimo de menos y no poder quitarte de mis pensamientos, te sentía algo más cerca. Sabía que la tecnología nos mantendría unidos, al fin y al cabo, la usamos constantemente para estar con nuestros seres queridos y no tan queridos. Incluso cuando se comparte espacio, nos comunicamos a través de ellas, ¿no? Olvidando relacionarnos físicamente, de cara a cara… Así que esta era nuestra solución. Si funcionaba para mantener una relación en la que ambos comparten cama cada noche, funcionaría también para nosotros. Sus encuentros sexuales rutinarios, los compensaríamos por sexo online y encuentros pasionales, aunque fueran esporádicos.

Al comienzo funcionó, pero sin saber por qué, te fuiste alejando de mí. Cada vez recibía menos mensajes y apenas contestabas los míos. Nuestras sesiones de Skype se vieron drásticamente reducidas. Aunque lo que más me dolió fue verte en tus fotos de Facebook acompañado por otra chica. Me quise convencer de que no tenía importancia, sería sólo una amiga o compañera de trabajo. Pero tu ausencia y distanciamiento me hicieron temer lo peor.

Un día, la conexión entre ambos cesó definitivamente. Lloré y lloré, esperando alguna respuesta, alguna explicación. Fue entonces cuando te atreviste a dejarme en una breve llamada. Ni si quiera tuviste el valor de decírmelo a la cara, aunque fuera por medio de una pantalla.

Resulta irónico cómo la tecnología nos absorbe del mundo real y consigue que mantengamos relaciones hace ya tiempo acabadas, ¿no es así como ahora acostumbramos a comunicarnos?, con escasas conversaciones reales. Pero cuando de verdad la necesitas, se ve que no sirve de nada. Supongo que la pasión de una nueva relación jamás podrá ser sustituida, ni si quiera por la más moderna tecnología.

Decidiste romper la promesa aunque conseguiste que todo pasara rápido. Eso sí lo cumpliste. Me pregunto si tú ya sabías que aquel adiós sería para siempre.

_________________________________________

Enviado por: Mar Suárez

Os recordamos que este texto pertenece a la sección “DÍA 1″: puedes enviar tu relato al mail dia1@intersexciones.com y podrá salir publicado el día 1 del mes.

¿TE GUSTA?  

+22 -1

0 comentarios

COMPARTIR


Relatos de lectoresPor
Relatos de lectores

Relatos de los lectores del blog

ÚLTIMOS POSTS

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >