20-comparaciones
Relaciones

20 comparaciones sobre las relaciones

Nuestro enamoramiento, igual que unas vacaciones, llenos de alegría y despreocupación, se acaba. La gran mayoría volvemos a casa, pero algunas de las veces nos da por arriesgarnos.

El otro día me sorprendí de la cantidad de metáforas y símiles que utilizo al escribir. Me gustan. Me fascina averiguar lo mucho que se parecen las cosas ordinarias con los sentimientos habituales.

Esta semana el blog cumple 4 años y, sabiendo que a vosotros os gusta jugar a lo mismo que a mí, he decidido hacer una muy pequeña selección de los cientos de símiles que hay entre tantos posts escritos.

1. A partir de entonces ir a trabajar allí era como ir al gimnasio: me costaba llegar, pero una vez estaba allí y los veía, me ponía las pilas y acababa sintiéndome tremendamente orgullosa de hacer lo que fuese para alcanzar mi meta: volver a dedicarme a algo que me hacía feliz.

(“Fracasar no es una opción”)

 2. Todavía no tienes alas, pero mientras las fabricas, estás aprendiendo a andar.

(“Estás sola en la habitación”)

3. El amor dura en función de la cantidad de pastillas que te tomas. Tarde o temprano el bote se queda vacío. Pero si lo haces bien, una vez se termina, ya no vas a necesitar otra receta.

(“El amor es como las pastillas”)

4. Eso de “no tropezarte dos veces con la misma piedra” lo inventó un hombre con mucha imaginación y una enorme fe en la humanidad. Seguirás tropezándote con piedras de diferentes tamaños en lugares muy dispares y estando tú mirando al suelo. Y si te dedicas fijarte en las piedras, un día te harás daño con un escalón.

(“No es la misma piedra, es otra”)

5. El amor es como un soufflé: primero sube muchísimo, luego baja de golpe y luego vuelve a subir hasta llegar a su estado natural.

(“El amor es un soufflé”)

6. Las relaciones duelen y sólo nos damos cuenta de su existencia cuando sacan pus, cuando no nos dejan dormir, cuando nos provocan nauseas e insomnio. Cuando estamos en pleno derecho de maldecir, de quejarnos, de llorar. Porque no sabemos describir la alegría. Porque apenas existen canciones sobre la felicidad y si las hay, pocas triunfan. Porque la vida de la mayoría se basa en sobrevivir entre una infección y la otra. Porque son emocionantes. Son memorables. Son las que marcan momentos.

(“Como una espina en la encía me hizo entender de mis errores”)

7. Si pasas años comiendo pavo, sospecho que en algún momento de tu vida te apetecerá probar un buen bistec. Y, quizás, hasta se convierta en tu plato favorito. (Hablamos de experimentar en la cama)

(“El dormitorio no es comedor. Follar no es amar.”)

8. Los amores de verano son mis pisos de alquiler sin derecho a compra. Son de todo menos la hipoteca. Son una opción maravillosa, dado que, una vez te hipotecas, te obligas a quedarte en la misma cuidad. Y una es muy viajera a mi edad.

(“Se busca el amor de verano”)

9. Dejar una relación tóxica es como dejar de fumar. Hay gente que dice que no puede. Que lo intentarían e, incluso, lo han intentado varias veces, pero que les resulta imposible. Pero tú y yo sabemos que lo único que les pasa es que no les da la gana hacerlo. Por mucho que sepan que fumar mata, que el tabaco es veneno, que les acorta la vida y les alarga las patas de gallo, nada sirve. Porque, en realidad, les gusta fumar. Y ya está. No pasa nada. Puede que lo dejen un día que estén enfermos. Puede que, a pesar de estarlo, sigan fumando. Te hablarán de aquellos que jamás fumaron y se murieron de cáncer de pulmón, y se enfadarán contigo. Te dirán que, por ser ex fumadora, eres todavía más nazi o, como nunca has fumado, jamás lo entenderás. Puede que se justifiquen con un “Para ti fue fácil, eras fumadora social”, obviando que fumabas un paquete cada día.

(“Es mejor cortar por lo sano que cortar por lo enfermo”)

10. La gente se equivoca pensando que lo importante es encontrar el motivo de la apatía: buscar el motivo de tu infelicidad es como intentar encajar las 5000 piezas de un puzzle sin saber cuál debería ser la imagen final. Es decir, no se puede encontrar la verdadera causa de tu insatisfacción sin saber exactamente qué es lo que te hace feliz y qué es lo que no.

(“Crisis existencial: y ahora ¿qué hago con mi vida?”)

11. Si el fabricante de vinos sólo se orientase a la opinión de los supuestos expertos, dejaría de producir el vino de cinco euros que tanto me gusta y, por lo consiguiente, perdería a los clientes como yo que, quizás, somos la mayoría. La mayoría que no se entera, pero compra. Y el “muy buen vino” que me aconsejó el experto seguirá siéndolo entre los más enterados que me criticarán a mí, a la muy idiota, en una reunión de los enterados. Ya me entiendes: para todas las cosas hay su público. (Hablamos de las situaciones en las que un supuesto experto juzga tu trabajo)

(“Hagas lo que hagas, lo haces que te cagas”)

12. Creer en estrategias te hace sumergirte en un mundo de estadísticas, de conclusiones equivocadas y de generalización inevitable. Te hace sentirte superior. Te da la sensación de estar respaldado. Pero llega un día en el que, paseando por un desierto, te cae un ladrillo en la cabeza. Sí, un ladrillo. En mitad del desierto. Y ahí es cuando tu supuesta inteligencia y lógica jamás sabrán explicar de dónde puede salir un puto ladrillo en un puto desierto. Pero a veces cae. Sin más. En tu cabeza. Y te perfora el cráneo. Tú, calculador y sabelotodo, te quedas allí, en medio de una montaña de arena, con esa cara de gilipollas y con la frente sangrando. Y mientras te estás muriendo, poco a poco,  no paras de preguntarte: ¿qué es lo que no he podido prever?

(“En un desierto también hay ladrillos”)

13. Sobre el enamoramiento: cada uno necesita su tiempo para realizar la digestión. Los que tragan sin masticar, suelen tardar más. Los que mastican demasiado, tardan lo mismo que los que mastican lo normal. Los que toman laxantes, acaban con dolores de barriga. Así que, lo mejor de todo, es comer lo justo y lo sano, digerir bien y volver a por más comida cuando tengas hambre. Con tranquilidad y disfrutándola. Trozo a trozo.

(“¿Está enamorado o no está enamorado?”)

14. Resulta que para pasar página tan sólo necesitas tener ganas de seguir leyendo. Y si éste alguien resulta ser LA persona, a pesar de que parezca que ya no sientes nada, te convencerá de que la novela vale la pena. Te obligará a volver al primer capítulo y es muy probable que, al releerlo, te darías cuenta de que tiene pinta de convertirse en tu libro de cabecera. O no.

(“Madurar es reemplazar venganza por tristeza”)

15. Si metes un dedo en el obligo, ese acaba sangrando. (Sobre el egoísmo)

(“Las cucarachas son egoístas”)

16. A menudo, si sientes un daño constante, no hace falta pensártelo tanto, sino actuar a lo brusco: un, dos, tres y está fuera. Sangrando, sufriendo. Pero fuera. Lo demás… cuestión de tiempo.

(“Mi dedo índice y la relación de Carol tienen mucho en común”)

17. Pero el amor no es un bocadillo: no se puede partir en dos y ofrecérselo al otro para que los dos estéis igual de saciados. Porque TU amor no vale para dos. No es suficiente. Para cada uno su propio bocadillo. Con dos bocados no basta. Seguirás teniendo hambre.

(“Es mejor cortar por lo sano que cortar por lo enfermo”)

18. Un día de invierno decidís que aquel juego de llaves conjunto no es suficiente. Y encargáis un duplicado. Desde entonces tú tienes la tuya y ÉL la suya. Tu bolsillo pesa el doble. El suyo también.

(“¿Y ahora qué?”)

19. Perdemos la esencia de un turista. Despreciamos lo bello. Nuestro enamoramiento, igual que unas vacaciones, llenos de alegría y despreocupación, se acaba. La gran mayoría volvemos a casa, pero algunas de las veces nos da por arriesgarnos. Y nos quedamos en una ciudad tan fantástica a la primera vista. Nos olvidamos que verla a través de la prisma de una cámara no tiene nada que ver con vivir en ella. Una vez la domamos, la hacemos nuestra, ésta se vuelve aburrida. Paseamos por las calles y vemos a los visitantes fotografiando algo, pero ni siquiera nos paramos a mirar de qué se trata. Ya no nos interesa.

(“Relación-Turista VS Relación-Habitante”)

20. Nosotros, como nadie más, sabemos cuál es el camino más correcto para continuar nuestro viaje. No siempre es el más fácil, pero sí el más limpio. Aquel que podríamos hacer descalzos pero no nos atrevemos utilizando la estúpida excusa de “no quiero ensuciarme los pies.” Así que nos dirigimos al zapatero de casa y elegimos el calzado en función de lo que nos espera allí fuera: si llueve-unas botas de goma, si hace sol- unos botines de ante.

Y si éstos nos fallan, si rozan el talón,- la culpa es suya. Al menos los pies se quedan limpios.

Somos unos cobardes hasta para caminar.

(“Los zapatos no son tus amigos, pero tus amigos son un poco zapatos”)

¿Con cuál de las frases te quedas? 

¿TE GUSTA?  

+9 -0

4 comentarios

COMPARTIR


Alena KHPor
Alena KH

La palabra “ex” me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Soy la ex-soviética, la ex-esposa, la ex-bailarina.

ÚLTIMOS POSTS

4 COMENTARIOS

  1. EspoirEspoir

    Tienes mano para los aforismos. Me gustan todas! Pero recuerdo muy mucho una frase en un comentario, “Menos hablar de comunicarse y más comunicarse hablando”. Buen trabajo, y espero que sigamos disfrutando del blog muchos años más. Un beso.

      1. EspoirEspoir

        También, también! Y es una gran verdad. Quién tiene ya tiempo de darle vueltas a según qué cosas cuando cada día el espejo te indica que el tiempo pasa, cada vez más rápido y cada vez menos a tu favor. Y bien liberador que es!

  2. Avatar de Ronronia AdramelekRonronia Adramelek

    Mis favoritas son estas dos:

    ” Los amores de verano son mis pisos de alquiler sin derecho a compra”

    “Lo mejor de todo, es comer lo justo y lo sano, digerir bien y volver a por más comida cuando tengas hambre. ”

    Y las que yo digo constantemente, ya sabéis también cuáles son: “Hay más hombres que longanizas” (cambias hombres por mujeres y vale igual, soy igualitaburra) y “Yo no he nacío pá sufrir”, que resumen bastante bien mi ley universal favorita, que es la siguiente: “La infelicidad se sostiene en dos patas: exigirle poco a la vida/amor/trabajo/… y reticencia a cambiar por miedo a ir a peor”.

Deja un comentario

TE PUEDE INTERESAR

rechazos
Relaciones

Mujeres holandesas de Amsterdam

Por Edu Batet | 13 mayo, 2016

Dice Joaquin Sabina que amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. Igual no hace falta llegar hasta el amor. A veces, e...

CONTINÚA LEYENDO >
relaciones toxicas
Relaciones

Yo soy tóxica. Pero tú también

Por Alena KH | 9 mayo, 2016

Hay tres cosas que están muy de moda últimamente: meditar, comprar libros para fotografiarlos y aislarse de las personas tóxicas. Lo de meditar tie...

CONTINÚA LEYENDO >